EL DAR A DIOS BAJO LA LEY Y BAJO LA GRACIA

Estudio tomado y adaptado de “Una lámpara a mis pies”

Luc 6:38 

“Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir”

En el capítulo de Éxodo 25, Dios empezaba a dar a los israelitas el modelo para la adoración.

Veremos un pasaje maravilloso que abre Exo 25 acerca de la manera abundante en cual el pueblo dio a Dios.

Exo 25:1-9  (DHH) “El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:

Di a los israelitas que recojan una ofrenda para mí. Deben recogerla entre todos los que quieran darla voluntariamente y de corazón; y lo que deben recoger es lo siguiente: oro, plata, cobre,

tela morada, tela de púrpura, tela roja, lino fino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo, pieles finas, [1] madera de acacia, aceite para lámparas, perfumes para el aceite de consagrar y para el incienso aromático, y piedras de cornalina y otras piedras finas para montarlas en el efod y el pectoral[2] del sumo sacerdote. Y háganme un santuario para que yo habite entre ellos.

Pero ese lugar donde yo he de habitar, y todos sus muebles, tienes que hacerlos exactamente iguales a los que te voy a mostrar”.

Exo 35:5-10 (DHH) “Recojan entre ustedes una ofrenda para el Señor. Todos los que quieran dar su ofrenda al Señor voluntariamente y de corazón, deben traer oro, plata, bronce, telas moradas, telas de púrpura y telas rojas, lino fino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo, pieles finas, madera de acacia, aceite para lámparas, perfumes para el aceite de consagrar y para el incienso aromático, piedras de cornalina y otras piedras finas para montarlas en el efod y el pectoral del sumo sacerdote. Todos los que tengan capacidad artística, deben venir y hacer todo lo que el Señor ha ordenado”

EL DAR A DIOS

Exo 35:20-29 (DHH) “Toda la comunidad israelita se despidió de Moisés, y después, todos aquellos que se sintieron movidos de corazón y con sincera voluntad, volvieron con una ofrenda para el Señor, para que se hiciera la tienda del encuentro y todo lo que le era necesario, así como la ropa especial. Vinieron hombres y mujeres, y todos ellos traían, voluntariamente y de corazón, prendedores, anillos, argollas, pendientes de oro y toda clase de artículos de oro. Cada uno trajo la ofrenda especial de oro que había dedicado al Señor. Los que tenían tela morada, tela de púrpura y tela roja, lino fino, pelo de cabra, pieles de carnero teñidas de rojo o pieles finas, lo traían. Los que hacían una ofrenda de plata o de bronce, la traían ante el Señor; y los que tenían madera de acacia, la traían para que se hiciera todo lo necesario. Las mujeres con capacidad artística para tejer a mano, traían sus tejidos de tela morada, tela de púrpura, tela roja y lino fino; y las mujeres con capacidad artística y que sintieron deseos de hacerlo, torcieron pelo de cabra. Los jefes trajeron piedras de cornalina y otras piedras finas para montarlas en el efod y el pectoral del sumo sacerdote, perfume y aceite para el alumbrado, para el aceite de consagrar y para el incienso aromático. Todos los hombres y mujeres israelitas que sintieron deseos de ayudar para que se hiciera lo que el Señor le había ordenado a Moisés, trajeron su ofrenda voluntaria al Señor”.

Vamos a discutir el plan de Dios para dar a Él y a Su obra, la iglesia.

Vamos a dividir correctamente las escrituras para ganar un entendimiento de exactamente cómo el creyente debe dar las ofrendas a Dios en esta época del Nuevo Testamento.

¿Qué notamos en estos pasajes acerca del dar a Dios?

En el período de la ley o en el período de la gracia, la actitud correcta en el corazón del hombre de dar a Dios debe ser voluntariamente del corazón. (Exo 25:2 Exo 35:5, 21, 22, 29)

En otras palabras, ninguna persona debe decir al creyente la cantidad que debe dar a Dios, porque esa práctica viola el dar voluntariamente del corazón a Dios.

Note que Dios habla de la voluntad del corazón.

