1. Sylvestre CLANCIER

Président de l’Académie Mallarmé

En el tiempo que te quema

(Trois poèmes de Sylvestre Clancier)

Traduits par Christine Bini et Marco Antonio Campos

Tu cherches sous la cendre

la question qu’il te faudrait poser

tu reviens à la source

au feu premier

Il était là

depuis toujours

voici les mots

arrachés au silence

ils forment la réponse

Et ton cœur bat

comme celui d’un enfant

Ici comme la flèche

s’est inversé le Temps.

Buscas bajo la ceniza

la pregunta que habrías de hacer

vuelves al manantial

al fuego primero

Aquí estaba

desde siempre

aquí están las palabras

arrancadas al silencio

que forman la respuesta

Y tu corazón late

como aquel de un niño

Aquí como la flecha

se invirtió el tiempo.

Entends-tu ces pas

dans le lointain qui viennent

au creux du chemin d’ombre ?

Les mots que tu prononces

comme tu les respires

en sont l’imperceptible écho

Tu es dans la célébration de l’invisible

un parfum, un refrain

qui s’est perdu

Tu inventes des pays de sources

et de châtaigneraies où l’enfance

ne s’oublie pas

Tu vas au-dedans de toi-même

avant l’heure du brasier.

¿Oyes los pasos

en la lejanía que acuden

en el hueco del camino de sombra?

Son su eco imperceptible

las palabras que pronuncias

como las respiras

Estás en la celebración de lo invisible

un perfume, un refrán

que se perdió

Inventas tierras (¿países?)  de fuentes

y castañares donde la infancia

no se olvida

Te vas alma adentro de ti mismo

antes de la hora de la hoguera.

Te voici dans le temps

qui te brûle

après le matin de l’enfance

à nul autre pareil

Tu souhaites une autre halte

un havre de lumière

où les questions seraient encore

possibles

Un espace secret

au fond de ta mémoire

où oiseau migrateur

tu pourrais revenir

Mais le souffle du temps t’égare

te voici habité

par un feu surprenant

qui a longtemps mûri

dans l’attente de la vie.

Hete aquí en el tiempo

que te quema

después de la mañana

de la infancia a nada parecida

Anhelas otra tregua

un remanso de luz

donde las preguntas aún serían

posibles

Un espacio secreto

al fondo de tu memoria

donde pájaro migratorio

podrías regresar

Pero el soplo del viento te extravía

hete aquí habitado

por un fuego asombroso

que tardó en madurar

en la espera de la vida.

  1. Poemas traducidos  
  2. Dionysia Garcia

  1. Pocas palabras y sentido.
    ¿Sería posible, un día,
    Que una voz se elevara palpitante y sonora
    Que alabe la belleza de este mundo
    La inocencia del niño y el trigo del verano
    El flujo y el reflujo del océano
    El sol que nace, súbito, sobre el prado
    Disipando el rocío y el miedo de la noche
    Que el canto del poeta reavive la esperanza
    Y que anime la llama de un mundo más humano?
    La mujer sería la amada y el hombre su aliado
    Reinaría la infancia al cumplirse sus sueños
    ¿Qué has intentado hacer para que así suceda?

  1. Luz en el árbol,
    luz bajo la corteza y en la savia,
    en el grano y en el brote,
    luz exaltada en el cielo,
    bebo de ti como de mi lengua materna,
    te venero como un fanal,
    luz de los ojos,
    luz de la mirada y del don,
    luz en el camino.
    He cantado en tu idioma.
    He descubierto en ti el primer alfabeto.

  1. Entre las palabras y sus nervios
    hay un lugar para la espera,
    para el secreto,
    para lo indecible.

Mas lo que aportan las palabras
sólo el tiempo
al final del tiempo
lo decidirá.


Habría que nombrar la hierba,
el viento, el río,
nombrar la fuente y el guijarro,
dar a las palabras el olor de la hierba,
el soplo de los vientos, el agua del arroyo
para que, al fin, del poema renazca
el mundo olvidado
de la presencia en el mundo.


