Jorge-Oswaldo Cañadas Santamaría


ÍNDICE.

LA CULPABILIDAD COMO ELEMENTO DEL DELITO.

A.- EL DELITO COMO CONDUCTA CULPABLE.

B.- CONCEPTO DE CULPABILIDAD.

C.- ELEMENTOS DE LA CULPABILIDAD.

LA IMPUTABILIDAD.

A.- CAUSAS DE INIMPUTABILIDAD.

1.- ANOMALÍA O ALTERACIÓN PSÍQUICA.

2.- INTOXICACIÓN PLENA O SÍNDROME DE ABSTINENCIA.

3.- ALTERACIONES EN LA PERCEPCIÓN.

4.- MINORÍA DE EDAD.

B.- SEMIIMPUTABILIDAD: CAUSAS DE DISMINUCIÓN DE LA IMPUTABILIDAD.

1.- CAUSAS DE INIMPUTABILIDAD INCOMPLETA.

2.- GRAVE ADICCIÓN A SUSTANCIAS PSICOACTIVAS.

3.- ATENUANTES POR ANALOGÍA.

EL ELEMENTO INTELECTUAL DE LA CULPABILIDAD: EL ERROR SOBRE LA ANTIJURIDICIDAD DE LA CONDUCTA O ERROR DE PROHIBICIÓN.

EL ELEMENTO VOLITIVO DE LA CULPABILIDAD: LA EXIGIBILIDAD DE LA OBEDIENCIA AL DERECHO.

A.- EL MIEDO INSUPERABLE.

B.- EL ENCUBRIMIENTO DE PARIENTES.

LA GRADUACIÓN DE LA CULPABILIDAD.

A.- CIRCUNSTANCIAS QUE DISMINUYEN LA CULPABILIDAD.

1.- EXIMENTES INCOMPLETAS.

2.- ATENUANTES.

B.- CIRCUNSTANCIAS QUE AUMENTAN LA CULPABILIDAD.

1.- AGRAVANTE DE PRECIO RECOMPENSA O PROMESA.

2.- AGRAVANTE DE MOTIVOS DISCRIMINATORIOS.

3.- AGRAVANTE DE ENSAÑAMIENTO.

4.- AGRAVANTE DE REINCIDENCIA.

LA CULPABILIDAD COMO ELEMENTO DEL DELITO.

A.- EL DELITO COMO CONDUCTA CULPABLE.

En el análisis secuencial de la teoría jurídica del delito, la culpabilidad es el elemento del delito en cuya virtud podemos reprochar a su autor la conducta típica y antijurídica realizada, teniendo en cuenta sus características personales y las circunstancias concretas en las que actuó.

Ausente de regulación en el Código Penal, el principio de culpabilidad puede deducirse de la referencia a la dignidad de la persona humana como fundamento del orden político y de la paz social que hace el artículo 10 de la Constitución (CEREZO MIR), en cuya virtud no hay pena sin culpabilidad, ni la medida de la pena puede superar la medida de la culpabilidad.

El estudio de la culpabilidad ha evolucionado desde el concepto clásico del delito, surgido a mediados del siglo XIX y caracterizado por su concepción causal del comportamiento y psicológica de la culpabilidad que acogía como género las modalidades de dolo y culpa, hasta una concepción normativa de la institución formulada por FRANK e identificada con reprochabilidad, integrada por la imputabilidad, el dolo o la imprudencia y la configuración de las circunstancias en que tuvo lugar la conducta delictiva, para determinar la exigibilidad o no de la obediencia de la norma. En la actualidad, un sector de la doctrina considera prescindible este elemento de la teoría jurídica del delito que no sería fundamento, sino límite de la pena.

B.- CONCEPTO DE CULPABILIDAD.

Desde un punto de vista formal, la culpabilidad es la reprochabilidad de la conducta típica y antijurídica a su autor.

Desde un punto de vista material, dicha reprochabilidad se fundamenta en la capacidad de la persona de actuar en el caso concreto de un modo distinto al que lo hizo.

