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“A este club se viene con un balón en el pie

y un libro bajo el brazo,

y si se te tiene que caer algo,

que sea el balón,

NUNCA el libro...”

 

¡Arranca la temporada 2016 - 2017. Bienvenidos!

Pretendemos que este Club sea un lugar de encuentro, de convivencia y de formación para su hijo, no solo futbolísticamente. Sus hijos ganarán, empatarán o perderán partidos, y serán múltiples los valores humanos que les serán inculcados casi sin darse cuenta, y todos esos valores no tienen porque ser agradables o “a la carta” del niño o familiar.

Todos queremos lo mejor para nuestros hijos, pero lo mejor, en muchas ocasiones, se traduce como lo más placentero. Reza un dicho: “Una lección, por muy dura que sea, no quiere decir que sea mala...”; Es algo que tienen que tener casi más claro los padres que los propios niños, sobre todo si les han sabido transmitir lo que debe suponer para sus hijos estar en la Escuela. Lo que a ellos y a muchos de los padres se les olvida, es que a lo largo de la semana los niños están entrenando no solo para ocupar una actividad lúdica más, sino para irse formando un carácter dentro de una actividad a la que el niño viene muy estimulado, que le vendrá muy bien a su creciente personalidad, y que deberá refrendarlo durante el año con su capacitación deportiva, actitud para el trabajo, comportamiento y sus notas escolares...

Ni que decir tiene que el entorno familiar juega un papel importantísimo para el desarrollo del niño. En el Club solo está unas horas a la semana. Es en su casa y en su ambiente escolar donde pasa más tiempo, pero a ningún sitio acude más motivado que a su Club de Fútbol (ADFC Padre Anchieta). No pretendemos decirles a los padres que tienen que hacer durante la estancia de su hijo aquí, pero piensen en transmitirles ánimo, perseverancia, dedicación, sacrificio, humildad y alegría, sin olvidar que es su formación escolar lo más importante. El Club de Fútbol (ADFC Padre Anchieta) es una actividad complementaria a su formación como persona, no piensen que su hijo, como valor deportivo en ciernes, tiene su futuro balompédico asegurado... La evolución de un niño como futbolista dura años, y a pesar de que un niño esté evaluado positivamente durante una temporada, son muchos los factores que pueden determinar un bajo rendimiento en la siguiente temporada... y viceversa...

No tenemos una varita mágica que haga que todo niño que entre en nuestro club termine siendo un futbolista profesional. Lo único que sí tenemos es un escudo que nos tiene que avalar como conductor en la educación deportiva del niño. Toda apreciación sobre el futuro futbolístico del niño es entrar en conjeturas y especulaciones que no llegan a ningún lado. Con la experiencia nos hace ser pacientes, muy pacientes, y a ustedes les sugerimos que disfruten del rendimiento de su hijo más allá del resultado de los partidos. Lo que tenga que llegar, llegará, pero no tengamos la tentación precipitada de hacer creer y crecer a su hijo en que va “a poder vivir del fútbol”.

Y es que un día, esta Temporada o dentro de 9, el niño dejará este club, bien sea para incorporarse, a otro equipo, o que su valoración deportiva no haya sido la esperada, y sea baja. Este es el momento en que nosotros pensamos que, durante el tiempo que ha estado el niño con nosotros, se ha ido formando como persona, y con todo lo que le hayamos sabido inculcar, podemos haber aportado nuestro granito de arena en su formación y hacer frente a una sociedad que le espera y que los padres sabemos cómo es de exigente... Sentiremos con orgullo que hemos sumado “una persona competente” a la sociedad con el sello educativo de la ADFC Padre Anchieta.

La directiva

 

ADFC Padre Anchieta

 


Fútbol base ADFC Padre Anchieta

Como hemos dicho antes, el Club pretende ser una actividad lúdica formativa, deportiva y social: Los niños vienen encantados a realizar el deporte que más les gusta y con los colores que más quiere. Además, formamos parte del Fútbol Base de Tenerife, a quienes nos debemos deportivamente y estamos bajo su tutela, tratando de potenciarlo con valores salidos de este Club, y si no es así, damos continuidad, bien en los equipos propios, o en equipos convenidos, para que progrese en su formación deportiva. Y como punto final, realizamos una labor social, no sólo formando a los niños con nuestro propio sello educativo–formativo, teniendo la oportunidad de entrar a formar parte de esta familia Anchieta.

El niño ha sido admitido por primera vez o un año más. Podemos imaginar la alegría que supone a niños, padres y familiares este hecho. Incluso se “presume” con orgullo público de ello. Es normal.

Durante la Temporada, y como actividad lúdica, formativa, deportiva y social, realizamos la captación de posibles talentos, intentando dar la progresión adecuada para las siguientes temporadas.

Y es que desde aquí sugerimos que al niño, en su propio entorno familiar, no se le llene la cabeza de grandes sueños y excelentes futuros futbolísticos. Que se apliquen día a día sin más, sea en la ADFC Padre Anchieta o en otro club si . Sugerimos, junto con la alegría de su incorporación, irle dotando de informaciones temporales de que hay que perseverar en el trabajo, Pretendemos con esto preparar al niño y a los padres. Desde el Club y de manera interna y colectiva lo hacemos, pero recuerden que donde pasa más tiempo el niño es con ustedes y su entorno familiar, que son los que más y mejor le conocen, y sobre todo, la manera más adecuada de transmitírselo.

