Por Thomas Mann

Examen de lógica inductiva: F. Bacon y D. Hume

1. Interprete los aforismos: 21, 24, 25, 26 de la primera parte del Novum Organon de F. Bacon.

La propuesta de Bacon parte de la idea de que para interpretar la verdad y el conocimiento de la naturaleza es necesario un método capaz de conducir al intelecto humano por una vía adecuada, a fin de fomentar un progreso científico que sirva para mejorar las condiciones de vida. La idea central que rige el pensamiento de Bacon y que explicita en el aforismo 21 es precisamente que el intelecto no puede alcanzar la verdad o el conocimiento por sí solo.

Para poder desarrollar lo anterior hay que tener en cuenta primero, que por conocimiento científico Bacon se refiere al conocimiento de la naturaleza o “del reino de la naturaleza”, y segundo, la distinción que Bacon señala en los aforismos 24, 25 y 26 respecto a dos vías distintas para llegar al conocimiento de la naturaleza, los cuales refieren, uno a los anticipadores de la inteligencia y el otro, a los intérpretes de la naturaleza. Ambas vías toman en cuenta los sentidos y hechos particulares, y tienen, a su vez, fundamento en principios más generales, sin embargo, la diferencia que Bacon señala es que los estudiosos del primer tipo, de los anticipadores, apenas se centran en la experiencia y en los hechos particulares, y el otro se detiene sistemática y de manera ordenada en ellos. Esto último implica que los anticipadores partan de principios generales para explicar los hechos o fenómenos de la naturaleza y justifiquen sus principios a partir de un método deductivo, mientras que los intérpretes. Los intérpretes, por su parte, inducen las leyes ordenadamente hasta llegar a leyes más generales con el fin de hacer más provechosa a la ciencia a partir de la naturaleza y los hechos. Según Bacon es mediante un método inductivo, que consiste en lo mencionado apenas, como se llega al conocimiento verdadero y adecuado de la naturaleza. En conclusión, Bacon sostiene que frente a las dos vías del conocimiento de la naturaleza el intelecto puede perderse, de ahí que la exigencia de un método surja, por una parte, para guiarle y por otra, parte, con la intención de recuperar la confianza en el hombre acerca de la posibilidad del conocimiento científico que se había visto limitado debido a la tradición aristotélica basada en el silogismo.

2. Caracterice los géneros supremos de los ídolos.

La propuesta de Bacon respecto a un método para las ciencias naturales señala que es importante distinguir a los 'ídolos', esto es, distinguir algunas nociones que el hombre posee en el intelecto y que lo confunden en el tránsito hacia el conocimiento de la naturaleza. La clasificación queda de la siguiente manera:

GENERAL

PARTICULAR

Defectos

Naturales

Innatos

I. Tribu

Naturaleza Humana

II. Caverna.

Individualidad. Naturaleza propia

Defectos

Artificiales

Adquiridos

III. Foro

Lenguaje con contenido compartido.

IV. Teatro.

Actitud filosófica individual

El primer tipo de ídolos, los ídolos de la tribu, son llamados así porque son propios de la naturaleza humana y por lo tanto son innatos y naturales. Un ejemplo de éstos son, según Bacon, el alcance que tienen los sentidos. Los del segundo tipo, son propios del individuo, esto quiere decir que puede ser que cada hombre cree su propia “cueva” desde la cual conoce al mundo y son resultado de los gustos, tendencias y predilecciones, de la educación, las costumbre de cada persona. Los ídolos del foro provienen justamente de la sociedad y de la relación entre los individuos de ella y, por tanto, del lenguaje que utilizan. Es este lenguaje lo que determina al intelecto, las consecuencias pueden ser , entre otras disputas científicas o filosóficas que se reducen únicamente a conceptos que provienen de las doctrinas y que permanecen en el lenguaje. Los ídolos del teatro son impuestos por los sistemas filosóficos imperantes y de los axiomas que se derivan y por tanto, no son innatos.

Antes de desarrollar su método, pues, Bacon propone eliminar los prejuicios y obstáculos, para esto se da a la tarea de identificar y clasificar a los “ídolos”. Sin embargo, se da cuenta de que si bien algunos de estos ídolos son imposibles de evitar por la propia naturaleza del intelecto, hay que estar consientes de su existencia para evitar caer en errores que violenten o impidan el desarrollo de la ciencia.

3. Cuente y caracterice las especies de ídolos de la caverna, e indica cómo se oponen a la correcta interpretación de la naturaleza. 42,46,48.

