NORMAS DE ORGANIZACIÓN Y FUNCIONAMIENTO DEL CENTRO

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TÍTULO 5: REGLAMENTO DE RÉGIMEN INTERNO

Derechos del alumnado

Derecho a la formación

El alumnado tiene derecho a recibir una formación que le permita lograr el desarrollo integral de su personalidad, dentro de los principios éticos, morales y sociales comúnmente aceptados en nuestra sociedad.

Todo el alumnado tiene el derecho y el deber de conocer las instituciones europeas, la Constitución Española.

La organización de la jornada de trabajo escolar debe hacerse tomando en consideración, entre otros factores, el currículo, la edad, las propuestas y los intereses del alumnado, para permitir el pleno desarrollo de su personalidad .

Derecho a la valoración objetiva del rendimiento escolar

El alumnado tiene derecho a una valoración objetiva de su progreso personal y rendimiento escolar, por lo que se le informará de los criterios y procedimientos de evaluación, de acuerdo con los objetivos y contenidos de la enseñanza.

El alumnado y, cuando es menor de edad, sus padres, tienen derecho a solicitar aclaraciones del profesorado respecto de las calificaciones con que se evalúan sus aprendizajes en las evaluaciones parciales o las finales de cada curso.

El alumnado, o sus padres, pueden reclamar contra las decisiones y calificaciones que, como resultado del proceso de evaluación, se adopten al final de un curso, ciclo o etapa de acuerdo con el procedimiento establecido. Estas reclamaciones deben fundamentarse en alguna de las causas siguientes:

  1. La inadecuación del proceso de evaluación, o de alguno de sus elementos, en relación con los objetivos o contenidos del área o materia sometida a evaluación o con el nivel previsto en la programación por el órgano didáctico correspondiente.
  2. La incorrecta aplicación de los criterios y procedimientos de evaluación establecidos.

Derecho al respeto de las propias convicciones

El alumnado tiene derecho al respeto de sus convicciones religiosas, morales e ideológicas, a la libertad de conciencia y al respeto a su intimidad en relación con aquellas creencias y convicciones.

El alumnado y sus padres, si el alumno o la alumna es menor de edad, tiene derecho a recibir información previa y completa sobre el proyecto educativo o, en su caso, el carácter propio del centro.

El alumnado tiene derecho a recibir una enseñanza que fomente el respeto a las personas sin manipulaciones ideológicas o propagandísticas.

Derecho a la integridad y la dignidad personal

El alumnado tiene los siguientes derechos :

  1. Al respeto de su identidad, su integridad física, su intimidad y su dignidad personal.
  2. A la protección contra toda agresión física, emocional o moral.
  3. A llevar a cabo su actividad académica en condiciones de seguridad e higiene adecuadas.
  4. A un ambiente convivencial que fomente el respeto y la solidaridad entre los compañeros.
  5. A que los centros educativos guarden de forma confidencial toda aquella información que dispongan, relativa a sus circunstancias personales y familiares, obteniendo dicha información con el único fin de satisfacer las necesidades de información de la administración educativa y sus servicios. Respetando así el ordenamiento jurídico, y de la obligación de comunicar a la autoridad competente todas aquellas circunstancias que puedan implicar malos tratos para el alumnado o cualquier otro incumplimiento de los deberes establecidos por las leyes de protección del menor.

Derecho de participación

El alumnado tiene derecho a participar en el funcionamiento y la vida del centro en los términos previstos en la legislación vigente.

Derecho de reunión y asociación

El alumnado tiene derecho a reunirse en el centro. El ejercicio de este derecho se desarrollará de acuerdo con la legislación vigente y teniendo en cuenta el normal desarrollo de las actividades docentes.

El alumnado tiene derecho a asociarse, así como a la formación de federaciones y confederaciones propias. Las asociaciones que constituyan pueden recibir ayudas de acuerdo con la legislación vigente.

Derecho de información

El alumnado debe ser informado por sus representantes y asociaciones de alumnos, tanto sobre las cuestiones propias de su centro como sobre aquellas que afecten a otros centros educativos. El ejercicio de este derecho se ajustará a lo establecido en el artículo 12.

Derecho a la libertad de expresión

El alumnado tiene derecho a manifestar sus opiniones, individual y colectivamente, con libertad, sin perjuicio los derechos de todos los miembros de la comunidad educativa y del respeto que, de acuerdo con los principios y derechos constitucionales, merecen las personas.

Derecho a la orientación escolar, formativa y profesional

El alumnado tiene derecho a una orientación escolar y profesional que estimule la responsabilidad y la libertad de decidir de acuerdo con sus aptitudes, sus motivaciones, sus conocimientos y sus capacidades.

Derecho a la protección social

El alumnado tiene derecho a protección social en supuestos de infortunio familiar, enfermedad o accidente. En los casos de accidente o de enfermedad prolongada, el alumnado tiene derecho a recibir la ayuda que necesite mediante la orientación, material didáctico y las ayudas imprescindibles para que el accidente o enfermedad no supongan un detrimento de su rendimiento escolar .

Derecho a la protección de los derechos del alumnado

Las acciones que se produzcan dentro del ámbito de los centros educativos que supongan una transgresión de los derechos del alumnado que se establecen en este Decreto o de su ejercicio, pueden ser objeto de queja o de denuncia por parte del alumnado afectado o de sus padres, cuando éste es menor de edad, ante el director o directora del centro.

Con la audiencia previa de los interesados y la consulta, en su caso, al consejo escolar, el director o la directora adoptará las medidas adecuadas de acuerdo con la normativa vigente.

Las denuncias también pueden ser presentadas ante los servicios territoriales del Departamento de Educación y Universidades. Las correspondientes resoluciones pueden ser objeto de recurso de acuerdo con las normas de procedimiento administrativo aplicables.

Deberes del alumnado

Deber de respeto a los demás

El alumnado tiene el deber de respetar el ejercicio de los derechos y las libertades de los miembros de la comunidad escolar.

Deber de estudio

El estudio es un deber básico del alumnado que conlleva el desarrollo de sus aptitudes personales y el aprovechamiento de los conocimientos que se imparten, con el fin de lograr una buena preparación humana y académica.

Este deber básico se concreta, entre otras, en las siguientes obligaciones:

  1. Asistir a clase, participar en las actividades formativas previstas en la programación general del centro y respetar los horarios establecidos.
  2. Realizar las tareas encomendadas por el profesorado en el ejercicio de sus funciones docentes.
  3. Respetar el ejercicio del derecho al estudio y la participación de sus compañeros y compañeras en las actividades formativas.
  4. Respetar a los demás alumnos/as y a la autoridad del profesorado.
  5. Esforzarse en el aprendizaje y en el desarrollo de las capacidades personales.

