XXVI ENCUENTRO NACIONAL DE LA RED DE EDUCACIÓN ALTERNATIVA

30 Y 31 DE ENERO DE 2016.

SEDE: ESCUELA TECELTICAN S.C.

Calle 6, No 15 Ampliación Tepepan, Xochimilco,  Ciudad de México.

EL APRENDIZAJE Y LA ENSEÑANZA DE LA HISTORIA  COMO UN ESLABÓN DEL PROCESO DE FORMACIÓN DEL PENSAMIENTO CRÍTICO.  

INTRODUCCIÓN

“Uno se cree que los mató el tiempo y la ausencia…”1*

Plantearnos un trabajo como el de la construcción del conocimiento histórico y su influencia en el desarrollo de un pensamiento crítico es, como suele ser para estos encuentros, una empresa complicada.

Reconocer que este tipo de conocimiento tiene especificidades intelectuales, que es mucho más que la posibilidad de comprender lo que se lee descifrando un código, que requiere de estructuras mentales relacionadas con las matemáticas, por ejemplo, no es tarea fácil; sobre todo cuando no hay una costumbre social que tome en cuenta estas complejidades ni reconozca la importancia de las Ciencias Sociales en general. Lo sabemos bien, lo prescindible para las políticas educativas imperantes son, precisamente las Ciencias Sociales y las Humanidades; la tendencia de hoy es preparar tecnólogos que puedan desarrollar métodos más “eficientes” y “eficaces” de producción y no perder el tiempo en el análisis de las repercusiones sociales de estas políticas o en la manera en que distribuyen el ingreso y ahondan la desigualdad.

En nuestra escuela ha sido de gran importancia preguntarnos cómo y para qué enseñamos Historia, compartir dudas, inquietudes y experiencias sobre lo que buscamos y pretendemos que nuestros niños y niñas aprendan sobre la materia, según el nivel correspondiente.  

Podríamos intentar solamente cumplir con lo solicitado en los programas de cada nivel escolar y centrarnos en pensar que para ellos/as es suficiente con saber de dónde vienen, la historia de su región, su estado y su país, y seguir hasta cubrir lo que conocemos como Historia Universal, pero nos parece que hay muchas otras ramas de la disciplina a las que hay que hacer referencia: las de las ciencias, la tecnología, el arte, el deporte, entre otras, que por lo general tienen poca significación en los programas. Es necesario crear espacios, momentos, proyectos que permitan a niños, niñas y jóvenes conocer y aprender sobre ellas, estimular  la formación de personas críticas, que más allá de estudiar la Historia  con sus personajes, fechas y lugares, sepan analizarla, asumirla, confrontarla, criticarla y reconocerse como sujetos de la misma para proponer sociedades más justas.

Se dice que la Historia sirve para aprender del pasado, para no repetir los errores, y que el conocimiento histórico sirve además para saber dónde estamos parados, por qué somos como somos, para  crear  un mejor mundo que, pensamos,  es posible construir.

Parece, entonces, que muchos de los que están en el poder no la han estudiado nunca o tienen una concepción de error muy distinta a la nuestra.

El trabajo para explorar el tema comenzó, como casi siempre, con la expresión de las y los miembros del colectivo acerca de su concepto de Historia, con la diferenciación entre la palabra con minúscula y la misma como disciplina de análisis; revisamos los contenidos por grado, las dificultades recurrentes en cada nivel y las propias construcciones y  concepciones respecto al tema que nos atañe. Así, decidimos organizar la ponencia en  tres apartados, a saber:

¿PARA QUÉ ENSEÑAR HISTORIA?

Por el derecho a saber.

Entender dónde estás parado obliga a saber de dónde vienes para decidir a dónde quieres ir, y actuar en consecuencia de una manera realista. Esto hace necesario que la escuela contribuya a la construcción del pensamiento crítico, elemento fundamental  en el desarrollo del pensamiento histórico  que obliga a utilizar herramientas intelectuales tales como el análisis, la síntesis, interpretación y comprensión de hechos y fenómenos, bases todas del pensamiento científico en general, lo que contribuye  a la toma de conciencia sobre nuestro presente, permitiendo realizar juicios racionales y autónomos sobre la realidad social.