De nuevo hemos andado por la senda
De un tiempo donde todo parecía feliz
Cada cosa en su sitio, el sol, las sombras
Los abejorros, las noches de verano, la lechuza
En el tragaluz del granero, las golondrinas
De septiembre en los cables, el grito del vencejo
Al apagarse el día, el viento en los postigos
Cuando llega el otoño, el agua de la charca
Helada en el invierno, los nidos entre el seto en primavera
El azul del cielo en julio en lo alto de los pinos
Mas ya pasó la hora. La vida había quemado
Sus promesas de estío, sencillamente caminábamos
Por la senda soñada por el niño
Que yo había sido.

Poèmes de Sylvestre Clancier traduits en espagnol par Dionysia Garcia



Sylvestre CLANCIER, est né à Limoges (France) en 1946. Poète et essayiste, conquis dans sa jeunesse par le surréalisme et le Grand Jeu, il a participé aux avant-gardes  (TXT, Génération, Textruction) dans les années 60 et 70. Sa poésie est traduite dans une quinzaine de langues. Il a publié une trentaine de livres et réalisé avec des peintres de nombreux livres d’artiste. Publications récentes : Anima Mia, Dans le noir & A travers les âges, Corps à Corps, Le Témoin incertain, La Source et le royaume. Son essai, La Voie des poètes, célébre ceux qui surent vivrent en poésie : Artaud, Daumal, Michaux…Un essai de Christine Bini sur son univers poétique, Le Voyage et la Demeure, est paru en 2016 (Ed. l’herbe qui tremble). Ancien membre du Comité exécutif de PEN International, il préside le P.E.N. Club français, l’Académie Mallarmé et la Maison de Poésie.

Sylvestre Clancier, nació en Limoges, Francia, en 1946. Es poeta y ensayista, atraído en su juventud por el surrealismo y el Gran juego, participó en las vanguardias (TXT, Generación, Textrucción) durante los años 60 y 70. Su poesía ha sido traducida a una quincena de lenguas. Ha publicado unos 30 libros y ha realizado con numerosos pintores y artistas libros de artista. Entre sus publicaciones recientes destacan: Anima Mia, Dans le noir & A travers les âges, Corps à Corps, Le Témoin incertain, La Source et le royaume. Su ensayo, La Voie des poètes (la vía de los poetas), en la cual celebra a quienes han sobrevivido en la poesía: : Artaud, Daumal, Michaux…

   Antiguo miembro del Comité Ejecutivo del PEN Internacional. Preside el PEN Club francés y la Adademia Mallarmé, así como la Casa de Poesía.

Claudine Helft

Petite fille et vélo mauve

Une femme brune et solitaire

croise le sourire d’une fille

sombre ; une très petite fille,

  1. montée sur un vélo mauve —

qui s’ouvre dans l’ombre

comme un fruit d’aube, créée

d’un seul rire, une rivière,

où vient se baigner une femme mauve

et solaire.

                                        (Une indécente éternité, 2007)

Niña y bicicleta lila

Una mujer morena y solitaria

se cruza con la sonrisa de una niña

sombría; una pequeñísima niña

– subida a una bicicleta lila –

que se abre en la sombra

como un fruto de alba, creada

en una sola risa, un río,

donde viene a bañarse una mujer lila

y solar.

                                        (Una indecente eternidad, 2007)


Pour religion

Viendra le temps de marcher

à rebours de la haine.

Nous dévisserons nos pas,

réajusterons nos empreintes ;

nous ne chercherons plus

dans nos miroirs, le reflet

ventru des dieux,

mais nous réinventerons l’homme

en sa propre soif ;

nous gravirons l’étroit matin

des sans-frontières,

et n’aurons plus pour religion,

que nos fils et la terre.

                                        (Métamorphoses de l'ombre, 1985)

Como religión

Llegará la hora de andar

a contrapelo del odio.

Desatornillaremos nuestros pasos,

reajustaremos nuestras huellas;

ya no buscaremos

en nuestros espejos, el reflejo

abombado de los dioses,

mas volveremos a inventar al hombre

en su propia sed;

treparemos la angosta mañana

de los sin-fronteras,

y sólo tendremos como religión

a nuestros hijos y a la tierra.

                                        (Metamorfois de la sombra, 1985)


L’homme aux yeux verts

Pour David

L’homme aux yeux verts est là : à croire qu’il sourit

au partage de l’écume, sanglé d’étoiles

de lunes, entre sel et ciel, à corps ouvert ;

mais cette femme, qui à lui s’offre dans le flux du soir

n’est plus que ce sable fin qui coule entre ses mains.

