El Arte Gótico  

Adaptado de Historia del Arte 2, textos de Camillo Semenzato.

         A principios del siglo XII Francia aparecía como el estado más rico y más evolucionado de Europa. Es cierto que en Italia había muchas ciudades que superaban en riqueza y en cultura a los franceses, pero conviene no olvidar que las ciudades italianas eran independientes, separada unas de otras, en tanto que en Francia constituía un único y gran estado.

         No es de extrañar pues que sea Francia tras el florecimiento del Románico, que tan ligado se hallaba a los recursos comunales, la que iba a asumir las directrices del Arte Gótico en el que el feudalismo volvía a ostentar una función determinante.

         El mundo feudal se había renovado profundamente. Los ricos señores que habitaban en castillos ya no eran tan poderosos ni temibles por su fuerza militar, habían pulido sus modales y abierto sus puertas a la lirica de los trovadores. Su poder había buscado nuevas y más sutiles satisfacciones rodeándose de objetos de lujo que los artistas-artesanos estaban dispuestos a proporcionarles; esos señores con frecuencia fueron a habitar a las ciudades participando en su evolución política.

Suelen distinguirse tres grandes períodos en la arquitectura gótica francesa:

Primer período

Se sitúa en entre la construcción del coro de Saint-Denis (consagrada en 1144) y la de la Catedral de Chartres, iniciada hacia el siglo XVIII

Segundo período

A partir de ésta última construcción se inicia el siguiente período, durante el cual la arquitectura gótica alcanza su completa madurez, comprende la primera mitad del siglo XIII e incluso llega a finales del siglo siguiente.

Tercer período

Del gótico flamígero que llega hasta el siglo XVI y coincide con los inicios del Renacimiento italiano.

 

Historia del Arte 2, La Edad Media, Ed. Grijalbo, 4ta ed., Barcelona, ISBN 84-253-1617-0 volumen.