Muchos pastores y maestros, y los líderes de la iglesia dicen que si usted no dice al pueblo la cantidad que debe dar, el pueblo no dará.

Sin embargo, la Biblia indica que lo opuesto es la verdad.

Un Principio Importante: La ley levanta la naturaleza rebelde del hombre.

Rom. 7:7-9 “¿Vamos a decir por esto que la ley es pecado? ¡Claro que no! Sin embargo, de no ser por la ley, yo no hubiera sabido lo que es el pecado. Jamás habría sabido lo que es codiciar, si la ley no hubiera dicho: "No codicies."Pero el pecado se aprovechó de esto, y valiéndose del propio mandamiento despertó en mí toda clase de malos deseos. Pues mientras no hay ley, el pecado es cosa muerta. Hubo un tiempo en que, sin la ley, yo tenía vida; pero cuando vino el mandamiento, cobró vida el pecado”

Vemos que cuando una persona está bajo la ley, la obligación que la ley demanda hace a la persona que haga exactamente lo opuesto.

Vemos este aspecto con nuestros hijos. Cuando dice al niño que debe hacer esto o eso, inmediatamente el niño se rebela y no lo hace.

Por ejemplo, si usted ordena al niño que tiene que dar un beso a su abuela, el niño usualmente dice, no. Sin embargo, si usted le pide al niño que le demuestre a su abuela cuanto la ama, fácilmente la dará a ella un abrazo y un beso.

Debido a que el Espíritu Santo está viviendo dentro del creyente, Él guia al creyente para dar a Dios y a Su obra. Es el trabajo del Espíritu Santo para guiar al creyente para dar.

La voluntad del corazón se basa en el amor del hombre para Dios.

Lea Luc 7:36-47 “Un fariseo invitó a Jesús a comer, y Jesús fue a su casa. Estaba sentado a la mesa, cuando una mujer de mala vida, que vivía en el mismo pueblo y que supo que Jesús había ido a comer a casa del fariseo, llegó con un frasco de alabastro lleno de perfume. Llorando, se puso junto a los pies de Jesús y comenzó abañarlos con lágrimas. Luego los secó con sus cabellos, los besó y derramó sobre ellos el perfume. El fariseo que había invitado a Jesús, al ver esto, pensó: "Si este hombre fuera de veras un profeta, se daría cuenta de qué clase de persona es esta que lo está tocando: una mujer de mala vida."

Entonces Jesús le dijo al fariseo:

 –Simón, tengo algo que decirte. El fariseo contestó:

 –Dímelo, Maestro.

Jesús siguió:

 –Dos hombres le debían dinero a un prestamista. Uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y como no le podían pagar, el prestamista les perdonó la deuda a los dos. Ahora dime, ¿cuál de ellos le amará más? 

Simón le contestó:

 –Me parece que el hombre a quien más le perdonó.

 Jesús le dijo:

 –Tienes razón.

Entonces, mirando a la mujer, Jesús dijo a Simón:  –¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; en cambio, esta mujer me ha bañado los pies con sus lágrimas y los ha secado con sus cabellos. No me saludaste con un beso, pero ella, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. No me pusiste ungüento en la cabeza, pero ella ha derramado perfume sobre mis pies. Por esto te digo que sus muchos pecados son perdonados, porque amo mucho; pero la persona a quien poco se le perdona, poco amor muestra”.

Jesucristo dijo que la mujer le dio más debido a que ella le amaba más.

Una persona dará a Dios en proporción con la cantidad del amor que tiene en su corazón. Por lo tanto, usted puede determinar la cantidad del amor que la persona tiene para el Señor por medio de la cantidad que la persona da al Señor y Su obra.

Una persona demostrará su amor del Señor en dos maneras:

Por su obediencia Jua 14:21 “El que recibe mis mandamientos y los obedece, demuestra que de veras me ama. Y mi Padre amará al que me ama, yo también lo amaré y me mostraré a él”.

Por la cantidad que da al Señor y a la obra del Señor.

¿Cuáles objetos dijo Dios que los israelitas deben dar?