Deber de respetar las normas de convivencia

El respeto a las normas de convivencia dentro del centro docente, como deber básico del alumnado implica las siguientes obligaciones:

  1. Respetar la libertad de conciencia y las convicciones religiosas, morales e ideológicas, así como la dignidad, la integridad y la intimidad de todos los miembros de la comunidad educativa.
  2. No discriminar a ningún miembro de la comunidad educativa por razón de lugar nacimiento, raza, sexo o por cualquier otra circunstancia personal o social.
  3. Respetar el proyecto educativo y el carácter propio del centro, cuando exista, de acuerdo con la legislación vigente.
  4. Respetar, utilizar correctamente y compartir los bienes muebles y las instalaciones del centro y de los lugares donde se lleve a cabo la formación práctica como parte integrante de la actividad escolar.
  5.  Cumplir el reglamento de régimen interior del centro.
  6. Respetar y cumplir las decisiones de los órganos unipersonales y colegiados y del personal del centro, con el conocimiento de que puede impugnarlas cuando considere que lesionan sus derechos, de acuerdo con el procedimiento que establezca el reglamento de régimen interior del centro y la legislación vigente.
  7. Participar y colaborar activamente con el resto de los miembros de la comunidad escolar, para favorecer el mejor desarrollo de la actividad educativa, de la tutoría y la orientación y de la convivencia en el centro.
  8. Propiciar un ambiente de convivencia positivo y respetar el derecho del resto del alumnado a que no sea perturbada la actividad normal en las aulas.

Derecho y Deber de Convivencia

El aprendizaje de la convivencia es un elemento fundamental del proceso educativo tal y como lo expresa el proyecto educativo.

Todos los miembros de la comunidad escolar tienen derecho a convivir en un buen clima escolar y el deber de facilitarlo con su actitud y conducta en todo momento y en todos los ámbitos de la actividad del centro.

Corresponde a la dirección y al profesorado de cada centro, en ejercicio de la autoridad que tienen conferida, el control y la aplicación de las normas de convivencia. En esta función, debe participar el resto de miembros de la comunidad educativa del centro. La dirección del centro debe garantizar la información suficiente y crear las condiciones necesarias para que esta participación pueda hacerse efectiva.

Los centros deben establecer medidas de promoción de la convivencia, y en particular mecanismos de mediación para la resolución pacífica de los conflictos y fórmulas mediante las cuales las familias se comprometan a cooperar de manera efectiva en la orientación, en el estímulo y, cuando sea necesario y en la corrección de la actitud y la conducta de los alumnos en el centro educativo.

La carta de compromiso educativo, que es el referente para el fomento de la convivencia, vincula individual y colectivamente a los miembros de la comunidad educativa del centro.

La resolución de conflictos, que debe situarse en el marco de la acción educativa, tiene por finalidad contribuir al mantenimiento y a la mejora del proceso educativo de los alumnos.

Los procedimientos de resolución de los conflictos de convivencia deben ajustarse a los siguientes principios y criterios:

  1. Deben velar por la protección de los derechos de los afectados y deben asegurar el cumplimiento de los deberes de los afectados.
  2. Deben garantizar la continuidad de las actividades del centro, con la mínima perturbación para el alumnado y el profesorado.
  3. Deben utilizar mecanismos de mediación siempre que sea pertinente.

Las medidas correctoras y sancionadoras aplicadas deben guardar proporción con los hechos y deben tener un valor añadido de carácter educativo.

Las medidas correctoras y sancionadoras deben incluir, siempre que sea posible, actividades de utilidad social para el centro educativo.

Corresponde a los titulares de los centros la adopción de medidas e iniciativas para fomentar la convivencia en los centros y la resolución pacífica de los conflictos.

Protección contra el acoso escolar y contra las agresiones

Las Escuelas Vitae adoptarán las medidas normativas pertinentes para asegurar, ante las agresiones, la protección del profesorado y del resto de personal de los centros educativos y de sus bienes o patrimonio. En el caso de que las agresiones sean cometidas por menores escolarizados en el centro, si fracasan las medidas correctoras o de resolución de conflictos, se aplicarán las medidas establecidas por la legislación de la infancia y la adolescencia.

Régimen Disciplinario

Normas de Convivencia

Las normas de convivencia representan un grado más en la concreción de los deberes del alumnado, de estudio y de respeto.

Para asegurar el normal desarrollo de las actividades del centro, las normas de convivencia que ha de cumplir y respetar el alumnado son las siguientes:

Asistir a clase y respetar los horarios establecidos

Es obligatoria la asistencia a clase en un 80% de las horas previstas para cada uno de los créditos / materias y es condición necesaria para la evaluación continua.

Este% puede variar en función de la naturaleza del crédito; en cualquier caso, el% quedará especificado en la programación del crédito.

Los alumnos que superan el 20% de faltas de asistencia permitidas en una materia, pierden el derecho a la evaluación continua y a las recuperaciones ordinarias de aquella materia y deben examinarse de todo el curso en recuperación extraordinaria (a final de curso) optando a una nota máxima de 5.

Inicio y finalización de las clases

Todas las clases empiezan a las horas en punto (XX: 00h) o media hora (XX: 30h) y finalizan según sean:

Retrasos

Llegar a clase puntual a clase es un deber del alumnado y debe procurar cumplirlo cada día.

El profesor pasará lista al inicio de cada clase y siempre que lo considere necesario, si se realiza algún cambio de instalación dentro de una misma materia.

Al alumnado que se incorpore con retraso en el inicio de la clase, sea la primera hora o cualquier otra se le considerará un retraso. El retraso se aplica en el momento en el que el profesor ha pasado lista y el alumno no ha respondido a su nombre.

En los retrasos el alumnado podrá solicitar su incorporación a la actividad docente. Si la incorporación del alumno perjudica el funcionamiento de la clase una vez comenzada, el profesor puede negarle la incorporación a clase. Si el profesorado considera que la actitud o comportamiento del alumnado no es adecuado, también puede negarle su incorporación a clase.

 

Ante una negativa del profesorado a incorporarse a clase por un comportamiento no adecuado, el profesorado recogerá los hechos en una hoja de incidencias (click edu) y remitirá al alumno a dirección.

 

Si el retraso en las clases es reiterativo, cada 3 retrasos en un materia se penalizará al alumno con una falta de asistencia a aquella materia en cuestión.

Faltas de asistencia ordinarias

Como norma general, todas las faltas de asistencia de un alumno son NO JUSTIFICADOS y entran a formar parte del 20% de no asistencia permitida dentro de un crédito.

Cada alumno es responsable de llevar el control de sus faltas de asistencia y retrasos. Este control se puede llevar a cabo consultando periódicamente la plataforma Click Edu.

Justificación de retrasos y faltas de asistencia ordinarias

Los retrasos y las faltas de asistencia ordinarias NO SE JUSTIFICAN ya que entran a contar dentro del 20% de faltas de asistencia permitidas dentro de cada materia.

Hasta que no se supere ese 20% de faltas de asistencia permitidas dentro de una materia, el alumno sigue optando a la evaluación ordinaria con nota máxima de 10.

