El Arte Gótico, arquitectura.

Adaptado de Historia del Arte 2, textos de Camillo Semenzato.

 

El Arte Gótico surge esencialmente de la recuperación de la cultura por parte de los aristócratas. El Gótico fue un movimiento internacional en que participó en diversa medida toda Europa aunque hallará en Francia su centro de irradiación. El Gótico es fruto de elementos muy diversos, pero ante todo representa una evolución del Románico.

 

         Ya el Románico francés había demostrado su gusto por la verticalidad; La arquitectura Gótica con su verticalismo y sobre todo con la armazón precisa se desarrolló durante cierto tiempo basándose en la estructura de madera, tan difundida en los países del Norte.

 

         Notre-Dame de París, las catedrales de Chartres y de Reimes presentan ya todo el repertorio técnico de la arquitectura Gótica, el uso corriente del arco ojival, las naves muy elevadas , las paredes laterales abiertas con grandes ventanales acristalados, el complejo juego de fuerzas y contra fuerzas que se articula en la disposición de las agujas, de los contrafuertes, de los arbotantes, el enorme esqueleto de sostén en el que triunfa la ciencia de los constructores capaces de aprovechar la piedra hasta el máximo de su resistencia.    

 

         La arquitectura Románica, al adoptar el arco de medio punto y una subdivisión regular de los espacios, logró un sentido de equilibrio en el que respiraban los ideales de un lejano clasicismo. La arquitectura Gótica, por su parte, se volvía de espaldas a ese sentido de la medida y multiplicaba sus elementos hasta lograr una imposible relación lógica de los elementos que lo integraban.

 

         Se ha dicho con razón que la arquitectura Gótica representa el momento más anticlásico del arte europeo. Las grandes catedrales son el gran libro de piedra en el que se ha escrito la historia de Francia, con el que la Iglesia formaba a sus fieles, porque en sus inmensos portales, en la multitud de imágenes, en las historias que iluminaban los ventanales parecía calmarse el ansia por saber de aquella sociedad que los edificaba.

 

         Todas las formas del arte Gótico se manifiestan a partir de las líneas desde la arquitectura a la miniatura, mientras que el Románico había empleado el relieve, como signo de lo concreto.

 

Historia del Arte 2, La Edad Media, Ed. Grijalbo, 4ta ed., Barcelona, ISBN 84-253-1617-0 volumen, pág.: 156-181