'Luis Carlos Galán nos cambió la manera de pensar' (perfil escrito por Carlos Fernando Galán)

Luis Carlos Galán sigue hoy tan presente en la mente de los colombianos como aquel 18 de agosto de 1989.

Por: Redacci�n ELTIEMPO

17 de agosto de 2009

Sin embargo, hay toda una generación que, a pesar de reconocer el afiche del encendido grito comunero, de saber que cayó asesinado por un complot entre políticos, narcotraficantes, paramilitares y agentes del Estado y de haber oído que estaba ad portas de ser presidente de Colombia, no sabe de verdad quién fue Galán.

Su entrada a la política se dio en medio de una democracia restringida, en la cual los partidos tradicionales se alternaban el poder cada cuatro años y se repartían la burocracia por partes iguales. Eran años en los que miles de jóvenes valiosísimos se fueron a la guerrilla con la creencia de que, por medio de la fuerza, podrían abrir el sistema político y cambiar esta sociedad. Galán, a diferencia de ellos, decidió librar la batalla por el cambio social en el marco de las instituciones.

Creía firmemente en el legado liberal, pero consideraba que la estructura de su partido no respondía ya a la defensa y desarrollo de ese legado sino a intereses mezquinos de unos líderes que no interpretaban al pueblo y se aprovechaban de este para traficar con puestos y contratos. Galán no era cómodo para la clase política colombiana, lo veían como una verdadera amenaza.

En su formación influyó mucho su padre, Mario Galán, pero también Teilhard de Chardin, quien durante la primera parte del siglo veinte lideró una tendencia del pensamiento que propugnaba por armonizar la teoría de la evolución con la religión católica. Eso tal vez explica por qué mencionó siempre el tema espiritual junto al material como necesidades del ser humano que deben ser satisfechas para que una sociedad avance.

Su pensamiento político lo formó en sus lecturas de Gabriel Turbay, en El TIEMPO con Eduardo Santos y en la lucha política de los años sesenta y setenta con Carlos Lleras Restrepo.

Galán se consideraba de centro izquierda, pues siempre insistió en que el papel del Estado no se podía restringir al de ser un simple árbitro en la sociedad. Fue uno de los principales impulsores de la descentralización por considerar que el municipio era el primer escenario


en el que los ciudadanos de verdad deben incidir de manera directa en las decisiones que afectan su destino.

Su importancia en la historia del país no se limita a su meteórica carrera periodística en el diario EL TIEMPO (a los 23 años escribía editoriales y era el representante del ex presidente Santos en la junta directiva) ni a haber sido el ministro más joven de la historia reciente del país (de Educación a los 26 años). Tampoco, a haber logrado la aprobación de la consulta popular para escoger al candidato liberal a la Presidencia; ni al debate por la venta de los carbones del Cerrejón o a haber desenmascarado a Pablo Escobar en pleno parque Berrío en 1982; ni siquiera a su lucha contra el poder corruptor del narcotráfico.

Su importancia fue mucho más allá. Galán cambió el modo de pensar de este país y demostró que no es por medio de la violencia como se resolverán los problemas de nuestra sociedad, sino a través de la formación de una conciencia crítica y analítica en los colombianos que nos permita tomar nuestras decisiones de manera libre.

Aún hoy, muchos se preguntan cómo habría sido su Presidencia y otros se lamentan de que no haya llegado allá. Yo era uno de ellos, pero con el tiempo comprendí que él no estaba destinado a ser presidente. No. Su misión fue mayor: devolverle la esperanza al país entregando su vida por defender la libertad de los colombianos e impedir que el Estado cayera definitivamente en manos de la corrupción. Esa lucha, es cierto, está hoy más vigente que nunca, pero tenemos su ejemplo y su guía para no desfallecer. Ya sus enemigos tienen muy claro lo que él mismo advirtió: con su asesinato lo único que lograron fue robustecer sus ideas.

Memoria y pensamiento del líder inmolado, tema central en foro internacional que inicia hoy

El presidente Álvaro Uribe y el ex presidente César Gaviria se unieron para hacer un homenaje a la memoria y al pensamiento de Luis Carlos Galán, en el foro conmemorativo del vigésimo aniversario de la muerte del líder del Nuevo Liberalismo, llamado: 'Los desafíos de la democracia en Colombia y en América Latina: estabilidad constitucional y gobernabilidad'.

En el evento, que se realizará hoy y mañana en el Centro Empresarial Salitre de la Cámara de Comercio, se abordarán cinco temas de discusión.

Hoy, a las 4:30 de la tarde, el presidente Uribe dará apertura al foro con una reflexión frente a 'Los desafíos sustantivos de la democracia'. Luego intervendrá el ex presidente de Chile Ricardo Lagos, quien se refirirá a los 'Retos de la democracia en América Latina en el Siglo XXI'.

Mañana, políticos, pensadores y analistas internacionales, de la talla de Ángel Rabasa (E.U.), Manuel Alcántara (España), Teodoro Petkoff (Venezuela) y los colombianos Humberto De La Calle, Alejandro Reyes y Carlos Caballero, entre otros, reflexionarán sobre dos temas: 'Seguridad, terrorismo y democracia' y 'Presidentes, legisladores y jueces. ¿quién gobierna?'.


El evento se clausurará con un debate sobre 'Estabilidad constitucional y gobernabilidad', que será moderado por Roberto Pombo, director de EL TIEMPO, y en el que participarán los candidatos presidenciales Rafael Pardo, Germán Vargas, Luis Eduardo Garzón, Noemí Sanín y Sergio Fajardo.

CARLOS FERNANDO GALÁN ESPECIAL PARA EL TIEMPO

Artículo tomado de: http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-5874867