Los ídolos de la caverna tienen su rigen tienen su fundamento el a naturaleza individual. Y pueden ser der debido a disposiciones naturales particulares, 1) por la educación, el 2) comercio con los hombres, 3) del tipo de consecuencia de las lecturas y de la autoridad de aquellos a quien cada uno reverencia y admira, pueden ser debido a 4) la diferencia de las impresiones según un espíritu prevenido y agitado o apacible y tranquilo, de tal suerte que el espíritu humano es variable y casi gobernada por el azar. Es mediante este tipo de ídolos que el espíritu humano se ve obligado a ceder a ideas y ponerse de acuerdo con ellas mediante el encanto o imperio de la tradición y la fe que se les presta.

La manera en que afectan a la correcta interpretación de la naturaleza es tal que el espíritu o las olvida o las desprecia, o por alguna distinción las aparta y rechaza los hechos, conservando aún la autoridad de los prejuicios. Así mismo, provoca que el intelecto desnaturalice todo aquello cuanto le es contrario. Entonces, si el intelecto es fuerte conserva consta siempre una propensión a hechos positivos y no los experimentos negativos, mientras que son estos últimos aquéllos que fundamentan los principios. Con esto, es evidente una vez más, la necesidad de un método. En síntesis, dados estos tipos de ídolos que provienen de gustos, de la observación excesiva de la semejanza o desemejanzas, de la excesiva admiración a ciertas épocas, considerar de un modo parcial las cosas, Bacon sostiene que toda inteligencia al estudiar la naturaleza debe desconfiar de sus gustos para conservar su pureza y sinceridad

4. Haga una interpretación de las siguientes metáforas de la primera parte del Novum Organon:

Los francés ocupando Italia con tiza en vez de armas. (35)

En este aforismo Bacon quiere proponer que el método de que él postula en su obra sea aceptado únicamente por intelectos dispuestos a hacerlo sin entrar conflicto con doctrinas o posturas, esto es, con el intelecto dispuesto.

El ex-voto de los fieles que sobrevivieron a un naufragio. (47, 46 y comparar con Hume)

En este aforismo Bacon utiliza el ejemplo de los náufragos para decir que tendemos a ver únicamente las instancias positivas (Bacon 46) e ignoramos las negativas. Lo que es necesario hacer, según él, es ver precisamente las mismas formas puesto que en el conocimiento de los principios, las que mas nos sirven son las instancias negativas (47). Lo que más interesa al intelecto, desde la propuesta de Bacon, para investigar la industria de la naturaleza y el conocimiento es lo que aparece junto, instantáneamente, generando una tendencia pero imperceptible que se asemeja a los hechos que le ascendían, sin embargo no hay una razón real para creer en ello a pesar de que pueda ser cierto. Lógicamente no podemos decir que las cosas serán como son, que el justamente el problema de la inducción. Para Bacon esto se da por medio de la ficción (lo cual es no necesario) de la imaginación mientras que para Hume es también por la imaginación pero dictada a partir de una necesidad de la mente apelando a una razón psicológica, en donde la imaginación pone la causalidad y regularidad de las cosas.

Aún más, existe en el intelecto mismo una disposición por ver, en la naturaleza tanto relaciones como similitudes y esto es, según Bacon una actitud viciosa y perjudicial, como meras ficciones que entorpecen al intelecto para conocer la naturaleza.

Al intelecto no hay que pertrecharlo de pluma sino de plomo lastre. (104,105; 66; II 110) 

La interpretación a este aforismo parte de que hay dos tipos de inducción, una vaga o ligera que refiere a los anticipadores de la naturaleza y que parte de la enumeración de hechos y despega a leyes mediante el silogismo deductivo. El otro tipo de inducción, que es el Bacon propone, supone que el método recorre lentamente las exclusiones por medio de tablas y “encadenamientos” que regulan y auxilian al intelecto, a los sentidos y a la memoria, y  que hace referencia a los intérpretes de la naturaleza. El intelecto del hombre, según Bacon, está o al menos debe estar dirigido a conocer e interpretar la naturaleza no mediante “alas” que conduzcan de hechos a leyes más generando  deduciendo principios bajo el método deductivo sino mediante formas que lleguen de hechos a leyes intermedias y, a partir de éstas, a leyes más firmes. Cuando el intelecto se guía por “alas”, es probable que pueda recurrir a una inducción vulgar respecto a la naturaleza, es de esta manera como una vez más Bacon reafirma la necesidad de su método, de un tipo de inducción que ofrece un método certero y a su vez, regulativo. Y es mediante las nociones de plomo y lastre que refiere poéticamente a la necesidad del método inductivo que él mismo propone y que supone una intervención regulada del intelecto.

