UNIDAD DIDÁCTICA: PONER LA MESA

Alimentación en la Prehistoria y Edad Antigua

Profesora Cristina Górriz de la Cal

UNIDAD DIDÁCTICA: PONER LA MESA

Alimentación en la Prehistoria y Edad Antigua

Contenidos

 Sociales, 1r ESO

Profesora Cristina Górriz de la Cal

Ilustración Víctor Hugo Navarro Pérez

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN EN LA PREHISTORIA        2

1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)        3

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?        3

3. Alimentos, bebidas y condimentos        4

4. Formas de cocinar y accesorios        4

5. Costumbres y anécdotas        5

6. Imágenes        5

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN EN EL ANTIGUO EGIPTO        8

1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)        8

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?        8

3. Alimentos, bebidas y condimentos        9

4. Formas de cocinar y accesorios        10

5. Costumbres y anécdotas        10

6. Imágenes        11

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN DE LOS PUEBLOS ÍBEROS        12

1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)        12

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?        12

3. Alimentos, bebidas y condimentos        13

4. Formas de cocinar y accesorios        14

5. Costumbres y anécdotas        14

6. Imágenes        15

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN DE LA ANTIGUA GRECIA        16

1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)        16

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?        16

3. Alimentos, bebidas y condimentos        17

4. Formas de cocinar y accesorios        18

5. Costumbres y anécdotas        18

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN DE LA ANTIGUA ROMA        20

1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)        20

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?        20

3. Alimentos, bebidas y condimentos        21

4. Formas de cocinar y accesorios        21

5. Costumbres y anécdotas        22

BIBLIOGRAFÍA        24

Se autoriza su reproducción total o parcial para fines educativos.

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN EN LA PREHISTORIA

1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)[1]

 Fuente: Wikipedia

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?

Los primeros humanos, en el Paleolítico, nos instalamos en lugares cercanos a una fuente de agua (río, lago,...). Dependiendo del clima buscamos refugio en una cueva, nos instalamos en una cabaña o comemos en el exterior.

En el paleolítico toda la tribu (de 20 a 40 personas) participamos en la búsqueda y preparación del alimento. La mayoría recolectamos frutos y pequeños animales. Las curanderas, conocedoras de las propiedades de las plantas, tienen un papel importante en la recolección. Para la caza son nuestros cazadores los que persiguen al gran animal durante días, siguiendo sus huellas. Entre todo el mundo conseguimos alimentar a la tribu.

En los poblados neolíticos la obtención de alimentación sigue siendo cosa de todos/as: el cultivo, la ganadería y la preparación de la comida. Como ya tenemos viviendas de adobe (barro y paja) o de ladrillos comemos en su interior.

3. Alimentos, bebidas y condimentos

Alimentos

En el Paleolítico las principales fuentes de alimento son la caza,  la pesca y la recolección de frutos. Los grupos de homínidos nos desplazamos tras las grandes manadas de animales (mamuts, rinocerontes, antílopes, ciervos,... dependiendo de la zona) o a lugares donde hubiera caza de forma regular. También preparamos trampas naturales para conseguir pequeños animales o comemos insectos y huevos. Preparamos redes y arpones de hueso para la pesca. Aunque es cierto que nuestra dieta se compone mayoritariamente de vegetales (frutos, semillas, raíces y vegetales silvestres).

Esta variedad en la dieta omnívora ayudará a que se desarrolle nuestro cerebro.

En el Neolítico, hace 10.000 años, inventamos  una nueva forma de adquisición del alimento al observar a la naturaleza:  la agricultura y la ganadería. Cabras, caballos, cerdos, perros y por otro lado cereales (en nuestra zona son el trigo, cebada y centeno) y legumbres (lentejas, guisantes,...). La domesticación y la agricultura nos trajeron cambios profundos como la sedentarización: ya no hacía falta desplazarse de un sitio a otro para conseguir el alimento.

Es en esta época cuando comenzamos a comer algo parecido al pan. LLegamos a inventar una torta de trigo y miel, al estilo de un pastel. Y también la aparición de las primeras caries (por el consumo de cereal).

Bebidas

En el Paleolítico nos  instalamos en lugares cercanos a una fuente de agua (río, lago,...) para poder beber de forma fácil y también para pescar. Esta costumbre la seguiremos manteniendo en el Neolítico a la hora de establecer un poblado.