Ausencia de larga duración

Sólo se consideran ausencias de larga duración si están debidamente justificadas según se indica a continuación, las siguientes:

-   Enfermedad: si el alumno no puede asistir a clase durante más 2 semanas consecutivas debe avisar al tutor mediante un mensaje a click edu y debe presentarle el justificante de la visita médica del primer día de la no asistencia y un informe que especifique los días de reposo previstos. Esta documentación se presentará como máximo dentro de los 5 días lectivos siguientes al primer día de la ausencia.

-  Operación y posterior reposo: es necesario presentar al tutor / a con un mínimo de 10 días lectivos de antelación el justificante de la programación de la operación y posteriormente debe presentar el justificante donde se especifique la duración de la baja / recuperación. Habría que especificar en el justificante si durante el período de recuperación se puede asistir o no a la escuela, y en caso de poder asistir, si el alumno podría realizar sesiones prácticas. Por último, hay que llevar a la escuela el justificante del alta médica una vez la recuperación haya finalizado y el alumno pueda volver a hacer vida normal en la escuela.

-    Otros: la dirección de la escuela se reserva el derecho de aceptar o no, otras ausencias de larga duración por motivos diferentes a los especificados anteriormente.

En los casos de ausencia de larga duración, la escuela propondrá una adaptación del currículo de cada materia que consistirá en:

 

Todas las adaptaciones curriculares que se realicen con motivo de una ausencia de larga duración, serán autorizadas por la dirección del centro.

Faltas de asistencia por expulsión del centro

Las faltas de asistencia cuando sean consecuencia de una expulsión de un alumno por apertura de expediente disciplinario serán consideradas a nivel de evaluación continua como faltas de asistencia no justificadas.

Durante el periodo de expulsión, el alumno tendrá derecho a presentar y presentarse a los ítems evaluativos que coincidan con los días de expulsión del centro.

Faltas de asistencia por motivos laborales

 

Los alumnos, antes de matricularse en cualquier ciclo, son conocedores del horario lectivo del ciclo formativo al que acceden y por tanto deben adecuar su horario laboral en el horario de la escuela.

 

Si un alumno tiene alguna incompatibilidad horaria y no puede asistir a las clases parcialmente o en su totalidad y acumula más de un 20% de faltas de asistencia por motivos laborales, perderá el derecho a la evaluación continua y deberá examinarse en recuperación extraordinaria.

Marcharse antes de la finalización de una sesión

 

El profesor es quien tiene la potestad de decidir cuando la sesión ha finalizado, hasta entonces los alumnos no pueden irse de clase.

 

No obstante, los alumnos que se vayan antes de la finalización (independientemente de la hora que se marchen y sea el motivo que sea) se les aplicará una falta de asistencia no justificada.

Faltas de asistencia para competiciones / entrenamientos

(deportistas de élite / alto nivel y de alta competición)

 

Dadas las características de los estudios, la escuela muestra especial atención a aquellos estudiantes que estén acreditados como deportistas de élite, a aquellos que se dediquen a la alta competición aunque no estén reconocidos por el CSD como élite o alto nivel y a aquellos que participen en competiciones escolares representando al centro.

 

Los alumnos que quieran acreditarse como deportistas de élite / alto nivel deberán presentar la solicitud en la secretaría de la escuela al inicio de cada curso escolar junto con la documentación de la matrícula, adjuntando la documentación que los acredite como tal (aparición en el BOE del año que quieren acreditar o un certificado de un organismo oficial) y el calendario de competiciones / entrenamientos de aquella temporada debidamente sellado por la entidad / club para el que compita.

 

Los alumnos que quieran acreditarse como deportistas de alta competición deberán presentar la solicitud en la secretaría de la escuela al inicio de cada curso escolar junto con la documentación de la matrícula, adjuntando un certificado del club / entidad por el que compiten y el calendario de competiciones / entrenamientos de aquella temporada.

 

En estos casos, se realizará una adaptación curricular equivalente a las horas de ausencia de clase. El hecho de ser reconocido como deportista de élite / alto nivel o de alta competición no exime al alumno de presentar las tareas evaluativas tanto en la evaluación ordinaria (continúa), como en la recuperación ordinaria, o de presentarse a los exámenes de recuperación extraordinaria.

 

Una vez reconocido el estudiante como deportista de élite o de alta competición, la adaptación curricular que se le aplicará será:

Faltas de asistencia para competiciones en representación de la Escuela Vitae

Los alumnos que quieran participar en una competición en representación de la Escuela Vitae y por este motivo tengan que faltar a algunas materias, deberán comunicarlo previamente a su tutor de grupo-clase.

Finalizada la competición, los alumnos que finalmente hayan participado en estas competiciones, deberán solicitar un justificante de ausencia por motivos de competición en representación de la escuela, en el departamento de la escuela "Gestión de Eventos".

En estos casos, la falta de asistencia quedará justificada y no entrará a formar parte dentro del 20% de faltas permitidas.

El hecho de competir en representación de la Escuela Vitae no exime al alumno de presentar las tareas evaluativas tanto en la evaluación ordinaria (continúa), como en la recuperación ordinaria, o de presentarse a los exámenes de recuperación extraordinaria.

Faltas de asistencia en días de evaluación

El alumno, conocedor de la fecha de la evaluación de ítems con anterioridad, debe gestionar las posibles faltas de asistencia programadas para que no coincidan con períodos evaluativos.

 

Si un alumno no asiste a clase un día en el que hay programada la evaluación en clase de un ítem, le quedará el item suspendido con una nota de 0, que hará media para la nota final de aquella evaluación. Si la media de la evaluación queda suspendida, el alumno tendrá que ir a la recuperación ordinaria de la parte de conceptos o procedimientos que haya suspendido.

Faltas de asistencia colectivas

Las decisiones colectivas adoptadas por el alumnado, en relación con su asistencia a clase, deben ser comunicados a la dirección del centro por los delegados y delegadas de cada grupo-clase, mediante la presentación de los documentos correspondientes en un plazo mínimo de 48 horas de antelación.

No tendrán la consideración de falta de asistencia cuando la decisión de ausencia colectiva sea resultado del ejercicio del derecho de huelga o protesta convocada por los sindicatos de estudiantes o por otras plataformas sindicales del ámbito docente.

En los casos de huelga o protesta convocada por los sindicatos de estudiantes, la documentación que cada grupo-clase debe presentar en secretaría es la siguiente:

Una vez recibido el comunicado de adhesión a la huelga, la dirección del centro evaluará la veracidad de la huelga y comunicará a los alumnos a través de los tutores de cada grupo-clase, del enterado y conformidad. Los tutores comunicarán el enterado y la conformidad antes de las 15h del día antes a la huelga.

En cualquier caso, el centro, haciendo vida normal, garantizará el derecho del alumnado  sobre la asistencia a clase a permanecer en el centro debidamente atendido por su profesorado.

