EL MINISTERIO QUÍNTUPLE EN ACCIÓN

EL DON MINISTERIAL DEL PASTOR 

Y SU RELACIÓN CON APÓSTOLES

  1. EL DON MINISTERIAL DE PASTOR

En la Escritura, el pueblo de Dios a menudo es referido como un rebaño de ovejas (Is. 40:11; Jer. 13:17; Mt. 26:31; Jn. 21:15; 1 P 5:2). De hecho, las ovejas tienen diversas características, lo cual nos recuerda acerca de los cristianos recién convertidos aprendiendo a crecer en el Señor:

1. Ellos dependen totalmente de su pastor (Gn. 4:2; 1 S. 17:20,28). Las ovejas tienen que ser conducidas a lugares de muchos pastos yaguas de reposo. Tienen que descansar cuando están cansadas y ser curadas cuando están heridas. Sus vidas dependen del cuidado que les preste su pastor.

2. Ellas tienen un mal sentido de dirección (1 Reyes 22:17; 2 Cr. 18:16; Sal. 119:176; Is. 53:6; Jer. 50:6, Ez. 34:12). Si las ovejas son dejadas sin atender, tienen la tendencia a vagar por los alrededores y a perderse. Como regla, no pueden encontrar su camino de regreso al redil. El pastor tiene que ir a buscarlas allá fuera y conducirlas de vuelta al redil.

3. Ellas poseen muy pocos medios de defensa (Mt. 10:16; Nm. 32:34). Las ovejas no tienen dientes ni garras agudas. No pueden correr muy rápido. Si se dejan sin atender cuando están fuera del redil, de seguro que no sobrevivirán. Pronto caerán víctimas de los animales salvajes. Estarán seguras únicamente cuando son conducidas y metidas dentro del redil. En realidad dependen de su pastor para su protección. Sin embargo, tienen algunas cualidades muy buenas. Producen carne, leche y lana - que resultan en alimentos, bebidas y vestiduras. Tienen la habilidad para escuchar y seguir al pastor como ningún otro animal. Dios desea que Su pueblo muestre esas mismas buenas cualidades. El también conoce nuestras necesidades de ser guiados, alimentados y protegidos. Así que, esa es la razón por la cual ha dado el ministerio “pastoral” a la Iglesia.

  1. La Definición De Términos

Poimen - El término hace referencia a uno que atiende un rebaño o cuida ovejas - un pastor. Es una palabra usada diez veces como pastores reales de ovejas (Mt. 9:36; 25:32; Mr. 6:34; Lc. 2:8, 15, 18, 20; Jn. 10:2). Es utilizada ocho veces haciendo referencia a Jesús como Pastor de pastores (Mt. 26:31; Mr. 14:27; Jn. 10:11, 12, 14, 16; He. 13:20; 1 P. 2:25). Es traducido solamente una vez como “pastor” cuando se refiere al ministerio de una persona en la iglesia (Ef.  4:11).

Poimaino- El término significa apacentar, proteger, guiar y alimentar el rebaño. Es usado dos veces en relación a ovejas (Lc. 17:7; 1 Co. 9:7). Es usado una vez como Jesús apacentando a Israel (Mt. 2:6). También es usado para describir el cuidado que los pastores quienes están bajo el Gran Pastor, Jesús debe darle al rebaño (Jn. 21:16; Hch. 20:28; 1 P. 5:2). Es usado una vez para referirse a los falsos pastores que sólo se interesan en recibir alimento y cuidado para sí mismos (Judas 12).

Tanto las formas del nombre como del verbo conlleva dos pensamientos importantes:

1. Liderazgo - Un pastor es uno que dirige y provee cuidado espiritual a las ovejas. El está en una posición de responsabilidad con limitada autoridad (Hch. 20:29-31); 1 Ts. 5:12,12; He. 13:7,17; 1 P. 5:2,3; sobre ancianos lea 1 Ti. 5: 17, 18).

