Mucho por ganar: Únanse al aquelarre lésbico
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@despotricandode
Un manifiesto de las Lesbianas de la Munda
Dirigido a todas las mujeres:
Somos Lesbianas de la Munda, una grupa de mujeres lesbianas de distintos territorios de la tierra que en 2022 y que ante la creciente toma de conciencia feminista decidimos que es momento de reflexionar –de cara al día internacional de la mujer trabajadora– sobre distintos temas que nos convocan. A partir de esa toma de conciencia sentimos la necesidad de contagiar este entusiasmo a otras mujeres, especialmente lesbianas, que deseen compartir con otras distintos procesos creativos que den inicio a una nueva forma de vivir nuestra existencia.
Sabemos que no empezamos de cero, hemos en realidad adquirido una conciencia feminista, nutrida por todos los aportes realizados por las mujeres que nos antecedieron. Deberíamos tener presente todo su conocimiento, sobre todo el de las radicales, las lesbianas, si quisiéramos hablar realmente de una toma de conciencia feminista radical, no dejando estructuras sin analizar por el camino.
Empezaremos por recapitular lo que todas deberíamos tener ya claro llegado este punto:
-Sabemos lo que hace el opresor, conocemos nuestra opresión, el patriarcado sigue operando y una de sus principales metas es mantener el control sobre nosotras; tenemos que escapar del opresor y sus sistemas de control, separarnos de él.
-Nos mantienen unidas al opresor a través de la heterosexualidad como régimen y sus instituciones.
-La heterosexualidad implica un conjunto de violencia sexual, económica y simbólica al que las mujeres somos expuestas y que a veces se normaliza por el adoctrinamiento en dos instituciones misóginas:
→ La pornografía, promovida desde el liberalismo sexual: a las mujeres se les hace creer que deben desear a los hombres y que su placer reside en la sexualidad creada por ellos. Desde esta mentalidad se exponen a las peligrosas prácticas del coito, el BDSM, etc. Todo esto es un engaño para mantener a las mujeres disponibles sexualmente para los hombres y bajo el yugo del riesgo de embarazo y/o necesidad de aborto que las ata a los opresores en la institución de la familia.
→ El amor romántico, que promueve la abnegación de las mujeres y la idealización de las relaciones con el opresor como las únicas capaces de dar felicidad y una vida plena a las mujeres. El amor al opresor siempre es contrario a la propia integridad, y las mujeres feministas lo viven como una contradicción y una insatisfacción enigmática, manteniendo unas dinámicas que buscan reconocimiento y apoyo en aquellas personas que son incapaces de ver a las mujeres como mujeres y no como producto de la ideología patriarcal (objeto femenino de deseo/desprecio).
Para mantener todo esto funcionando, los opresores (los hombres) tienen que hacer que las mujeres vean imposible relacionarse con el mundo de un modo no-heterosexual: se nos borra a las lesbianas:
El fenómeno trans no es el único que ha borrado el significado profundo de ser lesbiana, con anterioridad se han generado conceptos innatistas y humanistas que pretenden despolitizar nuestra existencia. Actualmente el concepto de la orientación sexual pretende naturalizar las relaciones de las mujeres con los hombres y presentar la existencia lésbica como algo carente de agencia, un don o una maldición del destino.
Las lesbofeministas y feministas lésbicas rechazamos este concepto y este nuevo intento del sistema por definirnos de un modo limitador y discapacitante.
Toda mujer puede llegar a ser lesbiana.
Ser lesbiana siempre tiene un componente de elección, de afirmación positiva.
La existencia lésbica es la base para una vida libre de la opresión de los hombres, por tanto debería ser reconocida en el movimiento por sus potencialidades y, en función de eso, movilizarse hacia ella.
La existencia lésbica es la que permite ver a las mujeres en su totalidad, sin restringirnos a nosotras mismas ni a las demás unos sentimientos, relaciones y cuidados que la heterosexualidad como institución y el patriarcado como sistema nos exigen que reservemos para los hombres.
El amor a las mujeres debería ser la base del movimiento feminista y por tanto consideramos que de un modo u otro, el feminismo es inherentemente lésbico.
Como feministas debemos identificar todas las instituciones que nos mantienen atadas al opresor, y esto pasa necesariamente por aquellas que mantienen viva la esfera privada que ellos crean para explotarnos y aislarnos, y la principal encargada de esto es la heterosexualidad.
Vivimos en un momento histórico de diversas crisis por la implosión del patriarcado, que es insostenible, en el que esas instituciones intentan más que nunca controlar a las mujeres para mantener así la imagen de estabilidad de su sistema.
