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Didáctica. Lengua y Literatura ISSN: 1130-0531 2009, vol. 21 19-32

Los indicadores de evaluación y los niveles de calidad de la composición escrita1

Manuel ALBARRÁN SANTIAGO Universidad de los Andes.

Mérida Edo. Mérida-Venezuela malbarran@ula.ve 

Recibido: diciembre 2008 Aceptado: abril 2009

RESUMEN

La evaluación de la composición escrita es un proceso regulador de la escritura cuyo fin es detectar dificultades y/o avances en el aprendizaje de ésta. Para ejecutar la evaluación es recomendable apoyarse en indicadores que tengan su origen en el proceso cognitivo asociado a la escritura y del producto generado. Estos indicadores señalan de manera concreta y precisa el nivel de calidad de la composición escrita producida por el alumnado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, es decir, su funcionalidad, eficiencia y eficacia.

Esta propuesta tiene sus orígenes en el análisis de diversas lecturas e investigaciones, su finalidad es la de proponer el qué, cómo, cuándo y para qué evaluar la producción de un escrito. Los resultados pueden ser utilizados para orientar el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Palabras clave: evaluación de la escritura, indicadores y calidad.

Evaluation Indicators and Quality Levels of Written Composition

ABSTRACT

Evaluating composition is a regulating process of writing, the main goal of which is to detect any difficulties and/or progress in the process of learning it. In order to do the evaluation, it is advisable to base on indicators originated from the cognitive process related to writing, and from the resulting product. These indicators show specifically the quality level of written composition produced by

high-school students; for the purpose of testing its functionality, efficiency, and effectiveness.

This proposal resulted from the analysis of various readings and research, and it aims at suggesting what, how, when, and why evaluating the production of a piece of writing. These results may be used for guiding teaching and learning process.

Keywords: Evaluation of writing, Indicators, Quality.

Les indicateurs de l’évaluation et les niveaux de qualité dans la composition écrite

RÉSUMÉ

L'évaluation de la composition est un processus de régulation de l'écriture, dont le principal objectif est de détecter les difficultés et / ou les progrès dans le processus d'apprentissage. Dans le but de faire l'évaluation, il est conseillé se baser sur les indicateurs proviennent des processus cognitifs liés à

l'écriture et du produit obtenu. Ces indicateurs montrent précisément le niveau de qualité de la composition écrite produite par des lycéens, dans le but de tester la fonctionnalité, l'efficacité et l'efficience.

_________

 

Cette proposition résulte de l'analyse de diverses lectures et de la recherche, et il s'agit de proponer quoi, comment, quand et pourquoi l'évaluation de la production d'un texte écrit. Ces résultats peuvent être utilisés pour guider les processus d'enseignement et apprentissage.

Mots-clés: Évaluation de l'écriture, Indicateurs, Qualité.

SUMARIO:

Introducción.

1. Evaluación de la composición escrita.

2. La composición escrita.

3. Los indicadores de calidad de la composición escrita.

3.1. Los indicadores de evaluación del proceso de producción del escrito.

3.1.1. Planificación.

3.1.2. La textualización.

3.1.3. La revisión.

3.2. Indicadorespara evaluar la calidad del producto.

3.2.1. Contenido.

3.2.2. Lingüística textual.

3.2.3. Género textual.

3.2.4. La tipología textual.

3.2.5. Gramática.

3.2.6. Edición del texto.

4. La calidad de la composición escrita.

4.1. Niveles de calidad de la composición escrita.

5. Conclusión. Referencias bibliográficas.

INTRODUCCIÓN

La evaluación de la composición escrita consiste en un proceso permanente de recogida de información para tomar la decisión más acertada en el proceso de enseñanza y aprendizaje de la escritura. Estos datos están relacionados tanto con el proceso cognitivo (planificación, textualización y revisión) asociado a la producción de lo escrito como con el producto (contenido, elementos constituyentes de la lingüística textual y gramática) de esta actividad mental. Los indicadores mencionados en este artículo están adaptados a los alumnos cursantes de la Educación Secundaria Obligatoria (E.S.O.) y Bachillerato en España; estos indicadores permiten señalar las dificultades y fortalezas que posee el alumnado a la hora de producir un escrito, de tal manera que contribuyen con el profesor para orientar al educando a emplear las estrategias y técnicas adecuadas a sus conocimientos y habilidades de producir un escrito de calidad.