 

Resumiendo, estudiamos, enseñamos y aprendemos Historia para:

El conocimiento del pasado  permite a los niños y las niñas el análisis de los procesos sociales; manejar, seleccionar e interpretar información; ubicar el tiempo histórico y el espacio geográfico; identificar cambios, continuidad y ruptura, simultaneidad  en los procesos históricos, reconocer causas y consecuencias, valorar la influencia de hombres y mujeres, grupos y sociedades, así como de los factores naturales en el devenir histórico. Nada sencillo para nosotros, y mucho menos para pequeños y pequeñas.

¿QUÉ HISTORIA ENSEÑAMOS?

Las verdades únicas no existen.

Las y los docentes sabemos de cierto lo que los investigadores documentan: “Hay un relativismo en el conocimiento histórico consistente en la existencia de varias explicaciones, e incluso descripciones posibles de un mismo acontecimiento o período histórico”.2*

Empezamos aclarando que no queremos centrarnos en acumular y memorizar datos, que lo que nos importa  es proporcionar una información relevante de los procesos, que nos lleve a generar conocimiento crítico y abierto, capaz de evolucionar y transformarse creciendo e incorporando nuevos elementos conforme éstos aparecen. Cuestionamos  la Historia oficial e inamovible escrita sólo desde una mirada dogmática, generalmente sesgada y  utilizada por el  poder en turno. Las verdades únicas no existen, las verdades son múltiples, puesto que responden a interpretaciones diversas.

Así, pensamos que es necesario generar ambientes de aprendizaje cooperativo en donde los hechos se presenten en un comparativo que permita contrastes y miradas opuestas. Desde luego, tenemos presente que es necesario tomar posición como escuela ante los acontecimientos, pero eso no significa que pretendamos imponerla a los demás. Hay que contrastar diversas fuentes, promover la discusión argumentada, generar preguntas relacionadas con las causas, el desarrollo y las consecuencias de los fenómenos históricos, por ejemplo: ¿es cierto lo que nos dicen los libros?, ¿de qué manera lo podemos averiguar?, ¿nos podemos enterar de lo que pasó estudiando otras disciplinas?, ¿cómo se escribe la Historia?,¿cambia la Historia de acuerdo con quien la escribe?, ¿se modifica la interpretación de los hechos con el paso del tiempo? y muchas otras.

Tenemos conciencia de que la diversidad de puntos de vista, teorías y planteamientos conlleva en sí misma un margen importante de relatividad sobre el conocimiento histórico,  de que éste es dinámico y se modifica por causa de la influencia ideológica y social del contexto.  Por lo mismo, lo importante es insistir en la construcción de herramientas  cognitivas conceptuales que permitan al sujeto elegir y reafirmar su identidad (ya sea individual o colectiva), situarse en relación con los demás para que, a partir de ahí, construya sus propios significados y tome conciencia de que es, también, un sujeto histórico.

Queremos acercarnos  al estudio de la Historia con autonomía, alejarnos lo más posible de una versión maniquea y simplista, de tal manera que seamos capaces de elaborar nuestra propia representación del pasado, al mismo tiempo que podamos contextualizar y juzgar hechos históricos, entendiendo la distancia que los separa de la realidad actual.

No podemos pensar que la Historia es lineal y acabada, que los acontecimientos se van dando en orden, ni con una sucesión predeterminada. Por ello (entre otras razones de tipo más bien pedagógico) procuramos ir construyendo el tema cooperativamente, con las  investigaciones que niños y niñas van haciendo, el análisis colectivo, lo  que imaginamos que pasó, sus posibles causas, consecuencias, el contexto en el que ocurría el hecho, su relación con el presente, con nuestra vida, y todo lo que pueda aprovecharse. No es posible suponer que el sólo hecho de exponer un tema, sea suficiente para que  el grupo se apropie de él.  Ofrecer una serie de datos no alcanza para construir conocimiento, ni siquiera logra constituirse en información, ya que ésta requiere que los datos se organicen y se relacionen de modo que  puedan ser un buen cimiento para que el conocimiento se alcance realmente.

