La prosa romántica.

La prosa romántica es el género que menos destaca de la época del Romanticismo, la poesía o el teatro tienen mucha más importancia. Se generan tres géneros en prosa, la novela histórica, el costumbrismo y la novela de misterio.

En la novela histórica la acción se sitúa generalmente en la Edad Media. Los hechos que suceden a los protagonistas se encuentran situados dentro de un acontecimiento o momento histórico real, pero no aspiraban a reconstruir los hechos con exactitud sino a representar en esos ambientes los conflictos e intereses románticos. Se mezcla la ficción y la historia, que nace fruto de la evasión y del gusto por lo lejano.

El autor europeo más importante que compone novela histórica es Walter Scott, con obras como Rob Roy e Ivanhoe. Otros autores son Alejandro Dumas, con Los tres mosqueteros, Víctor Hugo, que compone Los miserables y Mary Shelley, famosa por su novela Frankenstein. El autor más importante de la novela histórica en España es Enrique Gil y Carrasco, conocido especialmente por El Señor de Bembibre, una de las mejores novelas históricas españolas y mantiene las características propias del género, entre las que destaca el trágico final. La obra se sitúa en la Castilla del siglo XIV, y tiene como trasfondo histórico  los conflictos con la Orden del Temple. Gil y Carrasco realiza una crítica de la España contemporánea al autor a través de un paralelismo con lo ocurrido en la obra.

El costumbrismo está ligado a la actualidad de la época y el desarrollo del periodismo. Es una tendencia artística en la que la obra busca reflejar las costumbres de la sociedad. Los autores costumbristas, a pesar de ser románticos, hablan de la realidad con distancia y objetividad, que se refleja incluso en el hecho de firmar con seudónimos. El costumbrismo se considera un antecedente del realismo.

Se divide en cuadro de costumbres, que es un tipo de texto breve que muestra acciones sencillas de la vida cotidiana con personajes reales y creíbles en los que predomina la descripción de los personajes y los lugares y se defiende lo tradicional frente al progreso; artículo de costumbres (periodístico); artículos políticos; artículos de crítica literaria.

Dentro del costumbrismo destaca Larra, máximo representante de esta nueva corriente. Larra combinó distintos tipos de artículos: los artículos de costumbres, en los que  Larra retrata de forma crítica y satírica situaciones y personajes de la época, intentando poner en evidencia los rasgos más ridículos mediante la ironía. Estos artículos tienen por lo general una disposición tripartita:

En los artículos políticos analiza la complicada situación política del momento de acuerdo a sus ideologías. En ellos critica a los conservadores, carga contra la censura y defiende la libertad de expresión; en los artículos de crítica literaria, Larra considera que la literatura debe cumplir una función social de educación del público. Además, un recurso muy utilizado en el género costumbrista consiste en que los autores firmaran sus artículos con un seudónimo, el más conocido de Larra fue Fígaro. Algunas de sus obras más importantes son Vuelva usted mañana, El casarse pronto y mal, La Nochebuena de 1836, El castellano viejo, Yo quiero ser cómico, Modos de vivir que no dan de vivir, El café, Lo que no se puede decir, no se debe decir.

El mundo de misterio se concreta en España en lo que son las leyendas de Bécquer. Este género es fruto del gusto romántico por el misterio y el sentimiento. Las leyendas de Bécquer tratan los temas de la búsqueda de los ideales de la mujer, del arte musical y del amor, y el poder de lo sobrenatural (la noche, ambientes fantásticos, descripción de elementos sensoriales). Bécquer combina estilos, hace muchas descripciones, hace insistencia en las descripciones sensoriales, usa recursos para producir diferentes ambientes, utiliza el paisaje como proyección de sentimientos y usa diversos registros lingüísticos. Al igual que los Artículos de Larra, las leyendas de Bécquer mantienen una estructura similar:

  1. Comienza con una introducción en primera persona en la que Bécquer cuenta una experiencia personal que ha ocurrido en el sitio que está
  2. Cuerpo central, dividido por episodios, donde se nos cuenta la historia
  3. Un epílogo, que se sitúa tiempo después de lo ocurrido en la historia

Las leyendas más destacadas son El Monte de las Ánimas, Los ojos verdes y Rayo de luna, Maese Pérez el organista, El Miserere, El Cristo de la calavera.

Como conclusión, podemos afirmar que la prosa no es precisamente el género con mayor importancia del Romanticismo. No obstante, encontramos autores y obras importantes y es el Romanticismo el movimiento que ve nacer el periodismo, y con él, el artículo de opinión, como género literario.