REVOLUCIÓN Y UTOPÍA

Material didáctico extraído y traducido de las actividades propuestas por Domingo Cabezas y Santiago Marchese para la olimpiada filosófica de Cataluña. https://drive.google.com/file/d/0B8GsS6XpAEk2VG9qOTZLR1JZR2M/view

Texto 1: Ciencia normal y ciencia revolucionaria

“La “ciencia normal”, en el sentido de Kuhn, existe. Es la actividad de los profesionales no revolucionarios, o, dicho con más precisión, no-demasiado-críticos; del estudioso de la ciencia que acepta el dogma dominante del momento; que no desea desafiarlo; y que acepta una teoría revolucionaria nueva sólo si casi todos los demás están dispuestos a aceptarla, si se pone de moda. Resistir una nueva moda quizá requiere tanto coraje como se necesitó para imponerla.

Ustedes pueden decir, quizá, que al describir así la “ciencia normal” de Kuhn, estoy criticándola implícita y subrepticiamente. Afirmaré por tanto otra vez que lo que Kuhn ha descrito existe, y que los historiadores de la ciencia deben tenerlo en cuenta. Que sea un fenómeno que a mí no me guste (porque lo considero un peligro para la ciencia) mientras que a él al parecer no le disgusta (porque lo considera “normal”) es otra cuestión; una cuestión importante, sin duda.

En mi opinión el “científico normal”, tal como Kuhn lo describe, es una persona a la que habría que compadecer. (Según los puntos de vista de Kuhn acerca de la historia de la ciencia, muchos grandes científicos deben de haber sido «normales»; pero como no tengo por qué compadecerlos, pienso que puede que Kuhn esté en lo cierto.) En mi

opinión, al “científico normal” se le ha enseñado mal. Creo, al igual que otros muchos, que toda la enseñanza a nivel universitario (y si es posible antes) debería ser entrenamiento y estímulo al pensamiento crítico. Al “científico normal”, tal como lo describe Kuhn, se le ha enseñado mal. Se le ha enseñado dentro de un espíritu dogmático: ha sido víctima de indoctrinación. Ha aprendido una técnica que puede aplicarse sin preguntar por qué puede aplicarse (especialmente en mecánica cuántica). Como consecuencia ha llegado a ser lo que puede llamarse un científico aplicado, en contraposición con lo que yo llamaría un científico puro. Como señala Kuhn, se contenta con resolver “rompecabezas”. (K. R. Popper: “La ciencia normal y sus enemigos”.

En La crítica y el desarrollo del conocimiento. Edición de I. Lakatos y A.

Musgrave. Barcelona: Grijalbo, 1975, pp. 151 y 154)

1. ¿En qué sentido usa Popper el término "normal"?

2. ¿Qué diferencia crees que hay entre un científico revolucionario y un científico normal?

3. ¿Crees que hay un exceso de normalidad en la investigación científica? Si es así ¿cómo lo solucionarías?

4. ¿Crees que hay un exceso de normalidad entre la gente que te rodea?

Texto 2: Dogmatismo y avance científico

Mencionaré primeramente algunos puntos en los que estamos de acuerdo. Yo creo que la ciencia es esencialmente crítica; que consiste en arriesgadas conjeturas, controladas por la crítica, y que, por esa razón, puede ser descrita como revolucionaria. Pero siempre he subrayado la necesidad de cierto dogmatismo: el científico dogmático tiene un importante papel que desempeñar. Si nos rendimos con demasiada facilidad a la crítica, nunca averiguaremos dónde se encuentra la verdadera fuerza de nuestras teorías.” (K. R. Popper: “La ciencia normal y sus enemigos”.

En La crítica y el desarrollo del conocimiento. Edición de I. Lakatos y A.

Musgrave. Barcelona: Grijalbo, 1975, pp. 151 y 154)

1. Según Popper, ¿es posible que todo el mundo sea crítico?, Y ¿es deseable?

2. ¿Qué papel juega el dogmatismo en el avance científico?