Al plantearnos el asunto de los contenidos, podría decirse (¿o no?) que la  Historia indispensable o básica es la que se encuentra en los programas que seguimos en la escuela. Aunque trabajamos con el mapa curricular de la SEP en educación básica, pensamos que tiene una visión poco realista (¿ingenua, ignorante?) de lo que es posible hacer en este tema en cada nivel, de manera que nos encontramos con una currícula densa y desajustada que, de paso, deja de lado temas centrales que deberían abordarse. En el Prome añadimos algunos que nos parecen fundamentales,  variamos el orden en que  se presentan y  profundizamos en lo que consideramos necesario ver con mayor detenimiento, independientemente de lo que sugieran los libros (media página, dos lecciones, etcétera).

¿Cuál es, entonces, la Historia que necesitamos, la que nos interesa?, ¿podemos hablar en plural o decir la que me interesa?, la que busco, la que investigo, la que leo y comparto con otros. Nos importa que tengan curiosidad por la historia de su entorno y por los sucesos que han marcado periodos o han sido decisivos para modificarlos.

No podemos (ni queremos) obviar el hecho de que cada persona tiene inclinacionnes particulares (a veces, aunque estemos leyendo Literatura aprovechamos para hablar de los movimientos de mujeres, de opciones sexuales, etcétera).

Hay también una identidad del Prome, que parte de una posición política desde la que consideramos a las personas, los acontecimientos sociales, la utilización del pensamiento crítico y científico, la asunción de responsabilidades, la toma de posición cuando corresponda y no hacernos de la vista gorda cuando los hechos reclaman nuestra participación.

En esta línea, la selección de contenidos que enfatizamos en los programas escolares, adquiere sentido cuando favorece la reflexión y el  pensamiento crítico, cuando ayuda a la persona a tomar conciencia de sus propias ideas y representaciones; cuando es capaz de confrontarlas y dialogar con los demás sobre ellas, ayudándose así a ampliarlas  extendiendo y transformando su propia mirada del mundo, generando herramientas para la comprensión de los procesos históricos, la capacidad de trabajar con distintas fuentes de información, comparación, simultaneidad, aspectos que consideramos básicos indispensables para enseñar la Historia.

Para esto,  es necesario de principio, que las y los docentes sepamos, entre otras cosas, discriminar entre competencias y contenidos con la clara conciencia de que hay temas que hemos de abordar obligadamente sin que necesariamente logren ser entendidos a cabalidad. No sobra decir aquí que resulta ingenuo pensar que en la educación básica pueden abordarse todos los temas históricos que necesitaríamos saber.

Volviendo  a los programas oficiales, pensamos que las competencias que se señalan  en algunos de ellos  son relevantes para la Historia que enseñamos, a saber:

A continuación, enlistamos partes del programa actual de Primaria, que muestran algunos de los enfoques y temas que la SEP pide tratar.

“El desarrollo de la noción de tiempo es fundamental en los primeros años de educación primaria pues permite a los alumnos entender las relaciones entre acontecimientos naturales y sociales. En primer grado, han aprendido a organizar secuencias utilizando antes, ahora y después y a ubicar acontecimientos empleando los días de la semana, los meses y el año”.

“El programa de segundo grado enfatiza la noción de cambio y causalidad, el manejo de convenciones temporales (horas, meses, años y décadas) como referentes básicos para ordenar cronológicamente y establecer relaciones entre los acontecimientos que ocurren a su alrededor, así como para comparar y contrastar el pasado con el presente.”

“En tercer grado se aborda el pasado prehispánico y su relación con la naturaleza, a través de la ubicación espacial y temporal de los grupos humanos que se establecieron en la entidad, resalta el proceso de conquista y el periodo virreinal,  el periodo de estudio de 1821 a 1920, en el cual se reconocen las transformaciones del territorio y su población, a partir de la consolidación del movimiento de Independencia hasta la Revolución Mexicana, y el periodo que abarca de 1920 hasta la época actual.”