Debían dar los objetos específicos que Dios quería que usaran en la construcción del tabernáculo y para la operación del sacerdocio y para un mejor rendimiento de sus deberes en la adoración.

El oro, la plata, y el bronce.

Las piedras preciosas.

El lino de los colores de rojo, de azul, de púrpura, y de blanco.

Las pieles especificas de los animales.

La madera

El aceite y las especias.

¿Cuánto dieron los israelitas?

Lea Exo 36:1-7 “Así que Besalel y Oholiab, y todo el que tenga capacidad artística, y a quien el Señor le haya dado sabiduría y entendimiento para hacer bien todo lo necesario para el culto del santuario, llevarán a cabo lo que el Señor ha ordenado. Moisés llamó a Besalel y a Oholiab, y a todos los que tenían capacidad artística, y a quienes el Señor había dado esa capacidad y se habían ofrecido voluntariamente para ayudar en este trabajo. Ellos recibieron de manos de Moisés las ofrendas que los israelitas habían traído, para comenzar a hacer lo necesario para el culto del santuario. Mientras tanto, los israelitas seguían trayendo ofrendas voluntarias día tras día.

Entonces los artesanos que estaban haciendo lo necesario para el santuario, suspendieron su trabajo y fueron a decirle a Moisés: "La gente está trayendo más de lo que se necesita para el trabajo que el Señor ordenó hacer."Moisés hizo correr por todo el campamento la voz de que ni hombres ni mujeres siguieran haciendo más labores como ofrendas para el santuario. Así se impidió que el pueblo siguiera trayendo ofrendas, pues no solo había material suficiente para llevar a cabo el trabajo, sino que sobraba”.

El pueblo dio abundantemente y de la voluntad del corazón hasta que Moisés les dijera que debían parar debido a que ya tenían bastante.

Es notable en que los israelitas eran muy desobedientes en todas maneras. ¿Cómo podemos explicarlo?

La explicación más segura es la diferencia de la motivación de la ley y la gracia.

El pueblo no fue ordenado para dar sino fue alentado a dar con mucho gusto del corazón. Eso es el concepto en una época de la gracia. El motivo del dar es amor. Por lo tanto, el pueblo dio libremente y abundantemente.

Cuando el pueblo es ordenado para dar, como el diezmo bajo la ley de Moisés, naturalmente se rebela y no dan (Mal 3:9-10), debido a que el motivo del dar es obligatorio.

Esta riqueza abundante que los israelitas dieron, vino de los egipcios cuando pagaron a los israelitas para salir de Egipto.

¿Cómo se relaciona esto a la iglesia del Nuevo Testamento?

Lea 1Cor 16:2

El creyente del Nuevo Testamento debe dar el dinero para ayudar la construcción y la operación de la iglesia (Luc 10:7) y sus ministerios en la misma manera que vemos como dieron los israelitas para el ministerio de la adoración en Exo 25.

El diezmo en el período de la ley y en el período de la gracia:

Debido a que el libro de Éxodo es el principio del período de la ley, y el diezmo es una parte de la ley dada a Moisés, necesitamos obtener un entendimiento claro del diezmo como se relata al dar a Dios.

¿Qué es el diezmo?

La palabra, el diezmo, significa 10%.

El diezmo en el período de la gracia:

La palabra, el diezmo, ocurre primeramente en las escrituras en un período de la gracia con Abraham, el padre de la fe.

Lea Gen 14:17-20

Abraham pagó el primer diezmo de todo el botín que recibió de su éxito en la batalla para rescatar a su sobrino, Lot, de sus enemigos.

Debido a que esta referencia al diezmo ocurre en un período de la gracia, que es semejante a esta época de la gracia en la cual ahora vivimos, muchos cristianos hoy en día creen que el creyente del Nuevo Testamento debe dar los diezmos.

Sin embargo, esta es la única referencia al diezmo en un período de la gracia. ¿Dio Abraham un diezmo constantemente todos los meses y todos los años? No lo sabemos.

