2.

CLIMOGRAMA A = CLIMA MEDITERRÁNEO MARÍTIMO

CLIMOGRAMA B = CLIMA OCEÁNICO

3.

El climograma A que representa el clima mediterráneo marítimo corresponde a la región floral mediterránea concretamente la que encontramos en el este y sureste peninsular, la marítima es decir, más hacia la costa.

Esta región floral está acusada por la sequía estival que produce un fuerte estiaje estival lo que condiciona el desarrollo vegetal que tiene como consecuencia la presencia de plantas de hoja perenne, es decir, que las hojas se mantienen en el árbol a lo largo de todas las estaciones.

La formación vegetal característica de esta región se divide en dos partes o pisos diferenciados por la altitud. En la planta más baja encontramos el denominado bosque mediterráneo formado por árboles de media altura, no rectilíneos, de corteza gruesa y hoja perenne, caracterizado por ser un bosque poco denso aunque con un rico sotobosque donde encontramos la retama, y destacan la encina, el alcornoque y el pino.

La encina se extiende por casi toda la península, en la región mediterránea ya que es resistente a la sequía y se adapta a todo tipo de suelos formando numerosos bosques adhesados como la dehesa propia de Extremadura y Andalucía que es muy importante en la economía agroganadera ya que ha permitido el desarrollo de una ganadería porcina extensiva de gran calidad como es el cerdo ibérico.

El alcornoque se encuentra en el noreste, de Cataluña a Castellón y suroeste peninsular, de Cádiz a Málaga ya que necesita inviernos suaves, con cierta humedad (costa) y suelos silíceos, de granito. Además, su aprovechamiento para la obtención de corcho es muy importante en algunas zonas.

Y finalmente, el pino que es el más característico de este clima puesto que se extiende por toda la vertiente mediterránea ya que es el más resistente pues ocupa todo tipo de suelos. Suelen ser variedades autóctonas como el olmo, álamo o chopo.

Se trata de un bosque ocupado por el hombre desde épocas muy tempranas lo que ha provocado la alteración de su forma original teniendo como consecuencia la degradación de este, es decir, la disminución de su densidad dando lugar a la dehesa cuyo aprovechamiento es principalmente ganadero y la sustitución de especies típicas por otras con mayor aprovechamiento económico como es el pino o el eucalipto.

En el siguiente piso encontramos el matorral que tampoco es una formación clímax, sino que es fruto de la degradación humana del bosque perennifolio donde destaca la máquia que es una formación arbustiva densa y alta de hasta 2 metros en suelo silíceo ácido (algarrobo,brezo, retama y olivo silvestre); la gárriga que es una formación arbustiva menos densa y alta en suelo calizo (tomillo, romero, lavanda) y por último, la estepa, en las zonas más áridas con condiciones extremas de temperatura y humedad propia del clima estepario o subdesértico en el sureste peninsular con hierbas bajas y arbustos espinosos como el palmito y el espárrago.

Por otra parte, el climograma B que representa el clima oceánico corresponde a la región floral eurosiberiana en el norte peninsular, en Galicia y la cornisa cantábrica.

Esta región floral se caracteriza por precipitaciones abundantes y regulares a lo largo de todo el año que condiciona el desarrollo vegetal con unos suelos húmedos.

La formación vegetal característica de esta región se divide en tres partes o pisos diferenciados por la altitud. En la planta más baja, hasta los 1600 m aproximadamente, encontramos el denominado bosque atlántico formado por árboles altos y rectos de corteza fina y hoja caduca, es decir, que las hojas se caen en una época concreta del año, generalmente en otoño, caracterizado por ser un bosque denso con sotobosque de helechos y musgo. La intervención humana ha hecho que hoy solo quede un 10% de bosque caducifolio sustituido por cultivos, pastos y árboles de repoblación como el pino, eucalipto que crecen rápido pero que son altamente flamables, lo que provoca incendios, y empobrecen el suelo con la lixiviación y acidificación. Destacan el haya y el roble. Ambos necesitan frío, aunque el roble menos, y humedad por eso se encuentran en el norte peninsular, Galicia, cornisa cantábrica y parte de pirineos.

En el siguiente piso, de entre los 1600 m y los 2000 m, encontramos la landa que es un denso matorral de diferentes alturas entre 1 y 4 metros compuesta por retama, brexo, zarzales y helechos.

Finalmente, en el último piso por encima de los 2000 m o en las laderas o valles de la montaña donde aumenta la humedad encontramos el prado que es una vegetación herbácea que ocupa grandes extensiones también conocido como pastos de aprovechamiento ganadero.