Aceptado el libre albedrío, siempre que pueda demostrarse que un sujeto concreto no pudo actuar de otro modo en el caso concreto, quedará exento de culpa.

Mas ello no impide que la culpabilidad pueda faltar igualmente cuando se dé la capacidad de obrar de modo distinto al que se hizo, de actuar conforme a la norma, puesto que concibiendo el Derecho Penal como un instrumento de control social, las concepciones imperantes sobre exigibilidad de responsabilidad al sujeto incidirán también en la culpabilidad. Así en supuestos basados en la no exigibilidad de obediencia a la norma, como acontece en supuestos de estado de necesidad en conflicto de intereses iguales.

C.- ELEMENTOS DE LA CULPABILIDAD.

1.- Imputabilidad.

Se trata de determinar si en el momento del hecho el autor, conforme a sus características personales, comprendía o podía comprender la ilicitud de su acción u omisión típica y era capaz de actuar conforme a esa comprensión.

2.- Cognoscibilidad de la antijuridicidad de la conducta típica.

Se trata de determinar si en el momento del hecho el autor comprendía o podía comprender la ilicitud de su conducta, su antijuridicidad.

3.- Exigibilidad de obediencia a la norma.

Se trata de determinar si en el momento del hecho el autor, se hallaba en una situación de presión anímica de tal entidad, que disminuía considerablemente su capacidad de actuar conforme a la norma.

LA IMPUTABILIDAD.

La imputabilidad es el primer elemento de la culpabilidad y se refiere a la capacidad de comprender lo ilícito de la conducta y de actuar conforme a esa comprensión. Tal examen habrá que referirlo al caso concreto y no al conocimiento de reglas generales.

A.- CAUSAS DE INIMPUTABILIDAD.

La inimputabilidad se regula a partir de fórmulas psiquiátrico-psicológicas, biopsicológicas o mixtas, que superan las concepciones meramente biológicas o psiquiátricas y meramente psicológicas, para para estudiar los efectos en la capacidad de comprensión o actuación del sujeto que tienen su origen en determinadas anomalías, enfermedades o trastornos.

Ubicación sistemática:

LIBRO I. Disposiciones generales sobre los delitos, las personas responsables, las penas, medidas de seguridad y demás consecuencias de la infracción penal.

TÍTULO I. De la infracción penal.

CAPÍTULO II. De las causas que eximen de la responsabilidad criminal.

1.- ANOMALÍA O ALTERACIÓN PSÍQUICA.

Artículo 20 del Código Penal.

Están exentos de responsabilidad criminal:

1.º El que al tiempo de cometer la infracción penal, a causa de cualquier anomalía o alteración psíquica, no pueda comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión.

El trastorno mental transitorio no eximirá de pena cuando hubiese sido provocado por el sujeto con el propósito de cometer el delito o hubiera previsto o debido prever su comisión.

Como presupuesto psiquiátrico consistente en una anomalía o alteración psíquica se comprenden todas las enfermedades clasificadas como tales por la Organización Mundial de la Salud (CIE 10) o la Asociación Psiquiátrica Americana (DSM V).

A) Trastornos psicóticos, que se caracterizan por la alteración de la percepción o interpretación de la realidad: Esquizofrenia, paranoia y trastorno esquizoafectivo.

B) Trastornos neuróticos o que reflejan conflictos internos de la personalidad: Ansiedad fóbica, crisis de ansiedad y trastorno obsesivo-compulsivo.

C) Trastornos del ánimo, caracterizados por la bipolaridad entre la depresión y la euforia: Psicosis maníaco depresiva.

D) Trastornos de personalidad: Psicopatía y trastorno límite de la personalidad.

E) Trastornos del comportamiento: Descontrol de impulsos, ludopatía, piromanía y cleptomanía.

F) Demencia: Alzheimer o demencia vascular.

G) Oligofrenia o retraso mental.

H) Trastornos mentales transitorios: De carácter patológico (psicosis puerperal y trastorno psicótico agudo), secundarios a otras enfermedades y estados emotivos o pasionales.

