La reina voladora

En un lejano país, hace mucho tiempo, había una reina gorda, bajita y con gafas, en la cabeza llevaba una corona  de cristal y un vestido de seda de color rosa. Vivía en un castillo rodeado de flores.

En una cueva, cerca del castillo, había un dragón de color verde, con unos largos  colmillos, unas grandes alas y con una cola inmensa.

Un día, el dragón voló hasta el castillo y vio a la reina, entonces, echó fuego por la boca para abrir la puerta. La reina se subió en una torre muy alta. El dragón la persiguió y se la comió. El dragón se fue a su cueva a dormir un poco.

Un caballero llega al castillo, ve que la reina no está, la puerta quemada y piensa que el dragón se la ha llevado. El caballero busca la cueva pero no la encuentra.

El dragón se despierta y sale a dar un paseo. Se sienta debajo de un árbol y le cae una araña en la nariz. La araña le hace cosquillas y el dragón estornuda. Al estornudar, la reina sale volando.

El caballero, que estaba en mitad del campo, vio venir a la reina, estiró los brazos, la reina le cayó encima y con el peso los dos se fueron al suelo.

Después, el caballero, muy maltrecho, y la reina se fueron al castillo a celebrarlo.

Y colorín, colorete por la chimenea sale un cohete.