DOSSIER DE OBSERVACIONES CIUDADANAS AL PROYECTO DE “CONTINUIDAD OPERACIONAL MINERA EL ABRA Y DESARROLLO DE PLANTA CONCENTRADORA CON TRANSICIÓN HÍDRICA A AGUA DESALADA”.
En este documento encontrarás observaciones que puedes realizar a la minera El Abra, respecto al proyecto que impacta cinco comunas de la región: Ollagüe, Calama, María Elena, Tocopilla y Mejillones.
¡PUEDES PEGAR Y COPIAR LAS OBSERVACIONES O ADECUARLAS A TU CRITERIO!
OBSERVACIÓN GENERAL Y TRANSVERSAL
Transgresión al Principio de Proporcionalidad, Asimetría Temporal de las Medidas e Internalización Deficiente de Externalidades Negativas.
Observación: Denunciamos ante el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que el proyecto de Continuidad Operacional de Minera El Abra padece de una vulneración estructural y transversal: la absoluta falta de proporcionalidad de sus medidas. Mientras la Sociedad Contractual Minera El Abra asegura la explotación y rentabilidad exclusiva de este enclave minero por un extenso periodo de 40 años (hasta el año 2056), sustentada en una mega-inversión de US$ 7.500 millones, el Plan de Medidas de Mitigación, Reparación y Compensación (Capítulo 7) y los Compromisos Voluntarios (Capítulo 11) plantean acciones de cortísimo plazo (que oscilan de forma irrisoria entre apenas 2 y 8 años de seguimiento), subestiman groseramente los riesgos climáticos catastróficos y transfieren impunemente la totalidad de sus externalidades negativas hídricas, viales, de salud y habitacionales directamente a los habitantes de las comunas de Ollagüe, Calama, Tocopilla, María Elena y Mejillones.
Es inaceptable que el Titular (Minera El Abra) pretenda mitigar la destrucción irreversible de ecosistemas altoandinos, patrimonio arqueológico mundial y la calidad de vida de cinco comunas mediante "talleres de papel" , " maquetas virtuales " o monitoreos de apenas un par de años posteriores a la ejecución de las obras (como el seguimiento de solo 2 años propuesto para las medidas del Medio Humano). La empresa está aplicando un modelo de desmantelamiento ambiental y social donde la ganancia se privatiza por casi medio siglo y los daños acumulados se heredan a perpetuidad a una región golpeada por el abandono estatal y la saturación minera.
Sustento Técnico y Jurídico de la Falta de Proporcionalidad
1.- Infracción al Artículo 99 y 101 del RSEIA (Principio de Idoneidad y Proporcionalidad): El Reglamento del SEIA mandata expresamente que las medidas deben ser proporcionales a la magnitud de los impactos negativos y que su duración debe ser equivalente a la permanencia del impacto. El proyecto altera de forma permanente la cuenca del Río Loa, destruye el Complejo Minero San José del Abra (100% de pérdida), elimina el hábitat de especies en Peligro Crítico como la Chinchilla de cola corta y arriesga la saturación del aire en Chiu Chiu y Alto Loa por 40 años. Proponer medidas de compensación o seguimiento con una vigencia temporal minúscula frente a impactos terminales e irreversibles es una infracción flagrante a la legalidad ambiental.
2- Violación al Principio de Internalización de Costos ("El que contamina paga "): La legislación ambiental chilena obliga a los titulares a incorporar dentro de sus costos de producción la prevención y reparación total de sus impactos. Minera El Abra no está internalizando sus externalidades; al traer un " peak" de 6.785 trabajadores, está colapsando la infraestructura de salud pública (CESFAM de Calama, Hospital de Tocopilla, Posta de Chiu Chiu) y destruyendo el pavimento de rutas comunales. Al no financiar infraestructura pública equivalente a la presión que generará, traspasa ilegalmente sus costos operativos al presupuesto de las municipalidades y a la calidad de vida de los ciudadanos.
3.- Subestimación Metodológica del Riesgo Climático de Catástrofe: Técnicamente, el Titular diseñó sus obras más críticas (los canales de desvío de un Depósito de Relaves masivo de 5.900 ha y los cruces del Acueducto en el Río Loa y María Elena) utilizando promedios estadísticos del pasado calculados para lluvias normales y periodos de retorno de apenas 100 años. Al ignorar la crisis climática actual y omitir el modelamiento de flujos aluvionales de lodo pesados , la empresa expone a la cuenca a un riesgo de rotura catastrófica cuya " zona de peligro " alcanza los 56 kilómetros de distancia, traspasando el riesgo vital directamente a la población civil.
4.- El Shock o "Apagón Hídrico " Post-Cierre: El modelo hidrogeológico de la empresa presenta severas inconsistencias (capas mal unificadas y maquillaje de datos climáticos mediante promedios simples). Al pretender mantener artificialmente la Vertiente 11 del Salar de Ascotán mediante un sistema de mangueras (SRA) y no asegurar su continuidad post-operación, el Titular gatillará un descenso crítico de la humedad del bofedal apenas se retire, destruyendo la biodiversidad local sin asumir compensaciones de largo plazo.
Exigencia / Solicitud
En virtud del principio de proporcionalidad, equidad territorial y justicia ambiental, exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA):
1.Rechazo General del Plan de Medidas por Infracción al RSEIA: Exigimos declarar la insuficiencia y desproporción de las medidas presentadas en el Capítulo 7, obligando al Titular a reformular la totalidad de sus compensaciones bajo un criterio de equivalencia ecológica y temporal real con los 40 años de operación.
2.Extensión Obligatoria de los Plazos de Seguimiento Ambiental: Ningún programa de seguimiento, monitoreo ambiental, arqueológico o socioeconómico del proyecto podrá tener una duración inferior a la vida útil de la faena (40 años), debiendo extenderse obligatoriamente hasta el cierre definitivo y la estabilización post-cierre de las variables afectadas.
