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DESARROLLO SEXUAL DE LOS 3 A LOS 5 AÑOS

FORMACIÓN DE HÁBITOS ALIMENTARIOS Y DE ESTILOS DE VIDA SALUDABLES

 

Dirigido a docentes y otros adultos significativos que atienden niños y  niñas entre 0 y 6 años.

 

 

LA PROMOCIÓN DE HÁBITOS SALUDABLES EN EDUCACIÓN INICIAL

 

¿Qué es un Hábito?

 

Es un mecanismo estable que crea destrezas o habilidades, es flexible y puede ser utilizado en varias situaciones de la vida diaria.

El proceso de formación de hábitos en los niños y las niñas, se basa en la construcción de rutinas en las cuales es importante que los adultos tengan en cuenta los siguientes aspectos:

 

ü Definir cuáles son los hábitos que serán objeto del proceso de enseñanza-aprendizaje: cómo, cuándo y dónde practicarlos.

ü Estructurar los pasos o secuencias a seguir para su adecuada implementación y práctica constante en la vida diaria.

ü Dar a conocer la importancia y las ventajas de su práctica oportuna y constante, por parte de los(as) niños(as) y la familia.

 

Los hábitos conforman las costumbres, actitudes, formas de comportamientos que asumen las personas ante situaciones concretas de la vida diaria, las cuales conllevan a formar y consolidar pautas de conducta y aprendizajes que se mantienen en el tiempo y repercuten (favorable o desfavorablemente) en el estado de salud, nutrición y el bienestar. Por ejemplo lo que los padres y adultos comen a diario conformará parte de las preferencias o hábitos que el niño y la niña aprenderá gradualmente por imitación.

 

 

Algunos ejemplos de hábitos saludables:

 

. Práctica de higiene bucal: cepillado y uso del hilo dental.

. Higiene personal: baño diario y lavado de las manos.

. Alimentación: lactancia materna, consumo de una alimentación variada y balanceada en la cantidad y calidad adecuada, desde el embarazo y en las sucesivas etapas de desarrollo del niño y la niña.

 

 

2. Beneficios

 

La promoción, formación y consolidación de los hábitos alimentarios y estilos de vida saludables de forma sistemática contribuye a:

 

ü Prevenir desde las primeras etapas de la vida la aparición de trastornos y enfermedades vinculadas con la alimentación y nutrición, que se pueden manifestar a corto plazo y posteriormente en la edad escolar, adolescencia y hasta en la edad adulta.

 

ü Lograr que los conocimientos en materia de salud, nutrición y estilos de vida saludables sean adaptados al nivel de aprendizaje de los niños, las niñas, docentes y adultos significativos, para su aplicación en la rutina escolar, familiar y en la comunidad.

 

ü Formar rutinas que favorezcan una relación alimentaria sana y estimulen actitudes positivas de los niños y las niñas hacia una alimentación saludable.

ü Valorar y aprender las pautas de conducta y actitudes que contribuyan a estimular la protección y cuidado responsable de su salud integral.

ü        Fomentar el bienestar integral y seguridad alimentaria de la familia y de cada uno de sus integrantes, especialmente los niños y las niñas.

 

 

3. Habilidades desarrolladas con la práctica de los hábitos saludables

 

El hogar, el maternal, el preescolar y la comunidad ofrecen una gama de estímulos generadores de experiencias, que brinda a los niños y las niñas la oportunidad de intercambiar experiencias, formar hábitos y desarrollar las siguientes habilidades:

 

ü Estimular el conocimiento de su cuerpo y las funciones de eliminación.

ü Explorar el entorno y contribuir al buen desenvolvimiento en los diferentes espacios e instalaciones, tanto del comedor como las áreas sanitarias:

 

. Abrir y cerrar la llave del agua al lavarse las manos o bañarse.

. Hacer uso racional del agua y otros recursos.

. Usar toallas limpias o papel absorbente para secarse las manos.

. Utilizar los cubiertos, la servilleta, el plato y el mantel, al comer.

. Enjuagar el cepillo de dientes, abrir y cerrar el tubo de crema dental.

. Guardar debidamente los implementos utilizados.

 

 

4. La interrelación humana y el ambiente son elementos que propician la formación de hábitos alimentarios y estilos de vida saludables.

La formación de hábitos alimentarios y estilos de vida saludables es un proceso interactivo en el que es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

 

. Acciones dirigidas a la formación de hábitos saludables.

. Rol de los adultos como mediadores y agentes modeladores.

. El ambiente humano y físico que rodea el momento de las comidas y la práctica de los hábitos saludables.