Condimentos

Nuestras/os curanderas/os ya conocen las propiedades medicinales de algunas plantas como la castañuela para la caries o la manzanilla para las digestiones.

4. Formas de cocinar y accesorios

En el Paleolítico la carne la consumimos cruda (y por eso son necesarias todas las muelas incluso las del juicio). El resto de partes del animal se aprovechan para otras cosas: las pieles, los huesos, los tendones,...

Poco a poco, con el dominio y control del fuego, empezamos a cocinar la carne, directamente en la hoguera o sobre piedras calientes. Puede ser que los primeros "asados" fueran obra de otra especie de seres humanos, los neandertales, hace 60.000 años.

El uso de instrumentos de piedra para cortar alimentos y del fuego para ablandarlos ha dado lugar a la disminución de las mandíbulas y de los dientes.

Otras formas de cocinar es mediante el secado. Esta técnica la empleamos con el pescado para que nos dure más tiempo.

En el Neolítico inventamos el molino de piedra para moler el cereal, el horno de barro para cocerlo y varios recipientes de arcilla, como vasijas, para calentar agua para crear sopas y salsas. La cerámica nos permite conservar los alimentos para otras épocas y comer alimentos cocidos que mejoran nuestra digestión.

5. Costumbres y anécdotas

Aprovechamos el tiempo de las comidas para que los ancianos y las ancianas cuenten sus historias, los cazadores sus cacerías y las curanderas sus conocimientos sobre las plantas. También utilizamos algunas pinturas rupestres para este fin (representamos animales que deseamos cazar y hacemos rituales mágicos para favorecer la caza). Como no hemos inventado la escritura, transmitimos al lado de la hoguera nuestros saberes a toda  la tribu.

En el Neolítico inventamos la cuchara de madera pero como herramienta para remover la comida más que como instrumento individual. Con ella se sirve  la sopa en cuencos de arcilla.

6. Imágenes

Alimenta a tu tribu

Fuente: Ilión. Víctor Hugo Navarro Pérez

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Utensilios de cocina del Neolítico

Fuente: https://sites.google.com/site/historiaalimentacion/la-revolucion-agricola-el-neolitico 

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN EN EL ANTIGUO EGIPTO

1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)[2]

Fuente: Wikipedia

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?

Los egipcios y egipcias realizamos varias comidas. Nunca desayunamos juntos. El cabeza de familia come más cantidad que su mujer. Sus alimentos preferidos son el pan, el buey, los pasteles y la cerveza. Las mujeres comen mientras las peinan o las maquillan. Hacemos dos comidas importantes y tomamos un refrigerio (comida ligera) hacia las cuatro de la tarde.

No utilizamos ni servilletas ni mantel (como el pueblo romano). Solemos comer con los dedos, aunque ya conocemos las cucharas, cuchillos y tenedores.

Además del día a día, preparamos comidas para grandes acontecimientos (en las bienvenidas y despedidas). Antes de las cuáles dedicamos oraciones a los dioses (igual que la civilización griega y romana). Las mujeres pueden comer por separado o en ocasiones presiden la cena, reciben a las personas invitadas, deciden la selección de platos y eligen a los cocineros y a los músicos. Durante los banquetes, los hombres y las mujeres cenamos solos sentados en una silla de respaldo alto o bien de dos en dos. Las niñas y niños comen sobre cojines colocados en el suelo con una mesita a su alcance para colocar los platos.

Como somos muy sensibles a los olores agradables, los/as sirvientes/as derraman pétalos de flores o presentan a las personas invitadas agua con limón para que se enjuaguen los dedos. Los/as sirvientes/as ahuyentan las moscas durante la comida (como el pueblo romano) o refrescan los pies de las personas invitadas (como la civilización griega).

3. Alimentos, bebidas y condimentos

Alimentos

Las personas egipcias sabemos cultivar la tierra, construir canales de irrigación (acequias) y crear recipientes de arcilla que nos permiten sacar agua del Nilo para regar nuestros campos. La época de siembra y cosecha dependen de la inundación del Nilo y del dios Hapy. Toda la familia colabora en nuestros cultivos de trigo y cebada, mientras los músicos nos animan en esta dura tarea. Una parte de lo recogido será entregado al faraón como tributo.