A partir del análisis de las clasificaciones sobre los tipos de escritos que se describen en diversas tipologías, surge esta propuesta de clasificar la calidad de la composición escrita de adolescentes y jóvenes escolarizados en cinco niveles: óptimo, alto, modesto, limitado e iniciado.

  1. EVALUACIÓN DE LA COMPOSICIÓN ESCRITA

Camps y Ribas (2000) definen la evaluación de la composición escrita como el proceso que está inserto dentro del propio aprendizaje de esta actividad mental. Ambas autoras, entienden que la evaluación de la escritura tiene una función reguladora tanto en la producción del texto escrito como en el aprendizaje, es decir, los resultados obtenidos de la evaluación permiten tomar la decisión más acertada para orientar en el aprendizaje de la misma.

2. LA COMPOSICIÓN ESCRITA

Cuetos (2000: 9) define la composición escrita como “una actividad sumamente compleja compuesta de muchas subtareas diferentes y en la que intervienen multitud de procesos cognitivos de todo tipo”. La cita anterior indica que esta actividad es compleja porque están involucradas las operaciones cognitivas asociadas con la escritura (planificación, textualización y revisión) y suboperaciones (generación y organización de ideas, planeación de objetivos, evaluación y revisión tanto en la planificación como en la textualización). Otros procesos cognitivos que se ejecutan al escribir son seleccionar el léxico, recuperar los elementos léxicos (grafemas) para escribir la palabra, construir la morfosintaxis (diseño de oraciones y la concordancia de los elementos de ésta), dar coherencia y cohesión al texto, adecuar el lenguaje al contexto, determinar el género discursivo adecuado, pensar en el lector, ejecutar las habilidades cognitivas y cognitivo-lingüísticas y, por último, atender los procesos motores para hacer visible el mensaje (letra legible, espacios entre las palabras, márgenes y líneas rectas).

  1. LOS INDICADORES DE CALIDAD DE LA COMPOSICIÓN ESCRITA

Marchesi y Martín (1999) definen que el indicador es una señal que permite dar luz de cómo el educando va progresando en su aprendizaje, de tal manera que el indicador facilita el diseño de estrategias cuando existe un obstáculo en el aprendizaje. Partiendo de este concepto, se puede afirmar que los indicadores de evaluación de una composición escrita son unas señales que dan a conocer el progreso del educando o escritor en el aprendizaje de estrategias y técnicas del proceso de producción de la comunicación escrita; como también de los aspectos que están asociados con el producto final como la gramática, elementos constituyentes de la lingüística y géneros textuales, elementos de la comunicación, dominio psicomotor para producir un escrito, habilidades cognitivas y cognitivo-lingüísticas.

3.1. Los indicadores de evaluación del proceso de producción del escrito Albarrán (2005) señala que los indicadores de evaluación del proceso de producción de un escrito son aquellos que orientan al escritor para determinar las fortalezas y los obstáculos que se le presentan a la hora de producir un escrito. Las operaciones cognitivas de la escritura, según Flower y Hayes (1980, 1981) son la planificación, textualización y revisión.

3.1.1. Planificación Es una operación mental que ejecuta el escritor antes, durante o después de la textualización o revisión, ésta se subdivide en suboperaciones (generación y organización de las ideas, planeación de objetivos a conseguir con el escrito). Indicadores de evaluación de esta operación:

• Genera ideas a través de una técnica (lluvia de ideas, mapa de ideas, escritura libre, dibujos, explorar el tema, etc.).

• Organiza las ideas a través de una técnica (mapa de ideas, categorización de las ideas, numerar las ideas, flechas, corchetes, etc.).

• Revela la estructura del texto (en la organización de las ideas).

• Queda claro en el borrador los objetivos a lograr con el escrito.

 

3.1.2. La textualización

Actividad mental mediante la que se pone en marcha diversos procesos cognitivos para que las ideas, opiniones, conocimientos o información almacenadas en la memoria a largo plazo se visualicen en el papel.

 Indicadores:

• Ejecuta el plan elaborado.

• Realiza varios borradores.

3.1.3. La revisión

Actividad mental que realiza el escritor a lo largo de la planificación del texto y textualización. En esta operación cognitiva existen dos suboperaciones (diagnóstico y corrección). Están presentes en:

  1. La planificación:

• Agrega nuevas ideas a las generadas.

• Elimina ideas generadas.

• Realiza correcciones en las ideas organizadas.

