DESTINO

                           

En el principio

En las frías aguas del mar de Barents, que bañan el archipiélago  deSvalbard; navegaba a bordo del viejo  bacaladero “XAXAN”  en el paralelo 76.

Estrellas iluminando el puente de mando, luces semi apagadas, y niebla discordante.

La noche se despierta en la inmensidad marina.

Oleaje intenso.

Distorsión ambiental.

Cap 1

El viejo capitán Jandro Vietez , que había estado los últimos días muy pensativo, tratando descubrir a donde se había marchado la pesca  que en esas coordenadas, en mareas pasadas, había conseguido copos extraordinarios . Se acerca taciturno y sin mediar palabra, inesperadamente, me arroja por la borda hacia las agitadas y negras aguas que golpean sobre el casco del barco con furia exagerada.

Las corrientes que se deslizan bordeando la península escandinava me llevan a su merced. Pasadas varias semanas me encuentro descansando en las grises  costas de  Godhavn.

Sorprendentemente, de este puerto, partió  en su barco “Gjöa”, el explorador noruego Roald Amundsen en busca del Paso del Noroeste.

Cap 2

No puedo recordar cuanto tiempo pase aqui.

Las corrientes que azotan estas costas me arrastra hacia  el mar del  Gran sol. En mi ruta me cruzo con pesqueros que faenan en estas aguas y que me obligan a derivar constantemente.

Al fin me depositan en la bahía de Glasgow .

Aquí descansa, esperando zarpar hacia una nueva singladura la goleta “Glenlee”,  que será más tarde comprada por el gobierno español y rebautizada como “La Galatea” y  tendrá su base en Ferrol.

Será destinada  junto con su gemelo el “Juan Sebastián el Cano”,  como buque escuela

Cap 3

El invierno fue tremendamente duro este año, con temporales de fuerza siete.Con la llegada de la primavera las aguas se volvieron más templadas lo que provocó fuertes corrientes en superficie. Me desplazo  bastante rapido.

El limo y las abundantes algas que cubrían las rocas, frenó mi varáda en las rocas que resguardan el “museo de Man” en Camelle.

Estaba na “Costa da Morte”.

Cap 4

 

En aquella estación la luna estaba llena.

Con la llegada de la bajamar, abandono mi baradero y de nuevo soy transportado por un lento pero continuo oleaje que  me hacen adentrarme en  las más agitadas aguas del Atlántico.

Presiento que navego frente a una costa dura y escarpada ,  sin muchos puertos de abrigo. Quizá la temida costa portuguesa.

Tras interminables jornadas navegando a la deriva, las olas me depositan sobre una playa de arenas limpias y aguas cristalinas.

Estoy en la Graciosa.

Cap 5

Siento sus manos suaves y me dejo llevar en sus dulces y delicados brazos.

Su embelesada belleza me arrastra al camarote de su embarcación.

Era un schooner llamado “Twister”. De doble mástil, 29 metros de eslora , 6,20 m de manga  y un botalón con  dos foques.

El casco es de madera de cedro rojo y cubierta de teca.

Era el barco con el que siempre había soñado.

Comenzaba el otoño y los alisios estaban soplando con fuerza constante.

En 4 semanas cruzamos el Atlántico.

Amanecía con frío en Nueva York, cuando largamos el cabo de proa para amarrarnos.

Me resbalo entre sus temblorosas manos y rompo en mil pedazos, los cristales se esparcen por todo el camarote.

Lillian leyó el mensaje,  escrito en una cuidada caligrafía  “Por fin has llegado a tu Destino”  y recogió mi alma reflejada en forma de película.

Walter el marido de Lilllian y Salvador su amigo, me dieron la eternidad para permanecer siempre en TU Destino.