LA OTRA CARA DEL DAKAR “A un año de la represión e imputación de nuestros hermanos kollas en Rumi Cruz”

El Rally Dakar es una competencia elitista internacional organizada por la multinacional Amaury Sport Organisation (ASO), que se realiza anualmente desde el 2009 en nuestro país. La misma provocó centenares de muertes y ha sido expulsada de Europa y África por su efecto negativo no sólo ambiental, sino también social y cultural.

Es una exótica carrera producto del consumismo, en beneficio de unos pocos (multinacionales, patrocinantes y auspiciantes), nunca hubo un informe de impacto ambiental, de ingreso económico, ni en qué se invirtió. Va en detrimento de la población y de los Pueblos Indígenas, puesto que no garantiza beneficios de ningún tipo. Entre los daños y perjuicios que hemos experimentado son: la vulneración del derecho indígena; invasión de territorio; alteración de caminos y sendas originarias de las Comunidades; desertificación del suelo; contaminación ambiental por residuos y dióxido de carbono; destrucción de cercas e intromisión de vehículos; impacto sobre la práctica de pastoreo por destrucción de la flora autóctona, que es alimento para nuestros animales; daños por ruidos y vibraciones que producen la desorientación, provocando la huida y hasta muerte de los animales; violencia, opresión, avasallamiento y desequilibrio en la vida cotidiana de las Comunidades y destrucción de los sitios sagrados ancestrales. Por otra parte, se producen daños inmateriales irreversibles que corresponden a la relación espiritual con la madre tierra y la medicina ancestral de nuestras Comunidades.

Pero el más grave de los daños es la represión e imputación por parte del Estado, a autoridades y miembros de las comunidades por defender el derecho a la Consulta Previa, Libre e Informada, poniendo en evidencia la discriminación y contradicción por parte de la justicia al negar los fueros de un funcionario por su condición de indígena. Demostrando así el racismo hacia los Pueblos Indígenas.

Dejamos en claro que LOS DERECHOS NO SE NEGOCIAN. Necesitamos que se apliquen políticas públicas de Interculturalidad y no que se improvisen recetas y soluciones mágicas a nuestras necesidades básicas, puesto que éstas son obligaciones que debe cumplir el gobierno como garante y ejecutor de nuestros derechos adquiridos.

El Movimiento Comunitario Pluricultural repudia y expresa su indignación ante la violación al territorio y a los derechos indígenas vigentes en el artículo 75 inciso 17 y 22 de la Constitución Nacional, Convenio 169 de la OIT ratificado por Ley Federal N°24071 y Declaración Universal de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y se mantiene en alerta y movilización como espacio político de los Pueblos Indígenas en la provincia.