Ante una falta de asistencia colectiva, el profesorado de la escuela impartirá la materia que ese día tenga programada durante el horario lectivo (independientemente del número de alumnos que asistan a clase).

No por el hecho de tener menos alumnos en clase, los profesores acabarán antes la sesión, aunque hayan terminado su temario antes de tiempo. En este caso, el profesor buscará una actividad alternativa para hacer.

Si un alumno decide irse antes de finalizar una clase, se entenderá como un acto voluntario por su parte y que por lo tanto está ejerciendo su derecho de reunión / huelga / protesta.

 

Si al inicio de una clase no asiste ningún alumno, el profesor deberá esperar 30 minutos, si pasado este tiempo, sigue sin venir ningún alumno, el profesor podrá marcharse.

Si no asiste ningún alumno en clase, el profesor, si así lo considera, puede dar por hecha la materia de ese día. En este caso, el profesor, deberá garantizar que aquella materia dada por hecha les llega a los alumnos, ya sea por click edu o bien durante el siguiente día de clase.

Si una falta de asistencia colectiva coincide con la evaluación de un ítem, esta falta deberá tratar según se indica en el apartado "faltas de asistencia en días de evaluación". Si la falta de asistencia colectiva implica a todo el grupo-clase, se priorizará que los exámenes teóricos o prácticos, se realicen antes de la semana 28 y no en la semana 28.1 (como indica el apartado "faltas de asistencia en días de evaluación ".

Faltas de asistencia del alumnado motivadas por la ausencia del profesorado

Ante la ausencia inesperada de algún/a profesor/a, se activará el protocolo de la sesión de emergencia.

La sesión de emergencia será dirigida y supervisada por un profesor que en ese momento se encuentre en el centro sin clase, o en su defecto, por el director del centro.

 

A aquellos alumnos que a pesar de haber venido al centro, decidan no asistir a la sesión de emergencia se les pondrá una falta de asistencia no justificada de aquella materia.

Participar en las actividades formativas previstas en la programación general del centro y realizar las tareas encomendadas por el profesorado

La participación hace referencia a aquel/la alumno/a que está en clase o bien, participando en una actividad fuera del centro prevista en la programación general del centro.

El alumnado/a ha de prestar atención a las explicaciones y a las actividades encomendadas, y no puede realizar otra actividad que no corresponda a la clase donde está presente, sin el permiso explícito del profesorado.

El alumnado tiene que utilizar el material, llevar la indumentaria requerida, hacer un buen uso del mobiliario y cumplir todas las normas que el equipo docente ha considerado imprescindibles.

El profesorado podrá no dejar participar al alumnado en una determinada actividad académica que requiera de otros conocimientos, actividades previas y / o de determinado material que el alumnado no ha empleado o no lo lleva de forma satisfactoria.

La escuela proveerá de todas las herramientas y recursos necesarios en el aula y las sesiones prácticas para que el alumnado pueda desarrollar correctamente el proyecto curricular del centro. El alumnado es responsable de llevar el material considerado de uso personal.

Uso del Click Edu

Click Edu se considera un aula virtual del centro, y por tanto, dadas sus características, cuando se utilice esta herramienta se deben cumplir las normas de convivencia que le puedan ser aplicadas.

Toda la comunicación entre el alumnado, el profesorado y los tutores/as se hará a través de click edu. Es deber del alumnado consultar diariamente la plataforma click edu para poder seguir el día a día de la escuela y de cada una de las materias de forma satisfactoria.

No consultar el clic edu, ni responder a los mensajes de los profesores/as o tutores/as durante dos o más semanas será motivo de convocatoria de reunión individualizada entre el tutor, alumno/a y, en su caso, familia.

No realización de las sesiones prácticas

La participación en las sesiones prácticas es obligatoria ya que forman parte del aprendizaje de la materia y por lo tanto se consideran imprescindibles para la adquisición de los conocimientos que marca el currículo.

Los alumnos que voluntariamente decidan no participar en las actividades prácticas tendrán una penalización de -1 puntos a descontar de la nota final de procedimientos de aquella evaluación. Esta penalización se puede reducir a 0,5 puntos si al finalizar la clase el alumno/a presenta una ficha de la sesión que cumple los requisitos mínimos establecidos según los estándares de ficha que se explica en la materia de metodología.

La ficha que elabora el alumnado, se presentará escrita a mano justo antes de finalizar la sesión y serán el propio alumnado quien la entregue. El profesor deberá corregir la ficha al momento e informar al alumno del resultado de la misma.

Lesión de larga duración

Una lesión de larga duración será contemplada a efectos de justificaciones de la misma forma establecida en el apartado "ausencias de larga duración" de la presente normativa.

Se consideran lesiones de larga duración (siempre con justificante médico que especifique la duración de la lesión), los siguientes supuestos:

 

En lesiones de larga duración, el alumnadovdeberá presentar el justificante de la visita médica del primer día de la baja y un informe que especifique los días de baja previstos.

Una lesión de larga duración que no permita al alumno realizar las actividades prácticas  y que supongan la realización de alguna actividad física, se llevará a cabo una adaptación curricular consistente en:

Si la ficha sesión no cumple los requisitos mínimos establecidos según los estándares de ficha que se explica en la materia de metodología, el alumno recibirá una penalización de 0,5 puntos a descontar de la nota final de procedimientos de aquella evaluación.

Respetar el ejercicio del derecho al estudio y la participación de sus compañeros y compañeras en las actividades formativas

Especialmente importantes son las actividades encomendadas por el profesorado que implican la colaboración con los compañeros/as y / o sean necesarias para cumplir con aspectos de prevención y seguridad personal o del grupo.

Actividades evaluativas en clase en grupo

Durante las sesiones, los profesores pueden asignar tareas a realizar en pequeños grupos de trabajo.

La composición de los miembros del grupo quedará a criterio del profesor en cuanto a si son los propios alumnos/as quienes eligen sus equipos de trabajo o es el profesor quien les asigna según sus necesidades.

Aquellas actividades realizadas en clase en grupo dotarán de la misma nota evaluativa a todo el grupo, salvo si algún alumno/a, por los motivos que sean, no participa satisfactoriamente en la actividad. En estos casos, el comportamiento de un alumno/a no puede afectar al resto de sus compañeros/as si estos están trabajando satisfactoriamente, y por tanto, el profesor sólo debe penalizar al alumno/a en concreto.

Un alumno que no participe satisfactoriamente de la realización de una actividad evaluativa en grupo, será automáticamente suspendido de ese ítem.

Actividades evaluativas fuera de clase en grupo

Los profesores pueden, dentro de su materia y siguiendo la programación de ésta, realizar  actividades evaluativas en grupo fuera del horario escolar.

La composición de los miembros del grupo quedará a criterio del profesor en cuanto a si son los propios alumnos/as quienes eligen sus equipos de trabajo o es el profesor/a quien los crea según sus necesidades. No obstante, se priorizará en que sean ellos/ellas mismos/as quienes elijan su equipo de trabajo, en actividades en las que sea necesario se reunirse fuera del centro, .

