Los profundos cambios en el orden social, político, económico y cultural de las
últimas décadas han derivado en escenarios de fragmentación y vulnerabilidad
social que requieren de nuevas y urgentes respuestas. En este sentido, los
denominados Métodos de Resolución Pacífica y participativa de Conflictos se han
constituido y consolidado como un instrumento significativamente útil en la
gestión de las diferencias y la transformación de los conflictos que se
suscitan en las relaciones sociales.
En función de ello se propicia la creación de espacios en los
cuales la propia sociedad-comunidad entabla un diálogo constructivo para
superar sus inconvenientes, imaginar nuevos sentidos y trazar senderos hacia la
re-vinculación desde la concepción de una participación comunitaria en el marco
de la democracia participativa y una verdadera contribución a la paz social.
La situación social signada por conflictos estructurales,
violencias y desigualdades múltiples hace necesario visualizar la
conflictividad como mecanismo de expresión en el ámbito social. Ello interpela
a los diferentes actores y requiere de mayor atención en materia de
conocimiento y predisposición para la generación de sistemas de alerta temprana
que representen una verdadera prevención para evitar el crecimiento de la
violencia.
Para esto es indispensable tener un profundo conocimiento del
contexto donde se desenvuelven estas expresiones sociales y, a su vez, de
instrumentos que permitan intervenciones eficaces en la etapa de latencia
y de emergencia (donde se expresan demandas en clave de “pedidos” o de
“exigencias”) para evitar potenciales escaladas de la conflictividad con
violencia.
La capacitación estará a cargo del Dr. en Derecho
Alejandro Nató, reconocido Mediador y Especialista en Conflictos Públicos.