A continuación, podemos observar dos imágenes que representan cómo era la península Ibérica en la era primaria y cómo ha evolucionado hasta la era terciaria. Falta resumir la evolución geológica

En la primera imagen vemos como la península está formada por grandes macizos de roca granítica originadas por la orogenia herciniana hace aproximadamente 300 millones de años, cuando se produce el choque de las placas euroasiática y africana.

Podemos identificar los grandes macizos como el hespérico situado en la parte más occidental, el catalano-balear en el noreste penínsular y el bético-rifeño al sureste. Estos grandes macizos se van erosionando a lo largo de la era primaria y secundaria, pasando de grandes cordilleras como eran en la era primaria a macizos antiguos y finalmente a mesetas o zócalos. Es así como se constituye la gran meseta situada en la zona más occidental de la península. Además, a lo largo de la era secundaria se van depositando materiales sedimentarios, principalmente caliza, en los rebordes oriental de la meseta y las fosas marinas pirenaica y bética al noreste y sureste de la península, respectivamente.

En la segunda imagen,

Todo este material acumulado finalmente se pliega en la era terciaria con la orogenia alpina al chocar nuevamente las placas euroasiática y africana, formando cordilleras de plegamiento en los rebordes de la meseta, de tipo intermedio, y en las fosas marinas, cordilleras alpinas, diferenciadas por entre sí por la altitud, estás últimas más altas. Asimismo, la tectónica de placas provoca que la meseta no se pliegue sino que se falle o fracture, al estar formada la meseta de un material tan duro como es el granito, haciendo que unos bloques de la meseta se eleven, rejuveneciéndose y volviendo a ser dando origen a los macizos antiguos como por ejemplo el macizo galaico o el sistema central, y otros se hundan formando depresiones o cuencas como las depresiones del Duero, Tajo y Guadiana. También, paralelas a las cordilleras de plegamiento alpinas, Pirineos y las Béticas, se forman por descompresión las depresiones del Ebro, paralela a la cordillera pirenaica, y la depresión del Guadalquivir paralela a las cordilleras Béticas, dejando como resultado la segunda imagen donde ya se puede apreciar una Península Ibérica más unificada y similar a la actual. Se te  ha olvidado hacer referencia la segunda imagen y describirla.