3.Financiamiento Obligatorio de Fondos de Mitigación Estructural Intercomunal: Se obligue a Minera El Abra a constituir fondos de inversión pública permanente, administrados por las 5 municipalidades afectadas, destinados exclusivamente a compensar el estrés de la infraestructura urbana, el desgaste vial, el fortalecimiento de la salud primaria comunal y la restauración de los suelos agrícolas degradados por la operación.
4.Garantía de Recarga Hídrica a 100 años en Ascotán: Exigimos que el Titular modifique su Plan de Cierre, asumiendo la obligación legal y financiera de operar el Sistema de Recarga Artificial de la Vertiente 11 por un mínimo de un siglo (100 años) posterior al cese de las faenas, asegurando que el ecosistema altoandino no sufra un colapso hídrico tras el retiro de la minera.
5.Reconsiderar la ubicación del relave minero y de la construcción de una nueva desaladora: Esto permite generar una propuesta más sustentable al territorio en forma general.
PROPUESTA DIVIDIDA POR COMUNA O TERRITORIO DE IMPACTO
COMUNA DE OLLAGÜE: ZONA DE SACRIFICIO HÍDRICO
1.- MEDIO HUMANO
Observación: La empresa nos promete agua para el consumo del pueblo de Ascotán, pero pone una "letra chica " inaceptable: el beneficio se acaba apenas ellos decidan retirarse del salar. Nos dejan desamparados y dependientes de una infraestructura que ellos controlan.
Exigencia: El titular debe entregar agua para el pueblo de Ascotán en forma permanente, a perpetuidad y traspasado legalmente con financiamiento a la comunidad, como una compensación real por usar el territorio.
2.- BIODIVERSIDAD EN FLORA Y FAUNA
Observación: Seguir sacando agua del Salar de Ascotán va a secar las pocas vegas y bofedales que van quedando, destruyendo el hogar de aves protegidas (como los flamencos) y afectando la flora altoandina de la que se alimentan nuestros animales.
Exigencia: Se exige un plan de monitoreo de la biodiversidad en tiempo real y que se detenga la extracción si se nota la más mínima baja en el verdor de los bofedales o en la presencia de fauna nativa.
3.- COMPONENTE AGUA
Observación: El permiso de El Abra para sacar agua subterránea vence en 2029. Sin embargo, la empresa está pidiendo una prórroga de 5 años más (hasta 2034) para seguir sacando 425 litros por segundo del Salar de Ascotán. Esto terminará de secar un acuífero que ya está severamente dañado por la minería histórica.
Exigencia: Rechazamos la prórroga de 5 años. Solicitamos que la minera El Abra se abastezca de agua desalinizada desde la planta del distrito norte de CODELCO, que en este 2026, debiera entrar en funcionamiento. Esta planta tiene una capacidad industrial aprobada suficiente para poder abastecer en esa ventana de tiempo a el Abra, adecuar la infraestructura existente representa un menor impacto en el territorio y una oportunidad real de generar una minería verde, colaborativa. Es importante señalar que CODELCO posee el 49% de la empresa titular del proyecto. Una verdadera transición hídrica debe estar puesta en el principio precautorio sobre el aumento de los impactos en la cuenca hídrica del salar.
Observación: La Vertiente 11, ubicada en el Salar de Ascotán, se encuentra gravemente dañada por la actividad minera histórica y hoy en día se mantiene viva de forma completamente artificial porque la empresa le inyecta agua con mangueras mediante un Sistema de Recarga Artificial (SRA). Denunciamos que el estudio de la empresa oculta una amenaza vital: ¿qué pasa si la minera deja de meter esa agua artificial? La DGA ya advirtió que si ese sistema se corta de golpe al finalizar las faenas, la vertiente sufrirá un shock o " apagón hídrico " , provocando un descenso crítico y definitivo de la humedad del suelo que matará de forma inmediata la flora, la fauna y los bofedales protegidos que dependen de ella. La empresa pretende desentenderse de la vida de este ecosistema apenas termine sus operaciones, ignorando el principio precautorio ante un daño ambiental latente.
Exigencia: En virtud del principio precautorio ante el daño ambiental ya existente, exigimos que se obligue al Titular a hacerse cargo del financiamiento, operación y mantenimiento del Sistema de Recarga Artificial (SRA) por un período mínimo de 100 años post-cierre, o hasta que se certifique científicamente la recuperación total, natural y autónoma del acuífero. La empresa no puede apagar las bombas al irse; debe presentar simulaciones matemáticas a un siglo plazo y una estrategia de salida gradual que cuente con la aprobación previa y expresa de la DGA y de la comunidad indígena, asegurando jurídicamente que la vertiente no morirá tras el retiro de la minera.
Observación: Denunciamos que la empresa está utilizando una justificación tramposa e inaceptable para seguir secando el Salar de Ascotán. La minera está pidiendo una prórroga de 5 años adicionales (2030-2034) para continuar extrayendo 425 litros de agua por segundo desde este acuífero subterráneo, y se defiende argumentando que como " no va a construir obras nuevas ni pozos nuevos en el salar " , este impacto no debe considerarse significativo. Como ciudadanos aclaramos que el hecho de no realizar obras de construcción nuevas no significa que sea inofensivo; al contrario, seguir succionando agua por media década más en un ecosistema que ya presenta un daño comprobado en la Vertiente 11 es extender temporalmente la asfixia y la presión hídrica sobre el acuífero. El Titular subestima el valor de nuestra agua asignándole una calificación de valor "Medio " en su matriz de impactos, cuando la DGA ha ratificado que en el desierto el agua continental es un recurso escaso que tiene un valor muy alto.
Exigencia: Exigimos al SEA la recalificación obligatoria del impacto sobre el acuífero y el ecosistema del Salar de Ascotán como un IMPACTO SIGNIFICATIVO. Solicitamos rechazar tajantemente la premisa del Titular de que mantener la extracción es inocuo solo por no levantar infraestructura nueva. Al ser catalogado formalmente como impacto significativo, exigimos que la empresa incorpore obligatoriamente al Salar de Ascotán dentro de la Línea de Base de Hidrología Superficial y proponga verdaderas medidas de mitigación y compensación ambiental por el daño acumulado en las vegas y bofedales, prohibiendo por completo cualquier extensión de extracción de agua subterránea si no se garantiza la sustentabilidad total del ecosistema.