Al tomar conciencia vemos que estamos participando en una sociedad que va en nuestra contra. Las lesbianas llamamos a abandonar la complacencia y combatir todas las instituciones opresivas que han sido normalizadas:
En vista de todos estos factores en juego y del estado del mundo que nos dejan los hombres a través de su necrofilia, sentimos que las mujeres estamos metidas en una rueda, reproduciendo el sistema que nos oprime y que destruye el mundo en un intento por sobrevivir que finalmente sólo contribuye a perpetuar toda destrucción.
Desde esa necesidad de salir de ese sistema, de ese círculo vicioso, las lesbianas llamamos a dirigir la mirada a las demás mujeres.
Necesitamos un separatismo capaz de mantener la vida de las mujeres sin tener que recurrir a la explotación extractivista de otras o a las estructuras de poder arrebatado de los hombres. Necesitamos poder desarrollarnos sin reforzar a cada paso nuestro debilitamiento, sin darle más poder a nuestros opresores.
Para esto, lo fundamental es dejar de ver a los hombres como únicos garantes de nuestra felicidad o placer o de un sentido de coherencia y progreso cultural. Dejar de ver a su sistema como el único que aporta una posibilidad de desarrollar la vida, en lo relacional, económico e ideológico.
Hay en nuestra historia precedentes de mujeres que crearon una multitud de espacios para vivir plenamente entre, con y para las mujeres. Está en nuestras manos combatir el neoliberalismo patriarcal que actualmente se usa para intentar desarmar esas iniciativas, y seguir construyendo la posibilidad de unos espacios en los que las mujeres podamos desarrollarnos plenamente en nuestras muchas capacidades como personas, formar nuestra sociedad y nuestra cultura, sin la subordinación al patriarcado ni a ninguno de sus subproductos.
Dirijamos la mirada hacia otras mujeres y mirémonos a nosotras mismas. Sólo así conseguiremos que nuestros esfuerzos por mantener el modo de vida diseñado por los hombres -que nos mata y consume a diario- cesen como consecuencia de la toma de conciencia lésbica y feminista. Confiemos en nuestra capacidad creativa, volquemos nuestros esfuerzos, nuestras ideas y nuestro accionar en construir algo pensado por y para nosotras.
Las lesbianas feministas, lesbofeministas y feministas lésbicas, no nos sentimos representadas por unas marchas que piden reformas e inclusión en el sistema misógino y necrófilo de los hombres. Sentimos que las mujeres que no han examinado la heterosexualidad desde el feminismo vuelven a dar más lugar a las narrativas de los hombres y a los propios hombres que a nosotras, sus hermanas que denunciamos las violencias que sufrimos todas.
Sentimos que importan más los sentimientos de hombres que fetichizan la feminidad que el hecho de que nos impongan la lesbomisoginia hasta el punto de llevarnos a la disforia, la automutilación y el rechazo a ser mujeres.
Sentimos que importa más hacer que no se sienta amenazado el varón del que se espera (por condicionamiento patriarcal) placer sexual y una atención y cuidados mediocres, que hacer sentirse seguras a las mujeres que identifican claramente a los hombres como agentes de violencia, como opresores. Que se ignoran nuestros testimonios de agresiones, desprecios, femicidios y lesbomisoginia y se prioriza la normalización de la pareja y todo el sistema heterosexual, hasta dentro del feminismo. Que no se respeta el carácter de organización inherentemente separatista del feminismo radical ni siquiera en los espacios que se llaman feministas radicales.
Sentimos que nuestras hermanas situadas en la heterosexualidad siguen dando la espalda a nuestro amor también por ellas. Que hablan con la voz de los hombres cuando interpretan nuestra llamada a examinar la heterosexualidad como ataque, cuando lo que estamos haciendo es facilitar que amplíen su conciencia feminista desde nuestra visión exclusiva de ciertos fenómenos del patriarcado; cuando interpretan nuestra invitación a amarnos entre las mujeres como una incitación o hasta una agresión sexual, tratándonos con eso como si fuésemos hombres, cuando a lo que estamos llamando es a valorar lo que somos las mujeres y lo que tenemos que ofrecer y a no esperarlo de los opresores, a reconocer sus mentiras y sus sistemas de explotación; sentimos que hablan con la voz de los hombres cuando no son capaces de identificarse con nosotras y prefieren proyectar una igualdad imaginaria con los hombres que nunca llega a la posibilidad de amarnos entre mujeres, de ser lesbianas, de vivirse mujeres como nosotras nos vivimos: sin subordinarnos a los hombres en absolutamente nada.
