Gotas de vida sin atar, muchas cosas escritas y aún más por contar.

Gotas de vida sin atar, cuando eres capaz de mirarte y ver un reflejo de tu sueño al despertar. Cada mañana, aunque las gotas pesen en tu espalda, si quieres vivir sonriendo solo tienes que hacer brillar las moléculas de tus ojos y cada vez que mires lo más deseado, sabrás que esa es tu vida, esos tus recuerdos, en sí, esa nuestra esencia.

Esencia que se romperá con un sueño de tu vida. Cada vez que pase será porque tu corazón ha hablado y, entonces, nunca morirá esa gota. Y si se rompe, el agua es muy flexible, como nuestra sonrisa. Aunque esté en el suelo, miremos alrededor de nuestra naturaleza para sonreír. Mirar una mañana aunque sea desde abajo. Es solo una posición de la que tenemos que estar orgullosos porque es solo eso.

Las gotas de nuestra esencia permanecerán vivas mientras no las dejemos caer. Yo no lo haré, porque hay mucha naturaleza que mirar y no hay nada más bonito que seguir haciendo mas grande tu vida sonriendo.