D) Otros supuestos: hipnosis, narcosis, comportamientos instintivos y actos en cortocircuito.

Como presupuesto psicológico debe darse la privación de la capacidad de comprender lo ilícito del comportamiento o de actuar según esa comprensión.

2.- INTOXICACIÓN PLENA O SÍNDROME DE ABSTINENCIA.

Artículo 20 del Código Penal.

Están exentos de responsabilidad criminal:

2.º El que al tiempo de cometer la infracción penal se halle en estado de intoxicación plena por el consumo de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas u otras que produzcan efectos análogos, siempre que no haya sido buscado con el propósito de cometerla o no se hubiese previsto o debido prever su comisión, o se halle bajo la influencia de un síndrome de abstinencia, a causa de su dependencia de tales sustancias, que le impida comprender la ilicitud del hecho o actuar conforme a esa comprensión.

3.- ALTERACIONES EN LA PERCEPCIÓN.

Artículo 20 del Código Penal.

Están exentos de responsabilidad criminal:

3.º El que, por sufrir alteraciones en la percepción desde el nacimiento o desde la infancia, tenga alterada gravemente la conciencia de la realidad.

4.- MINORÍA DE EDAD.

Artículo 19 del Código Penal.

Los menores de 18 años no serán responsables criminalmente con arreglo a este Código.

Cuando un menor de dicha edad cometa un hecho delictivo podrá ser responsable con arreglo a lo dispuesto en la ley que regule la responsabilidad penal del menor.

Artículo 1 LORRPM. Declaración general.

1. Esta Ley se aplicará para exigir la responsabilidad de las personas mayores de 14 años y menores de 18 por la comisión de hechos tipificados como delitos o faltas en el Código Penal o las leyes penales especiales.

Artículo 3 LORRPM. Régimen de los menores de 14 años.

Cuando el autor de los hechos mencionados en los artículos anteriores sea menor de 14 años, no se le exigirá responsabilidad con arreglo a la presente Ley, sino que se le aplicará lo dispuesto en las normas sobre protección de menores previstas en el Código Civil y demás disposiciones vigentes. El Ministerio Fiscal deberá remitir a la entidad pública de protección de menores testimonio de los particulares que considere precisos respecto al menor, a fin de valorar su situación, y dicha entidad habrá de promover las medidas de protección adecuadas a las circunstancias de aquél conforme a lo dispuesto en la Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero.

B.- SEMIIMPUTABILIDAD: CAUSAS DE DISMINUCIÓN DE LA IMPUTABILIDAD.

1.- CAUSAS DE INIMPUTABILIDAD INCOMPLETA.

Ubicación sistemática:

LIBRO I. Disposiciones generales sobre los delitos, las personas responsables, las penas, medidas de seguridad y demás consecuencias de la infracción penal.

TÍTULO I. De la infracción penal.

CAPÍTULO III. De las circunstancias que atenúan la responsabilidad criminal.

Artículo 21 del Código Penal.

Son circunstancias atenuantes:

1.ª Las causas expresadas en el capítulo anterior, cuando no concurrieren todos los requisitos necesarios para eximir de responsabilidad en sus respectivos casos.

Se da en la anomalía o alteración psíquica, intoxicación o síndrome de abstinencia y alteraciones en la percepción que, manteniendo sus elementos esenciales, produzcan no ya un impedimento completo, sino una disminución considerable de la capacidad de comprender lo ilícito de la conducta y de actuar conforme a esa comprensión.

2.- GRAVE ADICCIÓN A SUSTANCIAS PSICOACTIVAS.

Artículo 21 del Código Penal.

Son circunstancias atenuantes:

2.ª La de actuar el culpable a causa de su grave adicción a las sustancias mencionadas en el número 2.º del artículo anterior.

3.- ATENUANTES POR ANALOGÍA.

Artículo 21 del Código Penal.

Son circunstancias atenuantes:

7.ª Cualquier otra circunstancia de análoga significación que las anteriores.