3. Por lo tanto, ¿el dogmatismo debe ser aceptado?

Texto 3: Sobre la revolución

“(....) por necesario que resulte distinguir en la teoría y en la práctica entre guerra y revolución, pese a su estrecha interdependencia, no podemos dejar de señalar que el hecho de que tanto la revolución como la guerra no sean concebibles fuera del marco de la violencia, basta para poner a ambas al margen de los restantes fenómenos políticos. Apenas puede negarse que una de las razones por las cuales las guerras se han convertido tan fácilmente en revoluciones y las revoluciones han mostrado esa nefasta inclinación a desencadenar guerras es que la violencia es una especie de común denominador de ambas. (...)

Pero que quede claro que ni siquiera las guerras, por no hablar de las revoluciones, están determinadas totalmente por la violencia. Allí donde la violencia es señora absoluta, como por ejemplo en los campos de concentración de los regímenes totalitarios, no sólo se callan las leyes (...), sino que todo y todos deben guardar silencio. A este silencio se debe que la violencia sea un fenómeno marginal en la esfera de la política, puesto que el hombre, en la medida que es un ser político, está dotado con el poder de la palabra. Las dos famosas definiciones que dio Aristóteles del hombre (el hombre como ser político y el hombre como ser dotado de palabra) se complementan y ambas aluden a una experiencia idéntica dentro del cuadro de vida de la polis griega. Lo importante aquí es que la violencia en sí misma no tiene la capacidad de la palabra y no simplemente que la palabra se encuentre inerme frente a la violencia.

(...)

Una teoría de la guerra o una teoría de la revolución solo pueden ocuparse, por consiguiente, de la justificación de la violencia, en cuanto esta justificación constituye su limitación política; si, en vez de eso, llega a formular una glorificación o justificación de la violencia en cuanto tal, ya no es política, sino antipolítica.”

Hannah Arendt: Sobre la revolución, Alianza, Madrid, 2016, pàgs. 24-25

  1. ¿Cuál es la relación que establece Hannah Arendt entre guerra y revolució?
  2. Què vol dir que “la violència sigui un fenomen marginal en l’esfera de la política”? Quina concepció de la política pressuposa?
  3. ¿Qué quiere decir que “la violencia sea un fenómeno marginal en la esfera de la política”? ¿Qué concepción de la política se desprende de las definiciones de Aristóteles de el ser humano?
  4. ¿Por qué, según Hannah Arendt, una justificación de la violencia es antipolítica?

Texto 4: Revolución y violencia

“Pero ni la violencia ni el cambio pueden servir para describir el fenómeno de la revolución; sólo cuando el cambio se produce en el sentido de un nuevo origen, cuando la violencia es utilizada para constituir una forma completamente diferente de gobierno, para dar lugar a la formación de un cuerpo político nuevo, cuando la liberación de la opresión conduce, al menos, a la constitución de la libertad, sólo entonces podremos hablar de revolución.”

Hannah Arendt: opus cit, pàg. 53

  1. ¿Cuáles son los tres aspectos de la revolución que considera Hannah Arendt?
  2. ¿De qué manera la violencia puede llevar a la libertad?
  3.  ¿Qué quiere decir “formar un cuerpo político nuevo”? Pon un ejemplo del siglo XX.
  4.  ¿Crees que es posible que haya una revolución sin violencia? Argumenta tu respuesta.

Texto 5: El fin y los medios

Fragmento de la obra de teatro Los justos de Albert Camus. Es un fragmento de un diálogo entre dos de los personajes: Stepan y Kaliayev.

Para saber de Albert Camus, un autor imprescindible del s. XX, te recomendamos la página: https://plato.stanford.edu/entries/camus/

Stepan-

No hay límites. La verdad es que vosotros no creéis en la revolución (...). Vosotros no creéis. Si creyérais totalmente, completamente, en ella, si estuviérais seguros de que con nuestros sacrificios y nuestras victorias llegaremos a construir una Rusia liberada del despotismo, una tierra de libertad que acabará por cubrir el mundo entero, si no dudárais de que entonces el hombre, liberado de sus amos y de sus prejuicios alzará al cielo la cara de los verdaderos dioses, ¿qué pesaría la muerte de dos niños? Admitiríais que os asisten todos los derechos, todos ¿me oís? Y si esta muerte os detiene es porque no tenéis seguridad de estar en vuestro derecho. No creéis en la revolución.