Como lesbianas, y pese a todos estos obstáculos que se nos hacen profundamente dolorosos cuando vienen de parte de otras mujeres y absolutamente peligrosos cuando se trata de las maniobras de los hombres, queremos romper nuestro silencio para así encontrarnos las unas a las otras y que otras puedan unírsenos.
Como dijo Sheila Jeffreys en su último viaje a España en el que fue invitada a hablar de feminismo lésbico, cuando en los 70 las mujeres se encontraban con una comunidad de mujeres lesbianas feministas vibrante, la energía que desprendían las mujeres, las potencialidades e ideas de las mujeres, era algo en sí mismo erótico. Las mujeres que llegaban a esa comunidad muy pronto veían que podían amar a las mujeres, que las mujeres no eran la performatividad vacía que les exigía el patriarcado, y eso las hacía amarlas y acompañarse unas a las otras. Como dijo Sheila Jeffreys, necesitamos esa comunidad de cientos de miles de lesbianas para poder cambiar el mundo. Como dijo Audre Lorde, el eros lésbico nos hace ver las diferencias entre nosotras como el lugar desde el que construir, crecer y acompañarnos. Como dijo Adrienne Rich, no podemos olvidar nuestra capacidad intrínseca de amar a las mujeres.
Llamamos a todas las mujeres a considerar qué es lo que está en juego para las mujeres en un 2022 profundamente misógino y necrófilo. Lo poco que perder y lo mucho por ganar que tenemos las mujeres si nos unimos para construir.
Como lesbianas, por último, queremos dirigirnos a las demás lesbianas:
Queremos recordar que lo que nos mantiene en esta existencia no es sólo el amor a otras mujeres, sino la identificación con nosotras mismas por sobre los requerimientos y las coacciones del sistema patriarcal.
Pese a que entendemos como una necesidad el que todas las mujeres puedan encontrar una comunidad lésbica desde la que construir un Afuera del patriarcado, sabemos que para que esta se establezca primero tenemos que sacar al patriarcado de entre nosotras, lo cual se acelera entre lesbianas, y se obstaculiza cuando intervienen mujeres que de un modo u otro traen consigo a los hombres. Además, después de presenciar cómo los tentáculos de los opresores se extienden hasta el "movimiento feminista" que perpetúa el borrado, desprecio y las violencias hacia las lesbianas, vemos como una situación de emergencia el encontrar espacios seguros para nosotras.
Es por eso que las Lesbianas de la Munda llamamos a todas las lesbianas con conciencia feminista a unirse a sus hermanas lesbianas desde esa conciencia, teniendo en mente que esta unión es algo político y que en sí misma está constituyendo un cambio profundo de la realidad y las potencialidades de todas las mujeres como conjunto.
Que estamos haciendo una Revolución/Utopía.
Y que sólo necesitamos dejar de creer en ellos y sus mentiras y creer en nosotras de manera práctica para lograr materializar una Munda donde las mujeres nos demos la libertad a nosotras mismas.
Queremos convocarnos a un separatismo que logre ser liberador. Que constituya de manera práctica esa Otra Munda.
De cara a este 7M, día de la visibilidad lésbica en algunos de nuestros territorios, y a este 8M, las llamamos, lesbianas, a reunirse antes y después de las marchas y presentarse así como bloques, bajo el símbolo de la labrys para poder identificarse; o a rechazarlas frontalmente y buscar otros lugares de encuentros con lesbianas si sienten que las marchas son hostiles para con ustedas y/o inútiles. Las invitamos a hacer sus propias acciones tal como muchas de las integrantes de Lesbianas de la Munda vamos a hacer, a llamar a las mujeres a su alrededor a tomar conciencia de la pieza clave en el patriarcado que es la heterosexualidad, a iniciar sus propias agrupaciones de coordinación, concienciación y construcción lésbica.
Las llamamos a sacar el orgullo real de ser lesbianas, el que viene del conocimiento de que con nosotras traemos la posibilidad de otra munda, una libre de la violencia de los hombres y llena de la amora de las mujeres.
Las animamos a seguir creando conciencia feminista y lésbica.
Sigamos creando lazos, rompiendo cadenas.
* grooming: Son conductas desarrolladas por un adulto, generalmente varón, que buscan ganarse la confianza y el efecto de niñas y/o niños para lograr después con ello abusar de ella/él sexualmente u obtener material de contenido sexual.