“En cuarto y quinto grados se estudia la historia de México; los alumnos poseen algunas ideas de cómo fue el pasado de nuestro país y han desarrollado algunas nociones sobre el tiempo histórico y el manejo de las fuentes de información. Por ejemplo, al inicio del cuarto grado ya tienen idea de las unidades de medición y ordenamiento del tiempo, como año, década y periodo, y el trabajo con a.C. y d.C.”

“En sexto grado se estudia la historia del mundo, por lo que el uso de a.C. y d.C., del cual los alumnos tienen referencias desde grados anteriores, les servirá para ubicar en el tiempo una cultura o acontecimiento y para compararlos con otros, ejercitando la simultaneidad.”   (Planes y programas, 2011)

Al llegar a la Secundaria el problema se complica.

En el programa de Historia 1 que se estudia en 2º grado, se pretende revisar  desde la aparición de los seres humanos hasta la actualidad en el mundo, cubriendo más de cuatro siglos, durante los cuales se produjo un proceso de integración mundial irreversible que comenzó con la expansión europea del siglo XVI hasta las décadas recientes… tomando en cuenta las aportaciones culturales de la Antigüedad y la Edad Media para continuar con el siglo XVI y llegar al inicio del XVIII.  Todo  esto en cuatro horas a la semana dentro de un marco curricular de 9 materias.

En el programa de Historia 2, que se estudia en tercero de Secundaria, se  pretende ver desde Mesoamérica en el 2500 a.C. hasta el siglo XX, atravesando por la Conquista, Independencia, invasiones del siglo XIX, Revolución y Cardenismo. Todo  esto en 4 horas a la semana dentro de un marco curricular de también 9 materias.  

Tenemos claro que, ante este panorama, es necesario hacer un trabajo colectivo para cubrir los huecos, comprendiendo que los niveles de desarrollo de las personas son distintos en cada edad y dentro del propio grupo; es decir, no se entiende igual la Independencia en segundo de Primaria que en tercero de Secundaria, por eso no los vemos como temas “repetidos” sino como perspectivas diversas de un mismo tema, con mayor posibilidad de profundización y acción en determinados casos. Desde luego que consideramos, desde Preescolar hasta Secundaria, la historia personal, familiar, del grupo, de la escuela, la comunidad y los espacio a los que pertenecemos, construyendo identidades compartidas. Así mismo, los conflictos bélicos de la historia reciente y actual, buscando comprender, en la medida de lo posible, el mundo en el que vivimos.

Resumiendo este apartado, en el Prometeo, amén de temas y tiempos, pretendemos enseñar y aprender la historia que:

¿CÓMO ENSEÑAMOS HISTORIA?

Es tan importante lo que se enseña como la forma de hacerlo.

“Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos”. E. Galeano.

Antes de continuar, queremos detenernos en algunas de las dificultades que hay que enfrentar para alcanzar los propósitos señalados, en particular en la que corresponde al conocimiento escolar, en este caso el de la Historia. Mario Carretero, et.al., en el libro “Enseñanza de la Historia y memoria coleciva” lo explicitan muy bien:

“...creemos relevante señalar que la historia escolar es una representación del pasado plausible de ser distinguida de otros registros de la historia, como el cotidiano y el académico, con los cuales establece tensiones y adecuaciones variables -estas tres representaciones pueden ofrecer versiones muy distintas en sus contenidos, e, incluso, llegar a entrar en conflicto- que creemos que son particularmente significativos para el análisis.

“Podríamos decir que la historia escolar es mucho más y, también, mucho menos que la historia académica. Es mucho más porque incluye una gran cantidad de valores y creencias que se enlazan en una trama de relatos históricos cuya finalidad prioritaria es la formación, en los alumnos, de una imagen positiva -triunfal, progresista e incluso, mesiánica en algunos casos- de la identidad de su nación. Por otro lado es mucho menos, porque los alumnos suelen llevar a cabo una comprensión más bien limitada de la historia académica.3*

¿Qué dificultades encontramos en el aprendizaje y la enseñanza de la Historia?