Ressac du roc sur la mort sans parole

exsangue d’un secret perdu dans les algues,

ressac aux vents du nord, où de profonds coraux

nagent en rangs serrés, ainsi des navires blancs

jusqu’aux rives où le monde s’apprivoise.

Au gué, l’homme aux yeux de mer est toujours là.

Il va vers cette femme qu’il ne connaît pas,

alourdie par son corps de presque vieille.

Il va pourtant vers elle, au souvenir

des plénitudes, et va sachant qu’il l’aimait.

Ils naîtraient encore : deux voiles fardées

bousculées par la vague, ensemble sur l’océan ;

ils renaîtraient pour apprivoiser cette soif

qui les prenait encore l’un de l’autre après la mort,

l’espace d’un refuser, le temps d’un croire.

A Léon.

                                                        (L'Étranger et la Rose, 2003)


El hombre de ojos verdes

Para David

El hombre de ojos verdes está aquí: parece que sonríe

en la divisoria de la espuma, azotado por estrellas

por lunas, entre sal y cielo, con el cuerpo abierto;

pero esta mujer, que se le ofrece en el flujo de la tarde

es tan sólo esa arena fina que corre entre sus manos.

Resaca de la roca sobre la muerte sin palabra

exangüe de un secreto perdido en las algas,

resaca en los vientos del norte, donde profundos corales

nadan en filas prietas, como navíos blancos

hasta las orillas donde el mundo se amansa.

En el vado, el hombre de ojos de mar sigue aquí.

Va hacia esta mujer que no conoce,

más pesada en su cuerpo de casi vieja.

Va sin embargo hacia ella, en el recuerdo

de plenitudes, y va, sabiendo que la amaba.

Nacerían de nuevo: dos velas henchidas

zarandeadas por la ola, juntas por el océano;

renacerían para amansar esta sed

que volvían a sentir uno de otro tras la muerte,

por espacio de un negarse, en el tiempo de un creer.

A Léon.

                                                        (El Extranjero y la Rosa, 2003)

Claudine Helft est née d'une vieille famille française.

Écrit des poèmes depuis sa plus tendre enfance.

Métamorphoses de l’ombre (Éd. Pierre Belfond), puis L’Infinitif du Bleu (L'Âge d'Homme) la font entrer à l'Académie Mallarmé ; L’Étranger et la Rose (Le Cherche-Midi éd.) au Prix Alain Bosquet dont elle est jury et secrétaire générale.

Elle préside depuis de nombreuses années le Prix Louise Labé.

Médaille Vermeil de la Ville de Paris pour son action au service de la Poésie.

Claudine Helft nació en el seno de una vieja familia francesa. Escribe poemas desde su más tierna infancia. Metamorfosis de la sombra (Éd. Pierre Belfond), luego El infinito del azul (L'Âge d'Homme) la llevan a entrar en La Academia Mallarmé; El extranjero y la rosa (Le Cherche-Midi éd.). Es jurado y  Secretaria General del Premio Alain Bosquet. Preside después también durante numerosos años el Premio  Louise Labé. Recibió la Medalla  Vermeil de la Ville de Paris por sus acciones al servicio de la poesía.

 Daniel Leuwers

TROIS POEMES TRADUITS EN ESPAGNOL

Aurai-je le courage d'aimer l'amour,

de le laisser partir au large,

de le ramener dans ma barge ?

Aurai-je le courage d'aimer

et d'aimer encore

jusqu'à réduire ma vie

à cette corde très usée

frêle et résistante encore

mais trop lâche pour ma pendaison ?

Aurai-je ?

Aurai-je ?

L'auréole est mon gage,

la question un suspens,

et le collier qui casse

rebondit sur la mer et je me perds dans les vagues australes

où j'aurais dû périr

jadis

--------

¿Tendré el coraje de amar el amor,

de dejarlo partir en alta mar,

de traerlo en mi barca?

¿Tendré el coraje de amar

y de amar todavía

hasta reducir mi vida

a esta cuerda tan usada

fina y resistente

pero demasiado esbelta para colgarme?

¿Tendré?

¿Tendré?