COMUNA DE CALAMA: ZONA DE SATURADA DE MATERIAL PARTICULADO 10
Observación: La empresa ignoró por completo a las comunidades indígenas que habitan en el radio urbano y periurbano de Calama, tratándonos como si no existiéramos en su informe de medio humano. Además, el mapa del acueducto corta físicamente las rutas donde nuestros vecinos de Taira, Conchi Viejo y Estación San Pedro crían y trasladan a sus animales (trashumancia).
Exigencia: Que la empresa rehaga su estudio de comunidades incluyendo a la población indígena urbana de Calama y que modifique el trazado del acueducto para construir pasadas seguras (corredores ganaderos) que protejan el pastoreo ancestral que impactara a las comunidades de Alto Loa.
Observación: Para agrandar la mina, la empresa va a destruir por completo (120%) el Complejo Minero San José del Abra, un sitio arqueológico único de nuestros antepasados. En vez de protegerlo, nos ofrecen "compensar" la pérdida haciendo libros, videos y maquetas virtuales que no recuperan el patrimonio borrado.
Exigencia: Solicitamos rechazar estas medidas de cartón y exigir a la empresa el financiamiento total de un Depósito Arqueológico y Museo de Sitio permanente en Calama, administrado por la comunidad, para rescatar y conservar de verdad la historia minera prehispánica.
Observación: El crecimiento de la mina va a destruir una gran cantidad de Llaretas (Azorella compacta), una planta nativa protegida y "Vulnerable" que tarda siglos en crecer. La empresa admite el daño, pero ni siquiera se dio el trabajo de contar cuántas plantas va a matar en los 40 años que durará el proyecto, ni cuantas especies serán respuestas de forma sustentable y real dentro del territorio.
Exigencia 1: Solicitamos que la empresa realice un conteo exacto y transparente en terreno de cada llareta afectada y que aumente la superficie de reforestación obligatoria más allá de las 44 hectáreas propuestas.
Exigencia 2: ya que la recuperación de las especies asesinadas es prácticamente imposible, considerando la lentitud de su crecimiento y en las condiciones especiales en las que la yareta crece, se solicita que pueda minera el Abra replantear el radio de ampliación del rajo, garantizando que no se destruya un patrimonio natural tan importante como lo es la Yareta.
Observación: Falsa suposición de "impacto cero" y falta de compensación real por la muerte de fauna nativa de baja movilidad (Impacto IFT-2). La empresa reconoce en su estudio que los trabajos de ampliación van a destruir directamente el hogar de miles de animales nativos que tienen capacidades limitadas para arrancar (fauna de baja movilidad como lagartijas, geckos, vizcachas y pequeños ratones andinos), afectando una superficie gigantesca de 11.232,9 hectáreas (lo que equivale a miles de canchas de fútbol).
Sin embargo, la empresa comete un error gravísimo e irreal: afirma que gracias a sus medidas de "rescate" (MM-FT-1) y "perturbación controlada" (MM-FT-2), el daño final será "cero" y que no quedará ningún impacto residual. Como vecinos y ciudadanos, consideramos que esto es una imposibilidad biológica y una falta a la verdad. En una superficie tan masiva, es técnicamente imposible que los humanos alcancen a ver y rescatar al 100% de los animales ocultos bajo las piedras o la tierra antes de que pasen las excavadoras y la maquinaria pesada. Al asumir falsamente que su rescate será "perfecto", la empresa no propone ninguna Medida de Compensación (MC) para este componente, dejando completamente gratis e impune la pérdida efectiva de biodiversidad y la muerte inevitable de los animales que la maquinaria va a aplastar.
Exigencia: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que rechace la conclusión de la empresa de que el impacto final es cero. Exigimos que se obligue al Titular a cambiar su estrategia y cumplir con lo siguiente:
Sin embargo, la medida de "compensación" que propone la minera (MC-FT-1) consiste únicamente en financiar "estudios complementarios" escritos en papel. Como ciudadanos, consideramos que hacer informes o estudios de escritorio no repara, no devuelve ni compensa el hogar destruido de estos animales. Financiar investigaciones científicas no genera un beneficio ecológico real ni detiene el riesgo de extinción local de la especie frente a un proyecto gigante que durará 40 años. La empresa está usando una medida de papel para evadir su responsabilidad de generar un impacto neto positivo o equivalente en la naturaleza.
Exigencia: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que rechace esta medida por ser completamente insuficiente e impertinente. En su lugar, se debe obligar al Titular a presentar una verdadera medida de compensación que asegure la supervivencia física de la especie, la cual debe incluir:
ALTERNATIVA B DE OBSERVACIÓN SOBRE LA CHINCHILLA DE COLA CORTA:
Observación: Ocultamiento del impacto real de mortalidad sobre la Chinchilla de cola corta al evaluarlo falsamente como "pérdida de madrigueras" (Impacto IFT-8). En el estudio del proyecto (Impacto IFT-8), la empresa declara que el daño ambiental consiste únicamente en la "pérdida de madrigueras" de la Chinchilla de cola corta. Como ciudadanos, denunciamos que esto es un grave error de diagnóstico y un intento de esconder la realidad. Las madrigueras no son estructuras inertes o vacías; son el hogar y el refugio vital de un animal que está en Peligro Crítico de Extinción.
Al enfocar el impacto solo en los "agujeros o túneles de tierra" que se van a destruir, la empresa omite deliberadamente dimensionar la muerte real de las chinchillas que habitan dentro de ellos. El estudio minimiza el impacto al no reconocer que la entrada de excavadoras y explosivos va a aplastar, asfixiar o sepultar vivas a las chinchillas, generando un daño irreversible a una especie al borde de la desaparición total.