• Reformula y reescribe.

  1. La textualización (borrador)

• Elimina ideas argumentadas o ejemplificadas.

• Agrega nuevos argumentos o ejemplos a las ideas expuestas.

• Amplía las argumentaciones o ejemplificaciones a las ideas expuestas.

• Constata que las habilidades lingüísticas y cognitivo-lingüísticas cumplen con las características de la(s) habilidad(es) empleada(s).

• Excluye las ideas repetidas.

• Tacha las ideas contradictorias.

• Confirma que existe una idea principal en cada párrafo.

• Realiza cambios o verifica la existencia de una introducción, cuerpo y conclusión.

• Confirma que existe relación entre el título y el contenido.

• Constata que los conectores están utilizados adecuadamente.

• Confirma que utiliza los pronombres de forma adecuada (tácitos o expresos).

• Comprueba que mantiene a lo largo del borrador la condición de tiempo verbal.

• Constata que el registro (lenguaje) es adecuado al contexto donde va a circular el texto.

• Existe evidencias de haber revisado que los signos de puntuación los emplea adecuadamente.

• Cambia vocablos.

• Corrige la morfosintaxis.

• Corrige la ortografía.

 

3.2. Indicadores para evaluar la calidad del producto

Los indicadores del producto se ubican en el texto final que produce el escritor, los cuales están relacionados con el contexto y el texto (proceso: estrategias, fases, y producto: gramática y edición del texto); elementos constituyes de la lingüística, género y tipología textual, presentación del texto final, conocimientos del tema, habilidades cognitivas y cognitivo-lingüísticas.

3.2.1. Contenido

Es el fondo del escrito, es decir, las ideas, opiniones, información o sentimientos que se hacen visibles en el papel y que antes estuvieron en la memoria a largo plazo del escritor. Para hacerlo el escritor necesita poner en práctica las habilidades cognitivas y cognitivo-lingüísticas. Jorba (2000) realiza una clasificación de ambas habilidades.

Para evaluar el contenido y las habilidades cognitivas y cognitivo-lingüísticas se recomienda los siguientes indicadores:

• Aporta suficientes ideas relacionadas con el tema.

• Profundiza las ideas principales (las argumenta)

• Domina las habilidades cognitivas (analizar, comparar, clasificar, identificar, interpretar, inferir, deducir, transferir, valorar, operar) empleadas en el escrito.

• Domina las habilidades cognitivo-lingüísticas (describir, definir, resumir, explicar, justificar, argumentar y demostrar) utilizadas en la comunicación escrita.

3.2.2. Lingüística textual

Mendoza, López y Martos (1996: 104) señalan que con la lingüística textual se busca “una explicación para los fenómenos de comunicación a partir de las relaciones complejas que construyen el texto en una trama de frases que adquiere su significado en su globalidad”. La lingüística se ocupa de la coherencia, cohesión y adecuación.

  1. La coherencia: tiene un carácter pragmático y semántico al igual que la adecuación. Al existir coherencia en el escrito encontramos congruencia en el texto, el mensaje está delimitado y claro. Indicadores de evaluación:

• Construye el escrito con una introducción, cuerpo y conclusión.

• Presenta una idea principal en cada párrafo.

• Evita ideas repetidas.

• Evita los enunciados contradictorios.

• Adecua el título al contenido.

• Ordena temporalmente los hechos o las ideas.

• Mantiene el tema a lo largo del texto (progresión temática)

b) La cohesión: es la relación que existe entre los elementos que forman parte del texto (palabras, oraciones y párrafos) que permiten expresarse por escrito y realizar una lectura más eficaz y eficiente.

Indicadores de evaluación:

• Utiliza correctamente los signos de puntuación (; “” ¿? ... ¡! () – [] ¨ / *).

• Emplea los nexos adecuadamente: - Preposiciones (enumeración, secuencia, reformulación, adición, comparación, sustitución de pronombres, causa-consecuencia y preposiciones).

- Conjunciones.

- Palabras generalizadoras.

• Respeta la condición de los pronombres (tácitos y expresos).

• Mantiene a lo largo de la composición escrita la condición del tiempo verbal (pasado, presente y futuro).

• Tiene presente la condición del pronombre (primera, segunda y tercera personal del singular o plural) a lo largo del escrito.

c) La adecuación: adaptación del registro al contexto donde va a leerse la comunicación escrita. Indicador:

• Adecua el registro (lenguaje coloquial formal, vulgar, científico, técnico o académico) al contexto donde va a circular el escrito.