Estas referencias de la Escritura claramente muestran el modelo para el liderazgo de la iglesia. En Hechos 20:28-31, podemos ver varios principios claves para aquellos en liderazgo pastoral:

a) “mirad por vosotros” (v. 28): significa ponga atención. Un pastor debe examinar regularmente su corazón, sus motivos, actitudes, comportamiento y carácter. El debe permitir que constantemente el Espíritu Santo brille la luz de la verdadera convicción de Dios sobre el. Esto le puede ayudar a mantener un corazón y vida como el de Cristo.

b) “y por todo el rebaño” (v. 28): Un líder de la iglesia debe también poner mucha atención a las necesidades de aquéllos en la iglesia. Entonces el o ella orará mas acertadamente y ministrará mas efectivamente.

c) “el Espíritu Santo os a puesto” (v. 28): Los líderes de Dios no se hacen solos; ellos son levantados y ungidos por el Espíritu de Dios. Los líderes necesitan desesperadamente la ayuda y poder capacitador de Dios; esto no deja lugar para la arrogancia.

d) “obispo” (v. 28): Esta palabra es de la misma raíz griega traducida como “sombra” en Lucas 1:35. Esto nos dice que el obispo debe cubrir protectora mente al rebaño para que puedan ser nutridos en su vida espiritual.

e) “la iglesia del Señor, la cual ganó” (v.28): La Iglesia en general y cada cuerpo local, le pertenece a Dios, porque Ello compró con la sangre de Su Hijo. Por lo tanto, un líder de la iglesia local, no debe actuar como si la iglesia fuera de él - pero más bien - como un mayordomo a quien se le ha confiado una preciosa posesión de su Señor.

En forma de contraerse con la exhortación de Pablo para los líderes, en los Versículos 29-31 el nos muestra las cualidades de aquéllos líderes falsos, a quienes el llama “lobos rapaces”. Tres clases de líderes que debe evitar: 1) v. 29 - Aquéllos que están solamente interesados en ellos mismos, y ven al rebaño como algo que les ayuda a obtener ganancia personal. (Mt. 7:15). 2) v. 30 - Los falsos pastores quienes hablarán palabras que dirigirán a la gente a un camino diferente al de Jesús. 3) v. 31 - Aquellos que tienen motivaciones erróneas, buscando resultados rápidos que requieran poco trabajo y no sacrificio personal. Al leer Hechos 20:31, verá que Pablo no era este tipo de líder.

2. Servicio - Un pastor es uno que cuida a su rebaño. El dirige, alimenta, abreva, cura, protege y hace descansar sus ovejas. Se da de sí mismo en servicio humilde por el bienestar del rebaño - aun hasta la muerte. (Jn. 10: 11-15; Jn. 21:15-17; Ap. 7:17).

Es muy importante notar que esos dos principios están conectados y son inseparables. En verdad, el pastor lleno del Espíritu es un LÍDER CON EL CORAZON DE SIERVO. Dios NO llamó al pastor para estar en control de otros creyentes. El ministerio pastoral NO es tomar el lugar de las relaciones personales de un creyente con Dios. Cuando Cristo murió sobre la cruz, el velo del Templo se rasgó de arriba abajo (en dos partes) (Mt. 27:51). Esto significa que ahora no hay necesidad de que el pueblo de Dios sea representado por un sacerdote humano. Ahora, todos los que crean tienen acceso directo a la presencia de Dios. El ministerio del pastor es ayudar a dirigir al pueblo hacia unas relaciones más profundas con Dios.

  1. Cristo: El Pastor Modelo

La Iglesia es una “teocracia” - un pueblo gobernado bajo la inmediata dirección de Dios. El hace referencia A sí Mismo como el Pastor (Gn. 49:24; Ez. 34:12-14). El ministraba a su Pueblo Israel como un Pastor: 1. Ellos guiaba (Sal. 23:3). 2. Ellos alimentaba (Jer. 50:19) 3. Ellos llevaba a descansar y los abrevaba (Sal. 23:2; Is. 40: 11). 4. Ellos protegía (Sal. 23:4). 5. El llamaba y reunía a las descarriadas (Is. 56:8; Zac. 10:8). 6. El cargaba a las ovejas en su seno (Is. 40:11).7. El cuidadosamente guiaba a las paridas (Is. 40:11).

Cuando Jesús vino, le puso una cara a Dios. La gente podía oír y escuchar lo que el Pastor divino era en realidad. Pedro llamó a Jesús “el Príncipe de los pastores” (1 P. 5:4). Jesús se convirtió en el modelo perfecto del “corazón de pastor” de Dios. Pastores trabajando bajo el Príncipe de los Pastores, Jesús deberán cuidadosamente estudiar el corazón y la motivación del Príncipe de Pastores. Aunque nuestro ministerio no es el mismo ministerio de Jesús, muchas de nuestras actitudes y motivaciones deberán semejar a las de Jesús. Cada pastor debe tener el corazón de pastor de Jesús: 1. El nunca criticó ni juzgó al pueblo de Dios, pero tuvo amor y compasión de ellos (Mr. 6:34). 2. Dio gran valor a cada oveja (Lv. 15:4). 3. Estuvo dispuesto a dar Su vida por las ovejas (Jn. 10:11, 15).

