Poesía otoñal  

¿Porqué, las luces se hacen tenues cuando yo busco intensidad ?

¿porqué los plazos se acortan si yo necesito mil años más ?

¿ porqué recién ahora el tiempo me sorprende con su vertiginoso andar ?

como no me di cuenta antes, de cuán rápido se acerca el final.

Pero ... que egoísta que soy por sentir lo que siento, querer el paso de los días frenar,

sin comprender que cuando el río nace, su máximo logro es llegar al mar.

Rebeldía de llegar a ese mojón, otrora distante e inalcanzable

telón lejano, horizonte difuso, cargado de utopías de eternidad .

Una hoja más que se desploma, mucho al árbol no puede dañar,

una vida que se apaga, al inmenso cosmos, poco y nada lo debe afectar.

Pero ... que tonto que soy por sentir lo que siento, al no poder el tiempo parar,

ya llegará la hora, en que el cansado río, inevitablemente se entregue al mar

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Fuí tímido arroyo, que esforzándose por crecer, buscó nuevos cauces para transitar,

también fuí cascada vigorosa, cargada de energía e intensidad,

hoy soy río de llanura caudaloso y profundo, pero de imprevisible y errático andar,

escarpadas orillas no contienen mi curso y vientos de rebeldía, aún me encrespan al pasar.

Quisiera ser como el agua, con su ciclo eterno de nunca acabar,

renacer con la lluvia,  para luego entonces, cristalino y puro volver a empezar.

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Pero... que tonto y egoísta que soy por sentir lo que siento,

con la vida no se puede ni debe negociar,

Por eso le doy las gracias, por lo que soy y lo que tengo,

y en el futuro....en el futuro....

¡ yo también seré mar !