3.2.3. Género textual

Alude a la división de la literatura en general o al patrón que sigue el escritor para componer un escrito determinado. Serafíni (1999) lo clasificó en monólogo, diálogo, diario, carta, autobiografía, informe, telegrama, nota, esbozo, resumen, crónica, declaración, definición, reglamento, ley, poesía, cuento, fábula, decálogo, proverbio, epitafio, chiste, guión, editorial, ensayo y comentario.

• Elije el género textual adecuado al fin que quiere lograr (entretener, opinar o informar) y a la tipología textual.

3.2.4. La tipología textual

Según Monné (1998: 161) se originó gracias a “la necesidad de organizar la gran variedad de usos lingüísticos”, además señala que la clasificación se basa en los criterios siguientes: función, estructura y determinadas marcas lingüísticas, estos criterios se reflejan en las características del texto. Álvarez (2005) clasificó la tipología textual en textos narrativos, descriptivos, explicativos, argumentativos y dialógales- conversacionales:

• Selecciona la tipología textual adecuada a la función, los géneros discursivos y los marcadores lingüísticos de la comunicación escrita.

3.2.5. Gramática

Los indicadores de evaluación de la gramática giran en torno a la escritura correcta de las palabras y la construcción de las oraciones.

 

b) Léxico: comprende el conjunto de vocablos que emplea el educando para plasmar en el papel las ideas, opiniones, sentimientos o conocimientos.

Indicadores para evaluar este aspecto:

• Existencia de riqueza léxica (adjetivos, sustantivos y verbos).

• Elije correctamente el vocablo.

• Utiliza adecuadamente los sinónimos.

• Evita el uso reiterado de una palabra.

• Evita emplear palabras comodines.

• Minimiza el empleo de adverbios en –mente, los escribe sólo cuando es necesario.

• Limita los gerundios, los emplea cuando el caso lo amerita.

c) Morfosintaxis: Márquez (1984: 11) sostiene que la morfología y la sintaxis

“se exigen recíprocamente”, la primera trata de la forma de la palabra, mientras que la segunda se relaciona con elementos y construcción de la oración. La morfología atiende la formación, estructura y connotación de la palabra; por ejemplo, el vocablo niño, su lexema es niñ, éste se caracteriza por no poseer un rango de categoría (sustantivo, adjetivo, adverbio o verbo), necesita la presencia de un morfema (a(s)-o(s)) para indicar la categoría del sustantivo y así señalar su género y número, al igual pasa con los adjetivos, ejemplo, alt(o); en el caso de los verbos indican voz, modo, tiempo, número y persona; ejemplo, escrib(e). De la oración se encarga la sintaxis, ésta se compone de palabras (artículos, sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios, conjunciones y/o conectores) para lo cual es necesario recurrir a la morfología para construirlas, como ya se ha mencionado, los vocablos forman al sujeto y predicado de la oración. Ejemplo, el niño alto escribe cuentos

Sustantivo Predicado

• Marca de concordancia entre artículo, sustantivo y adjetivo (concordancia entre género y número) sujeto/verbo (concordancia entre el número).

• Elimina palabras innecesaria (por ejemplo, reiniciar de nuevo).

• Evita la cacofonía (por ejemplo: el alumnado siente una gran satisfacción, por la conversación que realizó con perfección y corrección su profesor).

• Construye las oraciones con los elementos imprescindibles de la oración (sujeto y predicado).

• Evita el uso abusivo del verbo ser y estar.

• Ordena los elementos de la oración: sujeto, verbos y complementos.

  1. Ortografía: se propone la clasificación de los indicadores de evaluación de la ortografía en cinco niveles, tomando como criterio las normas más simples a las más complejas, de tal manera que los resultados contribuyan a tomar una decisión más acertada en la enseñanza y aprendizaje de la ortografía, es decir, la clasificación de los errores ortográficos permiten atender de una manera más efectiva las necesidades de un alumno en cuanto a este aspecto, él con la orientación del profesor buscará superar los errores ortográficos más simples hasta llegar a los más complejos.

• Nivel I: Usa correctamente la d, f, j, l, m, n, p, s, t en sílabas abiertas; evita escribir palabras partidas; realiza correctamente la segmentación silábica, separa las palabras una de otra; mantiene el orden de las letras en la palabra; escribe los vocablos sin omitir los grafemas; evita agregar letras a la palabra.

