El OBJETIVO PRINCIPAL es la atención integral, individualizada y continuada de personas con enfermedad en situación avanzada terminal y sus familias, con la finalidad de conseguir la mejor calidad de vida posible, así como una muerte en paz y libre de sufrimiento, atendiendo a las necesidades físicas, psicológicas, sociales y espirituales, respetando siempre los principios éticos que rigen la buena práctica médica.

Los OBJETIVOS SECUNDARIOS son: