Formas de concentración empresarial.

Paralelo a la 2ª Revolución industrial se desarrolla la consolidación del capitalismo financiero e industrial, que experimenta un proceso de crecimiento y expansión, por lo que se denomina “Gran Capitalismo”.

NUEVAS INDUSTRIAS+NUEVAS TECNOLOGÍAS= NECESIDAD DE INVERSIONES DE CAPITAL MAYORES

Esto provoca un cambio en las formas empresariales tradicionales y la intervención de la Banca que diversifica su actividad invirtiendo capitales en la industria.

Para diversificar el riesgo se generalizan las sociedades anónimas por acciones (en vez de las de Titularidad Individual) y la compra-venta de las acciones se realiza en la Bolsa.

Las empresas industriales van a realizar una etapa de concentración empresarial que tiene como objetivo abaratar los costes y aumentar los rendimientos, evitando la competencia.

Son tres formas de concentración:

CARTEL: acuerdo entre empresas para establecer de precios, repartirse  mercados, maximizar los beneficios y evitar la competencia.

HOLDING: entidad financiera que adquiere paquetes de acciones de distintas empresas sin ningún nexo productivo entre sí que le permite el control de sus consejos de administración y que formarán una corporación entorno a la entidad financiera.

TRUST: fusión empresarial, entre empresas con una vinculación productiva cuyo objetivo es el monopolio sobre el mercado de un determinado producto. Muchos de éstos trust se convertirán en empresas multinacionales, es decir, instaladas en otros países.

Uno de los factores que permite la consolidación de este  Gran Capitalismo es el establecimiento del PATRÓN-ORO. Consiste en el respaldo de la masa monetaria en circulación por el oro existente en las reservas de los bancos centrales de cada país, es decir que el dinero en circulación debe tener su correspondiente en oro en el banco central.

El patrón oro sirve para estabilizar el mercado de intercambios a nivel internacional.

El sistema económico capitalista genera unas necesidades expansivas crecienrtes, las grandes empresas y la Banca necesitan acaparar nuevos mercados, lo que da lugar a dos fenómenos:

  1. El cambio del tradicional librecambismo del siglo XIX por el proteccionismo. Los países preservarán sus mercados internos de la competencia extranjera. Esto se hará extensible a sus colonias.
  2. La competencia colonialista por ocupar territorios de ultramar con el fin de lograr mercados y fuentes de materias primas baratas y seguras. Esto dará lugar a importantes rivalidades territoriales que contribuirám al clima de tensión entre las potencias del siglo XIX.