Aquellas actividades que se deban realizar en grupo fuera de la hora escolar, dotarán de la misma nota evaluativa a todo el grupo.

Si un alumno/a que forma parte de un equipo de trabajo, no participa de forma satisfactoria dentro de su equipo, éste lo comunicará al profesor/a de la materia en la mayor brevedad posible y sobre todo antes de que se cumpla la fecha de entrega de la actividad para que el profesorado tome las medidas adecuadas.

En los casos en que los propios alumnos hayan elegido sus equipos de trabajo, y uno de los compañeros/as no trabaje de forma satisfactoria, el profesorado retirará al alumno/a del equipo de trabajo y el resto del equipo deberá absorber las tareas que se le habían encomendado a este alumno/a para entregar la actividad 100% completada.

En los casos en que el propio profesorado haya asignado los grupos de trabajo, y uno de los compañeros/as no trabaje de forma satisfactoria, el profesorado retirará al alumno/a del equipo de trabajo y profesorado y equipo de trabajo pactarán cómo proceder con las tareas que se le habían encomendado a este alumno/a para perjudicar lo menos posible la elaboración de la actividad.

Los alumnos/as que sean retirados/as de un equipo, deberán entregar el 100% de la actividad por su cuenta en los plazos establecidos para poder ser evaluados/as de aquel ítem.

Respetar a los demás alumnos y la autoridad del profesorado

Respecto durante la realización de las actividades formativas

El alumnado debe tener presente que en el transcurso de la clase, el profesorado es quien representa la autoridad en el ejercicio de la docencia, por tanto, tiene el deber de respetar este ejercicio. Pudiendo reclamar sobre las actuaciones del profesorado cuando considere que lesionan sus derechos, de acuerdo con el procedimiento que establezca la presente normativa y la legislación vigente.

Para asegurar el normal desarrollo de las actividades durante la clase el alumnado debe cumplir con las siguientes normas de convivencia:

Respecto durante los períodos de recreo y antes y después de clase

Se aplicarán las mismas normas de convivencia que se aplican durante la realización de actividades formativas, y además:

Esforzarse en el aprendizaje y en el desarrollo de las capacidades personales

Esto se demuestra en el día a día realizando las actividades encomendadas con dedicación, atención, esfuerzo y respetando los plazos de entrega.

Medidas correctoras y sanciones

Aplicación de medidas correctoras y de sanciones

Se pueden corregir y sancionar los actos contrarios a las normas de convivencia del centro así como las conductas gravemente perjudiciales para la convivencia, tipificadas como falta, realizadas por el alumnado dentro del recinto escolar o durante la realización de actividades complementarias y prácticas en centros de trabajo.

Igualmente, pueden corregirse y sancionarse las actuaciones del alumnado que, aunque llevadas a cabo fuera del recinto escolar, estén motivadas o directamente relacionadas con la vida escolar y afecten a sus compañeros o compañeras u otros miembros de la comunidad educativa.

La imposición al alumnado de las medidas correctoras y de las sanciones que se prevén deben tener en cuenta el nivel escolar en que se encuentra y sus circunstancias personales, familiares y sociales, debe ser proporcionada a su conducta y debe contribuir al mantenimiento y la mejora de su proceso educativo.

Graduación de las medidas correctoras y de las sanciones

Para la graduación en la aplicación de las sanciones que corrigen las faltas mencionadas en el artículo 37.1 de la Ley de educación, se tendrán en cuenta los siguientes criterios:

  1. Las circunstancias personales, familiares y sociales y la edad del alumnado afectado.
  2. La proporcionalidad de la sanción con la conducta o acto que la motiva.
  3. La repercusión de la sanción en la mejora del proceso educativo del alumnado afectado y del resto del alumnado.
  4. La repercusión objetiva en la vida del centro de la actuación que se sanciona.
  5. La reincidencia o reiteración de las actuaciones que se sancionan.

A los efectos de graduar las medidas correctoras y las sanciones, deben tenerse en cuenta las siguientes circunstancias:

Se consideran circunstancias que pueden disminuir la gravedad de la actuación del alumnado:

  1. El reconocimiento espontáneo de su conducta incorrecta.
  2. No haber cometido con anterioridad faltas ni conductas contrarias a la convivencia en el centro.
  3. La petición de excusas o disculpas en los casos de injurias, ofensas y alteración del desarrollo de las actividades del centro.
  4. El ofrecimiento de actuaciones compensadoras del daño causado.
  5. La falta de intencionalidad.
  6. Cuando no se pueda llegar a un acuerdo de mediación para que la persona perjudicada no acepte la mediación, las disculpas del alumnado o el compromiso de reparación ofrecido, o cuando el compromiso de reparación acordado no se pueda llevar a cabo por causas ajenas a la voluntad del alumno o la alumna. Esta actitud debe ser considerada como circunstancia que puede disminuir la gravedad de su actuación.

Se deben considerar circunstancias que pueden intensificar la gravedad de la actuación del alumnado:

  1. Que el acto cometido atente contra el deber de no discriminar a ningún miembro de la comunidad educativa por razón de nacimiento, raza, sexo, religión o por cualquier otra circunstancia personal o social.
  2. Que el acto cometido comporte daños, injurias u ofensas a compañeros/as de edad inferior o  a los incorporados/as recientemente en el centro.
  3. La premeditación y la reiteración.
  4. Colectividad y / o publicidad manifiesta.

Conductas contrarias a las normas de convivencia y medidas correctoras

Conductas contrarias a las normas de convivencia

Deben considerarse conductas contrarias a las normas de convivencia del centro las siguientes conductas:

  1. Las faltas injustificadas de puntualidad o de asistencia a clase.
  2. Los actos de incorrección o desconsideración con los demás miembros de la comunidad escolar.
  3. Los actos injustificados que alteren el desarrollo normal de las actividades del centro.
  4. Los actos de indisciplina y las injurias u ofensas contra miembros de la comunidad escolar.
  5. El deterioro, causado intencionadamente, de las dependencias del centro, o del material de este o del de la comunidad escolar.
  6. Cualquier otra incorrección que altere el normal desarrollo de la actividad escolar, que esté tipificado en el apartado "normas de convivencia", y que no constituya falta según el presente reglamento.

Medidas correctoras

Las medidas correctoras que los reglamentos de régimen interior pueden prever son las siguientes:

  1. Amonestación oral y registro del aviso en el expediente del alumno/a.
  2. Comparecencia inmediata ante el o la jefe/a de estudios o del director o la directora del centro.
  3. Privación del tiempo de recreo.
  4. Amonestación escrita.
  5. Realización de tareas educadoras para el alumno o la alumna, en horario no lectivo, y / o la reparación económica de los daños causados al material del centro o bien al de otros miembros de la comunidad educativa. La realización de estas tareas no se podrá prolongar por un periodo superior a dos semanas.
  6. Suspensión del derecho a participar en actividades extraescolares o complementarias del centro por un período máximo de un mes.
  7. Cambio de grupo o clase del alumno o de la alumna por un período máximo de 15 días.
  8. Suspensión del derecho de asistencia a determinadas clases por un período no superior a cinco días lectivos. Durante la impartición de estas clases el alumno o la alumna debe permanecer en el centro efectuando los trabajos académicos que se le encomienden.