También criamos ganado (vacas y bueyes) que nos ayuda a arar y nos dan leche, una bebida que nos encanta casi tanto como los pasteles.

Cuando nos faltan alimentos, vamos a mercados donde acuden gentes de otras civilizaciones (como la griega y la romana). Allí los intercambiamos en forma de trueque por joyas, oro, perfume o especias que tenemos de sobra.

Nos encanta la carne de los animales y también las vísceras (como los hígados). Solemos comer pichones rellenos, carne de oca, de grulla, de pato o de codorniz. Hemos oído que otros pueblos se alimentan con animales diferentes (cerdos, corderos y gallinas). Quizás algún día también los comamos.

Aunque amamos la carne, también nos alimentamos con pescado del Nilo o del mar Rojo (excepto en los funerales porque está prohibido).

Nos gusta acompañar cualquier alimento con pan.

Las comidas acaban con pequeños higos, uvas, sandías, plátanos, peras, melocotones, melones y muchas más frutas. En las grandes ocasiones, en los banquetes o comidas entre amigos/as, se acompañan con un frasco de leche y pasteles aromatizados con miel en hojas de papiro.

Bebidas

Nuestra bebida preferida es la cerveza. A veces bebemos té con menta, una hierba capaz de potenciar la memoria.

Condimentos

Los dátiles los utilizamos más como medicamento que como alimento. Igual sucede con el estragón que cura las infecciones en la boca, la canela y el jengibre que frena las epidemias o la cebolla que da energía.

Si queremos mejorar el sabor de los alimentos utilizamos flores, como la rosa o el tomillo, comino o cilantro. De hechos las especias son muy importantes para nosotros/as. Viajamos a por ellas en caravanas hasta Arabia o la India cuando no las encontramos en nuestros mercados. El azafrán es la más cara, mientras que el comino es usada en múltiples ocasiones (como en el vino, las aves, la fruta o la sopa). Pero la planta más preciada es la salvia que vuelve fértiles a las mujeres.

4. Formas de cocinar y accesorios

Para empezar, nos gusta empezar la comida con algo de picar. Comemos unos bocadillos con cebollita, ajo, rábanos y garbanzos, todo picado y acompañado de té con menta. Continuamos con unas ensaladas de lechuga, aliñadas con aceite y sal.

Nos gusta cocinar con aceite de oliva, aunque es un producto caro. Lo conservamos en vasijas, al igual que el vino, el agua y la cerveza (como hacen griegos y griegas)

La carne la comemos cruda y salada, o asada. También hervida o a la parrilla, según la ocasión. El pescado preferimos dejarlo secar al sol y servirlo crudo.

Somos gente aficionada a los platos con salsa. Utilizamos mantequilla, la grasa de la ternera o la oca para prepararlas.

Para cocinar nuestros postres usamos la miel de nuestros paneles, que conservamos en vasijas de piedra cuidadosamente cerradas y selladas con cera.

La mayoría de nuestros utensilios de cocina son de barro. Aunque las clases egipcias más ricas tienen una vasija de plata.

5. Costumbres y anécdotas

Como le damos mucha importancia a los sueños y creemos que los objetos sueñan igual que lo hacen los animales y las personas, tenemos costumbre de consultar a los adivinos sobre los sueños de los cereales o de las vacas. Queremos averiguar si tendrán leche en abundancia o si las crecidas del Nilo serán suficientes como para inundar y fertilizar nuestros campos.

Sembrar trigo o cebada es considerado como algo sagrado. Las mujeres embarazadas tienen la costumbre de sembrarlo para saber si están esperando una hija o un hijo.

Los animales más delgados o pequeños los reservamos para hacer sacrificios en honor a  los dioses y diosas. También los que hemos cazado (oryx, gacelas, leones o antílopes).

La lechuga es la planta del dios Min, capaz de hacer que los hombres se enamoren y que las mujeres tengan hijos/as.

Durante la época de Cleopatra los platos fueron más refinados y numerosos que durante la era de las pirámides. La causa fue la influencia de los pueblos griegos y romanos. Aunque los jóvenes egipcios aprenden desde muy jóvenes el arte culinario en la escuela, nuestra gastronomía se verá influenciada por estos pueblos.