 

Es más fácil consolidar los hábitos saludables de manera temprana, antes que los niños y las niñas adquieran comportamientos negativos, ya que cambiar los conocimientos, las actitudes, valores y patrones de comportamiento inadecuados toma mucho más tiempo y exige también un orden o estrategia metódica, si se quiere alcanzar resultados positivos.

 

Acciones dirigidas a la formación de hábitos saludables

Es importante que los niños y las niñas vivencien experiencias que les permitan avanzar en la  consolidación de hábitos saludables. En este sentido se sugiere considerar los siguientes aspectos:

. Motivarles y explicarles en su lenguaje los pasos a seguir para practicar los hábitos, haciendo énfasis en los beneficios que éstos brindan a la salud y bienestar integral.

. Sensibilizar a los niños y las niñas en cuanto a la importancia de tomar decisiones oportunas en relación al cuidado responsable de su salud y los efectos que estas pueden producir.

. Intercambiar opiniones, escuchar sus preguntas, sugerencias, agrado o aceptación, ya que los niños y las niñas pueden actuar como comunicadores, proporcionando a los padres y a la familia nueva información que mejore sus condiciones de vida.

. Mostrar de manera práctica las indicaciones de los pasos a seguir durante la rutina diaria para formar hábitos saludables. Los niños y las niñas comprenden mejor mirando el cómo hacer, que simplemente escuchando. Por ejemplo: es importante que el adulto les enseñe mediante el modelaje permanente, el hábito en vivo; también puede ofrecer información gráfica, en forma de láminas para explicar los pasos de un hábito. (ver ejemplo del hábito del lavado de las manos, el cepillado y uso del hilo dental, en las páginas siguientes).

 

 

5. El hábito del lavado de las manos

ü  Abrir cuidadosamente la llave del agua.

ü  Mojarse las manos con agua, desde las muñecas hasta las puntas de los dedos, haciendo un uso racional del agua y las instalaciones.

ü  Enjabonarse bien las manos y las uñas.

ü  Restregarse las manos, especialmente entre los dedos.

ü  Usar un cepillo para las uñas (de ser posible).

ü  Enjuagarse con agua limpia, dejando que el agua corra desde las muñecas hasta los dedos.

ü  Secarse las manos con un paño limpio o toalla de papel y cerrar con cuidado la llave del agua.

 

 

6. El cepillado

Es importante que los adultos modelen y apoyen al niño y la niña en la práctica de un correcto cepillado dental, la cual debe practicarse al levantarse, después de las comidas y meriendas y al acostarse, utilizando para ello crema dental que contenga flúor. El cepillado es uno de los factores más importantes para que la familia goce de salud bucal, para ello es fundamental que los adultos y adolescentes participen activamente y sean ejemplo para los más pequeños/as. Además, es divertido hacerlo parte de la rutina diaria de la familia. A continuación se sugiere una serie de pasos para su adecuada práctica.

 

1. Utilizar poca cantidad de crema dental.

2. No mojar el cepillo antes de cepillarse.

3. Enjuáguese la boca antes de iniciar el cepillado.

4. Los movimientos deberán hacerse en forma de barrido; de arriba hacia abajo en el maxilar superior y de abajo hacia arriba en el maxilar inferior.

5. El cepillo deberá colocarse a nivel de las encías produciendo un movimiento vibratorio antes de iniciar el barrido.

6. Realizar el cepillado en forma ordenada y por zonas, limpiando todas las áreas del diente.

7. Lavar el cepillo con agua limpia, sacudirlo y guardarlo en sitio no contaminado.

 

Rol de los adultos como mediadores y agentes modeladores de los hábitos saludables:

 

Los adultos representan modelos a seguir por los niños y las niñas mediante sus acciones, lenguaje y actitud, marcan la pauta de acción en el desarrollo oportuno de las rutinas y actividades que contribuyen a formar hábitos saludables. Estos tienen en sus manos la oportunidad de brindar una gran variedad de experiencias para enriquecer el aprendizaje de hábitos y vigilar que se den las condiciones e interacciones apropiadas, en torno a este proceso.

 

Es importante que los adultos observen su actitud y la de quienes rodean a los niños y a las niñas y verificar qué mensajes les están transmitiendo, mediante los hábitos que practican en su vida diaria. Por ejemplo, si los padres no consumen o no conocen una variedad de alimentos en el hogar, probablemente al niño o la niña, no le guste comer algunos alimentos necesarios para su crecimiento y desarrollo.