En función de la gravedad de la conducta contraria a las normas de convivencia, distinguiremos entre:

La acumulación de 3 avisos leves, conllevan un aviso grave y la acumulación de 2 avisos graves, conllevan un falta grave.

La imposición de las medidas correctoras previstas en las letras d), e), f), g) y h) del apartado anterior se comunicarán formalmente a los padres de los alumnos y alumnas, cuando estos son menores de edad.

Competencia para aplicar medidas correctoras

La aplicación de las medidas correctoras detalladas en el artículo anterior corresponde a:

  1. Cualquier profesor o profesora del centro, en el supuesto de las medidas correctoras previstas en las letras a), b) y c) del artículo anterior.
  2. La persona tutora, la persona jefe de estudios, el director o la directora del centro, en el supuesto de la medida correctora prevista en la letra d) del artículo anterior.
  3. El director o directora del centro, o la persona jefe de estudios por delegación de éste, el tutor del curso y la comisión de convivencia, en el supuesto de las medidas correctoras previstas a las letras e), f), g) y h) del artículo anterior.

Constancia escrita

Cualquier medida correctora que se aplique debe quedar constancia escrita, con la explicación de la conducta del alumno o de la alumna que la ha motivado.

Las medidas correctoras previstas en los apartados a), b) y c), quedarán registradas como incidencia en click edu. La persona encargada de registrar la incidencia en click edu, será aquella que imponga la medida correctora.

Las medidas correctoras previstas en los apartados d), e), f), g) y h) quedarán registradas como incidencia en click edu y además se elaborará un documento escrito que se archivará en el expediente del alumno/a previamente firmado por él/ella, el tutor/a, el director/a. También se informará a la familia y será necesario que ésta firme el documento de enterado, si el alumno es menor de edad o si siendo mayor de edad ha firmado el documento de comunicación con la familia. En estos casos, el documento también se enviará por email a las familias.

Prescripción

Los actos e incorrecciones consideradas conductas contrarias a las normas de convivencia de la presente normativa prescriben por el transcurso del plazo de un mes contado a partir de su comisión. Las medidas correctoras prescriben en el plazo de un mes desde su imposición.

Conductas gravemente perjudiciales para la convivencia en el centro, calificadas como falta, y sanciones

Conductas gravemente perjudiciales para la convivencia en el centro

Son sancionables como faltas, en los términos y con el procedimiento establecidos en este capítulo las siguientes conductas gravemente perjudiciales para la convivencia en el centro:

  1. Los actos graves de indisciplina y las injurias u ofensas contra miembros de la comunidad escolar que rebasan la incorrección o la desconsideración previstas en el apartado "conductas contrarias a las normas de convivencia".
  2. La agresión física o las amenazas a miembros de la comunidad educativa.
  3. Las vejaciones o humillaciones a cualquier miembro de la comunidad escolar, particularmente aquellas que tengan una implicación de género, sexual, racial o xenófoba, o se realicen contra el alumnado más vulnerable por sus características personales, sociales o educativas.
  4. La suplantación de personalidad en actos de la vida docente y la falsificación o sustracción de documentos y material académico.
  5. El deterioro grave, causado intencionadamente, de las dependencias del centro, de su material o de los objetos y las pertenencias de los demás miembros de la comunidad educativa.
  6. Los actos injustificados que alteren gravemente el desarrollo normal de las actividades del centro.
  7. Las actuaciones y las incitaciones a actuaciones perjudiciales para la salud y la integridad personal de los miembros de la comunidad educativa del centro.
  8. La reiterada y sistemática realización de conductas contrarias a las normas de convivencia en el centro.

Sanciones

Las  que pueden imponerse por la realización de alguna de las faltas expuestas en el artículo anterior son las siguientes:

  1. Realización de tareas educadoras para el alumno o la alumna, en horario no lectivo, y / o la reparación económica de los daños materiales causados. La realización de estas tareas no se puede prolongar por un periodo superior a un mes.
  2. Suspensión del derecho a participar en determinadas actividades extraescolares o complementarias durante un período que no puede ser superior a tres meses o al tiempo que falte para la finalización del correspondiente curso académico.
  3. Cambio de grupo o clase del alumno/a.
  4. Suspensión del derecho de asistencia al centro o/a determinadas clases por un período que no puede ser superior a quince días lectivos, sin que ello conlleve la pérdida del derecho a la evaluación continua, y teniendo que llevar a cabo determinados trabajos académicos fuera del centro. El tutor o tutora entregará al alumno/a o/a un plan de trabajo de las actividades que debe realizar y establecerá las formas de seguimiento y control durante los días de no asistencia al centro para garantizar el derecho a la evaluación continua.
  5. Inhabilitación para cursar estudios en el centro por un periodo de tres meses o por lo que reste para el fin del correspondiente curso académico si el período es inferior.
  6. Inhabilitación definitiva para cursar estudios en el centro en el que se ha cometido la falta.
  7. Inhabilitación definitiva para cursar estudios en cualquiera de los centros de las Escuelas Vitae.

Responsabilidad penal

La dirección del centro comunicará al ministerio fiscal y a la dirección de los Servicios Territoriales del Departamento de Educación y Universidades cualquier hecho que pueda ser constitutivo de delito o falta perseguible penalmente. Esto no será obstáculo para la continuación de la instrucción del expediente hasta su resolución y aplicación de la sanción que corresponda.

Cuando, de conformidad con la legislación reguladora de la responsabilidad penal de los menores, se haya abierto el correspondiente expediente a un o una menor por su presunta participación en daños a las instalaciones o al material del centro docente o por la sustracción de este material, y el menor o la menor haya manifestado al ministerio fiscal su voluntad de participar en un procedimiento de mediación penal juvenil, el director o la directora del centro, debe asistir en representación del centro a la convocatoria hecha por el equipo de mediación correspondiente, para escuchar la propuesta de conciliación o de reparación del menor y evaluarla.

Inicio del expediente

Las conductas consideradas gravemente perjudiciales para la convivencia del centro sólo podrán ser objeto de sanción con la previa instrucción de un expediente.

Corresponde al director o directora del centro formular, por propia iniciativa o/a propuesta de cualquier miembro de la comunidad escolar, los expedientes al alumnado.

El inicio del expediente se acordará en el plazo más breve posible, en cualquier caso no superior a 10 días desde el conocimiento de los hechos.