Exigencia: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que obligue al Titular a re-evaluar por completo este impacto, cambiando su definición a "Mortalidad y pérdida de individuos de la especie Chinchilla chinchilla en Peligro Crítico". Exigimos que la empresa asuma el peor escenario ecológico (la muerte de las chinchillas en las 30 madrigueras del sector del relave) y que se detenga cualquier tipo de obra o movimiento de tierra en la zona hasta que se proponga una medida de compensación que garantice que ningún ejemplar morirá.
Observación: El depósito de relaves propuesto usará tecnología de "relaves espesados", lo que significa que dejará miles de hectáreas de barro húmedo expuestas al sol del desierto, perdiendo millones de litros de agua por pura evaporación. Esto es un derroche inaceptable en medio de la peor crisis hídrica de la historia del Loa.
Exigencia: Solicitamos obligar a la empresa a cambiar su tecnología por Relaves Filtrados, que recuperan más del 90% del agua antes de botar el desecho, reduciendo el tamaño del depósito y evitando el derroche de agua limpia.
Observación: Denunciamos que el Titular proyecta mantener y operar piscinas industriales de acumulación o emergencia en áreas inmediatamente colindantes al cauce del Río Loa. Como ciudadanos, consideramos que esto es una bomba de tiempo ambiental. El desierto ya no es el de antes; con la crisis climática, los "Inviernos Altiplánicos" traen lluvias torrenciales y aluviones que pueden hacer crecer el río o activar quebradas secas. Si estas piscinas se inundan, se rebalsan o sufren filtraciones por un terremoto, toda esa agua contaminada con químicos industriales irá a parar directamente al Río Loa, destruyendo el único oasis hídrico que alimenta a Calama y sus comunidades rurales.
Exigencia / Solicitud: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que obligue a la empresa a reubicar y sacar todas las piscinas industriales fuera del área de inundación y de la cuenca directa del Río Loa. En caso de que insistan en dejarlas ahí, exigimos que se les obligue a construir muros de defensa definitivos calculados para soportar un aluvión extremo de esos que pasan una vez cada 1.000 años (Crecida Máxima Probable), e instalar un sistema de sensores en línea y pozos de monitoreo diario cuyas mediciones de calidad química del suelo y agua sean públicas y fiscalizadas por la comunidad.
Observación: Sobre el acueducto y las partes que el Titular tramita por fuera de esta evaluación (Fraccionamiento de Proyecto). Alertamos y denunciamos que la empresa está haciendo una "trampa legal" conocida como fraccionamiento de proyecto. Están intentando tramitar y obtener permisos para ciertas partes, obras de conexión o tramos del acueducto por fuera de este Estudio de Impacto Ambiental (EIA), usando declaraciones más simples o permisos sectoriales separados. Esto es inaceptable porque nos impide a los ciudadanos y a las autoridades evaluar el impacto real, total y acumulativo de toda la tubería gigante instalada en nuestro territorio. Al parcelar el acueducto en pedazos pequeños, la empresa esconde el daño verdadero que causará la obra completa sobre las napas subterráneas y los suelos de la comuna.
Exigencia: Solicitamos formalmente al SEA que congele y suspenda la evaluación ambiental de este proyecto hasta que el Titular unifique y presente la totalidad de las obras, tramos y tuberías del acueducto dentro de este mismo Estudio de Impacto Ambiental (EIA). Exigimos que no se permita la tramitación de ninguna obra hidráulica del proyecto "por fuera", garantizando que la comunidad pueda revisar y opinar sobre el trazado completo y continuo del acueducto en Calama, tal como lo exige la Ley 19.300 sobre Bases Generales del Medio Ambiente.
Observación: Sobre el impacto en la cuenca del Río Loa en relación al acueducto Denunciamos que la empresa minimizó el valor de nuestra agua, declarando en sus papeles que el componente hídrico de la zona tiene un valor "Medio". Esto es un insulto para quienes vivimos en el desierto más árido del mundo, donde el Río Loa es nuestra vida. Debido a esta mirada centralista, el plano del acueducto omitió e ignoró muchos riachuelos y cauces naturales que se activan con las lluvias. El acueducto cruzará y romperá la cuenca del Río Loa en múltiples puntos, amenazando la agricultura y la soberanía alimentaria de Calama, Chiu Chiu y Lasana. El estudio no calculó qué pasará si un aluvión con piedras y barro (flujo detrítico de alta densidad) corta o desentierra la cañería del acueducto, derramando agua industrial directamente en la cuenca del río.
Exigencia: Exigimos al SEA que obligue a Minera El Abra a corregir su estudio y clasificar la cuenca del Río Loa como un componente de "Valor Muy Alto". Además, exigimos las siguientes condiciones técnicas:
Observación: Impacto en Infraestructura Urbana y Rural: Colapso del Territorio bajo Abandono Estatal Sistémico. Observación: Denunciamos que el Titular minimiza el impacto social y urbano que causará la llegada de un "peak" de más de 6.700 trabajadores a nuestra comuna. La empresa afirma que sus campamentos internos absorberán esta presión, ignorando la cruda realidad de Calama. Nuestra ciudad arrastra un histórico abandono estatal: generamos gran parte de la riqueza del país, pero vivimos en una zona de sacrificio, al punto que esta comunidad mantiene una demanda vigente contra el Estado chileno por daño ambiental. Calama ya sufre problemas críticos que esta empresa no quiere ver: una crisis habitacional severa con proliferación de campamentos, falta de viviendas, escasez de especialistas médicos y una gigantesca población flotante que usa la ciudad pero no aporta a ella.
Al concentrar el 97% de las obras en nuestra comuna, Calama se transformará definitivamente en una "ciudad dormitorio" colapsada. La masa de trabajadores externos provocará una inflación destructiva en el precio de los arriendos y los alimentos, expulsando a las familias locales que no trabajan en la minería. Los consultorios urbanos (CESFAM), que ya están desbordados, terminarán por colapsar, y las calles y la Ruta CH-21 se saturarán de buses de faena y camiones pesados, aumentando los accidentes y los tiempos de viaje de los vecinos.