Kaliayev-

Stepan, me avergüenzo de mí y sin embargo no dejaré que sigas. Acepté matar para abatir el despotismo. Pero detrás de lo que dices veo anunciarse un despotismo que, si alguna vez se instala, hará de mí un asesino cuando trato de ser un justiciero.

Albert Camus, Los justos, Alianza, 1988, pàgs. 42-43

  1. ¿A qué límites crees que se refiere Stepan? ¿Qué relación tienen con la revolución?
  2. ¿Cuál es el objetivo de la revolución de la que hablan? ¿Qué papel juegan ellos en esta revolución?
  3. ¿De qué tienen que liberarse, según Stepan?
  4. ¿A qué derechos se refiere Stepan?
  5. ¿Cuál es la diferencia entre un asesino y un justiciero, según Kaliayev?
  6. ¿Cuáles crees que pueden ser los valores de la revolución? Relaciona el texto con las ideas de Hannah Arendt.
  7. Reflexiona: ¿El objetivo de la revolución es independiente de los medios que se utilicen para conseguirlo? Argumenta tu respuesta. 

Text 6: Alicia.

Cuando Alicia cruza el espejo en la famosa fantasía de Lewis Carroll, se encuentra con una reina que aseguraba tener "ciento un años, cinco meses y un día." Lee atentamente la conversación que mantiene Alicia con la supuesta reina.

- ¡No puedo creerlo! -dijo Alicia.

- ¿No puedes? -dijo la Reina en tono compasivo-. Inténtalo de nuevo: respira hondo y

cierra los ojos.

Alicia se rió. -No sirve de nada intentarlo- dijo- uno no puede creer cosas imposibles.

-Juraría que no tienes mucha práctica -dijo la Reina-- Cuando tenía tu edad, siempre practicaba durante media hora al día. De hecho, siempre he creído no menos de seis cosas imposibles antes de desayunar.

1. ¿Crees que los seres humanos tienen la capacidad de creer en cosas imposibles?

2. Si el ser humano puede creer en cosas imposibles- ¿se ha tenido en algún momento de la historia de la humanidad algún ideal imposible?

3. ¿A dónde ha llevado la persecución de ideales imposibles? ¿Nos ha acercado más a la utopía o a la distopía?

4. ¿A dónde ha llevado el no creer en ideales imposibles? ¿Nos ha acercado más a

la utopía o a la distopía?

Texto 7: El príncipe

Muchos han imaginado repúblicas y principados que jamás han visto ni conocido en la realidad, porque hay tanta distancia de cómo se vive a cómo se debería vivir que, quien no sabe distinguirlo, aprende antes su ruina que su salvación. Porque un hombre que quiera hacer profesión de bueno entre tantos que no lo son labrará su ruina. Por tanto, es necesario que un príncipe, si quiere seguir siéndolo, se prepare para poder ser no-bueno, y lo use según las necesidades.

Yo sé que todo el mundo está de acuerdo en que sería cosa dignísima de elogio que un príncipe se encontrase adornado de las mejores cualidades, es decir, de aquellas que son tenidas por buenas. Mas por no poderse tener ni enteramente cumplir, porque las condiciones humanas no lo permiten, es necesario que un príncipe sea tan prudente que sepa evitar la infamia de los vicios que le arrebatarían el Estado. Mas si no le fuera posible preservarse de los que no se lo quitarían, puede incurrir en ellos sin miramientos. Y aún más, no se preocupe de caer en aquellos vicios sin los cuales difícilmente podría salvar su Estado; porque si se considera bien todo, habrá cosas que parecerán virtud pero que, si las siguiera, labraría su ruina; y, por el contrario, otras cosas que parecerán vicio y, siguiéndolas, garantizaría su seguridad y bienestar.

MAQUIAVELO: El príncipe

1. Resume el contenido del texto.

2. ¿Qué visión de la naturaleza humana se desprende del texto?

3. ¿Qué relación se establece entre ética y política?

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Reflexión final:

Os proponemos unas preguntas finales para la reflexión:

  • ¿Es posible una revolución no violenta o es una utopía?
  • ¿Todas las violencias son iguales?
  • ¿Es deseable la revolución?
  • ¿Se pueden producir cambios sociopolíticos y económicos sin violencia?