La aureola es mi prenda,

la pregunta una suspensión,

uy el collar que se rompe

rebota sobre el mar y me pierdo en las das australes

donde debería haber perecido

hace tiempo

     (traduit par Bernard Pozier)

            *********

Le jour regarde enfin ce que la nuit nous cache

Nous ouvrons nos yeux clos sur l'enclos de nos rêves

Nous courons sur l'asphalte et les herbes du chemin

Des villes ou des campagnes, nous chantons les louanges

Nous sommes presque des anges, des mésanges

Nous volons, nous sommes sur le bateau du monde

--------

El día mira al fin lo que la noche nos esconde

Abrimos nuestros ojos en los recintos de nuestros sueños

Corremos sobre el asfalto y las hierbas del camino

De las ciudades o de los campos, cantamos alabanzas

Somos casi angelitos, pajaritos

Volamos, estamos en el barco del mundo

   (traduit par Bernard Pozier)

        *********

Les onze doigts

sont amour

font l'amour

pressent d'amour

les gouffres très aimés

Délice très lisse

du baiser

les yeux fermés

Lèvre émue

aisselle haussée

pour érection rêvée

Le chant d'amour

les plafonds y consentent

Sous un autre angle

pour mieux atteindre l'autre

jusqu'en son antre

L'intimité la plus intime

on y entre

Elle aimante les amants

elle les pousse en avant

-----

Los once desos

son amor

hacen el amor

exprimen el amor

los abismos tan queridos

Delicia muy suave

del beso

con los ojos cerrados

Labio emocionado

axila levantada

para erección sonada

El canto de amor

que los techos toleran

Bajo un ángulo distinto

para llegar mejor al otro

hasta su propia cueva

Se entra

en la intimidad mas íntima

Atrae a los amantes

les caza

    (traduit par Teofilo Sanz)

 Daniel Leuwers a publié une dizaine de recueils et plaquettes poétiques (de La Vie cassée, 1996, à Malamour, 2012). et suscité un bon nombre de livres avec les meilleurs artistes contemporains. Il est également l'auteur de «carnets» -de Australia ou le pays rouge à Le Voyage immobile, Editinter- . et d'une substantielle oeuvre critique (ouvrages sur Jouve, Char et beaucoup de préfaces à de grands classiques au « Livre de poche)). Il a créé en 2002 le concept de « livre pauvre » -occasion  de créer une collection mondiale « hors commerce » qui réunit poètes et plasticiens (Richesses du livre pauvre et Les Très Riches Heures du livre pauvre, Gallimard, 2008 et 2011)

 

Daniel Leuwers ha publicado una decena de poemarios y plaquettes poéticas (de La Vie cassée, 1996, à Malamour, 2012) y provocado un buen número de libros con los mejores artistas contemporáneos. Es también autor de «carnets» -De Australia o el país rojo en El viaje inmóvil,  Editinter, y de una sustancial obra crítica.

   En el año 2002 creó el concepto de “Libro pobre”, con la intención de crear una colección mundial “fuera del mercado” y que reune a poetas y artistas plásticos (Riquezas del libro pobre y Las muy ricas horas del libro pobre, 2008 et 2011).

 

LIONEL RAY

                TROISIÈME ÉLÉGIE.

(Traducción de Enrico  Morena Castillo)

                     

Tercera elegía

                Por vasto que sea el canto nadie oye nadie escucha

                las palabras son sombras, primaveras ya muertas.

                nada es nada se mueve. se vaciarán las manos

                se alejarán los pájaros bajo el hacha del viento.

                Años de brusca espuma y de mutilaciones

                años todos enfermos años sin transparencia

                de orgullo y de cuchillos y párpados cerrados

                el légamo se agrava de azul, de sangre y muerte.

                Por vasto que sea el canto no soy más que su sombra

                su vela en la ventanas su techo un poco de agua

                no soy sino su alcoba con el frío que llamea

                en el cristal. soy sólo su corteza y su eco.

                Y nadie escucha y nadie oye este gran espejo

                confuso. pero entonces qué gemir largo es éste

                y esta hambre que en nosotros se arrastra como arado

                muerto. como señal ciega sobre la arena.

                Por vasto que sea el canto nadie sabe qué dice.

                la llave está en las flores en la piedras perdidas

                en las ruedas quebradas y en el grito incurable

                y en los cuerpos ausentes noctunos olvidados.

                Hay la época de nieve. días de dano y veneno.

                paraguas de sombría claridad.  hay la época

                nupcial el mes abril de vestiduras jóvenes

                una y otra que forman mi vida y mi humareda.