Esta crisis no se quedará solo en el radio urbano; se reproducirá con igual o mayor violencia en el pueblo de San Francisco de Chiu Chiu, la segunda localidad más habitada de la comuna. Chiu Chiu es un oasis indígena sumamente vulnerable que no tiene la infraestructura para resistir este impacto. El tránsito masivo y la población flotante ligada al acueducto y al relave industrial transformarán sus calles rurales en caminos de carga, colapsarán de inmediato su Posta de Salud Rural (que apenas cuenta con recursos básicos) y destruirán la tranquilidad, seguridad y el tejido social de la comunidad atacameña. Además, la presión inmobiliaria y la contaminación por polvo minero acelerarán la degradación y el abandono del suelo agrícola de nuestro oasis histórico.
Exigencia / Solicitud: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que obligue al Titular a hacerse cargo del impacto real y acumulativo sobre nuestro territorio mediante las siguientes exigencias obligatorias:
Observación: Calama ya está declarada como "Zona Saturada" por contaminación de polvo (MP10) y está en proceso de crear un Plan de Descontaminación (PDA). El proyecto pretende construir un depósito de relaves gigante de 5.900 hectáreas (el doble del tamaño de la ciudad) que tirará polvo al aire con los vientos de la zona, empeorando las enfermedades respiratorias de nuestros niños y ancianos.
Exigencia: Solicitamos que se prohíba el diseño actual del relave por el riesgo del polvo en suspensión y se obligue a la empresa a realizar un estudio de contaminación acumulada considerando todas las industrias vecinas.
Observación: Impacto en Calidad del Aire y Salud en Chiu Chiu y Alto Loa: Omisión de la Sinergia Minera y Riesgo de Saturación. Denunciamos que el Titular invisibiliza y niega el impacto real que sus emisiones de polvo causarán sobre la salud de los habitantes de San Francisco de Chiu Chiu y las comunidades del Alto Loa. Actualmente, la estación de monitoreo de calidad del aire con representatividad poblacional (EMRP) de la zona se encuentra en estado de latencia (es decir, al límite de superar las normas ambientales permitidas).
El proyecto de El Abra contempla un crecimiento masivo de sus operaciones fijadas para 40 años, donde el rajo minero se expandirá de forma gigantesca hasta alcanzar 4,0 kilómetros de largo, 3,6 kilómetros de ancho y una superficie total de 1.111 hectáreas, sumado al acopio masivo de material en los botaderos de estériles. Estas mega-obras generarán toneladas de material particulado diario que, arrastrado por los fuertes vientos de la pampa, harán que la condición actual de la estación pase de la latencia directamente a la saturación ambiental.
Este gravísimo riesgo no fue debidamente evaluado por la empresa. Al no modelar este escenario, el Titular comete una infravaloración irresponsable que pone en peligro la salud respiratoria de nuestros niños, ancianos y familias. Además, el estudio oculta el daño sinérgico y acumulativo que sufren nuestros pueblos al estar en medio de este proyecto y las operaciones del Distrito Norte de CODELCO. Esta enorme masa de polvo en suspensión no solo dañará nuestros pulmones; por decantación, el polvo minero caerá sobre nuestros canales de regadío, bofedales y terrenos de cultivo, destruyendo la actividad agrícola y el pastoreo ancestral del oasis de Chiu Chiu y del Alto Loa. Frente a este desastre, los Compromisos Ambientales Voluntarios (CAVs) ofrecidos por la empresa son un saludo a la bandera completamente insuficientes que no mitigan en nada el aire que respiramos.
Exigencia / Solicitud: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que rechace la modelación de aire del proyecto y obligue al Titular a cumplir estrictamente con lo siguiente:
Observación: Denunciamos que la ubicación propuesta para el nuevo depósito de relaves mineros es completamente inviable y demuestra que la empresa prioriza su ahorro económico por sobre la vida de los vecinos. Calama no parte de cero; nuestra ciudad ya sufre las consecuencias del gigantesco relave minero Talabre que funciona como un pasivo ambiental histórico y peligroso, ¡cuyo tamaño equivale a tres veces el radio urbano de Calama! El Titular intenta minimizar este impacto argumentando en su estudio que el nuevo relave estará a una distancia lineal de aproximadamente 30 kilómetros de la ciudad, pretendiendo instalar la falsa idea de que estamos a salvo.
Como ciudadanos, aclaramos que en nuestro desierto una distancia de 30 kilómetros no libera a la comuna de Calama de la exposición ambiental. Los fuertes vientos arrastrarán el polvo contaminado y las napas subterráneas conectadas propagarán los riesgos químicos directamente hacia nuestra población. Para peor, el proyecto incurre en una falta metodológica gravísima al no presentar ninguna modelación técnica ni un análisis real sobre otras alternativas de ubicación para el relave. La empresa nos oculta información esencial y pretende obligarnos a aceptar el sitio que a ellos les sale más barato construir, sin importarles la saturación y el daño acumulado que ya cargamos como territorio.
Exigencia: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que declare la insuficiencia de la descripción del proyecto y obligue al Titular a cumplir estrictamente con lo siguiente:
Observación: La traza del acueducto pasará cerca de sectores de uso patrimonial y laboral rural. Los campamentos temporales de construcción traerán una gran masa de trabajadores hombres externos, alterando la tranquilidad y la seguridad de las familias pampinas.
Solicitud: Solicitamos un Protocolo de Convivencia Estricto y Auditado para los trabajadores de los campamentos, con prohibición de tránsito en zonas residenciales rurales y apoyo en seguridad comunitaria en coordinación con el Municipio.
Observación: El desierto de María Elena está lleno de vestigios de la historia salitrera y huellas precolombinas subsuperficiales (bajo la arena). La empresa pretende empezar a excavar para las cañerías del acueducto sin tener certeza de lo que hay abajo.