5. Explica las dos clases de axiomas y ciencias. Compárelo con el concepto baconiano de formas o causas formales: (I: 51, I: 66 y otros aforismos al principio de la segunda parte)

En el libro segundo del Novum Organon, Bacon distingue entre dos distintos tipos de axiomas. El primer axioma presupone la reunión o agregado de naturalezas simples, tal estudio corresponde, según Bacon, a la metafísica pues es esta la ciencia que trabaja sobre leyes de las formas simples y compuestas. El segundo axioma refiere al descubrimiento de la constitución oculta y los procesos latentes a partir del estudio de la transformación de los cuerpos, esta labor corresponde a la física. A partir de estos axiomas Bacon sostiene que una ciencia que sea provechosa tendrá que hacer uso conjuntamente los axiomas a partir de los cuales le es posible acceder o conocer las causas mismas de la naturaleza, y al mismo tiempo conservar el valor práctico que conlleva el conocer la forma natural o simple y la transformación de los cuerpos para la producción de nuevos descubrimientos. Con esto, Bacon sostiene su hipótesis de que el conocimiento de las causas o formas simples ofrece el camino seguro al conocimiento de la naturaleza de nuevo fenómenos con relación en una desemejanza, pues es únicamente en la medida en que se conoce las propiedades de una naturaleza más compleja que es posible el conocimiento de los procesos de transformación latentes de las propiedades y, por tanto, se puede hablar de un descubrimiento sobre las naturalezas de manera más provechosa.

Una consecuencia importante que cabe resaltar, a partir de la distinción de los dos tipos de axiomas, es la clasificación que surge entre las ciencias naturales y de la filosofía. Como lo hemos señalado ya arriba, el primer axioma, que refiere a la investigación de las formas constituye a la “metafísica” (respecto a las causas formales) y el segundo axioma de la trasformación de los cuerpos, la constitución oculta, el progreso latente constituye la física, esto es, sobre la materia (causas eficientes o materiales). Aunado a esto, Bacon sostiene que las ciencias a las ciencias teóricas tendrían que estar subordinadas ciencias prácticas tales como la magia y la mecánica. La exigencia de Bacon por hacer esta distinción es con el fin de que se hagan investigaciones sobre la naturaleza a partir dentro de un área práctica que irrumpa con el estancamiento de la ciencia que no ha impedido el conocimiento de los verdaderos principios, y por tanto, dar esperanzas al hombre de la posibilidad del conocimiento y del dominio del hombre sobre los fenómenos para mejorar la vida, y es, pues, precisamente mediante la búsqueda de los principios de la causa formal como es posible fundamentar la necesidad del método de la inducción necesaria que Bacon propone.

6. Confronta las opiniones de Bacon expuestas en la pregunta anterior con la sección 1.3.15 del Tratado de la naturaleza humana de David Hume y con su Investigación del entendimiento humano Sección 4, parte 1 párrafos 11 a 13 y Sección 7, parte 2.

Tanto Bacon como Hume tienen como tema central de reflexión el problema de encontrar un método que ayude a la razón y la guíe al conocimiento de las causas. Mientras Bacon ofrece una defensa frente a la posibilidad de encontrar las formas (como principios básicos) de las naturalezas, Hume postula una explicación acerca de la noción de causas, para esto es importante aquí señalar que a) Hume rechaza la idea de causa como un principio universal y que, como consecuencia, ofrece b) una alternativa psicológica a partir de la idea de que ésta concepción se genera a partir de un problema de la inducción y cuya solución recae en la explicación en términos de hábitos y costumbres. Bajo este último aspecto cabe señalar que es las reglas que rigen la relación causa y efecto son de gran importancia. A continuación lo expondré con un poco más de detenimiento.

        Hume sostiene que las causas y los efectos parten de la experiencia y enfatiza que nuestro conocimiento está restringido precisamente por los límites de la experiencia, por tanto, el encontrar casusa o principios es un mito y su labor será hallar las reglas del pensamiento que le llevan a pasar de un evento a otro. Aunado a esto Hume postula la idea de conexión necesaria entre eventos como causa-efecto, entendida como una repetición basada en similitud y es, a partir de esto que su propuesta es de corte psicológica. Tal propuesta psicológica sostiene que es por medio del hábito y de la costumbre que establecemos duchas relaciones, en contraposición clara a Bacon, en donde la relación es accidental, es decir, está dada independientemente de las cuestiones psicológicas posibles. Así, mientras Hume rescata el valor de la imaginación en la generación de previsiones en términos de una probabilidad psicológica, acerca de los hechos futuros con base en regularidades observadas en las repeticiones, Bacon insiste en que el papel la imaginación es proveer nociones erradas que tienen que surgen en la experiencia por medio de una abstracción y de sus procesos legítimos. En ambos pues, está la idea persistente de dotar al intelecto el método, junto con las reglas adecuadas, para guiarle al conocimiento, ya sea de la naturaleza o del conocimiento científico.