Al Ayuntamiento de Madrid

A la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena

 

 

Hace un año y medio la ciudadanía organizada recuperó un edificio que estaba perdido para la ciudad. Un antiguo bien público de propiedad municipal, Centro de Salud y sede de la UNED, donde se daba servicio público en esos dos pilares del Estado de Bienestar que son la educación y la sanidad, había sido regalado a Emilio Ambasz, un arquitecto amigo del Partido Popular, para que construyera un museo dedicado a su persona. Este ejemplo casi perfecto de la economía del saqueo al que se ha sometido a la propiedad pública mediante las privatizaciones, se revirtió, no desde la institución municipal, sino mediante un proceso de autoorganización ciudadana.

 

¿Qué habría pasado con este edificio si miles de personas no lo hubiéramos recuperado para nuestra ciudad? ¿En qué agenda o discurso público aparecía el edificio de Prado 30 antes de ser recuperado? No fue gracias al actual gobierno municipal que este edificio sigue en pie. Fue un acto de desobediencia lo que transformó un espacio legalmente reconocido pero ajeno a cualquier mecanismo de legitimidad democrática en un espacio abierto a la ciudadanía. El trabajo que durante meses realizó La Ingobernable para denunciar y poner el foco sobre un pelotazo que hasta entonces había pasado desapercibido abonó el terreno de la opinión pública sobre el que se legitimó el gobierno municipal para rescindir la cesión a Ambasz. De no haber sido por los movimientos sociales que lo recuperaron, muy probablemente, este inmueble estaría ya demolido y hoy se estaría levantando el museo del amigo de Aznar. El expolio a nuestra ciudad habría sido, si cabe, más profundo de lo que es hoy.

 

En el año 2015, en plena campaña electoral, la hoy alcaldesa Manuela Carmena enfatizaba que «cuando en nuestra ciudad surge un fenómeno que no tiene un cauce institucionalizado, siempre nos preguntamos, antes de censurar, prohibir, limitar, por qué surge» (declaraciones). Queremos creer que estas declaraciones no son meras palabras vacías y que reflejan una posición política en la que se reconoce que la legalidad vigente es a menudo incapaz de captar lo nuevo que emerge de la ciudadanía organizada, reconociendo y poniendo en valor el aporte social que estas manifestaciones tienen. Sobre la base de estas declaraciones previas a la existencia de La Ingobernable, siempre hemos estado dispuestas a un diálogo con la propiedad del edificio, el Ayuntamiento de Madrid.

 

En numerosas ocasiones hemos trasladado a este Ayuntamiento y, en concreto, a la alcaldesa y a los cargos que tienen competencia en la gestión del edificio de Gobernador, esta disposición al diálogo, diálogo público y abierto, transparente, entre dos agentes políticos de la ciudad: uno, la propiedad del edificio, el otro, el Centro Social La Ingobernable.

 

La Ingobernable es una de esas realidades existentes capaz de llegar allí donde el mercado y el Estado no son capaces de hacerlo en una ciudad dominada por el poder inmobiliario, las presiones especuladoras y la privatización de lo público. Su autonomía con respecto al mercado hace posible poner en el centro a las personas y no a la lógica del beneficio. Esta autonomía hace posible también su dimensión de ‘laboratorio ciudadano’, un espacio donde las vecinas de Madrid puedan poner en práctica reglas basadas en la autogestión, la horizontalidad y el apoyo mutuo. Un espacio basado en la apertura y las prácticas colectivas desde las que poder revertir las desigualdades de la ciudad.

 

Por todo esto, creemos que es el momento de que el Ayuntamiento de Madrid reconozca lo que de facto está ocurriendo: que el Centro Social La Ingobernable es ya un agente más en nuestra ciudad, poniendo en valor las prácticas que desde hace un año suceden en este edificio del barrio de las Letras.

 

Instamos al Ayuntamiento de Madrid, en concreto a su alcaldesa y a los cargos con competencia sobre la gestión del edificio, a que especifique este reconocimiento en una reunión de carácter formal junto con otros agentes de la ciudad. Una reunión pública y abierta, como no podría ser de otra manera, pues ambas características son consustanciales a las formas de hacer democrático de La Ingobernable.

 

En este sentido os invitamos a una reunión el martes 6 de noviembre a las 11h en La Ingobernable.

 

Para confirmar asistencia, enviarnos información previa o cualquier otra cuestión que consideréis, nuestro contacto es bienvenida@ingobernable.net

 

 

Madrid, 17 de octubre de 2018, Centro Social La Ingobernable