Solicitud: Solicitamos que antes de poner la primera pala, se hagan calicatas y pozos de sondeo arqueológico obligatorios cada 100 metros en toda la traza que cruce la comuna, deteniendo las obras ante cualquier hallazgo salitrero o indígena.
Observación: La zanja gigante que abrirán para enterrar el acueducto funcionará como una "trampa mortal" para la fauna de baja movilidad de la pampa (lagartijas, geckos y pequeños mamíferos), los cuales caerán a la excavación y morirán aplastados o por el sol.
Solicitud: Exigimos que las zanjas abiertas no superen tramos de 50 metros diarios, que se revisen cada mañana por biólogos para rescatar animales caídos y que se instalen rampas de escape de tierra cada 20 metros.
Observación: El acueducto intersecta líneas de tren históricas, caminos locales y servidumbres de paso de María Elena, arriesgando la conectividad de rutas secundarias necesarias para los habitantes de la comuna.
Exigencia: Solicitamos planos detallados de cada cruce de infraestructura y la garantía firmada de que no se cortará el tránsito de caminos vecinales durante la etapa de construcción de las cañerías.
Observación: Los movimientos de tierra masivos para enterrar el acueducto y el paso de maquinaria pesada levantarán polvo en zonas áridas que, por el viento pampino, viajará hacia las áreas de habitabilidad rural.
Exigencia: Solicitamos la aplicación constante de supresores de polvo biodegradables en los caminos de servicio del acueducto y la paralización de faenas en días con vientos superiores a 10 m/s.
Exigencia: Exigimos que se instale un sistema de monitoreo de calidad del aire en nuestra comuna, que permita ir midiendo y controlando las emisiones que generará la minera en relación al proceso de construcción y operación vinculado con el relave-concentradora.
Observación: El EIA no detalla qué pasará si hay una rotura o filtración del acueducto que transporta agua industrial o concentrados químicos a través de la pampa, poniendo en peligro el suelo y las napas subterráneas locales.
Exigencia: Solicitamos un Plan de Contingencia ante Derrames Industriales en el Acueducto, detallando sistemas de válvulas de corte automático en caso de baja de presión y piscinas de contención impermeabilizadas en los puntos críticos de María Elena.
Observación: Denunciamos que el diseño de la ingeniería del acueducto gigante que cruzará la cuenca del Río Loa dentro de la comuna de María Elena presenta graves inconsistencias y errores técnicos que ponen en peligro nuestro ecosistema pampino. La empresa diseñó el entierro y los soportes de las tuberías calculando el impacto como si por las quebradas y el río solo fuera a correr "agua limpia" y en flujos normales. Sin embargo, la Dirección General de Aguas (DGA) desmascaró este error, advirtiendo que en nuestra región los eventos climáticos extremos provocan aluviones violentos compuestos por densas olas de barro, rocas y escombros (flujos detríticos no newtonianos). Al usar ecuaciones matemáticas equivocadas para agua limpia, la empresa subestimó gravemente la altura y la fuerza destructiva con la que el lodo puede golpear, desenterrar o romper las cañerías del acueducto.
Para peor, el Titular utilizó un criterio arbitrario y "mañoso" para borrar del mapa y omitir múltiples cruces de cauces naturales e intermitentes en el territorio de María Elena, dejando tramos ciegos sin evaluar dentro del Estudio de Impacto Ambiental. Si una de estas tuberías se corta o sufre una filtración en el área de influencia de María Elena debido a un aluvión mal calculado, miles de litros de agua industrial o concentrados químicos se derramarán directamente sobre el lecho del Río Loa y los suelos de la pampa, provocando un desastre ambiental irreversible para la flora, la fauna y las napas subterráneas locales.
Exigencia: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que declare la insuficiencia de la ingeniería presentada y obligue al Titular a corregir y replantear el diseño del acueducto en María Elena bajo las siguientes condiciones obligatorias:
Observación: Las quebradas de María Elena parecen secas, pero con los eventos climáticos extremos actuales pueden activarse con aluviones violentos que desentierren o rompan las tuberías del acueducto.
Exigencia: Exigimos que la profundidad del entierro del acueducto en los cruces de quebradas sea calculada considerando las peores bajadas de agua registradas bajo modelos de cambio climático actuales.
COMUNA DE TOCOPILLA: Impacto en el Borde Costero - Caleta Viuda
Observación: La construcción de la Planta Desaladora va a intervenir directamente la zona de Caleta Viuda, afectando el trabajo de 5 sindicatos de pescadores, buzos y recolectoras de orilla (algueras). Sus ruidos y movimientos destruirán su fuente de sustento económico y tradición cultural costera.
Exigencia: Exigimos que las medidas de mitigación económica sean co-diseñadas y aprobadas por los propios sindicatos afectados de Caleta Viuda, asegurando indemnizaciones justas por lucro cesante durante todo el tiempo que dure la construcción.
Que el SEA recuerde y considere que esta caleta ha sufrido ya los impactos por la desaladora del distrito norte de CODELCO, exponer nuevamente a otra desaladora, implica instalar una nueva zona de sacrificio costero en nuestra comuna, lo que impacta en las formas y usos culturales que los habitantes dan a la caleta, no es solo el impacto “laboral” sino que se impacta formas y estructuras de vida, transformando actividades tradicionales de pesca en actividades no rentables para las familias, reconvirtiendo los lazos familiares de los habitantes. Además se debe considerar la existencia del pueblo chango.
Observación: Denunciamos que el Titular oculta y minimiza el impacto socio-urbano negativo que causará la llegada masiva de trabajadores y contratistas a la comuna de Tocopilla debido a la construcción y operación de la Planta Desaladora. La empresa utiliza un argumento tramposo: afirma que este flujo humano es netamente positivo porque "dinamizará la economía local" a través del comercio, la hotelería y los restaurantes.
