Poemas

Luis Arturo Restrepo

Negación del dibujo

Trazo una línea amarilla sobre la espalda

del torturado

y su cuerpo

coraza llagada por la espera

supura una línea ocre que la niega

no hay espacio para el color

cada trazo encabrita la piel condenada al suplicio

Esperanza

Esa palabra masticada sometida

al duro encierro de la mano

repujada en yeso negro hasta

desnudar el silencio

esa palabra sin coraza ni piel

uñas y dientes negados en su defensa

esa palabra sin llanto humedad de la voz

compañía de los días que aborrecen las caricias

esa palabra es para todos el abrazo de manos ciegas

que en vano intentan sujetarnos

Fe de ratas

Pájaro estéril la esperanza en el poema

de él no habrán de venir hijos felices ni tristes

parcos o gritones con la venganza filosa bajo el brazo

preguntando por el padre

y por la herida en que fueron dados al mundo

pájaro estéril la esperanza en el poema

espuma o baba infecunda

marca cáustica

de quien celebra su fe en el altar vacío

Auto de fe

Mi dios es carroña.

Raúl Zurita

Mi dios es carroña

y celebro la manera particular

en que se pudre

de su cara caen

sus ojos su lengua sus bigotes

me miro en sus despojos

y nos turnamos

el asco que compartimos

desde el vientre

hiede en mi palabra su voz

hiede en mi voz su palabra

dios

la única sílaba

que se pudre bajo la lengua

Esperanza

Nos han acostumbrado a vivir

de una palabra

que no arroja la luz necesaria.

Maldita la esperanza que se da a cuentagotas

aun cuando los truenos ya asoman

tras la montaña la tormenta

maldita una y otra vez maldita

esta palabra paz que solo cede a la mirada del miedo

ampolladas bocas que la pronuncian y sangran

que lastran entre los dedos pedazos del abrazo de ayer

que nunca vuelve

maldita la palabra paz que solo se deja decir maldita

su repetición su débil eco

Las palabras cobran vida

Coloquialmente la palabra perro se lanza con enojo hacia

el otro

cuando la palabra no muerde

quien la recibe ladra y enseña sus dientes

solitaria después de la discusión

vaga orina come las sobras de la basura defeca

huele su propia mierda

y ahora sí está dispuesta otra vez

para arremeter de nuevo para embestir

con su aliento

para irse de frente con toda la nobleza

de que es capaz

y lamer las heridas que sus fieros dientes prodigaron con

amor

al final dará vueltas en círculo

seguirá con su mirada a algún pájaro

y terminará por lamerse el culo

Fosa común

Los muertos no salen de sus tumbas a asustar a sus

verdugos

a lo sumo tiemblan de odio bajo tierra

un brazo allí y otro más no suyo al lado

quizá sobre su cabeza otra cabeza que no conoció en vida

le estorbe le robe su pequeño aire

ropas sucias zapatos impares

una herradura oxidada sortijas ya sin dedos

a los muertos tronchados en vida se les va la muerte

añorando sus miembros

la luz no los visita allá abajo y no pueden ver qué hay de

sus gentes

quién alimenta a sus hijos quién se come

a sus perros quién persigue a sus gatos y ordeña sus vacas

los muertos cuando salen de sus tumbas lo hacen por

partes

señores con tapabocas vestidos de blanco los miran con

asco

uno más de pie junto a la fosa hace la lista de lo

encontrado

los limpian con brochas soplan sus cuencas

cuentan los dientes

y mueven lentamente de arriba a abajo la quijada del

esqueleto

tratando de burlar lo que fue la vida

los muertos cuando salen de las tumbas agradecen su

nuevo traje

limpio de inmundicias ya sin gusanos ni escarabajos

y miran a lo lejos

buscando en el horizonte la nueva vida que los espera

Desafío

Al asesino hay que mirarlo a los ojos y darle

las gracias por el pan nuestro de cada día

hay que decirle

siempre con la mirada

pues puede asustarse y apurar su tarea

que su madre la muy perra y madre de todos los perros

lo espera con la cola inquieta

y un pedazo de carne mal curada

que la hora del día también a él le vendrá

que no desespere

que de todos es el reino de dios y de ninguno

y que a cada cual su espacio en orden de llegada

al asesino hay que tener el coraje de mirarlo a los ojos

y agradecerle por su empeño por su mano incondicional

si algún día te preguntan por él

di que fue generoso con su tiempo

que compartió su terror con el tuyo

que también a ti te esperaba tu madre

con la cola inquieta

el hueso a medio roer y una oración en la boca

que siempre repetía hasta el cansancio

La cita

Las palabras han preguntado por ti durante días y aún

no te atreves a contestarles. Ni siquiera la mirada se hace

digna de sus formas y tu lengua se recoge veloz cada vez

que las ve llegar. Perversión y deseo sabes que hay en ellas,

pero el terror es un cerdo esquivo que lame tu cuello y te

impide todo trato con lo desconocido.

Compasión

Como un perro que pierde a su amo, la palabra va dando

tumbos por el mundo, esperando ser dicha, manoseada

por alguna lengua extraña. Bien sabe que ante la indiferencia

y la negligente compañía del silencio, todo su ser será

ignorado. Por eso, sin más alimento que el hambre, busca

a lo sumo ser golpeada con devoción. Tal vez sus alaridos,

logren arrancarle a alguien una mirada de espanto.

Regla

A la palabra que implora tu atención, dile que no es a ella

a quien buscas.

Nunca una mano se da por necesidad propia sino del otro.

Como la piedra, la palabra nos da cobijo y nos hace

sangrar.

De: Relación de los despojos recogidos al final de la guerra

Para Mery Yolanda Sánchez

— 18.000 hectáreas arrasadas. La espera insiste. El miedo

no cede terreno.

— A un hombre le han arrancado los dientes. No para

venderlos. Para que no muerda más la rabia.

— Sin brazos, un cristo se eleva sobre la cúpula de una

iglesia. De tener dedos, estos apuntarían al asesino.

— Una pila de sábanas blancas. Banderas que en su momento

invocaron la paz. Hoy la luz entra en ellas por

el camino trazado por las balas.