El director o directora del centro ha de formular escrito de inicio del expediente, el cual debe contener:

  1. El nombre y apellidos del alumno o de la alumna.
  2. Los hechos imputados.
  3. La fecha en la que se realizaron los hechos.
  4. El nombramiento de la persona instructora y, en su caso por la complejidad del expediente, de un secretario o secretaria. El nombramiento de instructor/a recaerá en la Dirección General Docente y el de secretario o secretaria en su caso, en el tutor del grupo del alumno al que se le abre el expediente.

Notificación

La decisión de inicio del expediente se notificará a la persona instructora, al alumno o/a la alumna y, cuando éste sean menores de edad, a sus padres.

El alumno o la alumna, y sus padres, si éste es menor de edad, pueden plantear ante el director o la directora la recusación de la persona instructora nombrada, cuando pueda inferirse falta de objetividad en la instrucción del expediente, en los casos previstos en el apartado anterior. Las resoluciones negativas de estas recusaciones deberán ser motivadas.

Sólo quienes tengan la condición legal de interesados en el expediente tienen derecho a conocer su contenido y documentos en cualquier momento de su tramitación.

Instrucción y propuesta de resolución

La persona instructora, una vez recibida la notificación del nombramiento, realizará las actuaciones que estime pertinentes para el esclarecimiento de los hechos acaecidos así como la determinación de las personas responsables.

Una vez instruido el expediente, la persona instructora formulará propuesta de resolución. Esta propuesta deberá contener:

  1. Los hechos imputados en el expediente.
  2. Las faltas que estos hechos pueden constituir (previstas en el apartado de "conductas gravemente perjudiciales para la convivencia en el centro").
  3. La valoración de la responsabilidad del alumno o de la alumna con especificación, en su caso , de las circunstancias que pueden intensificar o disminuir la gravedad de su actuación.
  4. Las sanciones aplicables (expuestas en el apartado "sanciones").
  5. La especificación de la competencia del director o directora para resolver.

Previamente a la redacción de la propuesta de resolución se practicará, en el plazo de 10 días, el trámite de vista y audiencia. En este plazo el expediente debe estar accesible para que el alumno o la alumna y sus padres, si es menor de edad, puedan presentar alegaciones así como aquellos documentos y justificaciones que estimen pertinentes.

Medidas provisionales

Cuando sea necesario para garantizar el normal desarrollo de la actividad del centro, en incoarse un expediente o en cualquier momento de su instrucción, la dirección del centro, por propia iniciativa o/a propuesta del instructor o instructora y oída la comisión de convivencia, podrá adoptar la decisión de aplicar alguna medida provisional con fines cautelares y educativos.

Pueden ser medidas provisionales el cambio provisional de grupo, la suspensión provisional del derecho de asistir a determinadas clases o actividades o del derecho de asistir al centro por un período máximo de cinco días lectivos.

En caso de que el alumno o alumna sea menor de edad, estas medidas se han de comunicar a sus padres.

El director o directora puede revocar en cualquier momento, las medidas provisionales adoptadas.

En casos muy graves, y después de una valoración objetiva de los hechos por parte del instructor o la instructora, el director o directora y oída la comisión de convivencia, de manera muy excepcional y teniendo en cuenta la perturbación de la actividad del centro, los daños causados y la trascendencia de la falta, puede prolongar el periodo máximo de la suspensión temporal, sin llegar a superar en ningún caso el plazo de quince días lectivos.

Cuando las medidas provisionales comporten la suspensión temporal de asistencia al centro, el tutor entregará al alumno o alumna un plan detallado de las actividades que debe realizar y establecerá las formas de seguimiento y control durante los días de no asistencia para garantizar el derecho a la evaluación continua.

Cuando la resolución del expediente conlleve una sanción de privación temporal del derecho de asistir al centro, los días de no asistencia cumplidos en aplicación de la medida cautelar se considerarán a cuenta de la sanción a cumplir.

Resolución del expediente

Corresponde al director o directora del centro, oída la comisión de convivencia, en el caso de conductas que en la instrucción del expediente se aprecien como muy gravemente contrarias a las normas de convivencia, resolver los expedientes e imponer las sanciones que corresponda.

La dirección del centro comunicará a los padres la decisión que adopte a los efectos que éstos, si lo creen conveniente, puedan solicitar en un plazo de tres días su revisión por parte de la Dirección General Docente, el cual puede proponer las medidas que considere oportunas.

La resolución del expediente debe contener los hechos que se imputan al alumno o alumna, su tipificación en relación con las conductas enumeradas en el apartado "conductas gravemente perjudiciales para la convivènvia del centro" y la sanción impuesta.

Cuando se haya solicitado la revisión por parte de la Dirección General Docente, es necesario que la resolución mencione si ésta ha propuesto medidas y si éstas se han tenido en cuenta en la resolución definitiva.

Asimismo, se hará constar en la resolución el plazo de que dispone el alumno o alumna, o sus padres en caso de minoría de edad, para presentar reclamación o recurso y el órgano al que se debe dirigirse.

La resolución se dictará en un plazo máximo de un mes desde la fecha de inicio del expediente y se notificará al alumno o alumna, y a sus padres, si es menor de edad , en el plazo máximo de 10 días.

Contra las resoluciones del director o de la directora del centro se puede presentar reclamación ante la Dirección General de las Escuelas Vitae en el plazo de cinco días, la cual se debe resolver y notificar en el plazo máximo de diez días, y contra esta resolución las personas interesadas pueden interponer, en el plazo máximo de un mes, recurso de alzada ante el director o directora general de los servicios territorial.

Las sanciones acordadas no pueden hacerse efectivas hasta que se haya resuelto el correspondiente recurso o haya transcurrido el plazo para su interposición.

Aplicación de las sanciones

Cuando se impongan las sanciones previstas en los apartados d), e) y f) del apartado "sanciones", el director o la directora del centro, a petición del alumno o de la alumna, puede levantar la sanción o acordar su readmisión en el centro, previa constatación de un cambio positivo en su actitud.

Responsabilización por daños

El alumnado que intencionadamente o por negligencia cause daños a las instalaciones del centro educativo o/a su material o lo sustraiga está obligado a reparar el daño o/a restituir lo que haya sustraído.

En todo caso, la responsabilidad civil corresponde a los padres en los términos previstos en la legislación vigente.

Prescripción

Las faltas tipificadas en el apartado "conductas gravemente perjudiciales para la convivencia en el centro" de este reglamento de régimen interno, prescriben por el transcurso de un plazo de tres meses contados a partir de su comisión. Las sanciones prescriben en el plazo de tres meses desde su imposición.

La Mediación como proceso educativo de gestión de conflictos

Definición

La mediación escolar es un método de resolución de conflictos mediante la intervención de una tercera persona, con formación específica e imparcial, con el objeto de ayudar a las partes a obtener por ellas mismas un acuerdo satisfactorio.

