Bogotá, 14 de noviembre de 2018.

Señor

Iván Duque

Presidente

República de Colombia

Bogotá

ASUNTO: Solicitud De Apoyo Del Gobierno Colombiano A La Adopción De La Declaración De Naciones Unidas Sobre Los Derechos De Los Campesinos, Las Campesinas Y De Otras Personas Que Trabajan En Áreas Rurales.

Señor Presidente de la República, dada la importancia de esta carta, esperamos le sea entregada a su oficina para que se leída y respondida directamente por Usted.

FIAN Internacional es una organización de Derechos Humanos, no gubernamental, sin filiación política o religiosa, dedicada desde 1986 a la defensa del derecho humano a la alimentación y la nutrición, así como de los derechos humanos conexos. FIAN cuenta con 19 secciones alrededor del mundo. Su Secretariado Internacional está basado en Heidelberg, Alemania y tiene representaciones en Bruselas, Roma y Ginebra. Por medio de esta última, ejerce su estatus consultivo ante el Sistema de las Naciones Unidas. La sección Colombiana de FIAN fue constituida en 2013 y desde entonces ha apoyado, junto con otras organizaciones de derechos humanos, algunas de ellas firmantes de esta solicitud, el proceso de discusión e impulso a una Declaración sobre los derechos de los campesinos, las campesinas y de otras personas que trabajan en áreas rurales.

La Vía Campesina, es un movimiento internacional que coordina organizaciones de campesinos(as), pequeños (as) y medianos(as) productores(as), mujeres rurales, comunidades indígenas, trabajadores(as) agrícolas emigrantes, pastores(as), jóvenes y jornaleros(as) sin tierra. La Vía Campesina es una coalición de 182 organizaciones de 81 países que defienden una agricultura campesina de escala familiar, sostenible y respetuosa con el planeta, al tiempo que aboga por el reconocimiento de los derechos humanos dela población campesina y los de los y las defensoras de derechos humanos. A nivel colombiano, es integrada actualmente por el Coordinador Nacional Agrario (CNA), la Asociación de Pequeños y Medianos Cafeteros (APEMECAFE), la Asociación Campesina y Popular (ASOCAMPO), la Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina (ANZORC), el Movimiento Ríos Vivos, el Proceso de Comunidades Negras (PCN), la Federación Nacional de Cooperativas Agropecuarias (FENACOA), la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (FENSUAGRO), la Asociación Campesina de Valle de Rio Cimitarra – Red Agroecológica Nacional (ACVC – RAN), la Coordinación Nacional de Pueblos, organizaciones y Líderes Indígenas (CONPI).

Por medio de la presente, nos dirigimos a usted para solicitar el apoyo irrestricto del Gobierno y el estado colombiano, a la adopción y aprobación de la Declaración de Naciones Unidas sobre los derechos de los Campesinos, Campesinas y otras personas que trabajan en áreas rurales, en las próximas sesiones de noviembre y diciembre de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Como su gobierno ya conoce, dicha Declaración fue recientemente adoptada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza, y, en su momento, varias organizaciones sociales y de derechos humanos colombianas expresaron su apoyo a las instancias de Naciones Unidas encargadas de propiciar la Declaración[1]. Es ahora cuando se hace necesario, por el bien y los derechos humanos de las campesinas y campesinos del mundo, que la representación diplomática de Colombia ante la Asamblea General de Naciones Unidas vote favorablemente por esta Declaración.

Esta Declaración significaría una importante y necesaria evolución del derecho internacional y sería de trascendental importancia para las poblaciones rurales en Colombia, que día a día se ven afectadas de forma sistemática por la discriminación y violación individual y/o colectiva de sus derechos humanos. Así, por ejemplo, en nuestro trabajo como organizaciones de derechos humanos, en conjunto con otras organizaciones sociales, varias de ellas firmantes de esta carta, hemos llamado la atención sobre las violaciones derivadas de la explotación y privatización de los recursos naturales (tierra, agua, semillas y bosques) que conduce a la destrucción las fuentes de vida del campesinado.