Estamos ciertos de que éstos son problemas conocidos y compartidos por quienes asistimos a este encuentro, pero hemos querido mencionarlos para ayudar a la búsqueda de propuestas comunes para enfrentarlos.

Entrando en materia acerca de nuestras propuestas, nos gustaría mencionar que la base fundamental de las que utilizamos es el considerar a  la Historia  transversalmente articulándola con las otras disciplinas.  No hay materia que no tenga su propia historia o que no nos dé datos sobre épocas y circunstancias, ayudando a que nos aclaremos sobre los porqué de los hechos. Así, podemos encontrar a alumnos/as de primero de Secundaria que, dentro de la materia de Historia del Arte, aprenden a hacer fuego o a construir  su abrigo o una vivienda con todo y pinturas rupestres, como en la Prehistoria.

 

Buscamos pues la construcción de sentido, queremos que las propuestas didácticas que hagamos ayuden  a conocer no sólo los contenidos disciplinares de la materia, si no las características y condiciones que la hacen única y distinta a las otras. Por decirlo de algún modo, pretendemos que los niños/as se adentren en la historia de la Historia. Sólo así podremos ayudar a que cada quién se reconozca como capaz de tener un pensamiento histórico y de desarrollar actitudes disciplinares en este sentido.

Para lograrlo hay que apoyarse, tanto en la estructura y la epistemología de la propia materia, como en los procesos cognitivos que hemos de poner  en funcionamiento para su aprendizaje, tales como los espacio-temporales, la seriación, la reversibilidad o la inclusión en clase para poder entender la causalidad y la simultaneidad. Hay que tener claro cómo interactúan para lograr su comprensión.

En la materia de Historia funciona muy bien la pedagogía de la pregunta. Desde cuestiones como ¿qué crees que le gustaba jugar a Morelos cuando era pequeño? hasta otras  del estilo de ¿cómo se escribe la Historia?, ¿cambia la Historia de acuerdo con quien la escribe?, ¿se modifican los hechos con el paso del tiempo? han de estar presentes cotidianamente en nuestras propuestas de trabajo. La intención básica es despertar la curiosidad por el conocimiento histórico y favorecer el desarrollo de competencias que se vean reflejadas en su vida cotidiana.

Las propuestas abordan aspectos clave respecto al sentido de identidad, de pertenencia, de respeto a las diferencias para lograr estimular un pensamiento crítico, analítico y reflexivo  que ayude a explicar nuestra realidad actual, estableciendo relaciones entre el pasado y presente de nuestras familias y comunidad mediante objetos, situaciones cotidianas y prácticas culturales, formas de trabajo, medios de transporte y de comunicación y el conocimiento de las costumbres (juegos, vestimenta, festividades y alimentación).

En el programa general se menciona que  para enseñar Historia es importante  propiciar la construcción  de tres competencias fundamentales para su aprendizaje:

Para lograrlo, diseñamos actividades para que exploren y utilicen distintas formas de representación y comunicación a partir de las preguntas que se formulan sobre el presente y sobre el pasado; que, de acuerdo a su edad, deduzcan hechos, causas y consecuencias, analicen situaciones históricas, contrastando y clasificando las informaciones disponibles; que interpreten hechos, que cuestionen, argumenten y  propongan hipótesis; que busquen y distingan entre diversas  fuentes y  sepan validarlas.

Una sola estrategia puede ayudarnos a construir diversas competencias, desde los más pequeños hasta los más grandes. Mencionaremos algunos de los recursos pedagógicos que  empleamos en los distintos niveles o en todos a la vez.

EXPOSICIONES DE OBJETOS  ANTIGUOS

El conocer e interactuar con objetos del pasado suele ser una experiencia histórica de primera mano que sorprende y gusta, que fomenta las ganas de saber, la investigación, la observación, la comparación, la deducción y otras habilidades relacionadas con el objeto  analizado. Lamejor forma de reconstruir una etapa determinada es reunir u observar diferentes objetos cotidianos del periodo que se pretende documentar o del que se desea aprender algo.