EL ELEMENTO INTELECTUAL DE LA CULPABILIDAD: EL ERROR SOBRE LA ANTIJURIDICIDAD DE LA CONDUCTA O ERROR DE PROHIBICIÓN.

A.- El elemento intelectual de la culpabilidad.

A partir de la imputabilidad personal, el reproche penal precisa que el autor del ilícito conociera o pudiera conocer que su conducta era antijurídica.

Ello comporta que el sujeto conozca o pueda conocer en el momento de cometer el delito, la probable contrariedad de su conducta activa u omisiva con el ordenamiento jurídico concretado en el ilícito cometido, independientemente de que se sienta vinculado con el mismo (autor por convicción) y siendo irrelevante el mayor o menor grado de reflexión empleado y la precisión técnico jurídica de sus conocimientos.

Concretado al delito imprudente, el sujeto debe conocer o poder conocer el cuidado objetivamente debido, es decir, saber que su conducta está infringiendo la prohibición de actuar descuidadamente sin estar amparado en ninguna causa de justificación.

La ausencia de este elemento dará lugar a un error sobre la antijuridicidad de la conducta, tradicionalmente denominado error de prohibición.

B.- El error de prohibición.

Ubicación sistemática:

LIBRO I. Disposiciones generales sobre los delitos, las personas responsables, las penas, medidas de seguridad y demás consecuencias de la infracción penal.

TÍTULO I. De la infracción penal.

CAPÍTULO I. De los delitos.

Artículo 14 del Código Penal.

3. El error invencible sobre la ilicitud del hecho constitutivo de la infracción penal excluye la responsabilidad criminal. Si el error fuera vencible, se aplicará la pena inferior en 1 o 2 grados.

El tratamiento del error de prohibición ha evolucionado a partir de la consideración de que perjudicaba a quien lo padecía (error iuris nocet), integrándose posteriormente como un elemento del dolo, por entender que si el sujeto no tenía conciencia de la antijuridicidad de la conducta no podía actuar dolosamente, asentándose finalmente sobre la teoría de la culpabilidad, subrayando que el error sobre la antijuridicidad de la conducta no impide al sujeto conocer la que realiza, sino que provoca el desconocimiento de la calificación jurídica de la misma.

Las razones por las que el sujeto puede desconocer la ilicitud de su conducta, pueden ser:

Directas: si desconoce la existencia de la prohibición o del mandato o interpreta erróneamente el alcance o los límites de la norma, que en los delitos imprudentes se concretará en el cuidado objetivamente debido.

Indirectas: si supone una causa de justificación inexistente en el ordenamiento, interpreta erróneamente el alcance o los límites de una causa de justificación existente o supone erróneamente la concurrencia de circunstancias que sirven de base a una causa de justificación.

El error de prohibición será vencible (ROXIN):

1.- Si el autor ha debido tener un motivo para dudar y reflexionar o informarse sobre la antijuridicidad de su conducta y no lo ha hecho.

2.- Si existiendo motivo, el autor no ha realizado ningún esfuerzo o ha realizado uno insuficiente para despejar la duda.

3.- Si los esfuerzos que hubiesen sido suficientes para despejar la duda y el autor ha omitido, le hubiesen llevado al conocimiento de lo lícito.

EL ELEMENTO VOLITIVO DE LA CULPABILIDAD: LA EXIGIBILIDAD DE LA OBEDIENCIA AL DERECHO.

A partir del conocimiento de lo injusto por el autor, todavía es preciso examinar las circunstancias que rodearon su actuación porque podrían conllevar la no exigibilidad de su obediencia a la norma.

Actualmente, en los delitos dolosos de acción la exculpación sólo cabrá en los supuestos regulados por el Código Penal, mientras que en los delitos imprudentes y en los de omisión cabrá discutir sobre una posible aplicación más amplia de la institución.

La atención al individuo como criterio normativo rector de la culpabilidad, llevará a examinar las emociones que están en la base de su actuación, con arreglo a criterios sociales de comprensión de su individualidad y relación con el entorno.

A.- EL MIEDO INSUPERABLE.

