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S047 - Tratando Bien a Los Turistas

El turismo es muy importante para el Uruguay.

¿Qué opinan?

¿Qué debemos hacer,  cada uno de nosotros, para mantener esta importante fuente de trabajo,  que nos la regala la naturaleza pero que debemos trabajar,  entre todos,  para mantenerla y explotarla?

¿Han pensado todos cuánto y a cuántos uruguayos beneficia cada turista que llega,  pasa unos días a gusto y vuelve a su país a contar lo lindo que es pasar vacaciones en Uruguay?

Específicamente,

¿Qué debe hacer un buen ciudadano cuando ve a alguien que trata mal o abusa de un turista?

Parece una pregunta muy sencilla hasta que les proponga estudiar un caso concreto como este:

Mi esposa y yo decidimos visitar La Paloma, Rocha, Uruguay.

El viaje desde Montevideo,  toma un poco más de tres horas,  por lo que decidimos dormir dos noches en La Paloma.

Preguntamos por hoteles al comprar los boletos de ómnibus.  

Nos indicaron que allí mismo en la terminal de Tres Cruces,  hay una oficina del Ministerio de Turismo donde pedir información.

En la oficina nos atendieron muy amablemente,  nos dieron mapas y folletos con fotos.  

Allí mismo en uno de los escritorios,  se ofreció a ayudarnos con el hotel una representante de una asociación de hoteleros,  también muy amable.

Nos dijo que en la fecha que deseábamos visitar La Paloma,  19 al 21 de Marzo de 2011,  se habría terminado la temporada de verano y todos los hoteles excepto dos,  estarían cerrados hasta el próximo verano.

De esos dos descartó uno porque “no es para gente sin auto,  está muy lejos del centro”.  

Insistió que ellos no recomiendan ningún hotel específico pero,  del punto de vista práctico,  su recomendación se había reducido así al Hotel La Tuna cerca de la esquina de Neptuno y Juno,  una ubicación de lo mejor junto a la playa.

Nos aclaró que era muy barato y que está catalogado como categoría dos estrellas.


Esto llevó a mi esposa a preguntar varias veces y oír repetidamente la respuesta,  asegurándole que tenía baño privado.

Al llegar a la única habitación disponible,  la 103,  el baño era efectivamente privado.  

Además era sumamente interesante,  al punto que me llevó a escribir este artículo.

Vean primero las fotos del baño ya que de lo contrario no entenderán ni creerán mi explicación:

El bidet consiste en los caños niquelados que alimentan una pequeña regadera apuntando hacia arriba.


Está instalado sobre el borde del inodoro.


El inodoro está instalado dentro del cubículo del baño de lluvia.

El agua cae exactamente sobre el inodoro,  en el lugar donde uno se pararía normalmente para que la lluvia alcance el cuerpo.

No creo que este baño cumpla las condiciones mínimas para merecer la clasificación de dos estrellas.  

Dudo mucho que cumpla con los reglamentos sanitarios de nuestro gobierno.

¿Cómo hacer para que no se den estas situaciones?

Si todos fuéramos honestos y perfectos,  esto no sucedería.


Si el gobierno dedicara la mitad de su personal a inspeccionar sitios de turismo tal vez tampoco ocurrirían estas cosas.

Pero en el mundo real no todos somos honestos y aún con los grandes recursos del gobierno,  es imposible que no se les escape ningún caso como este,  a menos que todos ayudemos.

Los turistas extranjeros,  los que más interesan al país,  vienen y se van en poco tiempo.

Es probable que simplemente reaccionen buscando otro destino para el año próximo y olvidándose de aquellos lugares donde los trataron mal.

Podemos pedir a los maestros que enseñen a los niños pero,  la verdad es que ya les pedimos que enseñen muchas cosas.

Pienso que es responsabilidad de todos,  predicar con nuestro ejemplo,  enseñando a los jóvenes a hacer respetar sus derechos y a la vez ayudando al gobierno a enterarse de lo que requiere su atención para bien de todos.

Si todos conversáramos sobre este tema,  maestros con sus alumnos y todos nosotros con amigos y familiares,  pienso que las cosas mejorarían.


Si publicamos esta información en internet,  se difunde mucho más rápido.  

No es difícil.  

Hay muchos sitios para intercambiar comentarios sobre nuestras experiencias.

Hay un problema moral que me temo necesitamos discutirlo muy a fondo porque veo mucha gente muy confundida al respecto.

Cualquier comentario de este tipo,  si es negativo,  va a herir a alguien,  no me cabe duda.  

Pero,

¿a cuántos hiere nuestro silencio si no los hacemos?

¿A cuántos ayudaremos a repetir nuestras buenas experiencias si las comentamos con todos nuestros conocidos y en sitios públicos?

Las malas experiencias se difunden en forma viral y tienen el efecto de contrarrestar la propaganda positiva que hacen los comercios y que hace nuestro gobierno para fomentar el turismo.

Resumiendo,  regresamos con deseos de volver.

La Paloma es hermosísimo y no todos los comercios son como el hotel.  

Nos atendieron tan bien en nuestra primera comida en La Marea,

 un restaurante que descubrimos al caminar desde la terminal de ómnibus hasta el hotel,  que decidimos hacer allí todas nuestras comidas sin probar otro lugar.

Las experiencias positivas,  muchas veces logran compensar a las negativas.

Nos despedimos con algunas fotos de nuestra visita:

Carlos Rabassa

Voluntario

Red de Apoyo al Plan Ceibal

Montevideo,  Uruguay

http://rapceibal.ning.com

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