El libro de Génesis no nos dice la razón que Abraham pagó este diezmo, debido a que el diezmo no era el enfoque de este pasaje en Génesis. El sacerdote Melquisedec, era el enfoque importante en Génesis siguiente Heb. 7. Melquisedec era una prefigura de Jesucristo.

¿Dijo Jesucristo a sus creyentes que deben dar el diezmo? No.

Jesucristo animaba a sus creyentes que deben dar con el motivo del amor de acuerdo a su libre voluntad en una manera consistente con Luc 6:38 (el versículo de memoria de esta lección.)

El diezmo bajo la ley de Moisés:

¿En qué debían dar el diezmo los israelitas?

Lea Lev 27:30-34 (Deu 14:22 2Cro 31:5)

El diezmo bajo la Ley de Moisés era para una sociedad agrícola.

Los israelitas debían dar el diezmo de la semilla de la tierra, de la fruta de los árboles, y de las manadas de animales.

El israelita debe traer 1/10 de sus cosechas y de sus manadas y debían darlos a Dios cada año.

Note que el granjero podía comprar de Dios algunas cosechas específicas con el dinero si añadiendo un 1/5 más de su valor. Sin embargo, no podía comprar los animales. (Lev. 27:31)

Por lo tanto, al fin podemos decir que los israelitas dieron a Dios más que el diezmo de 10% con 1/5 más en la forma del dinero.

¿Cómo fue usado el diezmo?

Lea Núm. 18:21

Los sacerdotes y los de la tribu de Leví tenían que coleccionar los diezmos (Núm. 18:21-24)

El propósito del diezmo era que debían proveer la vida para el sacerdocio y para la tribu de Leví. Esta tribu no heredaba la tierra en la tierra prometida.

En cambio, los de la tribu de Leví tenían que dar el diezmo de ese diezmo para darlo a Dios como una ofrenda. (Núm. 18:26)

Lea Deu 14:28

¿Dónde fueron pagados los diezmos?

El pueblo tenía que traer los diezmos a Jerusalén por dos años anualmente después que entrarán en la tierra prometida. (Deu 12:5, 17)

Cada tercer año, el diezmo era usado como un programa del bienestar en su propia comunidad para los pobres y administrado por los sacerdotes.

¿Pagaban el diezmo las personas que no eran los granjeros?

La Ley de Moisés no dice que había el pago del diezmo por el tendero que vendía las sandalias, la alfarería, y la tela, etc. para vivir. El diezmo se relata solamente a los productos de la agricultura. ¿Por qué?

La tierra prometida pertenecía a Dios. Por lo tanto, cualquier aumento de la tierra en la forma de los productos del alimento pertenecía a Dios. Sin embargo, en Su misericordia, permitía que el pueblo pudiera retener 90% de la prosperidad para su propio uso.

El Antiguo Testamento habla de las ofrendas de la voluntad del corazón que eran separadas de los diezmos. (Lev. 23:18,38)

Algunas veces estas ofrendas se mencionan juntos con los diezmos (Mal 3:8), que nos indican que junto las ofrendas del corazón y los diezmos de las cosechas y los animales fueron dados a Dios.

¿Pagaban los israelitas los diezmos y las ofrendas fielmente a Dios en el período de la ley? No.

Lea Mal 3:8-12

Esta escritura fue escrita en el período de la ley. Sabemos esto por la condición conectada con la promesa. (Recuerde que en un período de la ley, las bendiciones del pacto vinieron si el pueblo cumplía las condiciones.) Dios dijo que Él reprenderá al devorador, si pagaban los diezmos.

El resumen:

Las cosas importantes que debemos recordar acerca del diezmo del Antiguo Testamento:

=1= El propósito del diezmo en el Antiguo Testamento era:

Para ayudar al sacerdocio.

Para ayudar el templo o el tabernáculo.

Para ayudar la tribu de Leví que no tenían tierra.

Para proporcionar el sistema del bienestar para los pobres.

=2= El diezmo del Antiguo Testamento fue limitado a los productos de la agricultura y a los animales que eran los productos de la tierra que pertenecían a Dios.

