Es urgente que desde el Movimiento Feminista demos respuesta y exijamos a los colectivos y personas LGTBI+ que no se presten a ser instrumento de la dominación neoliberal y patriarcal que condiciona la libertad de las mujeres.
Queremos animar a las personas LGTBI+ a posicionarse en contra de la regulación de la llamada últimamente "gestación subrogada", esto es, la práctica de alquilar la capacidad reproductiva de las mujeres.
Nosotras que hemos estado apoyando sus luchas, tenemos derecho a exigirles altura de miras y solidaridad con las causas de las mujeres. Es preciso que los colectivos LGTBI+ tomen conciencia de las implicaciones que tales prácticas tienen para el conjunto de las mujeres en el mundo.