Transición de paradigmas en la modernidad: Ética a la luz del actual ideario tecnológico
Por Daniel Gónzalez
Caracas, 30 de Junio de 2015
El desarrollo de las tecnologías y la dinámica de vida que estas generan para los futuros y constantes avances que como alud de información y conocimiento signan el proceso civilizatorio, es una de las más importantes características que definen el devenir histórico, al menos de la sociedad occidental, en los últimos milenios. Obviamente remitirnos a lo tecnológico no se circunscribe, a la complejidad orgánica que le es propia a la producción en masa en la era industrial, sino también a la conducta o normativa que pauta el cómo conducirnos para la mejor manera de aprovechar las ventajas de lo recién descubierto.
La palanca, la rueda, la imprenta, el motor a vapor, la energía nuclear, entre otros significativos elementos que se agregan al progreso y definen la "tecnología" de punta de su momento, también asentaron valores, y responsabilidades para su aprovechamiento. El análisis se hace más álgido al intentar precisar qué sector de lo colectivo aprovecha más convenientemente los nuevos y precipitados beneficios del paradigma tecnológico del momento y como, en el gestionar y distribuir del mismo, existe una preferencia ligada a factores que en lo social se unen a quienes son los herederos, dueños y financistas de tal modalidad de progreso, y por ende sus predadores más cercanos, es decir, la ética y la conducta en torno a las responsabilidades de lo tecnológico en la sociedad están indisolublemente relacionadas con los factores humanos y de poder que administran y posibilitan dicha plataforma tecnológica .
¿Quiénes dictan la norma?, y sobre todo, ¿qué plataforma de poder, gobernabilidad y conveniencia, es la que guía, la perfila e imponen?. El engorroso camino de la búsqueda de ese "Santo Grial" y prospecto revelador del nuevo "Gran hermano" y ductor universal de la nueva conciencia del progreso y la información, ¿andaría por los impactantes y abrasadores desarrollos en las tecnologías comunicacionales en la actualidad?, léase, entre otras sub áreas e interpretaciones las identificadas con la calenturienta denominación de : "redes sociales", y como tal expresión pareciera dar a entender y "juega", a diferencia de otros momentos tecnológicos en el devenir humano pasado , a que todo conocimiento hoy día, nos es dado y posible a todos, de manera participativa, gratuita y universal y, aparentemente, sin restricción alguna, las dimensiones de tiempo y espacio apenas son obstáculo. El leguyelismo geo-político global de cultura y fronteras de infranqueabilidad es mero facturar y diligenciar de las fantasmales “administradoras” que operan la mega-hydra de mil cabezas de ofrecimientos de mundos de accesibilidad, fantasía y hasta poder “estar, ser y tener”, que son "la red social".
A todas estas no es poco serio colocarse en la duda sobre el replanteamiento de los Centros de Documentación, a la luz de lo anteriormente expuesto, y el cada vez más común denominador de agentes libres, dícese del hombre "de la calle", el satisfaciente de la necesidad de información, nuestro usuario, desde los más sesudos hasta los más libertinos, desde los más institucionalizados hasta los más místicos en búsqueda de su desarrollo personal.
Obviamente es ésta, más que un acto investigativo o de sondeo en el circunscrito social, una pelea que ha de darse, pues entre otras razones de rigurosidad y análisis científico; el conductuar y la re edición de valores en actitud y profesionalidad para sistematizar, organizar y disponibilizar adecuada y hasta pedagógicamente la información que llegue a la categoría de conocimiento en el usuario, solo puede estar más allá del vario pinto y carnavalesco "mix" de un "vale todo" iconográfico y de subtitulares, muchas veces hasta mal traducidos, de dudoso origen y relativa autoría como puede ser la ofrecida, mayormente, en la "Red", entre otros agravantes a ser señalados por el lado flaco y hasta banal, pero abrumadoramente omnipresente y por ende rentable, de este fenómeno globalizador.
Pero, es que además, lo previamente disertado, bien podría también ser una de las tantas caras legítimas de las que se vale el signo de nuestros días. ¿ Y si de lo que se trata es de la frugalidad e inmediatez de la información como forma en que el conocimiento solo resuelva lo puntual y práctico del día a día?, ¿será que lo lúdico aunado al ocio y al excedente del tiempo libre, particularmente en los sectores de mayor consumo y productividad, dan la pauta a que el aprendizaje también "virtualice" lo que en antaño resultaba inalcanzable o de muy tardía respuesta y resultado? y lo que ahora ¿la "red" satisface en prontitud?. Elementos del ideario colectivo, fundamentalmente de los grandes conglomerados urbanos y por tanto de consumo, como el desestres, la vida fitness, los emprendimientos de toda índole en los sectores intermedios, los espacios de evasión y distracción que brindan los ambientes moda y espectáculo, quizás es cuando ahora protagonizan y dan obsolescencia a lo que conocíamos como trascendente y especializado, delegando en las élites tecnocráticas del planeta lo que pudo ser otra toma de decisión libre e individual de los ciudadanos, es de continuar la reflexión ...