Debido a Su gran amor por el rebaño del Padre, Jesús quería estar seguro que tendría cuidado apropiado cuando el se fuera. Por lo tanto El dio “pastores” que apacentaran Sus ovejas en su ausencia. (Ef. 4:11-13).

Como todos los ancianos en la iglesia, cada pastor es un pastor bajo Su supervisión. Tal pastor es directamente responsable ante Jesús por su manera de apacentar Su pueblo (1 P. 5:1-4). Siempre deberá poner sus ojos en Jesús - como el Buen y Gran Pastor - a fin de recibir dirección y aprobación de su ministerio. Ser un pastor es una gran responsabilidad; pero también es un llamado noble y bendito.

  1. Las Normas Para Un Pastor

Hay algunas normas específicas para un pastor diferentes a las de un anciano. Estas son las siguientes:

  1. Un Pastor debe estar capacitado para guiar las ovejas (Jn. 10:4). Podemos guiar a otros con sabiduría y seguridad únicamente a través de sendas que nosotros mismos hayamos caminado antes. El pastor debe haberse probado en su andar íntimo con Dios antes de que pueda dirigir a otros en los caminos de Dios. Si un pastor desea que su rebaño ore, él mismo tiene que fijar el ejemplo. Debe vivir en estilo de vida que las ovejas sientan el deseo de imitar (1 Co. 11:1; Hebreos 13:7; 1 P. 5:2,3).

  1. Un pastor debe estar capacitado para alimentar el rebaño (Jer. 3:15; 23:4; Ez. 34:1-3; Hch. 20:28; 1 P. 5:2,3). Un pastor puede dar únicamente de lo que ha recibido. A fin de ministrar la Palabra de Dios, uno tiene que estar bien instruido en la Palabra -la cual tiene que estar escrita en su corazón. Esto requiere oración estudio, obediencia y aplicación. La verdad de la Palabra de Dios tiene que estar en operación en nuestra propias vidas antes de que ésta pueda ser plantada en las vidas de otras personas (Jer. 10:21; Hch. 6:4). El pastor tiene que también estar capacitado para predicar y enseñar de manera bien simple y clara, a fin de que todos puedan entender. Tiene que estar habilitado para alcanzar a los perdidos en su lugar de necesidad y nivel de madurez. Su “dieta” espiritual debe ser fresca, equilibrada y variada. A veces esto puede ser hecho mediante la invitación de otros predicadores y maestros.

  1. El pastor tiene que tener una relación personal con las ovejas (Jn. 10:27)ç

Jesús pudo estar cerca de las gentes sin perder su respeto. Ellas conocía personalmente por nombre - y ellas lo conocían a El. En realidad, esta en la marca de un buen pastor (Jn. 10:3). Solo entonces, puede él ministrar a las necesidades más profundas de las necesidades de su pueblo. El pastor tiene que identificarse con sus ovejas. Debe sentarse, andar y hablar con ellas - donde estén. Debe ser honesto al permitirles saber que él no sólo es un pastor, sino también uno de ellos - una oveja más entre el rebaño de Dios. Únicamente entonces podrá ministrar con entendimiento y compasión - con amor, gracia y sabiduría (2 Co. 1:3,4).

  1. Un pastor debe ser dispuesto a dar su vida por las ovejas (Jn. 10:15; 1 Jn. 3:16; Ap. 12:11).

Tanto el pastor como su congregación necesitan saber que su ministerio pastoral no es simplemente un trabajo más, sino más bien un llamado divino para su vida. El tiene que estar entregado al rebaño de Dios en amor y lealtad. Tiene que estar dispuesto a vivir y morir por sus ovejas. El compromiso del pastor a la congregación de Dios envuelve muchas cosas: a. Derramar su vida y esfuerzos en su cuidado (Jn. 10:11). b. Apacentar las ovejas en tiempos de necesidad (Ez. 34:1; Jn 10:13). c. Permanecer con las ovejas en tiempos de problemas (Jn. 10:12). d. Visitando los hogares de las ovejas (Zac. 10:2,3). e. Vigilando cuidadosamente por su seguridad (He. 13:17). En otras palabras, el verdadero pastor es uno que coloca el bienestar de las ovejas por sobre su propia vida y ministerio.

