La novela realista

El realismo encontrará en la novela el género ideal para  reflejar la sociedad del mundo cotidiano. El novelista va a observar rigurosa y objetivamente la sociedad para plasmarla fielmente. Aunque hablemos de ese principio de objetividad, marcado por el punto de vista de la narración, en tercera persona, los autores realistas suelen comprometerse y mostrar su opinión a través de sus personajes. . El Realismo triunfó en toda Europa pero destacaron sobre todo autores franceses.

Entre los autores extranjeros que triunfan en Europa y que tendrán una gran influencia en los autores españoles destacan los franceses Balzac, Stendhal o Gustave Flaubert, los rusos Tolstoi y Dostoievsky o el inglés Dickens. De todos ellos, el más popular hoy en día es Charles Dickens, que publicó sus trabajos a través de capítulos en periódicos, lo que hacía que los lectores esperasen aviadamente el siguiente capítulo, produciendo una elevada venta de periódicos. En sus primeros años como escritor, destacan entre sus obras cuentos como “Oliver Twist”, o “Cuento de Navidad”. Posteriormente, escribiría las novelas que le concederían mayor popularidad, como “David Copperfield”, “Grandes Esperanzas” y “Tiempos Difíciles”.

Ya en España podemos encontrar autores como Fernán Caballero, Pedro Antonio de Alarcón, Juan Valera, Palacio Valdés o José María de Pereda. Sin embaro el gran escritor realista es Benito Pérez Galdós:

Fernan Caballero es el seudónimo que usaba la escritora Cecilia Bölh de Faber. Hija del conocido hispanista Juan Nicolás Böhl, destaca por su obra La Gaviota (1849) que está considerada como la superación del costumbrismo romántico y el inicio del Realismo en España. Sus obras están llenas de pasajes costumbristas que hacen especial hincapié en las costumbres de las clases populares, ensalzando las gentes sencillas frente a las de la ciudad.

También considerado como precursor del Realismo tenemos a Pedro Antonio de Alarcón. Destaca su obra El sombrero de tres copas (1879) en donde encontramos una lucha entre la concepción tradicional y la moderna de la sociedad andaluza, con ironía y suspense.

Juan Valera nació en Cabra (Córdoba), en una familia noble. Hombre culto y esteticista, fue diplomático, lo que le hizo residir en diferen­tes capitales europeas y americanas. En su novela más conocida, “Pepita Jiménez”, nos presenta la evolución psicoló­gica que sufre un seminarista, D. Luis de Vargas, desde que conoce a Pepita Jiménez, joven viuda de veinte años, prometida de su padre, hasta que, ena­morado de ella, decide abandonar el seminario y casarse.  

José María de Pereda, Idealizará el campo frente al dinamismo urbano, exaltando la naturaleza y las gentes sencillas de su tierra, el mar y los pescadores.Sus obras más representativas son “Sotileza” y “Peñas arriba”

Armando Palacio Valdés relatará las virtudes del mundo rural frente a los vicios traídos por la Revolución industrial. Un claro ejemplo es su obra más conocida: “La aldea perdida” donde vemos como cambia la fisionomía de una aldea asturiana al llegar una empresa que decide establecer una mina que transformará el paisaje y las gentes. Es el claro ejemplo de autor tradicionalista y fue, junto a Blasco Ibáñez, el autor más leído fuera de España en el siglo XIX.

Sin embargo, el gran escritor realista fue, sin duda, Benito Pérez Galdós. La fama que hoy tiene se debe a la narrativa, a sus novelas, en las que se evidencia la influencia de Cervantes, del que siempre se sintió deudor, y de sus contemporáneos europeos Balzac, Dickens o Dostoievsky. Su obra refleja perfectamente el Madrid de la segunda mitad de siglo con un estilo ameno, sencillo y fluido, fruto de su riguroso afán de documentación. El narrador omnisciente, el diálogo en estilo directo y el monólogo serán una constante en su obra literaria.

Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843. Estudió Derecho en Madrid, ciudad en la que residió el resto de su vida, pero abandonó sus estudios por la Literatura. Fue elegido miembro de la Real Academia Española en 1894. Al final de su vida, olvidado y ciego, pasó dificultades económicas. Murió en Madrid. Su extensa obra narrativa la hemos dividido en cuatro partes:

La obra de Galdós es, junto a la de Cervantes, la más importante de la literatura española, tanto por la calidad de sus obras como por la amplitud de temas, ambientes y personajes descritos.