6. Imágenes

Representaciones en la tumba de Menna de las ofrendas de alimentos

Fuente: https://www.historiaeweb.com/2015/02/28/alimentacion-antiguo-egipto/

Relieve en el que podemos observar la recogida de las uvas y la fabricación del vino

https://www.historiaeweb.com/2015/02/28/alimentacion-antiguo-egipto/

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La panadería real de Ramsés III.

Fuente: https://www.historiaeweb.com/2015/02/28/alimentacion-antiguo-egipto/

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN DE LOS PUEBLOS ÍBEROS


1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)
[3]

Fuente: Wikipedia

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?

Las personas íberas comemos en nuestras pequeñas casas rectangulares que nos sirven para otras tareas, como dormir, almacenar granos o cobijar a nuestros animales. Nos ponemos con nuestros taburetes de madera alrededor de la parrilla para aprovechar el calor pero con la puerta abierta para dejar escapar el humo (ya que no conocemos las ventanas). También tenemos una estantería en la pared para guardar la vajilla de cerámica con la que cocinamos.

Nuestra dieta se compone de pequeñas cantidades.


3. Alimentos, bebidas y condimentos

Alimentos

Somos un pueblo agrícola. Producimos grandes cosechas de legumbres y cereales, como la cebada (considerada la mejor del mundo) el trigo y la avena. Con ellas creamos harinas para espesar nuestros guisos. También acompañamos la comida con unas tortas cocidas a las brasas y confeccionadas con bellotas, trituradas y molidas (parece un pan duro y correoso que se puede conservar durante mucho tiempo).

Todo el grano sobrante es guardado en almacenes, a la espera de ser vendido a otros pueblos.

Consumimos de manera abundante ajos, calabaza, setas y hierbas silvestres para completar nuestra alimentación. También huevos.

Además  somos pescadores de atún, caballa, berberecho y mejillón.  El pescado lo conservamos en salazón (con sal). También criamos ganado como cerdos (con el que hacemos jamones y embutidos), gallinas, ovejas y cabras (para elaborar quesos). Nuestra ganadería la complementamos con la caza de conejos, ciervos, codornices y jabalíes.

Gracias a las condiciones de nuestro clima, las frutas tampoco faltan en nuestras mesas: peras, cerezas, manzanas, moras, higos, uvas y sobre todo almendras y avellanas. Y finalizamos con algunos postres: membrillo con miel o los dulces de castaña y de calabaza.

Bebidas

Nuestros poblados están situados cerca de fuentes y ríos. Además tenemos cisternas para almacenar el agua de la lluvia.

Preparamos una cerveza por fermentación de cereales, sobre todo de cebada.

La vid, para realizar vino, ha sido introducida por los cartagineses y la preparación de la bebida, la hemos aprendido de los griegos. La ofrecemos como símbolo de hospitalidad.

Condimentos

Del atún y de la caballa preparamos una especie de pasta llamada "garum" muy apreciada por los pueblos griego y romano. Se puede tomar sola o diluida con agua. Otras veces se aromatiza con vino, aceite o incluso vinagre. El sabor es riquísimo aunque su olor es muy desagradable.

Los íberos extraemos la sal de nuestro propio territorio (salinas en el litoral marítimo) con el que conservamos los alimentos (como el pescado) y vendemos al resto de pueblos.

4. Formas de cocinar y accesorios

En las casas tenemos cocina con parrilla de hierro y una gran asa, con forma de toro a cada lado, para levantarla.

Comemos legumbres (lentejas, guisantes y habas) que hervimos en ollas junto con grasa o carnes. Hacemos guisados en cazuelas. Tenemos morteros que usamos para rayar o picar los alimentos. Cocinamos potajes de habas o de harina de trigo que comemos en escudillas de cerámica.

Utilizamos aceite. Es curioso que aunque habían olivos silvestres, tuvimos que esperar a que vinieran los comerciantes griegos para empezar a cultivarlo y poder extraer su líquido. Eso sí, la calidad de nuestro aceite es tan insuperable que hasta la mismísima Roma se lo lleva en cantidades enormes. También usamos la mantequilla que  logramos al meter leche en barriles y hacerlos rodar.

5. Costumbres y anécdotas

El pueblo íbero ha inventado el molino rotatorio para moler cereales. Este invento se ha extendido rápidamente por el mar Mediterráneo.

