El Gótico algunas características

Adaptado de Arnold Hauser

 

La iglesia románica es un espacio cerrado, estable que descansa en sí misma, con un interior relativamente amplio, solemne, sereno, en la que la mirada del espectador puede descansar y permanecer en pasividad absoluta. La iglesia gótica, por el contrario, se encuentra en una fase de su génesis, se hace ante nuestros ojos y representa un proceso, no un resultado.

 

         El proceso decisivo es ahora la supresión de la frontalidad, la disolución de la forma cúbica cerrada y la emancipación de la escultura frente a la arquitectura, son los primeros pasos del gótico en el camino hacia aquella rotación de las figuras por medio del cual el arte clásico movilizaba al espectador.

 

         La unidad de la Edad Media como período histórico es artificial. En realidad la Edad Media se divide en tres períodos culturales completamente independientes:

 

Alta Edad Media

El feudalismo de economía natural.

Plena Edad Media

El de la caballería cortesana

Baja Edad Media

El de la burguesía ciudadana

 

         La mayor parte de los rasgos con que se puede caracterizar el arte de la Edad Media – en primer lugar el afán de simplificación y estilización, la renuncia a la profundidad espacial y a la perspectiva, el tratamiento caprichoso de las proporciones y los gestos del cuerpo – son características sólo del arte medieval y pierden su importancia al comienzo del período ciudadano y de economía monetaria.

         El único rasgo característico fundamental que sigue dominando en el arte y la cultura de la Edad Media después de este momento es la fundamentación metafísica de la imagen del mundo.

 

         En la transición de la alta a la plena Edad Media el arte pierde su estricta vinculación con otros elementos pero conserva su carácter profundamente religioso y espiritual, además es la expresión de una sociedad completamente cristiana en sus sentimientos y hierática en su organización.

 

         La mayoría de los medios artísticos –reducción de la profundidad espacial, el dibujo plano y la frontalidad de las figuras, el principio de economía y simplicidad en el dibujo- por vez primera se coaligan, convirtiéndose en los elementos de un “estilo” propio, ahora ha triunfado plenamente  la tendencia que huye del mundo, todo se ha convertido en forma rígida, desvitalizada, fría es decir, muerte del antiguo hombre carnal y vida del nuevo hombre espiritual.

 

         La baja Edad Media no sólo tuvo una burguesía triunfante, ella misma es una época burguesa; En los siglos XII y XIII la burguesía luchaba todavía por asegurar su existencia material y su libertad ahora lucha por conservar sus privilegios.    

 

Historia social de la literatura y el arte, Arnold Hauser, vol. 1, Ed. Debate, España, 2da ed.2003, págs. 287­-300