CUERNA (VASO DE PASTOR)

Esta cuerna está elaborada con asta de toro (Nº 1511 del catálogo del museo). Su función es la de servir de vaso para el pastor para lo cual fue seccionada por ambos extremos y uno de ellos cerrado con un trozo de corcho a modo de tapón.

Presenta decoración incisa realizada a navaja, con motivos vegetales y animales, cruces, un corazón, una cruz, la inscripción “Aniceto López” (autor) y “Ventura López” (propietario) y las fechas: 1870-1909.                  

Para fabricar estos utensilios se utiliza la parte media de las astas, cuyo interior se vacía tras aplicarle calor o dejarlas unos días a la intemperie. Se realizan dos pequeños agujeros para sujetar el asa de cuero (perdida en nuestra pieza), frecuentemente se refuerza con remaches de metal, y la base se cierra con una tapa elaborada en madera de roble, encina, haya o, como este caso, con corcho.

Además de para beber,  objetos similares podían servir para contener pólvora, medicamentos, aceite o vinagre.

Esta pieza, como la gran mayoría de la colección del Museo de Serrablo, hay que contextualizarla en el mundo autárquico que ha caracterizado durante siglos a estas montañas.

Así, en el caso concreto del pastor, obtenía del medio que le rodeaba casi todo lo necesario para comer, vestirse, etc.; aprovechaba la madera, la piel, los huesos, la lana y los cuernos para procurarse los utensilios o la ropa necesaria para su trabajo diario.

De esta manera empleaba el cuero para calzones y zamarras, para abarcas y mochilas; con madera hacía cucharas y saleros, collares para el ganado y bastones, cajas y un sinfín más de objetos.

Los pastores ejecutaban todos estos trabajos en las largas horas de sesteo del ganado.

La artesanía pastoril, orientada al consumo propio, se caracterizaba por su funcionalidad y por su decoración mágica, trasmitida por la tradición y repetida constantemente.

El aprendizaje artesanal se llevaba a cabo a la vez que se aprendía todo el oficio de pastor. Los niños, cuando comenzaban a ocuparse del rebaño junto a otros pastores, veían como éstos solucionaban sus necesidades y les imitaban.

Esta pieza es un ejemplo de supervivencia, de saber valerse de los recursos próximos para poder sobrevivir con los pobres medios que los montes y su rebaño les ofrecían.

Para saber más:

-Garcés, J., Gavín, J. y Satué, E., (1983): Artesanía de Serrablo.

-Pallaruelo Campo, S. (1988): Pastores del Pirineo. Madrid: Ministerio de Cultura.