Prueba Comprensión Lectora 4º Básico
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El encuentro con los Pingüinos
-¡Mira, mira los pingüinos! ¡Qué lindos son! Parece que nos están esperando y nos quieren
saludar- expresó Tomás absolutamente embobado-. Señores pingüinos, desde hoy tenéis
nuevos vecinos y muy simpáticos: la familia Reyes De la Fuente completa ante ustedes, en su
nombre y el mío os saludo con todo respeto y afecto. He dicho.

-¿Cómo se las arreglan con tanto hielo? Ni siquiera tienen una parca como yo –preguntó
Panchito- ¿Se morirán congelados en el invierno, papá?

- No, hijo, qué va, la naturaleza es una madre muy sabia y los ha preparado
convenientemente. Los pingüinos han adaptado su organismo para soportar temperaturas
bajísimas. Si tú los miras bien verás que tienen un plumaje muy tupido, pero lo que más los
protege es una capa de grasa que funciona como aislante, mucho mejor que una parca. Si
hiciera calor se morirían sofocados. Ahora, cuando la temperatura baja demasiado, ellos
simplemente se tiran al agua, porque nadan muy bien, y buscan por instinto, condiciones
mejores. ¿Está claro?

- No los veremos más entonces –dijo Panchito preocupado.
Los pingüinos siempre vuelven al lugar donde nacieron –agregó don Esteban-. Cuando llega
la primavera regresan otra vez para reproducirse y formar una familia.

- Eso será si no se los comen los tiburones, las orcas o los capturan los cazadores de
pingüinos –puntualizó doctamente Tomás-. Lo sé, lo leí en un libro, cuando era tan pequeñito
como Panchito.

- No te creo nada, estás inventando Tomy, y no soy chico- alegó el niño enfurruñado.

-¿Cuántos pingüinos alcanzas a ver? –preguntó el padre, mirando hacia los témpanos donde
estaban las pingüineras.

- No podría contarlos –contestó Tomás. –Son demasiados, más de mil, mucho más, podría
decir multitudes.

- Son tantos, porque han vuelto a su hogar, a los témpanos de hielo antártico, han sobrevivido
al viaje de otoño y por eso podemos gozar de su presencia. Los veremos a menudo. No están
en peligro de extinción todavía. Esta soledad los ha protegido.

Luego volvieron lentamente a la casa sin dejar de contemplar ese mundo tan distinto que los
recibía en un día de primavera que quedaría para siempre grabado en su memoria.

Violeta Diéguez Rojas, Marisol en la Antártida.
1. ¿Quién recibe en la Antártida a la familia Reyes de la Fuente? *
1 point
2. ¿Qué características físicas le permiten a los pingüinos vivir cómodos en el hielo? *
1 point
3.¿En qué época ocurren los acontecimientos relatados? *
1 point
4. Panchito se enoja con Tomás porque este: *
1 point
5. Según el texto, los pingüinos: *
1 point
Sopa de lentejas
Fito y Cateto fueron a la cocina, donde el papá se disponía a preparar la comida. Fito tomó un
vaso y, mientras lo llenaba de leche, vio a su papá sacando la bolsa de lentejas de la
despensa. Fito dejó el vaso rápidamente sobre la mesa y salió corriendo de la cocina, con
Cateto justo detrás de él.

- Esto es una emergencia, Cateto –dijo en voz baja-. ¡Sí! ¡Es una contingencia! ¡Es la voz de
alarma! ¡Mi papá va a hacer sopa de lentejas! ¡No puede ser! ¿Qué se te ocurre?
Cateto ronroneaba restregándose en los pies de Fito, quizá pensando en la leche que no
había llegado a probar.

- ¡Ya sé! Voy a sumar el número de teléfono de la casa, más el número de la oficina de mi
mamá… todo eso mientras hago unas sentadillas.

Fito se puso entonces a hacer sentadillas al tiempo que sumaba entre los dientes:

- 5 más 78 más 56 más 12 son 151 más 2 más 80 más 32 son… ¡345!

Al terminar se asomó a la cocina sin hacer ningún ruido pero sólo vio a su papá midiendo las
lentejas en una taza antes de echarlas a cocer en agua. Fito retrocedió rápidamente.

- ¡No funcionó!... ¡Hay que hacerlo otra vez! Ahora, me voy a quedar en cuclillas y jalándome
las orejas y además voy a sumar el número de mi abuelita y… ¡Ah! ¡Ya sé qué faltó! ¡Tengo
que pensar qué es lo que quiero que pase! Ahí va: el gran mago Fito no quiere que su papá
haga sopa de lentejas y para eso voy a hacer unas sumas…

Fito se puso en cuclillas y, jalándose fuertemente las orejas, comenzó a sumar:

- 5 más 78 más 56 más 12 son 151 más 2 más 80 más 32 son 345 más 5 más 98 más 22 más
32 son ¡502!

En ese preciso instante, salió su papá de la cocina y se lo encontró detrás de la puerta en esa
extraña posición.

- ¿Te sientes mal, Fito? –dijo, arqueando una ceja.

- No, papá. Estoy haciéndole unas caras a Cateto para que se ría.

- Los gatos no se ríen…mmm… ¿Te parece bien que hoy haga arroz?

- ¡Yupi! –gritó Fito dando un salto-. ¡Sí!

- ¿Tanto te gusta? –preguntó el papá un tanto desconcertado.

- ¡Me encanta! –exclamó Fito, al tiempo que entraba a la cocina como un rayo y, tomando el
vaso de leche, salió disparado a encerrarse en su cuarto, con Cateto justo detrás de él.

El papá se quedó de pie en el pasillo, con la ceja arqueada, rascándose la cabeza.
6. ¿Qué problema tiene Fito? *
1 point
7. ¿Quién es Cateto? *
1 point
8. ¿Para qué sirven las sumas en el cuento? *
1 point
9. ¿Qué números suma Fito? *
1 point
10. ¿Por qué motivo Fito se alegra tanto al final de la historia? *
1 point
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