Como dominamos la metalurgia, fuimos los/as primeros/as en acuñar moneda, para comerciar con fenicios/as, cartagineses/as, griegos/as y romanos/as. Además el metal lo usamos para hacer llaves, tenazas y muchas herramientas agrícolas (como el arado de rastrillo que aún se utiliza en la actualidad).

La gastronomía íbera se ha visto muy influenciada por la comida griega, cartaginesa y romana.

El historiador griego Estrabón escribió sobre nuestro pueblo: “Turdetania exporta trigo, mucho vino y aceite; éste, además, no solo en cantidad sino en calidad insuperable. Exporta también cera, miel, pescado, mucha cochinilla...Sus navíos los construyen allí mismo con maderas de la región. Tiene sal fósil y muchas corrientes de ríos salados, gracias a  los cuales abundan los talleres de salazón de pescado”.

6. Imágenes

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Menú íbero

Fuente: http://www.iberosenaragon.net/

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Vaso de la doma

Fuente: Wikipedia

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Reconstrucción de alfarería

Fuente: https://sites.google.com/site/historiaalimentacion/la-iberia-prerromana

Reconstrucción del almacén de la casa ibérica. La Bastida de les Alcusses de Moixent.

Fuente: https://sites.google.com/site/historiaalimentacion/la-iberia-prerromana

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN DE LA ANTIGUA GRECIA

1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)[4]

Fuente: Wikipedia

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?

Nuestra gastronomía se caracteriza por su frugalidad (moderación), reflejo de las condiciones difíciles de nuestra agricultura. Está fundamentada en la «trilogía mediterránea»: trigo, aceite de oliva y vino.

Las comidas son diferentes, dependiendo si son familiares o celebramos grandes banquetes.

En familia, hacemos tres comidas al día: desayuno (compuesto de pan de cebada mojado en vino puro con  higos o aceitunas, así como una especie de tortas hechas a la sartén),, un almuerzo (que se toma al mediodía) y una cena (la comida más importante del día, a la caída de la noche).

Comemos sentados/as y en mesas altas. Primero eran rectangulares pero en el siglo IV a. C. la mesa se vuelve redonda con patas de león. Como platos usamos las tortas de pan o los recipientes de terracota o de metal. Los cubiertos se utilizan poco en la mesa, mejor comemos con los dedos. Pedazos de pan pueden usarse para tomar los alimentos o a modo de servilletas  para limpiar los dedos.

La presencia de mujeres es rara en las comidas y permanecen en silencio. Suelen tomar sus comidas aparte. Si el tamaño de la casa no lo permite, los hombres comen primero y las mujeres pasan a la mesa una vez que estos han terminado su comida. Las personas esclavas prestan el servicio. En las familias más pobres, son las mujeres, niñas y niños los que sirven la comida.

Los banquetes tienen algunas diferencias con las comidas familiares. Constan de dos partes: la primera se dedica a la comida, generalmente bastante simple y la segunda a la bebida. En esta última se hacen unas oraciones al dios Dionisio y se juega a diversos juegos. Las bailarinas, acróbatas y músicos de alquiler amenizan la noche. Los banquetes están destinados a los hombres. Usamos  banquetas para sentarnos (de ahí su nombre) y mesas bajas.

3. Alimentos, bebidas y condimentos

Alimentos

La base de nuestra  alimentación es  el  cereal. De hecho, los primeros cocineros griegos fueron panaderos.  El arte de los panaderos griegos consiste no sólo en la diversidad de la composición de la masa del pan, sino, sobre todo, en sus variadas formas. Para amasar empleamos mano de obra femenina.

Comemos pan de trigo, pero son más populares, por su menor precio, las tortas de cebada.  Conocemos la levadura. Nosotros inventamos el horno.

El aceite de oliva es la grasa más utilizada y no solo para la cocina: el de primer prensado se utiliza para comer, el de segundo para el cuerpo y el de tercero para alumbrar.

El consumo de pescado y carne varía dependiendo de las fortunas de las familias y está reservada a las ricas. Tras la sardina y el boquerón, especies más baratas, el pescado más consumido es el atún, que se conserva en aceite de oliva pero también se utilizan los moluscos, el pulpo y los calamares.

Las personas griegas comemos todas las carnes que hoy conocéis. La que menos consumimos es la carne del buey. La que más, el cordero, que junto con el cerdo se preparan asados y guisados con hierbas aromáticas. En el campo se come muy frecuentemente carne de caza y pescado de río.