Como ciudadanos, aclaramos que este beneficio económico temporal es un espejismo que esconde un daño estructural profundo a nuestras formas de vida. La llegada de esta enorme masa de población flotante transformará a Tocopilla en una "zona de paso" y una "ciudad dormitorio". Esta condición satura nuestros espacios públicos, precariza el tejido social y genera una alta presión sobre una infraestructura urbana que ya se encuentra debilitada por el abandono histórico. Estos miles de trabajadores externos utilizarán diariamente nuestras calles, carreteras, sistemas de recolección de basura y, de forma crítica, demandarán atención en nuestro ya colapsado sistema de salud pública local, sin dejar ningún beneficio de largo plazo que permita proyectar mejoras estructurales en la comuna.
Frente a este colapso, el Compromiso Ambiental Voluntario propuesto por la empresa (CAV-MH-2, enfocado únicamente en capacitar a micro y pequeñas empresas de alojamiento y alimentación) es completamente insuficiente, parche y superficial. La empresa pretende mitigar un problema de infraestructura pública masiva simplemente enseñándole a los hoteles y restaurantes locales cómo atender mejor a sus propios trabajadores, desentendiéndose por completo del gasto y el estrés que le causarán al resto de los servicios públicos de la ciudad.
Exigencia: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que rechace la insuficiencia de las medidas del Medio Humano y obligue al Titular a implementar exigencias reales de mitigación estructural:
Observación: La costa de Tocopilla posee una alta concentración de "conchales arqueológicos" (antiguos asentamientos de los Changos). Las obras de la desaladora en el borde costero ponen en peligro inminente estos sitios históricos no protegidos.
Exigencia: Solicitamos un monitoreo arqueológico permanente a pie de obra con expertos validados por el Consejo de Monumentos Nacionales durante cada excavación en el borde costero.
Las piezas arqueológicas que sean encontradas y rescatadas bajo supervisión arqueológica certificada e independiente de la empresa, pero con financiamiento de estas, deben ser entregadas a las comunidades changas.
Se exige que el titular financie en la comuna de Tocopilla un centro de memoria y rescate arqueológico sobre las culturas costeras, esta infraestructura debe ser financiada por el titular y proyectada durante toda la vida útil del proyecto.
Observación: La planta se ubicará en zonas cercanas a sitios donde anidan aves protegidas como el Gaviotín Modesto (Leucophaeus modestus). El ruido de la construcción y las luces nocturnas desorientarán a las aves y dañarán sus nidos activos.
Exigencia: Exigimos la prohibición total de faenas ruidosas y de iluminación de alta potencia durante las épocas de nidificación del Gaviotín Modesto, aislando acústicamente los motores de la futura planta.
Observación: El puerto y los accesos viales de Tocopilla (Ruta 1 y CH-24) sufrirán una gran congestión por el desembarco y traslado de las piezas gigantes de la desaladora y tuberías pesadas, destruyendo el pavimento urbano.
Exigencia: Solicitamos que la empresa pague una garantía vial al Municipio de Tocopilla para asegurar la reparación inmediata del pavimento dañado por sus camiones de alto tonelaje.
Observación: Para sacar agua dulce, la desaladora devolverá al mar el agua con el doble de sal (salmuera) y productos químicos de limpieza. Si esto se bota mal, creará una "mancha muerta" que matará a los mariscos y algas de los que viven los pescadores locales.
Exigencia: Solicitamos que la DGA y las instituciones marinas rechacen el ducto de descarga actual y exijan un sistema de difusores de alta tecnología en alta mar que diluya la salmuera inmediatamente, asegurando que no altere la temperatura ni la salinidad del área de pesca.
Observación: Con el cambio climático, las marejadas en Tocopilla son cada vez más destructivas. Un diseño deficiente de la infraestructura marina de la desaladora puede colapsar ante olas gigantes, generando desprendimientos de materiales industriales al mar.
Solicitud: Exigimos que las obras marítimas de captación y descarga sean diseñadas considerando el aumento del nivel del mar y las peores proyecciones de marejadas extremas para los próximos 40 años.
Observación: Denunciamos que el proyecto pretende construir una Planta Desaladora completamente nueva en el sector de Caleta Viuda (Tocopilla), generando graves e innecesarios impactos sobre el ecosistema marino, la descarga de salmuera y las áreas de trabajo de los pescadores artesanales locales. Esta decisión ignora los principios básicos de sustentabilidad territorial y eficiencia industrial. El Titular omite por completo evaluar alternativas de suministro mediante infraestructura compartida.
Es de público conocimiento que CODELCO Distrito Norte —empresa estatal que además es dueña del 49% de las acciones de la propia Minera El Abra— ya cuenta con su propio proyecto y mega-infraestructura de desalinización en la región para abastecer sus faenas mineras. Construir una segunda planta industrial independiente a pocos kilómetros de distancia, duplicando las tuberías de succión, las descargas de salmuera al mar y la ocupación del borde costero, representa una agresión ambiental injustificada para Tocopilla. Al existir una relación societaria directa entre ambas empresas, es técnica y ambientalmente exigible que compartan la capacidad instalada de la infraestructura de CODELCO, evitando saturar la costa con nuevas obras industriales.
Exigencia: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que declare la insuficiencia de las alternativas evaluadas por la empresa y obligue al Titular a cumplir con las siguientes exigencias técnicas:
Observación: Mejillones ya sufre una enorme "carga ambiental" por albergar termoeléctricas y fundiciones. El aumento del tráfico de insumos químicos peligrosos para el proyecto de El Abra a través de las rutas de la comuna aumentará la percepción de inseguridad de los vecinos.
Solicitud: Exigimos un Plan de Rutas Seguras que prohíba el paso de camiones con sustancias peligrosas cerca de zonas residenciales o escolares de Mejillones, estableciendo horarios acotados de tránsito.
Observación: El flujo logístico puede afectar sectores cercanos a las antiguas líneas ferroviarias históricas que conectaban la costa con el interior de la región.