  1. El Ministerio Del Pastor

La mayor parte del ministerio de un pastor ya ha sido cubierto en los tópicos de arriba. Podemos resumir su trabajo en cuatro expresiones principales: buscando, vigilando, amando y corrigendo:

  1. Un pastor siempre está buscando a las ovejas perdidas (Lucas 15:4).

Hay muchas ovejas que vagan descarriadas lejos del redil. Un pastor nunca se da por vencido cuando una oveja se ha descarriado. Por el contrario, se mantiene orando, llamando, exhortado y animando a la oveja descarriada.

  1. Un pastor siempre está en vigilancia a fin de evitar algún peligro que pueda herir el rebaño (Lc. 2:8)

Esto significa que está atento a los “lobos” que puedan entrar de afuera - y vigilar también por los “lobos vestidos de ovejas” del interior del redil. Las ovejas necesitan ser protegidas de los falsos maestros y falsos profetas. Necesitan ser protegidas de los que causan problemas y divisiones (Jn. 10:12; Hch. 20:29).

  1. Un pastor siempre cuida de sus miembros que están en necesidad (Jn. 10:11-13).

Las necesidades pueden ser espirituales, mentales, emocionales o físicas. Estas pueden envolver la familia, el trabajo, la escuela u otras áreas diversas de la vida diaria.

Un pastor procura llevar consuelo y asesoramiento a los enfermos, a los que tienen enfermedades incurables, a los impedidos, a los pobres, a las viudas, a los huérfanos y a todos los que están sufriendo. La naturaleza de un pastor es ayudar y curar las heridas de los que sufren cada vez que puedan.

  1. Un pastor procura corregir a los que están en error (Sal. 23:4)

El cayado del pastor es usado para alcanzar y rescatar la oveja que se ha descarriado. La vara es usada para proteger las ovejas cuando están en peligro. También es usada para corregir las ovejas cuando se rebelan o caen en error.

La disciplina o corrección es la responsabilidad más difícil que el pastor tiene que afrontar. Esta tiene que hacerse en amor y con sabiduría - pero tiene que ejecutarse. Esto es hecho por el bien de ambos, de las ovejas que necesitan corrección y por el rebaño como un todo. Un pastor que no amonesta, corrige o disciplina las ovejas, no es un buen pastor. El amor está dispuesto a disciplinar cuando la disciplina es necesitada (He. 12:5-7).

  1. Advertencias a los Pastores

Dios sabe que a los que El ha llamado para fungir como pastores, afrontarán tentaciones y pruebas difíciles. Ellos tienen las mismas debilidades comunes de todos nosotros. Por esa razón, Dios nos ha dado ciertas amonestaciones a los pastores que están bajo Su supervisión.

  1. Un pastor no puede descuidar o pasar por alto su propio crecimiento espiritual (Jer. 2:8; 1 Ti. 4:15,16).

Muchas veces los líderes son gobernados por sus ocupados itinerarios. Es fácil para ellos descuidar sus relaciones personales con el Señor (Hech. 6:2-4). Los pastores tienen que pasar tiempo con su Pastor Amante, el Señor Jesús.

Los pastores vienen a ser el blanco de los ataques de Satanás. Y si es golpeado y cae a tierra, las ovejas se dispersarán. Por consiguiente, los pastores de por sí, necesitan la protección que sólo viene de la presencia del Señor (Zac. 13:7; Mt. 26:31).

  1. Un pastor no debe trabajar por lucro personal (1 Ti. 3:3; 1 P. 5:2).

Cuando Jesús advirtió a los falsos pastores en Juan 10:1-13, hizo uso de tres palabras interesantes: ladrones, robadores y asalariados. a) Un ladrón roba usando modos sutiles y ocultos. b) Un robador roba utilizando la fuerza y violencia. c) Un asalariado es alguien que trabaja por un salario, pero que se interesa muy poco en las ovejas. El será rápido en abandonar su deber sin concluir su tarea. En cada uno de los tres pasos mencionados, el dinero y el egoísmo es el motivo - y el resultado es una gran pérdida para el rebaño.