En la redacción de este manifiesto han participado mujeres integrantes del grupo ilimitado que trasciende el tiempo y el espacio, Lesbianas de la Munda, entre ellas: Tabata Spinster, Elfa Paola, Ananda Castaño, Luciana de Lesbos, Belén Noir, Carolina H, Carolina Pérez, Giulliana y gloooorrrr.
Este manifiesto está nutrido del testimonio, los escritos y el estudio de las que nos precedieron, destacando a las Radicalesbians, Monique Wittig, Mary Daly, Sheila Jeffreys, Marilyn Frye, Audre Lorde, Adrienne Rich, Margarita Pisano, Adriana Guzmán, Victoria Sendón de León y muchas otras mujeres que nos inspiran y acompañan.
~Todas las mujeres están invitadas a compartir este manifiesto, adherirse a él como firmantes si son lesbianas o agrupaciones que integran y dan voz a las lesbianas, e imprimirlo para su uso en marchas o cualquier tipo de acción feminista.~
Se adhieren a este manifiesto:
1. Agrupación (Re)acción Lésbica (España)
2. Colectiva Pibas por la Abolición (Argentina)
3.Tabata Spinster (México)
4.Luciana de Lesbos (Argentina)
5.Ananda Castaño (España)
6.Belén Noir (Argentina)
7.Carolina H.(Uruguay)
8.Carolina Pérez (Uruguay)
9.Giulliana (Uruguay)
10.gloooorrrr (España)
11.Elfa Paola (Argentina)
12. Grupo de autoconciencia y divulgación Reflexión Lésbica (Internacional)
13.Linda Madrid (Colombia)
14.andy_womon (España)
15.Vega (España)
16.Estela M. (España)
17.Pausitar (Ecuador)
18.Claudia Escobar (Chile)
19.Nicolle Solano Betancourt (Colombia)
20.Laura Sofía Salamanca (Colombia)
21.Lea (Argentina)
22.María Isabel (Colombia)
23.Madeleyng Gómez (Colombia)
24.Renda Luna (Argentina)
25. Colectiva Feminista Radicales en Mendoza (Argentina)
26.Marianela (Argentina)
27.Marina Pérez (España)
28.Erika M. (Argentina)
29.Dinoadri (España)
30.Silkleite (Argentina)
31.Maria Roa (Colombia)
32.Ana García (España)
33.Michelle B (México)
34.Isabella Zea (Perú)
35.Melanie Nicole (Argentina)
36.Camila Dibueno (Uruguay)
37.Inti Davyt (Uruguay)
38.Nahomi Daniela (Yucatán)
39.La Amazona de Artemisa de la flor de Belladona (España)
40.Titina (México)
41.Carolina Taffoya (México)
42.Judit Abarca (Iruñea)
43.Fátima Flores (México)
44.Lizete Hernández (México)
45.Cecilia (Uruguay)
46.Melina Pérez (Colombia)
47.Valentina Viera (Uruguay)
48.Yess Sánchez (México)
49.Jimena R. (México)
50.Nü Shu (México)
51.Gis.elle1995 (México)
52.Isis Schinzel (Brasil)
53,Maribel Alonso (México)
54.Analía Flores (Uruguay)
55.Julieta P. (Uruguay)
56.Camila R. (Uruguay)
57.María Fernanda Rodríguez (México)
58. Podcast Sapataria (Brasil)
59.Giulliana (Chile)
60.Ángela P. (España)
61.Desi df (España)
62. Memória Lésbica (Brasil)
63.Monalisa (Brasil)
64.Lisiane Andriolli Danieli (Brasil)
65.Estela Moreno (México)
66.Erika Palma (México)
67.Valentina (Uruguay)
68.Lilian Modotti (México)
69.Audry Butch (México)
70.CarolinaTaffoya (México)
71.Pamela Xkanlol (México, CDMX)
72.Ariana Gómez (Argentina)
73.luradfem_ (España)
74.Carlota Murillo (México)
75.Alba B. A. (España)
76.Sandra Muñoz (España)
77.Sofía Cisneros (México)
78.Ana M. (España)
79.Rayén Mancilla Lorca (Chile)
80.Daimara Villafaña (México)
81.Sofía Meloni (Uruguay)
82.Esther Evangeline Cannard Fernandez (Francia)
83. Labris Colectiva Feminista (México)
84.Claudia Elisa Blengio (México)
85.glorihadjewitch (France)
86. Sanguines - Les Sœurs Rouges (France)
87.Orphise Sauvage (France)
88.Sarah Labrys (UK)
89. Get the L Out UK (UK)
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