Ubicación sistemática:

LIBRO I. Disposiciones generales sobre los delitos, las personas responsables, las penas, medidas de seguridad y demás consecuencias de la infracción penal.

TÍTULO I. De la infracción penal.

CAPÍTULO II. De las causas que eximen de la responsabilidad criminal.

Artículo 20 del Código Penal.

Están exentos de responsabilidad criminal:

6.º El que obre impulsado por miedo insuperable.

La conducta que se realiza impulsada por el miedo a una amenaza externa, fundamenta su no reprobabilidad penal.

El mal amenazante deber ser a un interés protegido por el ordenamiento jurídico y no estar autorizado por el mismo. Debe ser real. Y ha de mover a una actuación inminente encaminada a evitarlo.

En orden a valorar el requisito de insuperabilidad del miedo, aunque el Tribunal Supremo ha exigido en alguna ocasión que fuera paralizante, lo relevante será que pueda calificarse como tal atendiendo a la actuación esperable del hombre medio (criterio objetivo), pero atendidas las características personales del autor (criterio subjetivo). En suma, se tratará de ponderar la proporcionalidad entre el mal amenazante y la reacción producida por el mismo, independientemente de sus consecuencias.

Finalmente, en lo tocante a que el miedo insuperable impulse la conducta, la jurisprudencia exige unánimemente que sea la única causa de la misma y lo excluye en los supuestos de riña mutua y libremente aceptada o cuando concurre con otros sentimientos como la venganza, la ira o el odio.

En el caso concreto podría cubrir los excesos defensivos de la legítima defensa, dando lugar a la exculpación en lugar de a la aplicación de la eximente incompleta.

B.- EL ENCUBRIMIENTO DE PARIENTES.

Ubicación sistemática:

LIBRO II. Delitos y sus penas.

TÍTULO XX. Delitos contra la Administración de Justicia.

CAPÍTULO III. Del encubrimiento.

Artículo 454 del Código Penal.

Están exentos de las penas impuestas a los encubridores los que lo sean de su cónyuge o de persona a quien se hallen ligados de forma estable por análoga relación de afectividad, de sus ascendientes, descendientes, hermanos, por naturaleza, por adopción, o afines en los mismos grados, con la sola excepción de los encubridores que se hallen comprendidos en el supuesto del número 1.º del artículo 451.

Artículo 451 del Código Penal.

Será castigado con la pena de prisión de 6 meses a 3 años el que, con conocimiento de la comisión de un delito y sin haber intervenido en el mismo como autor o cómplice, interviniere con posterioridad a su ejecución, de alguno de los modos siguientes:

1.º Auxiliando a los autores o cómplices para que se beneficien del provecho, producto o precio del delito, sin ánimo de lucro propio.

2.º Ocultando, alterando o inutilizando el cuerpo, los efectos o los instrumentos de un delito, para impedir su descubrimiento.

3.º Ayudando a los presuntos responsables de un delito a eludir la investigación de la autoridad o de sus agentes, o a sustraerse a su busca o captura, siempre que concurra alguna de las circunstancias siguientes:

a) Que el hecho encubierto sea constitutivo de traición, homicidio del Rey o de la Reina o de cualquiera de sus ascendientes o descendientes, de la Reina consorte o del consorte de la Reina, del Regente o de algún miembro de la Regencia, o del Príncipe o de la Princesa de Asturias, genocidio, delito de lesa humanidad, delito contra las personas y bienes protegidos en caso de conflicto armado, rebelión, terrorismo, homicidio, piratería, trata de seres humanos o tráfico ilegal de órganos.

b) Que el favorecedor haya obrado con abuso de funciones públicas. En este caso se impondrá, además de la pena de privación de libertad, la de inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de 2 a 4 años si el delito encubierto fuere menos grave, y la de inhabilitación absoluta por tiempo de 6 a 12 años si aquél fuera grave.

Resulta controvertida la naturaleza jurídica de la institución como causa de exculpación o excusa absolutoria, por renuncia del legislador a castigar estas conductas por decisión político criminal en razón de las relaciones familiares a las que afectaría.

