CLARIBEL ALEGRÍA, Saudade. 1999.


La estatua silenciosa (Ariadna). 1913. mm

Giorgio di Chirico.mm

mm

                      El lamento de Ariadna

No te pierdas, Teseo

vuelve a mí.

La playa está desierta

tengo los pies sangrientos

de correr en tu busca

¿será que me engañaste

dejándome dormida en esta isla?

Perdóname, Teseo

¿Recuerdas nuestro encuentro?

amor eterno me juraste

y yo te di el ovillo

y volviste a la luz

después de haber destruido

al minotauro.

¿Te secuestró algún dios

sintiéndose celoso?

No me inspiran temor

ni Poseidón

ni Zeus

es de fuego mi ira

y se alzará

desde estas aguas

hasta el cielo.

Vuelve,

vuelve, Teseo

no te pierdas

en los laberintos

de la muerte

anda suelto

el ovillo de mi amor

atrápalo, Teseo

vuelve a mí

soy tu tierra

tu luna

tu destino.

     Clava en mí tus raíces.