• Nivel II: diferencia la i-y, usa la m antes de b y p en los casos correspondientes, diferencia la rr-r, G(u)e-q(u)e, utiliza correctamente en los casos correspondientes las minúsculas y mayúsculas.

• Nivel III: diferencia la b-v, la j-g, i-j, q-c-k, s-c-z-x, ll-y, emplea correctamente la h.

• Nivel IV: escribe correctamente: a) las consonantes oscurecidas (b, c, d, g, j, p, t; excepto l, r, s, n) al cerrar sílabas; b) las palabras que contiene el grupo consonántico: Sc, xc, cc, bv; c) la geminación de consonantes (nn, mn) y vocales. Construye correctamente las sílaba que terminan en ns, bs; marca el tilde regular en los casos correspondientes; separa las sílabas correctamente;

• Nivel V: puntúa los hiatos y diferencia las palabras parónimas.

3.2.6. Edición del texto La sociedad fija unas pautas para la presentación de un escrito final, éstas contribuyen para facilitar la labor del lector de comprender el mensaje plasmado en el papel. Por ejemplo, un escrito con letra ilegible dificulta la lectura del mismo. Indicadores de evaluación relacionados con la presentación:

Formato:

• Márgenes.

• Sangría.

• Líneas rectas.

• Espacios entre las palabras.

• Letra legible.

• Pulcritud.

  1. LA CALIDAD DE LA COMPOSICIÓN ESCRITA

Para definir la calidad de la composición escrita se utilizan los criterios de funcionalidad, eficacia y eficiencia.

La funcionalidad está relacionada con la aspiración y percepción del escritor y el lector. El escritor aspira a transmitir sus ideas, opiniones, información o conocimientos; mientras que el lector espera entretenerse, informarse o conocer. Es decir, que existe satisfacción en ambos (escritor y lector), en cuanto que el primero comunicó lo que él quería y el segundo encontró lo que buscaba en ese texto. La eficacia de un texto se encuentra en el proceso de producción y se logra cuando el escritor pone en marcha todos los procesos asociados con la composición escrita, en el producto la eficacia se consigue cuando un texto tiene corrección gramatical, adecuación en las características textuales, con afirmaciones o tesis argumentadas y respetando las normas impuestas por la sociedad (márgenes, sangría, etc.).

La eficiencia está relacionada con los costos de tiempo invertido para producir la composición escrita.

4.1. Niveles de calidad de la composición escrita

Existen diversas clasificaciones del nivel de calidad de un escrito y dependen de quien produzca el texto, de su capacidad de producir un escrito, demostrar su eficacia y eficiencia tanto en el proceso de producción como en el producto final. En la tabla siguiente se muestran diversos autores que clasifican a los escritores centrando su atención en el proceso de producción de un texto:

Clasificación

 

Estos autores clasifican a los escritores en dos niveles, en uno ubican a los que utilizan en el proceso de producción del texto múltiples técnicas para poner en marcha diversas estrategias, es decir, ejecutar las operaciones y suboperaciones asociadas a la escritura (planificación: generación y organización de las ideas y planeación de objetivos; textualización y revisión: diagnóstico y corrección en los desajustes del proceso de elaboración del escrito); estas operaciones, según Scardamalia y Bereiter (1992), permiten al escritor atender a sus lectores, buscar en la memoria a largo plazo las ideas relacionadas con el tema a exponer, seleccionarlas y transformarlas para exponer en el papel. Al transformar las ideas el escritor realiza aportaciones personales y por lo tanto el escrito es original. A este tipo de escritor los denominan experimentados, eficientes, maduros o expertos. En el otro nivel ubican a los escritores que hacen su actividad desatendiendo las operaciones cognitivas, es decir, en su proceso de composición de textos está ausente la planificación y la revisión o esta última operación sólo la realiza atendiendo a la forma del escrito, especialmente a la ortografía y el léxico; por otra parte, según

Scardamalia y Bereiter (1992), no atienden a su audiencia y sólo se limitan a decir los conocimientos, buscan en su memoria a largo plazo las ideas relacionadas con el tema y finalizan esta actividad cuando consideran que dijeron todo lo que sabían del tema. Por lo tanto no existe aportaciones personales; a ellos los denominan novatos, ineficientes, inmaduros o aprendices.

Otra clasificación de escritores hecha por Cassany (1999) incluye tanto al proceso de composición como al producto final:

1. Escritor competente: utiliza diversas estrategias y técnicas durante la producción del escrito. En el producto final se observa dominio de la gramática, elementos constituyentes de la lingüística textual y habilidades cognitivas.

2. Escritor sin código: ejecuta las operaciones y suboperaciones de la escritura pero no posee los conocimientos suficientes de la gramática, elementos constituyentes de la lingüística textual.

3. Escritor bloqueado: se caracteriza por poseer conocimiento de la gramática y lingüística textual pero no ejecuta las operaciones y suboperaciones asociadas a la escritura.

4. Escritor no iniciado: carece tanto del código de la escritura y de técnicas para producir un escrito.

En cambio, Mendoza (1990) se basa en el producto final de la escritura para proponer una clasificación, ésta se compone de nueve niveles:

1. Experto: produce cualquier tipología de texto, éstos son precisos y con estilo, demuestra en los mismos dominios de la gramática.

2. Muy bueno: expone la información en el escrito de forma clara y precisa, posee dominio de la gramática y elementos constituyentes de la lingüística textual pero en algunas ocasiones comete errores.

3. Bueno: estructura un tema de manera bastante aceptable (introducción, cuerpo y conclusión), al igual que las ideas principales las desarrolla con ideas secundarias.

4. Competente: expone el tema de manera aceptable y estructura la información de manera lógica, en la gramática se encuentran algunas incorrecciones, posee dominio de las habilidades cognitivas; pero se le dificulta encontrar su estilo propio, esto no quiere decir que en los escritos exista dificultades para entenderlos.

5. Modesto: expone la información básica, las ideas están poco desarrolladas, la estructura del escrito es difusa, existen errores en la gramática (construye oraciones simples, existe pobreza léxica), las opiniones dadas en el texto en su mayoría no son propias sino lo que recuerda de lecturas o conversaciones sostenidas del tema, es un texto poco interesante pero logra exponer el mensaje básico.

6. Marginal: no logra estructurar el escrito, se le dificulta para conectar el discurso, sus composiciones son cortas, abundan las incorrecciones gramaticales, emplea los signos de puntuación de manera básica, presentan dificultad para emplear la gama de habilidades cognitivas, abunda la repetición de las ideas, expone lo básico del tema de manera confusa.

7. Extremadamente limitado: el texto se compone por oraciones que muchas veces no están conectadas, tampoco existe orden en las ideas expuestas, presentan abundantes incorrecciones gramaticales y la información transmitida es la más simple.

8. Intermitente: escribe de manera muy esporádica, la información expuesta es incompleta y desordenada, el texto está plagado de errores gramaticales e inadecuaciones en elementos constituyentes de la lingüística textual.

9. No redactor: incapaz de realizar una comunicación escrita.

Por su parte; Cañado, Gómez y Pérez (1996) proponen tres niveles de calidad para textos producidos por alumnos de 4º grado: bajo, medio y alto. En estos textos se evalúa la capacidad que posee el alumno para describir, mostrar originalidad, una presentación adecuada presentación, una gramática correcta y frases con sentido.

Partiendo de lo mencionados anteriormente se propone cinco niveles de calidad de un escrito producido por adolescentes o jóvenes cursantes de E.S.O. y Bachillerato.

1) Nivel óptimo: lo produce un escritor experto, atiende las operaciones y suboperaciones cognitivas asociadas a la escritura. En cuanto al producto final, se refleja un uso correcto de la gramática; una apropiada presentación del escrito; una adecuada utilización de los elementos constituyentes de la lingüística, como también una selección adecuada del género y tipología textual; un contenido acorde con el tema; un texto donde se pone de manifiesto un dominio de las habilidades cognitivas y cognitivolingüísticas.

2) Nivel alto: lo produce un escritor competente, ejecuta las operaciones y suboperaciones cognitivas asociadas con la escritura con algunas dificultades, tales como dejar de revisar algunos aspectos de fondo y forma. En el escrito final se detectan algunos errores ortográficos, relacionados con las palabras parónimas, puntuación de las palabras, geminación de vocales y consonantes, grupo consonántico Sc, xc, cc, bv, puntuación de los hiatos; como también se pueden encontrar errores léxicos y morfosintácticos; la selección de la tipología y el género textual son aceptables; cabe la posibilidad de encontrar algunas inadecuaciones en elementos constituyentes de la lingüística textual; la posibilidad de que algunas ideas no están argumentadas o relacionadas con el tema; su capacidad para emplear las habilidades cognitivas y cognitivalingüística es bastante aceptable. A pesar de esto, el texto posee claridad y precisión

3) Nivel modesto: este escritor para producir una composición desatiende algunas operaciones cognitivas de la escritura, la planificación está ausente, escribe las ideas tal como van surgiendo de la menoría a largo plazo, Scar   damalia y Bereiter (1992) dicen que estos escritores se limitan a decir los conocimientos y da por terminada la actividad cuando considera que a dicho todo lo que sabe del tema; en cuanto a la operación de revisión del borrador fija su atención en la forma, especialmente, en el léxico y la ortografía.

En el producto final se encuentran errores gramaticales, los ortográficos son en palabras parónimas, acentuación de las palabras, uso de la b-v, c-s-x, j-g, y-ll, h; en cuanto al léxico y morfosintaxis existen incorrecciones. La información carece de una estructura lógica, la extensión del texto por lo general es corta, repite ideas principales, expone la información básica, las ideas están sin desarrollar o poco desarrolladas, las opiniones personales son nulas o casi nulas.

4) Nivel limitado: lo produce un escritor limitado, hace borradores sin tomar en cuenta la planificación y no realiza ninguna revisión, es decir, pasa el borrador a limpio tal como lo produjo. En el producto final se observa que está plagado de errores gramaticales, existe incorrecciones ortográficas, mencionadas en el nivel anterior, además presenta un empleo incorrecto de r-rr, m antes de p y b, usa la g por la q, y las mayúsculas o minúsculas; lexicales (palabras comodines, repetición de vocablos, sinónimos); morfosintácticas (uso abusivo de los verbos ser y estar, el tipo de oración es simple).

Ausencia de una estructura del escrito (introducción, cuerpo y conclusión), las ideas no cuentan con una organización, la información expuesta es básica, por lo general es la que recuerda de lecturas previas o conversaciones previas, es decir, no hay originalidad.

5) Nivel Iniciado: la consigue el escritor iniciado, no realiza borradores. En el texto final se encuentra incorrecciones gramaticales en bastantes ocasiones, en el escrito aparecen errores ortográficos, mencionados anteriormente; además palabras unidas (por ejemplo latiene) o separadas (con migo); escribe vocablos omitiendo grafemas, sumando o alterando el orden de éstos; existe también abundantes incorrecciones léxicas y morfosintácticas. Inadecuación de elementos constituyentes de la lingüística textual. En cuanto al contenido es sólo un banco de ideas principales incompletas y desordenadas, la presentación del escrito es descuidada.

5. CONCLUSIÓN

La evaluación de la composición escrita es un proceso de recogida de información, la cual permite determinar las dificultades y fortalezas que posee el educando en el proceso y producto de la escritura. La composición escrita se considera como una actividad mental compleja porque incluye diversas operaciones y suboperaciones cognitivas, en cada una de éstas el escritor debe utilizar las técnicas adecuadas a su conocimiento y experiencia en la producción de textos escritos. Esto lo conducirá a plasmar en el papel la información, la opinión, las ideas o los conocimientos que desea exponer; además lo conducirá a emplear una lingüística textual adecuada, una gramática correcta y cumplir con las normas impuestas por la sociedad para presentar la edición del texto. De tal manera que logra producir un texto de calidad.

La evaluación permite determinar el nivel de calidad de una composición escrita, una de las vías para llevar a cabo la evaluación, tanto del proceso como del producto de esta actividad mental, es analizar las evidencias dejadas tanto los borradores como en el texto final, para lo cual se recomienda utilizar una serie de indicadores relacionados con el proceso de producción del escrito (planificación, textualización y revisión) y la edición final (contenido, lingüística textual, género textual, tipología del texto, gramática y edición del escrito).

Para determinar la calidad de una composición escrita se proponen cinco niveles: óptimo, alto, modesto, limitado e iniciado. El hecho de ubicar a un educando en un nivel específico permite detectar el proceso que sigue para producir un escrito, las fortalezas y debilidades que posee para editar un escrito. Estos aspectos se detectan por medio de la evaluación, la cual es aconsejable aplicarla durante la escolarización en Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, la información obtenida sirve para que el docente guíe al educando a producir composiciones escritas de calidad, de tal manera que al finalizar el Bachillerato, muy probablemente, elabore escritos de calidad óptima.

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