 

El ambiente humano y físico que rodea el momento de las comidas y la práctica de los hábitos saludables:

 

Las condiciones y/o vínculos que se establecen entre los niños, las niñas y su entorno (físico y socio afectivo) en el momento de las comidas, son fundamentales para lograr una relación de intercambio positivo que estimule la enseñanza-aprendizaje de hábitos alimentarios y estilos de vida saludables. Para crear un ambiente humano cálido y positivo es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

 

. Responder de manera afectuosa y positiva a las necesidades que expresen los niños y las niñas.

. Tomar el tiempo suficiente para alimentarlos y a su vez darles muestras de afecto, como cantarles una canción, o conversar con ellos en relación a su alimentación, haciendo de las comidas momentos amenos para compartir.

Fuente: http://www.unicef.org/venezuela/spanish/educinic9.pdf

INTERNET SEGURA, Descargar aquì

BULLYING O MATONEO ESCOLAR

 

En 1985 el psicólogo noruego Dan Olweus, definió como bullying a las situaciones de intimidación y agresión dirigidas hacía un estudiante, el cual se encuentra expuesto a esto de manera frecuente y durante un tiempo.

Para hablar de bullying es necesario que exista lo siguiente:

·        Que la agresión hacía un estudiante sea de manera intencionada.

·        Existencia de desequilibrio en poder y fuerza.

·        Que la agresión sea de manera continua y por un periodo de tiempo prolongado.

·        El estudiante que es agredido, es incapaz de defenderse y/o decir algo al respecto.

Tipos de bullying

·        Físico: Se da a través de cualquier tipo de golpes, como patadas, puños, empujones. Es sumamente relevante entender que esto puede aumentar y pasar al nivel sexual, donde las niñas y niños pueden ser tocados de si su consentimiento.

Asimismo, existe una agresión física indirecta que se encuentra dirigida a las pertenencias del estudiante.

·        Verbal: Se presentan amenazas, insultos, apodos, burlas por origen étnico, aspectos físicos u orientación sexual.

·        Relacional: Consiste en el aislamiento o exclusión del estudiante agredido.

·        Ciberbullying: Actualmente, las redes sociales se han convertido en un espacio donde también se hace bullying. Amenazas, insultos, burlas por medio de mensajes, fotografías o videos, hacen que sea absolutamente necesario controlar este tipo de medios.

 

Consecuencias:

En el caso del agresor, se encuentra que generalmente aprenden a establecer vínculos agresivos con las personas, incluso tienen conductas delictivas.

Los estudiantes agredidos, son propensos al fracaso escolar, niveles elevados de ansiedad, depresión o fobia escolar. Pueden desarrollar una baja autoestima y experimentar distanciamiento hacía sus amigos y familiares. En casos extremos, la situación puede llegar al suicidio.

Señales de alarma:

·        Golpes o caídas inexplicables.

·        Libros o cuadernos en muy mal estado.

·        Deterioro del rendimiento escolar.

·        Se niegan a hablar sobre asuntos del colegio.

Recomendaciones:

Es muy importante que los niños o adolescentes víctimas del matoneo escolar alerten a sus padres, docentes y directivos de la institución, quienes deben tomar serias medidas.

 

AURA MARIA GUTIERREZ

Psicologa Liceo Merani

¿Qué es la intimidación escolar?

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Risaralda Sin Pólvora

Evítese Sanciones

Padres permisivos: ¿Cuán importante es saber poner límites a los hijos?

Domingo 01 de septiembre del 2013 | 08:16

El miedo a ser mal padre o las carencias sufridas en el pasado llevan a muchos a ser generosos y complacientes con los niños.

Hay que conectar a los niños con la realidad. (Internet)

Así como hay padres fríos y severos, hay padres que son todo lo contrario. Permisivos. Generosos en exceso. Todo ello sin medir las consecuencias. Según la psicoterapeuta Ximena Castro de Quantrill, una clave de esta conducta se halla en la biografía.

“Hay padres que tuvieron una infancia pobre económicamente. Entonces, no quieren que sus hijos pasen las mismas carencias. Pero, psicoanalíticamente hablando, pasa esto: al dar todo a los hijos, lo que hace el papá es ponerse en el lugar de ellos y darle todo a ese niño que nunca tuvo nada”, explica.

Otra razón: el miedo a ser mal padre. Una manera de evitar ello es complacer a los hijos. También está el hecho de sentirse culpables por trabajar tanto y no compartir mucho tiempo.

Entonces, una forma de “compensar” esta ausencia es dando regalos y permisos para todo. Lo cierto es que esta forma de actuar, sin criterios de evaluación, resulta perjudicial para los pequeños.

¿Qué hacer?

“Lo ideal es que los hijos aprendan que la vida está llena de frustraciones”. Una manera de enseñarles es poniéndoles límites, explicándoles que deben saber esperar, diciéndoles que no.

