El Naturalismo.

En literatura consideramos al Naturalismo como el movimiento que se dio en Europa durante el último tercio del siglo XIX como evolución natural del Realismo al llevar hasta el extremo los postulados realistas, aplicando a la literatura los principios científicos de la época. Esta filosofía dice que el hombre está controlado por sus instintos, sus pasiones y por su entorno social y económico.

El Naturalismo se basa en las leyes científicas de la época,  como son la sociología y la herencia genética. Para estos autores, las circunstancias sociales y la herencia genética condicionaban enormemente al ser humano. Esto se une a la filosofía determinista, que también triunfa en esta época.

El Naturalismo está basado por lo tanto en:

a)        materialismo:  la negación de la parte espiritual del hombre.

b)        determinismo: el comportamiento del hombre depende de las circunstancias sociales en las que se desarrolla la vida.

c) método experimental: el novelista experimenta con los personajes, los sitúa en diferentes situaciones para observar cómo reaccionan.

d) la novela experimental: el novelista es científico y omnisciente, la novela es documento que refleja una sociedad pesimista.

 

        

Es por ese motivo por lo que en la literatura las siguientes características:

1. Intento de representar la realidad con total imparcialidad.

2. Incorpora una actitud amoral (no juzgan los personajes o las circunstancias, se mantienen siempre objetivos)

3.Las técnicas narrativas utilizadas en las novelas naturalistas son muy parecidas a las que se pusieron en práctica en el Realismo, aunque es mucho más descriptivo y minucioso, un ejemplo de esta minuciosidad es Zola, que esperaba a la salida de una fábrica, para tomar notas, que luego, utilizaría para describir la salida de los obreros en una de sus novelas.

4. Se niegan los principios estéticos tradicionales para proponer una revolucionaria comparación entre lo “bello” y lo “feo”.  Es decir, la novela naturalista mostrará los aspectos más desfavorecedores de la sociedad (personajes marginados, sin sentimientos, dominados por sus instintos y pasiones y con un lenguaje vulgar). En la novela naturalista aparecen los personajes más variados, desde alcohólicos, psicópatas, seres que obedecen a sus impulsos más primarios, sin percatarse de ello, aunque estas reacciones serán diferentes según pertenezcan a la burguesía, aristocracia, a las clases bajas etc.

5. Los escritores naturalistas consideran que el instinto, la emoción o las condiciones sociales y económicas rigen la conducta humana, rechazando la libre elección y adoptando el determinismo biológico de Darwin y el económico de Marx.

6. Empleo de técnicas narrativas basadas en el método científico, analizando la conducta de los individuos a la luz de la sociedad y la familia, de modo descriptivo y deteniéndose, en ocasiones, en aspectos descarnados y crueles.

El gran impulsor de este movimiento fue Émile Zolà, y la narrativa naturalista se desarrolló, principalmente en Francia. Sin embargo, también podemos encontrar escritores naturalistas o con rasgos naturalistas en España, destacando Leopoldo Alas “Clarín”, Vicente Blasco Ibáñez y Emilia Pardo Bazán.

Clarín es el gran autor  naturalista español. Zamorano de origen, se afincó en la ciudad de Oviedo, que será una más de las protagonistas de sus obras. Su obra cumbre es “La Regenta”, aunque escribió otras  novelas menores y una gran cantidad de cuentos. También  escribió numerosos artículos de crítica literaria en las que expone sus ideas sobre la novela y las novedades literaria.

La Regenta es la primera novela de Clarín. Fue publicada en dos tomos en 1884 y 1885 y está  considerada la obra cumbre de la novela española del siglo XIX y, técnicamente, la mejor escrita en lengua española. Es, además, uno de los mayores exponentes del Naturalismo y del Realismo progresista. La novela, ambientada en Vetusta (Oviedo) narra la vida  de Ana Ozores (la regenta), casada con don Víctor Quintanar, regente de Audiencia. Ana tiene un temperamento apasionado y soñador que su marido no puede satisfacer debido a su edad. Ella se refugia unas veces en una religiosidad fervorosa dirigida por don Fermín de Pas, su confesor, que intentará aprovecharse de ella pero la decepciona. Más adelante vivirá una relación amorosa con Álvaro Mesía (un mediocre don Juan). La sociedad le presionará para que cometa el error de estar con él porque la envidiaban por todo lo que tenía. Al final será rechazada por el “don Juan” y será marginada socialmente.

Por lo tanto, el tema o hilo conductor de la obra va a ser los anhelos de los personajes principales del triángulo amoroso de Ana, don Álvaro y el Magistral que se ven impedidos por la sociedad opresora de la época. Sin embargo, no podemos quedarnos en este hilo argumental. Clarín logra en La Regenta captar la sociedad española de la época, representada fielmente en Vetusta y sus habitantes, que aprisiona a unos personajes a mantener las apariencias sociales.

Vicente Blasco Ibáñez fue conocido como el “Zola español”, ya que supo captar como nadie el mundo rural valenciano en novelas como “La Barraca” o “Cañas y barro”. También debemos destacar sus fuertes ideales políticos. Fue líder del republicanismo de Valencia y el político más popular de Valencia. Su actividad política está caracterizada por su oposición a la monarquía y por sus ideales republicanos.

Emilia Pardo Bazán está considerada la mejor novelista española del siglo XIX y una de las escritoras más destacadas de nuestra historia literaria. Además de novelas y cuentos, escribió libros de viajes, obras dramáticas, composiciones poéticas y numerosísimas colaboraciones periodísticas, a través de las cuales su presencia fue constante en la España de su tiempo. Con su obra y con su vida puso de manifiesto la capacidad de la mujer para ocupar en la sociedad los mismos puestos que el varón, sin renunciar a lo específicamente femenino. Entre sus obras destacan “Los pazos de Ulloa” o  “La madre naturaleza” donde opone el mundo rural  y el urbano.