La jurisprudencia rechaza la exculpación presidida por el deseo de ayudar a los miembros de un grupo por encima de la vinculación familiar con uno de ellos.

LA GRADUACIÓN DE LA CULPABILIDAD.

A.- CIRCUNSTANCIAS QUE DISMINUYEN LA CULPABILIDAD.

1.- EXIMENTES INCOMPLETAS.

Ubicación sistemática:

LIBRO I. Disposiciones generales sobre los delitos, las personas responsables, las penas, medidas de seguridad y demás consecuencias de la infracción penal.

TÍTULO I. De la infracción penal.

CAPÍTULO III. De las circunstancias que atenúan la responsabilidad criminal.

Artículo 21 del Código Penal.

Son circunstancias atenuantes:

1.ª Las causas expresadas en el capítulo anterior, cuando no concurrieren todos los requisitos necesarios para eximir de responsabilidad en sus respectivos casos.

La aplicación de una eximente incompleta como causa de exculpación, precisa la concurrencia de sus requisitos esenciales, pudiendo faltar uno o varios de los inesenciales.

1.1.- Estado de necesidad.

Han de concurrir la situación de necesidad y la conciencia y voluntad de evitar un mal propio o ajeno.

Pueden estar ausentes para apreciar la eximente incompleta que el mal causado sea menor o igual que el que se pretendía evitar, la falta de provocación intencionada de la situación de necesidad y /o la inexistencia de la obligación de sacrificarse.

1.2.- Miedo insuperable.

Han de concurrir la amenaza de un mal y el impulso de la conducta por el miedo a dicha amenaza.

Puede estar ausente la insuperabilidad del miedo.

2.- ATENUANTES.

2.1.- Arrebato, obcecación u otro estado pasional de semejante entidad.

Artículo 21 del Código Penal.

Son circunstancias atenuantes:

3.ª La de obrar por causas o estímulos tan poderosos que hayan producido arrebato, obcecación u otro estado pasional de entidad semejante.

La doctrina mayoritaria encuadra esta atenuante en la imputabilidad. Existe jurisprudencia en igual sentido y también encuadrándola en la culpabilidad.

2.2.- Parentesco.

LIBRO I. Disposiciones generales sobre los delitos, las personas responsables, las penas, medidas de seguridad y demás consecuencias de la infracción penal.

TÍTULO I. De la infracción penal.

CAPÍTULO V. De la circunstancia mixta de parentesco.

Artículo 23 del Código Penal.

Es circunstancia que puede atenuar o agravar la responsabilidad, según la naturaleza, los motivos y los efectos del delito, ser o haber sido el agraviado cónyuge o persona que esté o haya estado ligada de forma estable por análoga relación de afectividad, o ser ascendiente, descendiente o hermano por naturaleza o adopción del ofensor o de su cónyuge o conviviente.

2.3.- Atenuantes por analogía.

Artículo 21 del Código Penal.

Son circunstancias atenuantes:

7.ª Cualquier otra circunstancia de análoga significación que las anteriores.

Puede apreciarse en las causas de exculpación incompletas por falta de un elemento esencial. También en el arrebato.

B.- CIRCUNSTANCIAS QUE AUMENTAN LA CULPABILIDAD.

LIBRO I. Disposiciones generales sobre los delitos, las personas responsables, las penas, medidas de seguridad y demás consecuencias de la infracción penal.

TÍTULO I. De la infracción penal.

CAPÍTULO IV. De las circunstancias que agravan la responsabilidad criminal.

Tienen su fundamento en un mayor desvalor del hecho, por la concurrencia de determinadas motivaciones en el autor.

Resultan incompatibles con los delitos que llevan inherentes tales agravaciones como elementos del tipo, so pena de infringir el principio ne bis in idem.

1.- AGRAVANTE DE PRECIO RECOMPENSA O PROMESA.

Artículo 22 del Código Penal.

Son circunstancias agravantes:

3.ª Ejecutar el hecho mediante precio, recompensa o promesa.