La lenteja es de origen indio pero desde 2.000 años a.C. ya se cultiva en todo el Mediterráneo oriental. En Grecia es la más popular de las comidas, de tal forma que se dice para indicar que una persona era rica: “ese no come lentejas”.

Por otra parte, los/as griegos/as consumimos una gran cantidad de productos lácteos, especialmente queso. La leche es de oveja o de cabra ya que la de las vacas apenas si alcanza para amamantar a sus terneros. La mantequilla  es conocida, pero poco empleada. En cambio, nos encantan los dulces lácteos, al estilo de vuestro yogur. Sobre todo, el queso, de cabra o de oveja, es un alimento básico. Se vende en conserva o fresco. Se come solo o mezclado con miel o legumbres.

Col, repollo y berza son  las verduras por excelencia para depurar la sangre; tienen la virtud de diluir las grasas por lo que se recomienda su ingestión en todos los banquetes. Las aceitunas son una guarnición corriente, crudas o encurtidas. En la ciudad, las verduras frescas son caras y se consumen poco: la ciudadanía  poco afortunada se conforma con las verduras secas.

Las frutas, frescas o secas, se comen en el postre. Son principalmente higos, granadas, castañas, nueces y avellanas. Los higos secos o frescos se consumen igualmente en el desayuno o aperitivo, junto con el vino.  Apreciamos especialmente los membrillos.

El arroz, originario de la India, ya lo conocemos pero es partir de Alejandro Magno cuando se intensifica su cultivo. Igual sucede con la lechuga, tal vez porque Alejandro comía grandes cantidades, quizás para serenar su ardiente espíritu.

Bebidas

La bebida más extendida es el agua. Ir a buscar agua es la faena cotidiana de las mujeres. El agua está reconocida como nutritiva y apetecible. A veces se aromatiza.

A base de cebada, agua y especias se hace un caldo muy básico. Esta bebida es muy apreciada por el campesinado. Se le atribuyen propiedades digestivas.

La comida es acompañada de vino (tinto, blanco o rosado). El vino es consumido generalmente aguado. Puro, no se recomienda para el uso diario.

Condimentos

En un buen banquete no puede faltar el perejil. El anfitrión impone a sus huéspedes y a él mismo artísticas coronas de perejil: cocinado abre el apetito y proporciona un humor excelente. Se usan también en abundancial laurel, tomillo, orégano, retama, salvia, cilantro y malva.

El médico griego Hipócrates (s. V a.C.) prescribe la pimienta como medicamento. El jengibre, que llegó a Grecia con las campañas de Alejandro Magno, se toma molido en jarabe.

El azafrán es considerado afrodisíaco, y, además, válido para las mujeres. También tiene otra virtud: sirve para depilarse, naturalmente las personas ricas. Para los/as griegos/as poseerlo es como emular a Zeus, que duerme en un lecho de azafrán.

4. Formas de cocinar y accesorios

El pescado se cocina con orégano, hinojo y comino. Para conservar carnes y pescados, se recurre a la salazón o al ahumado.

El queso es ingrediente básico en la preparación de buen número de platos.

5. Costumbres y anécdotas

Las mujeres griegas amamantamos a nuestros/as hijos/as porque pensamos que la leche materna transmite propiedades muy importantes para el crecimiento: no sólo características genéticas, sino también éticas y culturales. Utilizamos amuletos de galatita, “la misteriosa piedra de leche” y realizamos ofrendas de pechos de arcilla en santuarios para favorecer la abundancia de leche con la que alimentarlos/as. Sin embargo nuestros mitos no hablan de  la lactancia de nuestras diosas. Una curiosa excepción sería cuando Hera dió de mamar al humano Heracles. Al morder el pecho de la diosa y separarlo de ella bruscamente, se creó  la Vía Láctea.

La única diosa que relacionamos con la maternidad  y a la que ofrendamos los panes recién horneados es Deméter.

Con las lentejas se preparaba una cocción caldosa que se bebe entre horas.  Este brebaje recibe el nombre de ptisana, nombre que los/as romanos/as usaron para cualquier tipo de hervido de plantas curativas, de ahí "tisana". En cambio las habas no son tan populares: existe la leyenda negra, extendida por Pitágoras, que guardan el espíritu de los muertos. En cambio recomienda la lechuga como tranquilizante sexual.