LA HISTORIA DE LOS OBJETOS

Ligar la historia de los objetos a una actividad disciplinar es algo que nos ha dado muy buen resultado. Por ejemplo, al investigar, exhibir y conocer sobre la historia de la escritura, tanto de la evolución en sí misma como de los soportes en que se presenta, permite sacar inferencias muy importantes de las distintas etapas y de la evolución de la misma como objeto de conocimiento social. ¡La sorpresa que se llevan al descubrir todo lo que hubo antes de ese objeto caduco hoy en desuso que se llama máquina de escribir!  La cara que ponen al conocer un mimeógrafo o la vieja prensa Freinet, es de película. En Preescolar se realiza una comparación entre objetos concretos que los niños y niñas conocen y sus versiones anteriores para que, de manera visual, puedan observar sus avances en  forma y tecnología.

TREN DE LA VIDA

En Preescolar cada mes se recuperan las actividades más significativas de la vida del grupo, mismo que escribe y dibuja acerca de las actividades que más les gustaron y alguna anécdota o registro al respecto.

Cada cierto tiempo se revisan las fichas de los meses anteriores con distintos fines: en Historia nos sirve para la ubicación temporal a partir del paso de los meses, el orden y secuencia de las edades de cada uno, la noción del año escolar, etc. Al final, ese archivo “pasa de grupo” lo acompaña y se incrementa durante toda la Primaria; es prácticamente su historia de vida escolar y se acude a ella también como referente para la comprensión de otros procesos.

En Primaria se solicita que escriban fichas con la información que consideran más relevante en el mes. Todos los integrantes tienen la responsabilidad de redactar cíclicamente, de acuerdo a una planeación concertada, las fichas que integran el vagón del tren, que se comentan en el grupo y se decide si  los textos incluyen lo más relevante a juicio de todos o si hay que agregar o modificar algo. El tren de vida permite enriquecer la clase con conceptos como simultaneidad, seriación,cronología, relación causa – efecto, entre otros. Es el libro de vida que ayuda a que debatan, cuestionen, analicen,  argumenten y construyan un pensamiento crítico.

LÍNEA DEL TIEMPO

La línea del tiempo es una representación gráfica, dependiendo del propósito que se busque, que permite comprender el tiempo histórico a través de ejercicios para identificar la duración, sucesión, simultaneidad y etapas o periodos. Con las líneas del tiempo desarrollamos el uso de las medidas convencionales del tiempo como año, lustro, década, siglo, milenio, y la representación y significado de los términos a.C y d.C.

Funciona como un auxiliar que nos permite registrar y recuperar la historia dentro del grupo, aprendiendo a establecer relaciones causa-efecto, seriaciones, o correspondencias. Hay líneas del tiempo “paralelas” que utilizamos para ir viendo lo que ocurría simultáneamente en distintos espacios.

Hay que decir que, si bien es un ejercicio que funciona para ciertos temas o sucesiones de hechos, hay otros contenidos en los que su uso resulta de enorme complejidad por la gran cantidad de acontecimientos simultáneos que se tendrían que registrar.

CELEBRACIÓN DE COSTUMBRES

Recuperamos  tradiciones ancestrales del país y las comparamos con las de distintas comunidades y países para dar cuenta de cómo forman parte de las identidades  culturales. Este año haremos una gran fiesta multicultural en abril.

ENTREVISTAS E INDAGACIONES CON PERSONAS ADULTAS

Se indaga, por medio de entrevistas, acerca de formas y prácticas de vida. Frecuentemente realizamos revisiones de las maneras de vivir en épocas pasadas demostradas en situaciones o hechos muy concretos (formas de transporte, prendas de vestir, juguetes, utensilios y herramientas usadas para distintas acciones, así como prácticas escolares, familiares, libros, arte, etc.)

Todo esto a partir del relato de personas significativas para ellos/as: sus padres, madres, abuelos/as, maestros/as, etc. También se puede hacer en el registro de los libros de vida dirigidos a anotar relatos de las familias, como es el caso del Libro viajero que va de casa en casa recuperando historias.