                Y henos aquí tú y yo unidos juntamente

                en los cielos soñados y restos de animales

                en la lluvia mecánica y en el fuego enterrado

                y la severa ortiga y la vana palabra.

                Por vasto que sea el canto nadie oye nadie escucha.

                hasta es la noche angosta.  consérvame en su nicho

                en un sorbo de mundo y en el derrumbamiento

                y el pasmo de los árboles y el espendor del polvo.

                                                        (El nombre perdido)

                        LA LLUVIA (traducción de François-Michel Durazzo)

                Desde hace mucho tiempo demasiado tiempio la lluvia sin

                Luz y que oscura gira en la memoria,

                El agua en luto en innumerables canales,

                La lluvia detras del azul de los parpados cerrados,

                La calderilla sonante de la horas, la lluvia

                Que al revés vuelve en sus ruedas pesadas

                De acero con un rumor de lenguaje perdida. Y que llama

                A todas las puertas. Y que hace bailar las figuras

                Frívolas línea tras línea. Entonces los caballos de la lluvia

                Pisotean la lluvia. Entonces la lluvia de alas cantantes

                Como un enjambre de insectos se abate revoloteando

                En los cristales negros. Por fin la lluvia invierte

                Los espejos y se retira en el árbol interior,

                El árbol de memoria invisible y que crece.

                        LA NOCHE (traducción de François-Michel Durazzo)

                Ven, Noche, silenciosa y más antigua que nosotros

                Donde en vano buscamos alcazar

                Un sueño imposible, ven a nuestras miradas,

                Ven a nuestras voces, ven a nuestra sangre,

                Tú más viva que yo y tú que sólo dejas

                En el camino un rastro de luz negra

                Por nuestros sueños por nuestros rostros apagados

                Y que abres dentro de nosotros un abismo

                De ser y ausencia, noche de los días consumados

                Más radiante y más fuerte que todos los templos,

                Tú que perpetuas el aliento del sueno, Noche

                De las preguntas, mensajera muda,

                ¡Escritura ciega oh memoria !  ¡Oh madre !

                Paciente solitaria posesiva deslumbrante,

                ¡Hermosa como la inquietud entre cielo y mundo !

                                                (Matière de nuit)                        

                                                                                Lionel Ray

La traduction de Enrique Moreno Catillo  figure dans Dieciocho Poetas Franceses contemporáneos, edicion bilingüe, Editorial Lumen, Barcelona, 1998.

Les traductions de François-Michel Durazzo sont inédites.

Lionel Ray est membre de l'académie Mallarmé qu'il a présidée de 2003 à 2013. La plupart de ses livres de poèmes sont publiés par les éditions Gallimard (Paris), notamment Comme un Château défait suivi de Syllabes de sable (Poésie /Gallimard 2004) Son dernier livre : Souvenirs de la maison du temps, Gallimard, 2017. Il a reçu de nombreux prix ( Apollinaire, Goncourt, Grand prix de la SGDL, Artaud, Supervielle, Mallarmé, Guillevic,  etc.) Lionel Ray a publié aussi des anthologies et des essais critiques sur des poètes (Rimbaud, Aragon, etc.) et des peintres (Ferrer, Le Yaouanc)

 Lionel Ray es miembro de la Academia Mallarmé, la cual presidió del 2003 al 2013. La mayor parte de sus libros de poemas han sido publicados por Ediciones Gallimard (Paris), y destacan  Como un castillo derrotado, seguido de Sílabas de arena (Poésie /Gallimard 2004). Su libro más reciente: Recuerdos de la casa del tiempo,  Gallimard, 2017. Ha recibido numerosos premios  ( Apollinaire, Goncourt, Grand prix de la SGDL, Artaud, Supervielle, Mallarmé, Guillevic,  etc.). Lionel Ray ha publicado también antologías y ensayos críticos sobre poetas (Rimbaud, Aragon, etc.) y sobre pintores (Ferrer, Le Yaouanc).

