ENSAYO DE LA DANZA

“LOS NEGRITOS MOZOS DE QUIPÁN – CANTA”

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15 DE JULIO DEL AÑO 2010

Es una danza grupal, típica de la Villa de Quipán provincia de Canta, que se baila durante los días: 25,26,27 y 28 de diciembre, con motivo de la fiesta de la Navidad. Esta singular danza aún no se halla muy difundida.

I ORIGEN. - como se sabe los negros llegaron al Perú, en condición de esclavos, a mitad del siglo XVI, para suplir a los indios en las labores del campo, generalmente en la costa.

Estos se agruparon en verdaderas “cofradías”, para evocar según sus usos y costumbres a sus dioses paganos, y, al convertirse al cristianismo, para rendir pleitesía al Niño Dios, aprovechando los días libres o el permiso que les otorgaba sus amos anualmente, en la pascua de la Navidad y de la Adoración de los Reyes Magos.

Sobre la entronización de esta hermosa danza negroide, en el acervo folklórico de Quipán, no hay nada escrito hasta la fecha. Sin embargo, recopilando algunas tradiciones orales, podemos asegurar que fue llevado por los viajeros que frecuentaban las ex haciendas de los valles próximos de la Costa (Chillón y Chancay), estilándose vernacularmente, según la idiosincrasia del lugar, tal como las hemos heredado de nuestros ancestros.

Es necesario también acotar que, antes de la guerra con Chile, visitó Quipán una comparsa de negros mozos de la ex – hacienda de Aucallama que deslumbró a los del lugar con sus bailes, como si fueran de otro mundo.

II INTEGRANTES. – En la conformación del conjunto Artístico se deja traslucir el sistema miliciano y el rigor impuesto a la peonada, en la época colonial, como vamos a describirlo. Intervienen en el grupo, en orden jerárquico los siguientes personajes:

El Mayor, o jefe del conjunto, al que se guarda respeto y obediencia. Este viste pulcramente de civil, terno de color oscuro, lleva un pañuelo blanco en el bolsillo de la solapera; ostenta cruzando el busto una hermosa banda peruana, bordada con hilos dorados y adornada de lentejuelas, cubre la cabeza con un sombrero de paño y porta un bastón encharralado con puño y monogramas metálicos, que es símbolo de mando.



La Marica, es la esposa del mayor, muy distinguida por las regias prendas que usan, completadas con preciosas joyas (aretes, collares, etc.), cubren su espalda con un pañuelon color oscuro y se ponen un sombrero fino macora, con cinta ancha y listón negro adornado con hermosas flores naturales o artificiales. A veces cargan un muñeco caracterizado de negrito, al que miman, para el deleite de los espectadores.

El Capitán, es el que cuida el orden o disciplina. Viste gallardamente de militar, con quepí orlado y galones en los antebrazos; lleva polaina o vendaje color verde palta en las piernas. Usa un fuete o chicote trenzado de cuero presado, que sirve para castigar a lo negritos que hacen mal las tareas.

El Caporal, como su nombre indica, es el negro más diestro del grupo, que dirige las tareas de sus compañeros. Se caracteriza por usar casaca de cuero o saco oscuro con correa ancha al cinto, gorro con ribetes y una borla vistosa al centro. Cubre sus pantorrillas con vendas color negro o verdusco, y también utiliza el chicote para enseñar o dirigir las tareas.

Los Negritos, generalmente son 4 o 6 y son los que realizan las tareas, de allí su nombre (negritos de tarea). Pareciera que fueran reclutas o licenciados por la indumentaria que usan; pantalón color cake, casaca o saco oscuro, correaje al cinto, quepí, vendaje oscuro en las piernas y chicote con los que hacen las tareas, que ordenan el caporal o el capitán.

III LA COREOGRAFIA. -En los inicios, los integrantes de esta danza “sui generis”, de la Villa de Quipán, lo hacían pintándose la cara con pintura negra o betún y con el correr del tiempo se reemplazó con las caretas de badana negra. Esta danza se desenvuelve al compás de las cuerdas del arpa de un competente profesional en el arte, que se caracteriza de paisano, y comprende dos fases:

El Pasacalle, común en toda danza vernacular, es cadenciosos desplazamiento de los danzarines por las calles del centro poblado, que se inicia en la madrugada del 25 de diciembre para adorar al Niño Jesús o para su presentación en los escenarios y lugares públicos.

Los negritos lo hacen en fila india, encabezado por el Capitán, seguido del caporal, los Negritos de tarea y cerrando la fila el Mayor y su Marica, quienes saludan cordialmente al público.