ANÁLISIS DE TEXTOS, NOTICIAS Y MEDIOS

Se centra en habilidades específicas de comprensión y evaluación de argumentos, puesto que consiste en un análisis de los componentes de un discurso, donde el alumnado tiene que identificar y entender el propósito y argumento central, las suposiciones y evidencias ofrecidas, las conclusiones y tendencias del autor.

Esta estrategia implica comprender las afirmaciones planteadas en una comunicación (oral o escrita), la evidencia que se ofrece al respecto, así como las intenciones, sean evidentes u ocultas. Sólo entonces es posible criticar la validez de la postura de un autor determinado y articularla o no con la postura y valores propios. Además posibilita la enseñanza de la habilidad de analizar, problematizar e intervenir en la realidad, por lo que la capacidad de situarse históricamente y de tener en perspectiva los valores, creencias e ideologías propias o ajenas, es esencial en el desarrollo de un sentido de criticidad. En algunas clases de Historia trabajamos con noticias diarias, los chicos investigan qué es lo que sucede en torno a un tema específico y vamos comentando cómo cambia el estado de las cosas al respecto.

ANÁLISIS Y RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS EN LAS ASAMBLEAS

Como en otras escuelas Freinet, en la nuestra tenemos el recurso de las asambleas para manejar algunos asuntos grupales, compartiendo así las inquietudes e ideas que nos  conciernen, en un ejercicio democrático de escucha, diálogo y espera. Los grupos construyen su propia historia día a día, y los compromisos y acuerdos se registran, de manera que logran ir dibujando esa realidad cotidiana que los define y les permite irse transformando.

CEREMONIAS

Aprovechando el calendario cívico oficial y los calendarios alternativos, las ceremonias son el espacio de reflexión colectiva en el que exploramos diversos aspectos de las fechas conmemoradas. Más allá de la efeméride, en las ceremonias se echa mano de diversos elementos creativos, lúdicos y vivenciales que nos ayudan a comprender más a fondo las ideas que se comparten. En el caso de Secundaria, las ceremonias semanales son un espacio de información, comunicación y reflexión. Presentan noticias relevantes, a juicio del grupo responsable de organizarla, excepto espectáculos y nota roja. Hay poesía, datos interesantes y acertijos matemáticos, entre otras cosas.

CLASES PASEO

Posibilita la comprensión de los fenómenos sociales y de la naturaleza social e individual del ser humano, desarrolla la capacidad de reconstrucción significativa del conocimiento histórico y de los saberes del grupo cultural al que pertenece, favorece la conformación de valores y actitudes tolerantes, promueve la formación de actitudes de respeto, valoración y preservación del patrimonio histórico, cultural y artístico. De igual manera, estas estrategias permiten el análisis contrastante de las formas de vida, costumbres y valores de las sociedades pasadas y presentes, así como la construcción de conceptos históricos sociales básicos.

PRÁCTICA DE CAMPO

La práctica de campo es una valiosa oportunidad de conectar el aula con el entorno. La actividad consiste en llevar a los chavos/as de Secundaria a alguna comunidad, pueblo o ciudad pequeña durante cuatro días y tres noches, con varias intencionalidades; una de ellas es que se posibilite un acercamiento a los trabajadores de nuestro país, vayamos a donde vayamos, las personas se dedican a alguna actividad y es muy importante que se comprenda que si este país funciona, es gracias a la gente trabajadora. Es necesario planear el trabajo con tiempo, puesto que exige realizar investigaciones previas, contrastar informaciones, recopilar datos sobre Demografía, Geografía, Historia, actividades económicas, entre otras. Nada como el contacto directo con el entorno para ilustrar lo que se encuentra en los libros y los datos duros.

CONFERENCIAS Y FORO

Sabemos de las conferencias elegidas desde Preescolar; además, en Secundaria los chicos, integrados en equipos, eligen un tema que les interese, realizan investigación documental y si el tema lo permite, de otro tipo; con base en ese trabajo preparan una cnferencia que exponen para toda la secundaria y luego se comenta sobre los otros  temas ahí expuestos.