 Las cebollas son uno de los símbolos de la vida militar.

Platón considera los higos como alimentos de atletas. Son tan apreciados en el Ática que se ha prohibido su exportación. La recolección jamás se produce antes de que los sacerdotes anuncien de modo oficial su madurez.

Las manzanas aparecen en el mito de Hércules en su viaje al jardín de las Hespérides. Es posible que se trate en realidad de naranjas.

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Agricultura

 Fuente: Wikipedia

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El pescado fresco

Fuente: Wikipedia

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Sacrificio de un cerdo

Fuente: Wikipedia

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Banquete con música

Fuente: Wikipedia

PONER LA MESA. ALIMENTACIÓN DE LA ANTIGUA ROMA

1. Introducción (mapa, línea del tiempo y características generales)[5]

Fuente: http://agora.ucv.cl/docs/528/HIS_ANT/roma/romacartmenu.htm 

2. ¿Dónde y cuándo comemos? ¿Quiénes participamos?

Los romanos y romanas comemos tres o cuatro veces al día: desayuno (ientaculum), almuerzo (prandium),
merienda (
merenda) y cena (cena). Esta última es la más importante. Se hace en familia, al final de la jornada. Uno de nuestros mayores placeres es una buena conversación en torno a la mesa. De la cena diaria a base de lechuga, huevos duros, puerros, gachas y judías con tocino se pasa a una sofisticada cena de convite con invitados/as dividida en tres partes: el gustus o aperitivo para abrir el apetito (melón, atún, trufas, ostras,…), la prima mesa (cabrito, pollo, jamón, marisco, ….) que es el plato fuerte, y  la secunda mesa, los postres.

Las personas ricas comen mucho en casas de sus amistades, en los banquetes. Las clases pobres, por el contrario, a menudo lo hacen en la calle puesto que no siempre disponen de fogones ni pucheros en los que cocinar. Las algarrobas y los altramuces forman parte de su dieta. No comen carne.

En la mesa se utiliza
ropa sencilla y la cena se consume en una habitación especial, llamada triclínium. Ahí, las personas se recuestan en un sillón especialmente diseñado. Alrededor de la mesa, tres de estos sillones son acomodados en forma de semicírculo, para que los/as esclavos/as puedan servir fácilmente, y un máximo de tres personas se reclina en cada uno. Durante la monarquía y la república temprana, sólo los hombres podían estar en el triclinium. Tradicionalmente, las mujeres cenan sentadas derechas en sillas en frente de sus esposos. Sin embargo, en los tiempos imperiales, se permitía que las mujeres se reclinaran durante las comidas. Hay más mesas para las bebidas a los lados de los sillones. Todas las cabezas están orientadas hacia el centro de la mesa, con los codos izquierdos sobre un cojín y los pies fuera del sillón. De esta forma, no más de nueve personas pueden cenar juntas en una mesa.


Los
pies y manos se lavan antes de la cena.  Después de comer un alimento nos lavamos los dedos y las servilletas se usan para limpiar la boca. Las personas invitadas pueden traer su propia servilleta para llevarse las sobras de la comida. Todo lo que no puede ser comido, como los huesos y conchas, es tirado al suelo donde los/as esclavos/as pueden barrerlo.

3. Alimentos, bebidas y condimentos

Alimentos

La cocina, al inicio de esta época era sana, pero ligera y monótona. Aunque ha evolucionado al exceso en la época imperial.

El alimento básico de la sociedad romana es el
trigo. En tiempos de Julio César (49-44 antes de Cristo), unos 230.000 romanos/as se beneficiaron de los repartos de este cereal con el que se produce la harina y por consecuencia, el pan.

Cuando los recursos escasean, el alimento básico es el puls. Se trata de una especie de gachas de harina de trigo. Quienes no se pueden permitir grandes gastos desayunan sopas de pan y vino.

En cambio abundan  garbanzos y verduras, coles, hojas de olmo, malva y también  las aceitunas.

La carne más consumida es la de cerdo, a la que con el tiempo se han sumado las de buey, cordero, oveja, cabra, ciervo, gamo y gacela. Incluso la de perro.