=3= ¿Anticipaba Dios sólo el diezmo en el Antiguo Testamento? No.

El pueblo tenía que dar los diezmos agrícolas y las ofrendas de la voluntad del corazón como un medio para expresar el amor a Dios.

El diezmo, con el resto de la Ley, vino temporalmente al lado del pacto de la gracia.

Por lo tanto, en un período de la ley, Dios anticipaba el diezmo de la agricultura y el dar de la voluntad del corazón.

En un período de la gracia, Dios anticipa el dar de la voluntad del corazón.

¿Cuáles son algunos principios y la dirección del dar a Dios en esta época de la gracia del Nuevo Testamento?

=1= Cada creyente en Jesucristo debe dar abundantemente a Dios como una ofrenda de su voluntad del corazón para seguir su amor de Dios.

Lea Mat 23:23

Lea Mar 12:42-44

Note que Jesucristo comparaba la ofrenda del corazón de la viuda a los diezmos de los escribas y los fariseos.

Ella amaba al Señor más que los escribas y los fariseos, pues dio más de lo que ella tenía. En otras palabras, ella dio más del diezmo.

Algunos cristianos hoy en día hacen el diezmo un estándar del dar del cristiano. Dicen que la última cantidad que tenía que dar es el diezmo y no más. Eso no es el estándar del dar del Antiguo Testamento ni es el concepto del dar en el Nuevo Testamento. Es el concepto de los fariseos.

Hemos visto que el estándar del Antiguo Testamento era ambos los diezmos de la agricultura y las ofrendas de la voluntad del corazón.

Vemos en la ofrenda de la viuda el estándar del dar en el Nuevo Testamento. Es una ofrenda de la voluntad del corazón que se basa en el amor que frecuentemente será más del diezmo de 10%.

=2= El creyente del Nuevo Testamento no es ordenado para diezmar. Sin embargo, muchos cristianos se sienten que el diezmo es una buena cantidad para comenzar el dar. Si su diezmo es una ofrenda de la voluntad del corazón, por supuesto, comience con él con el entendimiento que no es el estándar del Nuevo Testamento para indicar que usted ha llegado al lugar de todo que Dios espera o desea.

=3= Todos los creyentes deben dar primeramente las ofrendas del dinero a su iglesia local. ¿Por qué?

La iglesia local es el instrumento de Dios para extender el evangelio y para ministrar al pueblo.

Estos métodos del ministerio no son baratos ni son libres. Por lo tanto, debido a que Cristo murió por la iglesia (Efe 5:25), el creyente debe ayudarla con el dar del dinero a la iglesia.

El pastor local tiene responsabilidad y el llamado de Dios para alimentar y cuidar por las ovejas. Por lo tanto, la congregación debe invertir su dinero en el pastor local y en su ministerio por medio del dar del dinero a la iglesia para ayudar al pastor. (1Tim 5:18)

=4= Todos los creyentes deben dar libremente a los ministerios fuera de su iglesia local como el Espíritu Santo le guía para ayudar. (Fil 4:15-17)

=5= Todos los creyentes deben dar libremente su tiempo, sus talentos, y sus dones espirituales a la iglesia local.

Este aspecto del dar no debe remplazar el dar de las ofrendas del dinero, pero debe ser una adición de ellas. (1Cor 14:12)

La aplicación y el resumen:

Hemos discutido el dar a Dios en un tiempo de la ley y en un tiempo de la gracia.

Hemos examinado muchas escrituras en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento para lograr una interpretación equilibrada del dar a Dios.

Hemos llegado al entendimiento que el dar debe ser de la voluntad del corazón siguiendo el amor que tenemos para Dios.

Regresamos al versículo de memoria en Luc 6:38.

"Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir."

Jesucristo ordenaba que demos a Dios. La medida que usamos para dar a Él es la misma medida que Él usará para dar a nosotros.

Además, Él ha prometido que excederá nuestra medida por 3 veces más:

Él la apretará en la medida.

Él la remecerá en la medida.

Él la aumentara para rebosar la medida.

¡Eso es un buen regreso en su inversión en el reino de Dios!