Enunciamos algunas otras de las estrategias que utilizamos cotidianamente en el Prometeo: Historias de vida, Registro de vida, Lo que cuentan los abuelos, La Cápsula del tiempo,  El libro viajero, Bitácora y diario del viajero, Mi diccionario histórico, Crucigramas, Sopa de letras, Reportajes históricos, Visitas a edificios, zonas arqueológicas y museos; Lectura y elaboración de mapas históricos, Conferencias escolares, Historietas Teatro histórico, Cartas a personajes del pasado, Noticiario histórico, Radionovela histórica, Investigaciones libre y dirigida, Texto libre, Ficheros de trabajo, La historia de mi familia, Árbol genealógico, Reportes de lecturas, investigaciones y conferencias Los cancioneros de época, Museo viviente, Los murales, Campamentos o Calendario vivo.

También las actividades especiales que año con año se realizan en la escuela, nos ayudan a trabajar  la Historia y vincularla con las demás áreas académicas, por ejemplo la los campamentos, el taller de padres y madres, las salidas de grupo, la abueleada,  las tardes culturales, la plaza del arte, el taller de lectura, las clases de cocina, la semana de las ciencias, el periódico escolar Leo,veo, Prometeo, la revista El pez en el agua y Radio Prófuga, nuestra radio escolar.

CONCLUSIONES

Es una realidad que la historia escolar ha contribuido a construir una noción de país, sociedad, ciudadanía y sentido; pero también lo es que las y los docentes necesitamos renovarnos día a día a través del estudio, la crítica y la creatividad, puesto  que al hacerlo estaremos acercándonos a nuestras propias raíces vistas también como parte de un contexto internacional en el que coexisten múltiples identidades.

El proceso de formación del pensamiento crítico es personal pero no aislado, es influido por el otro, es social, se construye con el entorno, compañeros/as, maestros/as, comunidad, entre otros. Sin embargo, hoy que se presenta un replanteamiento profundo sobre el tratamiento del pasado y su trasmisión, es una pena que en nuestro país no se tomen en cuenta  las voces de quienes estudian y de quienes enseñan la Historia en las decisiones curriculares; que no importen las desigualdades y cómo se viven más allá de la élite del poder; que no se entienda que éste no es un país de ficción como el que desde ahí nos quieren vender.

Entonces, no cabe duda que los profesores tenemos que propiciar un ambiente de aprendizaje donde se generen discusiones, preguntas provocadoras, cuestionamientos constantes, que nos den otra perspectiva de la Historia, al pensarla  como una necesidad humana, vital para cualquier sociedad, en la que sea indispensable tomar en cuenta el punto de vista de los demás.

Creemos en una Historia viva, no dogmática, en la que múltiples interpretaciones convivan generando verdades dinámicas que nos encausen al conocimiento de nosotros mismos, de nuestras sociedades.

Queremos contribuir a crear menos mitos y a desarrollar más miradas sobre los hechos, pensamos en una Historia que nos integre como sujetos activos, conscientes de desde dónde partimos, queremos estudiar el pasado para construir con él un mejor  futuro.  

Esto es parte de nuestro reto docente, lograr que las estrategias cobren relevancia como herramientas y recursos que ayuden a la construcción del pensamiento histórico y del pensamiento crítico en general.  En esa tarea y en esa búsqueda permanente, estamos comprometidos/as.  Le urge al país, nos urge a nosotros/as.

Saludos y hasta la próxima.

Puebla, Pue. Enero de 2016.

Colectivo docente del  Centro Freinet Prometeo, S.C.

Tres cosas

De todo, quedaron tres cosas:

la certeza de que estaba

siempre comenzando,

la certeza de que

había que seguir

y la certeza de que sería

interrumpido antes de terminar.

Hacer de la interrupción

 un camino nuevo,

hacer de la caída, un paso de danza,

del miedo, una escalera,

del sueño, un puente,

de la búsqueda…un encuentro.

Fernando Pessoa.

 

Citas:º        

1* Aquellas pequeñas cosas. Joan Manuel Serrat.

2* La enseñanza de las Ciencias Sociales: Una concepción cognitiva. Ed. Visor, 1997.

3* Enseñanza de la Historia y memoria colectiva. Carretero, Rosa y González Paidós Educador. 2006.