Hay que conectarlos con la realidad, no todo puede ser placer”, señala Castro. Así aprenderán a frustrarse, a tolerar, a tener paciencia y, sobre todo, a no sentirse omnipotentes.

LOS CUATRO MUROS DEL DELINCUENTE, Clic Aquí

11 reglas de la vida que tus hijos no aprenden en el colegio.

Discurso de Bill Gates

Bill Gates volvió recientemente a su antiguo instituto a dar un discurso a los alumnos, y entre todas las cosas que les dijo recalcó 11 reglas de vida para que tuvieran en cuenta los chicos:

Regla Uno- La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

Regla Dos- Al mundo no le importará tu autoestima. El mundo esperará que logres algo, independientemente de que te sientas bien o no contigo mismo.

Regla Tres- No ganarás US$5.000 mensuales justo después de haber salido de la escuela, y no serás el vicepresidente de una empresa, con coche gratis, hasta que hayas terminado el instituto, estudiado y trabajado mucho.

Regla Cuatro- Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida.

Regla Cinco- Dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad. Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo: le llamaban oportunidad.

Regla Seis- Si metes la pata, no es culpa de tus padres, así que no lloriquees por tus errores; aprende de ellos.

Regla Siete- Antes de que nacieras, tus padres no eran tan aburridos como lo son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus cuentas, lavar tu ropa sucia y escucharte hablar acerca de lo “super” que eres y lo pesados que son ellos. Así que antes de emprender tu lucha por las selvas vírgenes, contaminadas por la generación de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia vida, empezando por tu habitación, escritorio, armario y closet.

Regla Ocho- En la escuela puede haberse eliminado la diferencia entre ganadores y perdedores, pero en la vida real no. En algunas escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades que necesitas para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso no tiene ninguna semejanza con la vida real.

Regla Nueve- La vida no se divide en semestres. No tendrás vacaciones de verano largas en lugares lejanos y muy pocos jefes se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo. Todo esto tendrás que hacerlo en tu tiempo libre.

Regla Diez- La televisión no es la vida real. En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

Regla Once- Sé amable con los "NERDS" (los más aplicados de tu clase). Existen muchas probabilidades de que termines trabajando para uno de ellos.

 

“LA FRUSTRACIÓN TIENE VENTAJAS”

 

Con alguna frecuencia vemos hoy en día por todas partes niños (y también jóvenes y  adultos) vociferando a gritos cuando las cosas no les funcionan como quisieran, no porque tengan más problemas que nunca, sino porque tienen muy poca tolerancia a la frustración.

 

Parece que, atemorizados por toda la información sobre las consecuencias que cualquier experiencia negativa puede tener sobre nuestros hijos, los padres nos hemos dedicado a solucionarles cuanto problema, tristeza o dificultad enfrentan para que “no sufran”. Y por esta razón estamos criando unos niños que no toleran nada, a la vez que exigen todo lo que quieren así no lo merezcan… y lo más rápido posible.

 

Como la niñez es la escuela de entrenamiento para la edad adulta, nuestra función como padres no es solucionarles todo en la vida a los hijos sino prepararlos para que ellos se las arreglen ante las circunstancias difíciles que  tendrán que enfrentar en su trayecto por este mundo. Saber lidiar con la frustración es una de ellas porque en la adultez se les presentarán muchas, y si no las han sufrido cuando son pequeños no sabrán cómo manejarlas cuando sean grandes.

 

Además, la frustración no es una desdicha sino una experiencia fundamental para la formación del carácter de los hijos. Es gracias a ella que los niños aprenden a ser flexibles y a adaptarse a lo imprevisible, que desarrollan la creatividad para encontrar nuevas opciones cuando otras no les funcionan, que perseveran sin darse por vencidos cuando las cosas no resultan como lo desean y que desarrollan la paciencia necesaria para lidiar con una realidad en la que los hechos suceden a un ritmo y en una forma distinta a la que esperaban.

 

Si por temor a que los hijos sufran con sus frustraciones, los padres hacemos hasta lo imposible por evitárselas, los estamos alistando para vivir frustrados… porque no tendrán la ecuanimidad ni aprenderán a sobrellevar los desafíos y reveses que irremediablemente serán parte de su historia. Las frustraciones no son malas, pero no tener la capacidad de superarlas ¡sí que lo es!

 

 

Ángela Marulanda

Autora, educadora familiar y coach en temas relacionados con el fortalecimiento de las relaciones familiares y la formación de los hijos. Su experiencia personal como madre, además de sus estudios profesionales en sociología y consejería familiar, que adelantó en Inglaterra, Colombia y Estados Unidos, la han llevado a destacarse internacionalmente como autora, columnista y conferencista en muchos países.