Solicitud: Exigimos que las zonas de acopio logístico secundario del proyecto se ubiquen lejos de cualquier infraestructura ferroviaria histórica o hito del patrimonio pampino-costero.
Observación: El aumento del movimiento de suministros pesados por las carreteras costeras incrementa el riesgo de atropellos de fauna nativa y altera los corredores biológicos de aves playeras que cruzan las rutas.
Solicitud: Solicitamos la instalación de pasos de fauna y pantallas de protección acústica en las carreteras perimetrales usadas por el proyecto para proteger la avifauna de la bahía.
Observación: Las autopistas de conexión logística como la Ruta 1, Ruta 5 y accesos portuarios verán incrementado su flujo vehicular diario debido al transporte de insumos hacia la faena en Calama, acelerando el desgaste vial.
Solicitud: Solicitamos que el proyecto colabore en el financiamiento de los planes de contingencia y mantención mayor de las autopistas intercomunales que conectan Mejillones con las rutas mineras.
Observación: El paso continuo de cientos de camiones de carga pesada aporta de forma silenciosa a las emisiones de material particulado por el desgaste de neumáticos y frenos en las carreteras de la comuna.
Solicitud: Exigimos que el Titular use camiones con estándar de bajas emisiones (Euro VI o superior) y que se realicen lavados periódicos de las calzadas de alta densidad logística.
Observación: Al utilizar puertos de la región para el desembarco de insumos a gran escala, existe el riesgo de derrames menores de aceites o combustibles durante las faenas de transferencia hacia el transporte terrestre.
Solicitud: Solicitamos que cada operador logístico contratado por El Abra en la zona cuente con un Plan de Respuesta Rápida ante Derrames de Hidrocarburos visado por DIRECTEMAR.
Observación: La vulnerabilidad de las cadenas de suministro frente a olas de calor o tormentas de polvo extremas en las rutas desérticas de la región no fue analizada por el proyecto, arriesgando eventos de camiones varados en las rutas locales.
Solicitud: Exigimos un Plan de Resiliencia Logística que defina zonas de estacionamiento de emergencia seguras fuera del radio urbano de Mejillones en caso de cierre de rutas por emergencias climáticas.
Observación: Denunciamos con total fuerza que el Titular pretende sobrecargar exponencialmente a la comuna de Mejillones con toda la presión logística, almacenamiento y transporte de sustancias peligrosas de este megaproyecto, ignorando que nuestra comuna ya ha sido declarada e históricamente maltratada como una Zona de Sacrificio. Mejillones ya no resiste más carga ambiental; albergamos termoeléctricas, fundiciones, mega-puertos y complejos químicos que afectan la salud de nuestras familias a diario.
En este escenario de saturación crítica, el proyecto comete una grave irresponsabilidad ambiental a nivel regional: insiste en construir una Planta Desaladora completamente nueva en la costa de la región (en Caleta Viuda), multiplicando los impactos marítimos, la descarga de salmuera y los flujos de transporte terrestre que inevitablemente congestionarán y contaminarán los corredores logísticos de Mejillones. La empresa omite deliberadamente aplicar los principios de economía circular y asociatividad industrial. CODELCO Distrito Norte, empresa estatal que además es dueña del 49% de las acciones de Minera El Abra, ya cuenta con su propia mega-infraestructura de desalinización aprobada y en marcha en la región.
Duplicar proyectos industriales de esta envergadura a pocos kilómetros de distancia, en lugar de conectar a El Abra con la capacidad ya instalada y aprobada de su socio mayoritario, es un atentado contra la sustentabilidad regional. Esta falta de sinergia hídrica obliga a levantar nuevas obras y mover miles de camiones con insumos pesados a través de las rutas de Mejillones, profundizando el abandono y el daño acumulado sobre nuestro territorio saturado.
Exigencia: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que aplique un criterio de justicia ambiental territorial, declare la insuficiencia del análisis de alternativas y obligue al Titular a cumplir con las siguientes exigencias técnicas:
OBSERVACIONES SOBRE CHUG CHUG COMO PATRIMONIO COMPARTIDO POR COMUNAS DE CALAMA Y MARÍA ELENA
Observación: Denunciamos que el Titular comete una grave falta metodológica e histórica al ocultar el impacto real y significativo que su proyecto causará sobre el Parque Arqueológico Geoglifos de Chug-Chug, un sitio de monumentos prehispánicos de valor mundial. La empresa pretende tratar este daño masivo como si fuera algo "no significativo", proponiendo únicamente una medida de parche a través de un Compromiso Ambiental Voluntario (CAV-ARQ-2) para hacer un diagnóstico y arreglar pintura o senderos. Como ciudadanos, rechazamos tajantemente esta burla: las medidas voluntarias son completamente insuficientes y no mitigan el daño estructural.
El parque no solo sufrirá la agresión visual y la erosión por el polvo que levantará el gigantesco depósito de relaves cercano; además, el trazado del acueducto del proyecto cruzará e intervendrá directamente el camino de acceso al parque (Ruta B-117). Esto significa que durante años habrá excavaciones, ruidos de maquinaria pesada, vibraciones subterráneas y tránsito de camiones industriales rompiendo la tranquilidad, el valor paisajístico y el acceso a este espacio sagrado.
Para peor, la empresa incurre en un grave vicio en la evaluación del Medio Humano al limitar la afectación únicamente a la organización o comunidad específica que hoy administra legalmente el sitio. Los Geoglifos de Chug-Chug y las huellas troperas que los conectan no son propiedad privada de una directiva; constituyen un centro ceremonial ancestral, un hito de tránsito y un patrimonio cultural inmaterial de todo el pueblo Lickanantai. Al excluir de la evaluación a las Comunidades Indígenas de Calama, el Titular invisibiliza el daño espiritual, cultural y social que significa alterar este territorio para toda la población originaria de la comuna.
Exigencia / Solicitud: Exigimos al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) que aplique la ley, declare la insuficiencia del estudio y obligue al Titular a cumplir estrictamente con las siguientes exigencias: