LOS LUNES AL SOL

Escena en que Santa lee el cuento de la cigarra y la hormiga

(Santa) La cigarra y la hormiga.

Bueno, vamos a ver...

Érase una vez un país en el que vivían una cigarra y una hormiga. La hormiga era hacendosa y trabajadora y la cigarra no, le gustaba cantar y dormir, mientras la hormiga hacía sus labores. Pasó el tiempo, la hormiga trabajó y trabajó todo el verano, ahorró cuanto pudo y cuando llegó el invierno, la cigarra se moría de hambre y de frío, mientras la hormiga tenía de todo... ¡Qué hija de puta la hormiga! La cigarra llamó a la puerta de la hormiga, que le dijo: "Cigarrita, cigarrita, si hubieras trabajado como yo, ahora no pasarías hambre y frío ¡¡y no le abrió la puerta!".

¿Quién ha escrito esto? Porque esto no es así, esto no es así; la hormiga esta es una hija de la gran puta y una especuladora. Y además, aquí lo que no dice es por qué unos nacen cigarra y otros hormiga, porque si naces cigarra estás jodido, y eso aquí no lo pone, ¿eh?, eso aquí no lo pone.

http://www.youtube.com/watch?v=KnL5GRrM3P4

Escena en que Amador cuenta la historia de los siameses

(Amador) Espera, espera, espera, espera.

(Santa) Amador, joder.

(Amador) No, no se puede, no se puede.

(Santa) No se puede, bueno, no se puede.

(Amador) No, porque no hay entrada.

(Santa) ¿Cómo entrada? ¿Para ir a tu casa? ¿Qué estás diciendo, Amador?

(Amador) Entrada... ¿tienes entrada?

(Santa) ¿Yo? Sí, la tuya y la mía. Venga, subimos y te la enseño. Las compramos arriba, arriba venden, venga.

(Amador) Como los siameses, que se pelean, los gilipollas.

(Santa) ¿Qué siameses?

(Amador) Siameses. ¿No sabes los siameses?

(Santa) No, Amador, no sé los siameses, ¿tú sí?

(Amador) Yo sí, siameses de Siam, con dos cabezas, y se abrazan para nacer, porque les da miedo nacer. Pero luego ya no se pueden despegar.

(Santa) ¿Y se pelean?

(Amador) Se pelean y uno gana, le empuja al otro y se cae, y se ríe, pero es que él también se está cayendo, ¿entiendes?, porque están pegados, y se caen los dos, ¿entiendes?, y luego le dice "vete a tomar por el culo..., vete a tomar por el culo..., vete a tomar por el culo."

http://www.youtube.com/watch?v=UrrqSCtWo1I

Escena de la discusión en el bar

(Reina) ... que no, hombre, que no. Que es muy fácil ir de víctima y que te lo den todo hecho. Trabajo hay. Si hay para los de fuera, hay para los de aquí, y para los de fuera hay, ¿no?

(Rico) Vale, Reina.

(Reina) No, no vale, que a mí me sacan todos los meses una pasta de la Seguridad Social para mantener a una panda de vagos. Que es muy bonito poner la mano todos los meses.

(Santa) ¿Has oído, Lino? Reina dice que eres un vago.

(Lino) A mí no me metas.

(Santa) No, ya estás metido. Este señor dice que si quisieras trabajar te irías a un invernadero en Almería a cobrar 80.000 pesetas al mes, gastarte la mitad en alojamiento y lo que te sobre enviárselo a tu mujer.

(Reina) Yo no hablaba de él.

(Santa) ¿Ah, no? ¿Y de quién hablabas?

(Reina) Santa, si no es tan difícil. Yo lo que digo es que si te lo curras, algo haces. Mira Rico. Cierran el astillero, nos ponen a todos en la puta calle, ¿y qué hace Rico? Rico coge el dinero de la indemnización y monta este bar. (A Rico) Y no te va mal, ¿no? Y de eso hace ya por lo menos ¿cuánto? Tres años.

(José) Porque le salió bien. Pero también le podía haber salido mal.

(Reina) Que no, joder, que no. Si te lo curras te sale bien siempre. Amador. Amador salió a la vez, ¿no? ¿Y qué hizo con el dinero?

(Santa) Espera, espera, espera. A ver, para empezar, Amador no salió, a Amador lo echaron. Como todos. Una cosa es salir y otra muy distinta es que te echen. Y lo de la indemnización, pues mira, te dan ocho millones de pesetas, que suena mucho. Y luego, ¿qué haces? ¿Qué haces con 49 años, prejubilado, dos hijos y ocho millones en el banco? Te digo yo lo que haces: no haces nada. En cuatro años te lo has gastado, pero Amador y tú, y cualquiera. Y lo digo yo que a mí no me dieron nada.

(Reina) Pero ahí el problema era otro. El problema era que salía más barato traerse los barcos de fuera.

(Santa) No. Déjame que te cuente yo cuál era el problema que tú lo leíste en el periódico, pero yo estaba allí. El problema es que te dicen: "Echamos a ochenta. O tragáis o cerramos el astillero." Y en ese momento decimos que no, que el astillero no se cierra. Porque es nuestro trabajo, el trabajo de nuestros compañeros. Y con nuestro trabajo no se juega. Y no solo los eventuales, ¿eh, Rico?, que yo te he visto allí, a mi lado, y Amador también, en primera línea, defendiendo lo nuestro, lo mío, lo de José y lo de Lino, que también estaba allí. Y cuando nos encerramos, allí no éramos ochenta, éramos doscientos, entre eventuales y fijos. Y si no, pregúntaselo a la policía, que ellos seguro que se acuerdan.

(Reina) ¿Y qué conseguisteis? No conseguisteis nada.

(Santa) Bueno, conseguimos que se enterase la gente.

(Reina) Pues ya se les ha olvidado a todos.

(Santa) Y conseguimos estar juntos. Eso a mí no se me ha olvidado. Luego ya no. Luego ya apretaron y se jodió.

(Rico) Para ti es fácil decirlo, Santa. Tú no tenías hijos ni mujer, pero los que teníamos casi cincuenta años, ¿qué? ¿Quién nos iba a contratar? ¿Otro astillero?

(Santa) De acuerdo, de acuerdo, de acuerdo. Y firmaste ese convenio, y lo entiendo. Pero eso sí, sabías que era una puta mierda, ¿eh? ¿Lo sabíais, sí o no?

(Rico) No nos quedaba otra.

(Santa) No os quedaba otra, cojonudo, cojonudo. Y ahora, ¿qué? ¿Ahora os queda otra? Porque salisteis un años después. Y tú... has cogido este bar y te va bien, y yo me alegro. Pero otros no han tenido tanta suerte. Amador, por ejemplo.

(Rico) Ya, pero eso no es culpa mía, Santa.

(Santa) No es culpa tuya. Pero firmasteis el convenio. Nos fuimos ochenta a la calle y al año siguiente fuisteis los fijos detrás. ¿Y qué pasó ahí? ¿Qué pasó ahí? Pues que ahí ya no estábamos juntos, ahí ya no estábamos juntos, nos habían separado, por el puto convenio. Si no estamos juntos, nos joden, pero eso no es de ahora, eso es de siempre.

(José) De siempre.

(Santa) Por eso estamos aquí ahora, Reina, por eso a unos les ha ido mejor y a otros no. Por eso Lino se pasa el día llamando a su mujer, diciendo que no sabe, que... puede, que a lo mejor le llaman... Por eso a mí se me está poniendo esta mala hostia que ¿qué le voy a hacer?

(Reina) Vale, Santa, pero una cosa está clara: yo vengo a este bar, pero si a mí me ponen las copas más baratas en el de enfrente, me voy al de enfrente. Pues aquí lo mismo: si los coreanos hacen los barcos más baratos, es normal que se los compren a ellos.

(Santa) ¡No, no, no, no! Estoy hasta los cojones de los coreanos. ¡No me habléis más de los coreanos, joder! El astillero es competitivo, se trabaja rápido, coño. Les hemos ofrecido hacer horas sin cobrar para rebajar costes. ¿Qué más tenemos que hacer? Lo que pasa, lo que pasa, es que el astillero está donde está. Y ese terreno vale ahora una pasta. ¿Por qué? Porque está al lado del mar. ¿No habéis visto las máquinas? Lo tirarán y harán hoteles y apartamentos de lujo y vendrán los putos coreanos a vivir en ellos y a reírse en nuestra puta cara. Si es que es así, así de sencillo es. Y además, te digo una cosa: yo no me voy al bar de enfrente ni aunque regalen las copas. Llevo tres años viniendo aquí y voy a seguir viniendo, (a Rico) aunque firmaras el convenio. Si a mí me da igual: yo mañana me pongo a servir copas, ¿eh? Pero eso sí: si ponen a todos en la calle, no va a haber a quién servírselas, y eso ya me jode más, eso ya me jode más. Firmasteis el despido de vuestros hijos, joder. Eran sus puestos de trabajo los que nos jugábamos allí. Y los perdimos.

http://www.youtube.com/watch?v=JDbwu7h7swU