  1. Un pastor no debe buscar poder mundano (Ez. 34:4; Lc. 22:24-27; 1 P. 5:3).

Lamentablemente, algunas personas piensan que el ministerio de un pastor es una manera de controlar a otros. Ellos quieren estar en una posición de poder y autoridad. Es cierto que un pastor está en una posición de autoridad espiritual. Pero es también una posición de gran responsabilidad y humilde servicio. Un pastor genuino procurará servir más bien que controlar a otros.

  1. Un pastor no debe empujar a las ovejas (Gn. 33:13)

Un pastor o líder tiene que asumir la posición el frente de las ovejas que dirige, no detrás. Por lo tanto, es por eso que Dios le otorga dones de percepción o de conocimientos y habilidades para aplicar con destreza las verdades nuevas. El reacciona a éstas rápida y alegremente, pues sabe que son inspiradas del cielo. Algunas veces es difícil para un pastor entender el porqué otros no responden tan rápida y anhelantemente como lo hace él. Un pastor debe ser paciente con sus ovejas. El necesita conducirlas a un paso que ellas puedan seguirle. Si no lo hace así, muchas se quedarán rezagadas – bien lejos o detrás del rebaño, con la posibilidad de que se pierdan.

  1. Un pastor debe mantener prioridades familiares bíblicas (Ef. 5:25).

Es muy importante que cualquier pastor o anciano, y los miembros de Su comunidad, recuerden el orden de prioridades de Dios. La relación personal con Jesucristo de un pastor debe ser la más alta prioridad en su vida. Jesús es la fuente de la verdadera vida espiritual, y sin El “no podemos hacer nada” de valor en nuestra vida o ministerio (Jn. 15:5). La siguiente prioridad es la responsabilidad del pastor hacia su familia. Dios considera muy importante cómo el pastor o anciano se relaciona con su esposa (esposo) e hijos. Es un mandamiento de Jesús que el esposo debe amar a su esposa como Cristo amó a la Iglesia y se dio a sí mismo por ella (Ef. 5:25). El amor de un esposo por su esposa debe ser fiel y sacrificado. Para una mujer, su prioridad debe ser honrar y amar a su esposo, y amar a sus hijos (Ef. 5:33; Tit. 2:4). Cuando estas prioridades están primero, entonces el líder puede ministrar a otros.

  1. Juicio Sobre Pastores Desleales

Los pastores siempre deben recordar que las ovejas bajo su cuidado pertenecen a Dios - y no a ellos mismos (Jer. 23:1, 2). Sólo hay un redil, y un Pastor de pastores - Jesús (Jer. 23:2,3; Jn. 10:16). Cada pastor tiene que rendir cuentas a Dios por su ministerio pastoral. Si él es fiel, recibirá su remuneración. Si ha sido infiel será Juzgado. Hay varios juicios contra los pastores infieles:

1. Dios les quitará las ovejas que pastorea y las entregará al cuidado de pastores fieles (Jer 10:21; 23: 1-4).

2. Caerán bajo el juicio severo de la mano de Dios (Jer. 12:10-13; 22:22; 23:1-5; 25:34-38; 50:6,7; Zac. 10:3; 11:17).

El ministerio de un pastor es una gran responsabilidad y llamamiento. Es el ministerio central alrededor del cual se forma la iglesia local. Por tal razón, Pablo habla esas palabras tan fuertes y serias a los que procuran el ministerio pastoral:

“Por tanto mirad por vosotros y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual ganó por su sangre. “... Porque yo que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al ganado; Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas, para llevar discípulos tras sí.

“Por tanto, velad, acordándoos que por tres años de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas á cada uno. Y ahora, hermanos, os encomiendo a Dios, y a la palabra de su gracia: el cual es poderoso para sobreedificar, y daros heredad con todos los santificados. La plata, o el oro, o el vestido de nadie he codiciado. Antes vosotros sabéis que para lo que me ha sido necesario, y a los que están conmigo, estas manos me han servido. En todo os he enseñado que, trabajando así, es necesario sobrellevar á los enfermos, y tener presente las palabras del Señor Jesús, el cual dijo: “Más bienaventurado cosa es dar que recibir.” “Y como hubo dicho estas cosas, se puso de rodillas, y oró con todos el/os. Entonces hubo un gran lloro de todos: y echándose en el cuello de Pablo, le besaban, Doliéndose en gran manera por la palabra que dijo, que no habían de ver más su rostro. Y le acompañaron al navío” (Hch. 20:28-38).

