Reserva Nacional Malalcahuello 2010

Día Nacional  del Guardaparque

 

Homenaje Luís Octavio Burgos Uribe

 

 Discurso Administrador PN Tolhuaca
Isaías Cofre
 
Luís Octavio Burgos Uribe; Don Octavio; nació en 1942 en la ribera sur de la laguna de Malleco, en el fundo Malleco.

 

Siendo el segundo de nueve hermanos, comenzó trabajando en el Parque Nacional Tolhuaca como “guardabosque”, el año 1958 a sus 16 años, con el primer administrador don Luis Schindler. En 1961 a los 19 años firma su primer contrato de trabajo en el parque con el Ministerio de Tierras y Colonización.

 

Paso luego al Servicio Agrícola y Ganadero, para finalmente, el año 1972 integrarse como Guardaparque a la recién creada Corporación Nacional Forestal, donde se mantuvo hasta la fecha de su fallecimiento.

 

Hoy, cuando nos encontramos celebrando un nuevo aniversario del Día Nacional del Guardaparque quiero rendir un sentido homenaje a  un compañero y amigo guardaparque don Luis Octavio Burgos Uribe que el día 25 de septiembre recién pasado dejara de existir  en nuestra unidad el Parque Nacional Tolhuaca. Dejándonos un gran legado, su historia de vida marcada por un estilo propio, un hombre que marcó pauta a seguir.

 

Se conocía como hombre de pocas palabras, pero que importa sí su esfuerzo y dedicación en el trabajo lo dicen todo. Los senderos que hoy  encontramos en el Parque Nacional Tolhuaca, son una muestra imborrable de su creatividad. Su estampa elegante al cabalgar

 

 

demostraban orgulloso de sentirse campesino, y desde marcado estilo de vida contribuir al desarrollo de las Áreas Silvestres Protegidas, y en especial a su querido Parque Nacional Tolhuaca, que lo vio nacer y también morir. Hoy cuando surgen voces desde este mundo desarrollado tecnológicamente  diciéndonos que la carrera del guardaparque debe profesionalizarse, es cuando más debemos recordar a estos hombres, que con su ejemplo de vida han demostrado que ser un guardaparque en nuestro   país con su difícil geografía no necesariamente se requiere profesionalismo si no, algo más se requiere un estilo de vida de profunda convicción en la labor que nos demanda la conservación de los recursos naturales que posee nuestro país, y que debemos resguardar para las futuras generaciones. Colegas guardaparques debemos reflexionar y no dejarnos seducir por la comodidad, como lo decía don Octavio en su estilo.

 

Me dan pena los guardaparques de hoy cuando necesitan saber si habrá lluvia, lo único que saben hacer es ver el pronóstico en la televisión, o ver en el computador, y no escuchan a las aves, ni miran las nubes en que dirección van, como así la dirección del viento o el sol, o la luna con su menguante o creciente, los primeros 12 días del año que pueden dar un pronóstico acertado de cómo serán los meses de cada estación del año. Hay muchos que visten el uniforme de guardaparque, pero no saben errar un caballo, o simplemente no quieren caminar en la nieve  cuando esta hace su aparición en el invierno y se refugian en la ciudad”   Así decía don Octavio, nunca sabrán nada de la montaña, porque en inviernos severos uno aprende cosas que el citadino nunca podrá ver ni comprender. También tenía una firme convicción acerca de un Dios creador, para él su tata. Qué estaba por sobre todo el universo y se reía de la mentira llamada evolución.

 

Octavio por más que nos duela tú partida, tú que comprendiste tu destino en el escenario de esta tierra, por eso no aceptaste ayuda para salir cuando tenías tiempo para hacerlo y recibir ayuda médica.

Aceptantes tu destino y valientemente solo como debe ser un hombre que tiene convicción profunda no en la religión si no en un Dios verdadero.

 

Pareciera escucharte decir: “Nací a la sombra de todos los pájaros de Chile. He dicho a la sombra, pero debería decir a la luz. Tal es la claridad y la transparencia de  sus voces múltiples. Se quiebran como un cristal purísimo por encima de la copa de los árboles. Con  los primeros días de la primavera llega esa orquesta ambulante. Llega engalanada con todos los colores del día”.

 

Finalmente puedes descansar en la eternidad. Gracias Octavio, te decimos los guardaparques de Chile.

 

Especialmente tus compañeros guardaparques de tu querido Parque Nacional Tolhuaca.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

                                

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