El pescado más apreciado es el salmonete. Las familias pobres que no pueden aspirar a las especies de mar o a las procedentes de los bulliciosos vivideros, se consuelan con degustar las morrallas en salmuera.

Bebidas

La bebida destacada en la dieta romana es el vino, aunque la ciencia por conservarlo está poco desarrollada. Como se agria con facilidad en las ánforas donde se almacena, se bebe con especies, o se sirve caliente y aguado.

La persona romana que puede, hace un gran consumo de leche, de cabra o de oveja.

Condimentos

Las familias ricas se  han aficionado al consumo de carne condimentada con una serie de productos que determinarán las características de la futura gran cocina imperial: pimienta, miel, coriandro, ortiga, menta y salvia.

4. Formas de cocinar y accesorios

 La alimentación de las clases pobres está reducida a una papilla de harina, un trozo de pescado salado y fruta de mala calidad,  acompañado casi siempre de un puñado de higos secos o frescos en la estación correspondiente. Esta limitada  alimentación se complementa a veces con algunas legumbres u hortalizas cocidas, sobre todo col. También se toman con frecuencia ortigas, castañas, acelgas, todo ello en forma de potajes.

La alimentación de las
clases poderosas es totalmente distinta. Se come mucho, con tal exceso que resulta repugnante y la moderación en la bebida no existe. Los maestros cocineros rivalizan en presentar numerosos platos a cual más rebuscado y caro, tanto que muchas veces no es posible adivinar qué manjar se oculta bajo la apariencia de otro. En la época imperial nadie ponía coto a la gula ni al derroche en la mesa: pollos, gallinas y ocas se engordaban con harina hervida y aguamiel o con pan empapado en vino dulce.

La comida se toma con las puntas de los dedos y dos tipos de cucharas.

5. Costumbres y anécdotas

A modo de curiosidad, la llamada moretum, cuyos principales ingredientes son queso de oveja, apio y cebolla, es la primera comida que hacen los recién casados.

Muchos escritores romanos, como Varrón, Ovidio, Marcial, Petronio, Virgilio y otros, han dejado en sus obras indicaciones que permiten saber cómo es la cocina en Roma. Dichos textos confirman que las artes culinarias romanas son  toscas e incongruentes y que en ellas reina sobre todo el lujo y la ostentación.

Nuestros mercados son pintorescos. Los comerciantes exponen sus géneros en tenderetes colocados ante las fachadas de sus casas, pero además por todas partes van vendedores ambulantes que pregonan a voces las más variadas mercancías: embutidos asados a la parrilla, pescados fritos, pasteles de miel, buñuelos, fritangas, aceitunas en salmuera, trocitos de carne asada ensartados en largas espinas de acacia, frutas silvestres y cultivadas, golosinas, requesón, quesos…

A partir de 300 a. C., las costumbres griegas comienzan a influir en la cultura de las clases altas romanas.

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Mosaico de vendimia

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Mosaico con bodegón

Fuente: https://gladiatrixenlaarena.blogspot.com/2018/08/alimentacion-de-las-clases-pobres-de.html

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Mosaico con labores agrícolas

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Banquete romano

Fuente: https://paleorama.wordpress.com/2012/03/14/la-comida-en-la-roma-antigua-que-comian-los-antiguos-romanos/


BIBLIOGRAFÍA

Historia de la alimentación

https://sites.google.com/site/historiaalimentacion/ 

PREHISTORIA

Comer y pensar

http://www.museoevolucionhumana.com/archivos/03Libroevolucindieta_1.pdf 

EGIPTO

Alimentación en el Antiguo Egipto

https://www.historiaeweb.com/2015/02/28/alimentacion-antiguo-egipto/ 

GRECIA

Alimentación en la  Antigua Grecia

https://es.wikipedia.org/wiki/Alimentaci%C3%B3n_en_la_Antigua_Grecia 

Reboreda, Susana  (2017): La lactancia en la antigua Grecia: entre el mito y la historia

https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6124261 

ROMA

De Re Coqvinaria. Blog sobre cocina romana antigua

http://derecoquinaria-sagunt.blogspot.com/ 


[1] Este apartado puede ser ampliado por el alumnado con ayuda del libro de texto.

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[3]  Este apartado puede ser ampliado por el alumnado con ayuda del libro de texto.

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[5]  Este apartado puede ser ampliado por el alumnado con ayuda del libro de texto.