II. LA RELACION ENTRE  APÓSTOLES Y PASTORES

El objetivo de una supervisión a las iglesias no es para proveer “cuidado pastoral” a los miembros de la iglesia que está bajo la autoridad directa del presbiterio. Su propósito primario es promover una correcta clase de apoyo, sabiduría y consejos constructivos para ayudar al presbiterio local a vigilar y hacer crecer a la iglesia con mayor eficacia y eficiencia.

El apóstol no debe llegar a realizar la tarea de pastorear la iglesia local sino solamente en lo concerniente a la supervisión.  El apóstol tiene que asegurar que cada iglesia local bajo su supervisión esta conducida por un presbiterio pastoral conformado por un equipo de líderes confiables que gozan del pleno reconocimiento de la membresía.  Los apóstoles deben también asegurar el propio desarrollo y la adecuada alimentación de su liderazgo clave como prioridad en su agenda de trabajo.  El necesita crear espacios para la sanidad del liderazgo que llevarán su fuego y visión a su pleno cumplimiento.

  1. Hoy en día el rol pastoral está centrado alrededor de la gente y sus necesidades, mientras que la unción apostólica conduce al pueblo a estar centrado en el llamado y el propósito de Dios para sus vidas.
  2. Hoy en día el rol pastoral está concebido para amar y alimentar  a la gente para que ellos engorden,  mientras que la unción apostólica busca entrenar a la gente para ellos puedan marchar sobre sus músculos.
  3. Hoy en día el rol pastoral toma sobre sí mismo la responsabilidad para desarrollar servicios para la gente, mientras que la unción apostólica demanda que los santos desarrollen diversa clase de servicios.
  4. Hoy en día el rol pastoral equipa al líder para actuar como agente de la Gracia de Dios que suple las necesidades de la gente, mientras la unción apostólica equipa a cada creyente para funcionar efectivamente en la obra del ministerio.
  5. Hoy en día el rol pastoral tiene a la como su meta, mientras que la unción apostólica está enfocado en la madurez del creyente.
  6. Hoy día el rol pastoral asegura a los creyentes en su posición de dignidad en Cristo, mientras que la unción apostólica busca establecer la realidad experiencial de Cristo en los creyentes,
  7.  Hoy en día el rol pastoral trata con las necesidades externas les llevan alivio y un sentido de apoyo, mientras que lo apostólico trata con las necesidades internas para llevarlos a una llenura profunda y un gran sentido de identidad.
  8. Hoy en día el rol pastoral enfatiza la importancia del un sistema de comportamiento en los santos, mientras que la unción apostólica enfatiza la importancia del sistema de creencia de los santos.

Conceptos de PASTOREAR según el Nuevo Testamento:

1. Pastorear significa llevar la pasión del Señor y no la pasión del pueblo.

2. Pastorear es encontrar la raíz de las necesidades del pueblo y no solo sentir las necesidades.

3. Pastorear significa ayudar al pueblo a que haga lo que tiene o puede hacer o son capaces de hacerlo por ellos mismos.

4. Pastorear significa la habilidad de renovar las mentes de los creyentes en relación al cambio de su manera de vivir.

5. Pastorear significa llevar un adecuado entrenamiento al pueblo dentro de la iglesia más que responder según las crisis que vengan.

6. Pastorear significa afectar cada área del estilo de vida de los creyentes y no sólo las áreas religiosas de sus vidas.

7. Pastorear significa ayudar a que los creyentes alcancen el pleno cumplimiento de la palabra de Dios hablada a cada uno de ellos.

RELACIONES ENTRE APOSTOLES

Un apóstol difiere de otro apóstol como las estrellas difieren de otras en el cielo. Hay varios factores que establecen la diferencia entre un nivel y otro de la unción dada en un apóstol:

  1. El primer factor es el tipo de gracia o unción específica sobre el apóstol.
  2. El segundo factor es el carácter de madurez del apóstol
  3. El tercer factor envuelve la relación personal del apóstol con el Espíritu de Dios.
  4. El cuarto factor es el nivel personal de fe.
  5. El quinto factor es su capacidad en el desarrollo de la Palabra.
  6. El sexto factor es el tipo de experiencia a los que el apóstol es conducido por el Espíritu de Dios.
  7. Y, por último, el séptimo factor es el nivel de santidad en el estilo de vida personal de uno y otro apóstol: La santidad incrementa profundidad al ministerio apostólico;  incrementa acceso a los patrones celestiales; incrementa exactitud en la operación de los dones; e incrementa el impacto del ministerio apostólico.