La Mudanza, es el desenvolvimiento armónico del cuerpo o “tareas” que son verdaderas pruebas acrobáticas. Luego de la presentación en conjunto, alternan con el mejor estilo, el Capitán con el Caporal, al centro de los negritos que tratan de imitarlos. El primero realizará, con elegancia pruebas de flexiones de las extremidades, extensión y torsión del tronco a pie firme. El segundo efectuará otras pruebas similares y de suspenso,



valiéndose, además de los pies, las manos, la cabeza, los codos y las rodillas sobre el suelo.

Los demás negritos tendrán que hacer, en forma grupal, todas las pruebas realizadas, ya que, por el capitán o caporal, en los intermedios respectivos, cuidadosamente vigilados por el capitán, quien castigará a los que no lo hacen.

Alrededor del grupo bailan, abrazados o separados, el mayor con la marica, con garbo y donaire; no faltando el humorismo, la galantería y hasta los besitos volados de la picaresca marica.

Eventualmente, se representan en el escenario uno o más negros viejos, vestidos estrafalariamente y con sus argumentadas ocurrencias satíricas y jocosos chistes, hacen la alegría de los espectadores.

IV TAREAS. - Las principales facetas o “tareas” que ejecutan los “Negritos mozos” de Quipán, únicos en su género en la provincia de Canta, son las siguientes:

1) La vuelta al mundo, consiste en que rítmicamente el negrito, al son de la música, llega a pararse de cabeza y gira, dándose una vuelta completa, con las piernas flexionadas o extendidas en alto.

2) El trompo, es una prueba semejante al anterior. El negrito al estar de cabeza, flexiona las piernas sobre los codos y con la ayuda de las manos se da una vuelta como si fuera un trompo.

3) El caracol, es una difícil prueba que consiste en la flexión del tronco haciendo pasar la cabeza, entre las piernas, hacia atrás y luego volver a la posesión inicial

4) La caída suicida, es una espectacular tarea en la que el danzarín hace la torsión del tronco y pausadamente trata de hacer llegar la cabeza al suelo, con la ayuda de las manos.

5) El avión humano, es otra prueba, no menos difícil, en que el negro suspende el peso de todo su cuerpo sobre sus manos, y, con las piernas bien extendidas y suspendidas en el aire, trata de avanzar hacia adelante a los acordes de las sonoras notas musicales.

Estas “tareas”, verdaderas pruebas acrobáticas, entre otras, son las de mayor suspenso que debe dominar a cabalidad el Caporal, que por algo es el más diestro del conjunto, y que los negritos deben aprender.

V EL CONCURSO. - El día 28 de diciembre “día de los santos inocentes” es el día señalado para el concurso de negritos.



Después del desayuno, todos los conjuntos de negrito realizan, para poder tomar parte en el concurso, una faena comunal de Limpia de la Acequia Casiguirge, que resguarda el centro poblado de las inundaciones en la época lluviosa. Así mismo, con gran recogimiento, acompañan la bajada de las cruces de los diferentes caminos del lugar, cuyos “Cachahuayes” o sociedades lo hacen pomposamente acompañados de bandas de música.

En la tarde se concentran las autoridades, los conjuntos de negritos y el público en la plaza principal, para disfrutar presenciando el interesante concurso grupal e individual de los negritos, ante un competente jurado integrado por personas que conocen del arte, que tendrán a no dudar una delicada y ardua labor.

En primer lugar, concursan los maestros arpistas. Luego y por sorteo se efectúa el concurso grupal de los conjuntos que se presentan, evaluándose la presentación uniformidad y corrección de las pruebas para proclamar el mejor conjunto del año.

A continuación, se procede al concurso de individuales, entre los grupos, en el orden siguiente: Mayores, Maricas, Capitanes, Caporales y Negritos. Cada cual a su libre discreción demostrará las destrezas de las poses y/o pruebas que más dominan para ser ungidos campeones en sus rangos. Los triunfadores se harán acreedores se los premios de estímulos, ante la algarabía general.

VI EL DESPACHO. - Durante la noche de este día se hace la “negreada”, que consiste en disfrazar a las esposas de los danzarines o a las hermanas (si son solteros) con su indumentaria y bailar como tales. El día siguiente se prepara un buen desayuno y almuerzo como despedida hasta el próximo año. Y en la tarde se sale a las afueras del pueblo, a los caminos que se dirigen a los valles de la costa, ataviados de flores y “hualgas” y bailando pasacalles y huaynos, simulando el regreso de donde vinieron, con el que se requiere demostrar la procedencia de esta danza típica del pueblo de Quipán.

Ensayo del profesor. Manuel Apolonio Zavala Campos.