El lucro debe ser el motivo determinante de la actuación y debe ser económico.

No es preciso que se llegue a obtener, basta el ofrecimiento.

La agravante es de índole personal y se aplica al autor del hecho. Es incomunicable al oferente y a los partícipes.

2.- AGRAVANTE DE MOTIVOS DISCRIMINATORIOS.

Artículo 22 del Código Penal.

Son circunstancias agravantes:

4.ª Cometer el delito por motivos racistas, antisemitas u otra clase de discriminación referente a la ideología, religión o creencias de la víctima, la etnia, raza o nación a la que pertenezca, su sexo, orientación o identidad sexual, razones de género, la enfermedad que padezca o su discapacidad.

El móvil discriminatorio debe ser el motivo determinante de la actuación, aunque pueda coexistir con otros.

Cabría aplicar la agravación en caso de error en el autor por no concurrir en la víctima la cualidad que el primero se representó.

3.- AGRAVANTE DE ENSAÑAMIENTO.

Artículo 22 del Código Penal.

Son circunstancias agravantes:

5.ª Aumentar deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima, causando a ésta padecimientos innecesarios para la ejecución del delito.

Circunstancia mixta en la que a la mayor gravedad de lo injusto atendiendo al desvalor de la acción y el resultado, se une una mayor reprochabilidad.

4.- AGRAVANTE DE REINCIDENCIA.

Artículo 22 del Código Penal.

Son circunstancias agravantes:

8.ª Ser reincidente.

Hay reincidencia cuando, al delinquir, el culpable haya sido condenado ejecutoriamente por un delito comprendido en el mismo título de este Código, siempre que sea de la misma naturaleza.

A los efectos de este número no se computarán los antecedentes penales cancelados o que debieran serlo, ni los que correspondan a delitos leves.

Las condenas firmes de jueces o tribunales impuestas en otros Estados de la Unión Europea producirán los efectos de reincidencia salvo que el antecedente penal haya sido cancelado o pudiera serlo con arreglo al Derecho español.

La agravante tiene como fundamento la necesidad de la pena por insuficiencia preventivo general y especial, la mayor peligrosidad del delincuente y la mayor gravedad de lo ilícito y de la culpabilidad.

Las dudas sobre su constitucionalidad (igualdad, proporcionalidad, ne bis in idem, responsabilidad por el hecho y presunción de inocencia) quedaron despejadas en la Sentencia del Pleno del Tribunal Constitucional 150/1991, de 4 de julio.

Parte de la doctrina aboga por su aplicación facultativa.

El Código Penal español acoge un sistema de reincidencia específica e impropia.

En cuanto a lo primero, cumplido el criterio formal de tipificación de los delitos en el mismo título del Código Penal, lo que excluirá los delitos penados por Ley especial, a los efectos del desvalor del resultado se atenderá a la lesión o el peligro del mismo bien jurídico. A los efectos del desvalor de la acción, no cabrá apreciarse entre conductas dolosas e imprudentes o ante la utilización de medios comisivos muy diferentes.

En cuanto a lo segundo, se exige la firmeza de la previa condena, pero no su cumplimiento.

El Código Penal recoge la multirreincidencia en sede de dosimetría:

Artículo 66 del Código Penal.

1. En la aplicación de la pena, tratándose de delitos dolosos, los jueces o tribunales observarán, según haya o no circunstancias atenuantes o agravantes, las siguientes reglas:

5.ª Cuando concurra la circunstancia agravante de reincidencia con la cualificación de que el culpable al delinquir hubiera sido condenado ejecutoriamente, al menos, por tres delitos comprendidos en el mismo título de este Código, siempre que sean de la misma naturaleza, podrán aplicar la pena superior en grado a la prevista por la ley para el delito de que se trate, teniendo en cuenta las condenas precedentes, así como la gravedad del nuevo delito cometido. A los efectos de esta regla no se computarán los antecedentes penales cancelados o que debieran serlo.

Parte de la doctrina considera que la aplicación de la pena superior en grado rompe con el principio de culpabilidad del hecho.

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