Jean Orizet

Les trois poèmes sélectionnés ici ont été traduits en espagnol par  Virginia Santos-Riviero

Los tres poemas seleccionados aquí han sido traducidos por Virgina Santos- Rivero

A Alain Bosquet

Me voici orphelin de l’enfant que j’étais. Mes désirs passeront les portes d’ivoire, non de corne. J’ai grandi avec un inconnu. Celui que je crois voir le matin dans la glace regarde un peu ailleurs et semble m’ignorer. Est-il fils de la nuit ou passager d’un doute à la destination encore mal établie ? Je me croyais armé ; je me retrouve nu, tantôt sur le soleil, tantôt sur la banquise. Ma guerre a fui plus loin en brûlant ses vaisseaux. Conquistador perdu sur un continent vide, j’inventais des trésors faits de sable et de vent.

A Alain Bosquet

Héme aquí, huérfano del niño que fui. Mis deseos atravesarán puertas de marfil, no de cuerno. He crecido con un desconocido. Ese que yo creo ver por las mañanas en el espejo mira ligeramente hacia otro lado y finge ignorarme. ¿Es hijo de la noche o pasajero de una duda hacia un destino mal dispuesto aún? Me creía armado; me encuentro desnudo, a veces en el sol, a veces sobre el hielo. Mi guerra se ha ido más lejos al quemar sus  naves. Conquistador perdido en un continente vacío, invento tesoros de arena y viento.

Je suis d’une oasis où la soif est intacte. On y apprend le desir neuf. La plus simpe journée se gonfle d’importance à l’aune d’un insect égaré dans le foin. Quelque nuages baladeurs servent de mesure au monde, tête d’épingle et pomme d’avant les galaxies. Là se creusaient des puits, là jaillissaient des sources. Elles ont émigré sur le dos des dragons. Quand les arbres du soir avalent le soleil, mon oasis bleuit comme un acier qu’on Chauffé et le chant des oiseauux est tari à son tour. Il faut retrouver l’eau lustrale.

Soy de un oasis donde la sed queda intacta. Se aprende el deseo nuvo. La jornada más simple se hincha de importancia a la vista de un insecto perdido en le heno. Algunas nubes que pasan sirven de medida al mundo, cabeza de alfiler y manzana anterior a las galaxias. Allí se ahondaba los pozos, allí surgían los manantiales. Estan han emigrado sobre las espaldas de los dragones. Cuando a los árboles de la tarde les daba el sol, mi oasis se azulaba como un acero que se calienta y el canto de los pájaros se agotó a su vez. Hay que volver a encontrar el agua lustral.

A François Montmaneix

Je rêve encore les mots venus de mon enfance. «Ténébrion» en est un. Dans ce coléoptère noir, familier des vieux arbres et des souches, j’aimais la part de ténèbres que le nom de l’insecte contient. Son corps fin, allongé, devenait un éclat vivant de la nuit abstraite et sans forme. Le sombre se fragmentait en élytres, antennes, pattes formant un insecte à leur tour, dont le bruissement serait le pouls du monde. Le ténébrion, quelquefois, entrait dans la maison. Il se réduisait alors à ce petit point noir presque invisible d’une curiosité noyée de quotidien.

A François Montmaneix

Aún sueño con las palabras venidas de mi infancia. “Tenerbrón es una de ellas”. De este coleóptero negro familiar a los viejos árboles y a los tocones, me gustaba la parte de tinieblas que contiene el nombre del insecto. Su cuerpo fino, alargado, se volvía un resplandor intenso de la noche abstracta y sin forma. La sombra se fragmentaba en élitros, antenas, patas que formaban a su vez un insecto, cuyo susurro será el pulso del mundo. El tenebrón, a veces, entraba en la casa. Entonces se reducía a ese pequeño punto negro casi invisible de una curiosidad anegada en lo cotidiano.

Jean Orizet est poète, écrivain et critique. Auteur de nombreuses anthologies poétiques, dont une de référence chez Larousse, son œuvre poétique complète (1958-2008) est parue sous le titre Le Regard et l’Enigme au cherche midi. Il a reçu les prix Max-Jacob, Apollinaire et, pour l’ensemble de son œuvre, le Grand Prix de poésie de l’Académie française et le Grand Prix de la Société des Gens de Lettres.

Jean Orizet es poeta, escritor y crítico. Autor de numerosas antologías poéticas, una referencia de la editorial Larousse. Su obra poética completa (1958-2008) apareció bajo el título La mirada y el enigma. Recibió el Premio de Poesía de la Academia Francesa y el Gran Premio de la Sociedad de la Gente de Letras.