Adicionalmente, desde lo nacional e internacional, hemos expresado nuestra preocupación por la grave situación de los derechos humanos de los y las defensoras de derechos humanos, muchos y muchas de ellas de origen rural o que trabajan en zonas rurales, víctimas de un proceso sistemático de criminalización, agresión física y asesinatos. Esta situación, que es motivo de vergüenza mundial, agrava la preocupación que existe sobre la no implementación del Acuerdo de Paz, particularmente en lo que se refiere con lo acordado para la protección, respeto y garantía de los derechos humanos de la población campesina, así como la promoción y apoyo a sus medios y formas de vida, y la implementación de un Sistema progresivo para la garantía del Derecho a la Alimentación.

Desde FIAN Internacional, tras más de 30 años de documentar casos y apoyar la defensa de su derecho a la Alimentación y tras participar en las 5 sesiones de negociación de la Declaración, hemos comprendido que la dignidad humana de los campesinos y campesinas y de otras personas que viven en las áreas rurales, resulta imposible sin la garantía de: i) el derecho humano a la tierra; ii) el derecho humano al agua para el consumo y la agricultura; iii) el derecho a la consulta libre, previa e informada para pueblos indígenas y a una participación significativa similar a la consulta previa para otras comunidades rurales (sobre proyectos de leyes, obras de infraestructura, políticas públicas y otras acciones que impactan en los derechos de las poblaciones rurales); iv) el reconocimiento de los derechos de las mujeres en la producción de alimentos; v) la soberanía alimentaria y nutricional; vi) los derechos de los defensores y las defensoras de derechos humanos; vii) el derecho a las semillas y la diversidad biológica; y, viii) los derechos colectivos en general, entre otros.

Al vivir en carne propia y al documentar las consecuencias de la destrucción de la naturaleza y de las fuentes de vida, del conflicto interno, del extractivismo sobre el campo, del acaparamiento de tierras y la desterritorializacion de poblaciones rurales, del aumento de la violencia contra las personas defensoras de derechos humanos y los movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil, sería de suma preocupación nacional e internacional si su Gobierno no apoyara activamente la adopción y aprobación de esta Declaración en el seno de la Asamblea de las Naciones Unidas. Máxime cuando la comunidad internacional está atenta a cómo Colombia logra resolver el conflicto social y la deuda histórica que el estado y la sociedad colombiana tienen con las poblaciones campesinas y rurales del país.

Siendo así, reiteramos nuestra solicitud a Usted y al Estado colombiano de votar en favor de la adopción de la Declaración y expresamos nuestra disponibilidad para responder a sus inquietudes o para mantener cualquier intercambio que considere pertinente a este respecto.

Firman:

FIAN Colombia

FIAN Internacional

La Vía Campesina Colombia

Coordinador Nacional Agrario – CNA

Asociación de Pequeños y Medianos Cafeteros – APEMECAFE

Asociación Campesina y Popular – ASOCAMPO

Asociación Nacional de Zonas de Reserva Campesina – ANZORC

Movimiento Ríos Vivos, el Proceso de Comunidades Negras – PCN

Federación Nacional de Cooperativas Agropecuarias – FENACOA

Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria – FENSUAGRO

Asociación Campesina de Valle de Rio Cimitarra – Red Agroecológica Nacional – ACVC – RAN

Coordinación Nacional de Pueblos, organizaciones y Líderes Indígenas – CONPI

Red Nacional de Agricultura Familiar – RENAF

Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria Cauca – FENSUAGRO CAUCA

Sindicato de Pequeños Agricultores del Cauca – SINPEAGRIC

Comité de Integración del Macizo Colombiano – CIMA

Asociación de Trabajo Interdisciplinario – ATI

Grupo Semillas

Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo – CAJAR

Viva la Ciudadanía

Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo – PCDHDD

Alianza de Organizaciones Sociales y Afines

Corporación Reiniciar

Corporación Credhos

Corporación Cactus

Centro de Estudios Rurales Ambientales y Apoyo Legal – CERAL

Heks – Eper Colombia


[1]Ver: http://agricultufafamiliar.co/carta-de-apoyo-a-la-declaraciori-de-ios-derechos-de-los-campesinos-yotras-personas-que-trabajan-en-zonas-rurales/