Principios

La mediación escolar se basa en los siguientes principios:

  1. La voluntariedad, según la cual las personas implicadas en el conflicto son libres de acogerse o no a la mediación, así como de desistir en cualquier momento del proceso.
  2. La imparcialidad de la persona mediadora que debe ayudar a los participantes a alcanzar el acuerdo pertinente sin imponer ninguna solución ni medida concreta ni tomar parte. La persona mediadora no puede tener ninguna relación directa con los hechos que han originado el conflicto.
  3. La confidencialidad, que obliga a los participantes en el proceso a no revelar a personas ajenas la información confidencial que obtengan, salvo en los casos previstos en la normativa vigente.
  4. El carácter personal, que supone que las personas que toman parte en el proceso de mediación deben asistir personalmente a las reuniones de mediación, sin que se puedan valer de representantes o intermediarios.

Ámbito de aplicación

El proceso de mediación puede utilizarse como estrategia preventiva en la gestión de conflictos entre miembros de la comunidad escolar, aunque no estén tipificados como conductas contrarias o gravemente perjudiciales para la convivencia en el centro.

Se puede ofrecer la mediación en la resolución de conflictos generados por conductas del alumnado contrarias a las normas de convivencia o gravemente perjudiciales para la convivencia del centro, a menos que se dé alguna de las siguientes circunstancias:

  1. Que la conducta sea una de las descritas en el apartado b) o c) de las conductas gravemente perjudiciales para la convivencia en el centro, y se haya utilizado violencia o intimidación, o la descrita en el apartado h) del mismo apartado.
  2. Que se haya utilizado el proceso de mediación en la gestión de dos conflictos con el mismo alumno, durante el mismo curso escolar, cualquiera que haya sido el resultado de estos procesos.

Se puede ofrecer la mediación como estrategia de reparación o de reconciliación, una vez aplicada una medida correctora o una sanción, a fin de restablecer la confianza entre las personas y proporcionar nuevos elementos de respuesta en situaciones similares que se puedan producir.

El proceso de mediación

Inicio de la mediación

El proceso de mediación se puede iniciar a instancia de cualquier alumno, para aclarar la situación y evitar la posible intensificación del conflicto, o por ofrecimiento del centro, una vez detectada una conducta contraria o gravemente perjudicial para la convivencia, de acuerdo con lo establecido en los ámbitos de actuación de la mediación.

Si el proceso se inicia durante la tramitación de un procedimiento sancionador, el centro debe disponer de la confirmación expresa del alumno o alumna, y, si es menor, de sus padres, en un escrito dirigido al director o directora del centro donde conste la opción por la mediación y la voluntad de cumplir el acuerdo al que se llegue.

En este caso, se detiene provisionalmente el procedimiento sancionador, se interrumpen los plazos de prescripción y no se pueden adoptar las medidas provisionales recogidas en esta normativa, o bien se suspende provisionalmente su aplicación si ya se hubiesen adoptado.

Desarrollo de la mediación

Si la demanda surge del alumnado, el proceso de mediación será gestionado, a petición de éste, por personas de la comunidad educativa previamente acreditadas como mediadores o mediadoras.

Si el proceso se inicia por la aceptación del ofrecimiento de mediación hecho por el centro, el director o la directora propondrá, en el plazo máximo de dos días hábiles, una persona mediadora, de entre los padres, madres, personal docente y personal de administración y servicios del centro, que dispongan de formación adecuada para conducir el proceso de mediación de acuerdo con los principios establecidos en los principios de la mediación.

El director o la directora también puede designar un alumno o una alumna para que colabore con la persona mediadora en las funciones de mediación si lo considera conveniente para facilitar el acuerdo entre los implicados. En todo caso, la aceptación del alumno o de la alumna es voluntaria.

La persona mediadora, después de entrevistarse con el alumno o la alumna, se pondrá en contacto con la persona perjudicada para exponerle la manifestación favorable del alumno o de la alumna de resolver el conflicto por la vía de la mediación y para escuchar su opinión con respecto al caso. Cuando se hayan producido daños a las instalaciones o al material de los centros educativos o sustraído este material, el director o directora del centro o la persona en quien delegue debe actuar en el proceso de mediación en representación del centro.

Si la persona perjudicada acepta participar en el proceso de mediación, la persona mediadora debe convocar un encuentro de las personas implicadas en el conflicto para concretar el acuerdo de mediación con los pactos de conciliación y / o de reparación a que quieran llegar.

Finalización de la mediación

Los acuerdos tomados en un proceso de mediación se recogerán por escrito.

Si la solución acordada incluye pactos de conciliación, ésta se llevará a cabo en el mismo acto. Sólo se entiende producida la conciliación cuando el alumnado reconozca su conducta, se disculpe ante la persona perjudicada y ésta acepte las disculpas.

Si la solución acordada incluye pactos de reparación, se debe especificar a qué acciones reparadoras, en beneficio de la persona perjudicada, se compromete el alumnado y, en menor, sus padres y, en qué plazo se llevará a cabo. Sólo se entiende producida la reparación cuando se lleven a cabo, de forma efectiva, las acciones reparadoras acordadas. Estas acciones pueden ser la restitución del bien material, la reparación económica del daño o la realización de prestaciones voluntarias, en horario no lectivo, en beneficio de la comunidad del centro.

Si el proceso de mediación se lleva a cabo una vez iniciado un procedimiento sancionador, producida la conciliación y, si las hubiera, cumplidos los pactos de reparación, la persona mediadora lo comunicará por escrito al director o directora del centro y la instructor del expediente formulará la propuesta de resolución de cierre del expediente disciplinario.

Si el proceso de mediación finaliza sin acuerdo, o si se incumplen los pactos de reparación por causas imputables al alumno o la alumna o sus padres, la persona mediadora lo comunicará al director o directora del centro con el fin de iniciar la aplicación de medidas correctoras o el procedimiento sancionador correspondiente. Si el proceso de mediación se lleva a cabo una vez iniciado un procedimiento sancionador, el director o directora del centro ordenará la continuación del procedimiento sancionador correspondiente. Desde este momento, se reanuda el cómputo de los plazos previstos y se pueden adoptar las medidas provisionales previstas.f

Cuando no se pueda llegar a un acuerdo de mediación para que la persona perjudicada no acepte la mediación, las disculpas del alumno o la alumna o el compromiso de reparación ofrecido, o cuando el compromiso de reparación acordado no se pueda llevar a cabo por causas ajenas a la voluntad del alumno o la alumna, esta actitud debe ser considerada como circunstancia que puede disminuir la gravedad de su actuación, de acuerdo con lo dispuesto en la presente normativa.

La persona mediadora puede dar por terminada la mediación en el momento que aprecie falta de colaboración en uno de los participantes o la existencia de cualquier circunstancia que haga incompatible la continuación del proceso de mediación de acuerdo con los principios establecidos en este título.

El proceso de mediación se debe resolver en el plazo máximo de quince días desde la designación de la persona mediadora. Las vacaciones escolares de Navidad y de Semana Santa interrumpen el cómputo del plazo.