Es posible que no acertemos en todas nuestras decisiones (sobre todo desde el punto de vista de los padres...), en cuestiones de organización, logística, personal, a la hora de evaluar a los niños y en mil cosas más. Pero lo habremos hecho desde el consenso y la objetividad de los educadores o entrenadores y dirección. Admitimos toda crítica y lo asumimos para tratar de mejorar, pero entiendan que no es tarea fácil...

Seguimos avanzando con la intención de llevar este proyecto adelante, con ilusión y ganas de mejorar día a día. Pero el concepto “Club Fútbol base” se aleja del concepto “Fútbol Profesional” en su gestión. Ténganlo en cuenta cuando valoren nuestro trabajo.

Durante el mes de agosto y septiembre, se llevarán a cabo las reestructuraciones en los equipos que creamos convenientes (pretemporada). Deben entender que es el período previo a la competición donde vemos el potencial deportivo de unos (los que siguen de la temporada anterior), y de otros (niños aceptados que se incorporan a las plantillas) conjuntamente. No debe causar ningún trauma el “bajar” a otro equipo; el niño “afectado” tiene todo un año para revertir la situación de cara a la temporada venidera (espíritu de superación). Apelamos a ustedes, señores padres, para que sepan transmitir a los niños la necesidad de llevarlo a cabo...

En todo caso, El Club tiene la potestad de reajustar las plantillas, y se reserva el  derecho de admisión.

 

De los torneos y partidos amistosos

Aseguramos la participación de los niños del Club a lo largo de la temporada en la liga que dispute con su equipo. Ahora bien, la participación en Torneos y/o partidos amistosos, lo consideramos una actividad “extra”, y valoramos la conveniencia no sólo de qué equipos deben ir, sino simplemente si deben ir, a tenor de la organización, logística, conveniencia e importancia de dichos eventos.

A lo largo de la temporada, aparte de disputar la liga, somos invitados a torneos y partidos amistosos; Somos invitados, no podemos exigir que inviten a todos los equipos del Club.

A partir de esta temporada, en la primera petición de notas escolares, se tendrá en cuenta dicha valoración escolar de cada alumno en su equipo para ser citado o no. Durante la mayor parte de la temporada, serán los equipos íntegros los que acudan a estos encuentros. Llegando a los meses de mayo y junio, preparando o probando equipos para la siguiente temporada. Siempre estamos a disposición de las necesidades del Fútbol Base, y pudiera darse el caso de variar en la forma y en el tiempo lo que aquí exponemos.

 

Tablones informativos

A lo largo del año, es prácticamente imposible reunir a tantos padres cada vez que haya algún tipo de información colectiva importante. De igual manera que logísticamente no se pueden hacer tantas circulares y mandarlas a sus domicilios en el tiempo y forma adecuados. Siempre que afecte a todo el colectivo, se pondrán dichas circulares informativas en el tablón informativo que hay en las instalaciones deportivas o por medio de vía correo electrónico.

Aconsejamos pasarse por ellos durante la semana para tener conocimiento de posibles novedades.

Fútbol base ADFC Padre Anchieta

Asimismo tenemos en la entrada de la oficina del club un buzón de “SUGERENCIAS O CARTAS AL CLUB” a su disposición, para notificarnos cualquier comentario que crean conveniente. Cualquier tipo de crítica puede servirnos para mejorar. Lo único que no es admisible es el ANONIMATO de las sugerencias o cartas, por muy razonables que sean en su contenido.

Somos accesibles y permeables a quejas y/o sugerencias que nos hagan llegar. En ningún caso empleamos represalias ni con niños, educadores o padres por atender tales quejas. Nuestra intención de mejora constante no debe chocar con especulaciones o conjeturas no probadas expuestas en cartas anónimas u observaciones basadas en rumores. Desterremos el “han dicho”, “he oído”, “me han contado que”, “parece ser que van a...” Toda la información no sacada oficialmente desde la Dirección del Club carece enteramente de credibilidad. En la propia instalación deportiva, o en la oficina del club por la tardes de 17:30 a 22:00 horas, gustosamente les atenderemos. No critiquemos gratuitamente y sin argumentos el digno proceder de todos los que trabajamos para mejorar la formación de sus hijos...

 

De los jugadores

Los niños entran al Club y deben mantener una disciplina responsable que garantice el ideal de ADFC Padre Anchieta. De su propia aceptación dependerá que el niño se desarrolle normalmente sin mayor preocupación que seguir creciendo a través de este digno deporte.

Deberán refrendar durante la temporada su progresión, y por tanto, su continuidad o no, en el Club la Temporada que viene.

Todo acto de indisciplina que lo requiera, será valorado como falta leve, grave o muy grave. Dependiendo de la gravedad del hecho, podría conllevar la expulsión del jugador del Club.

A cada jugador se le asigna un equipo cuyo máximo responsable es el educador o entrenador.

Desde la Categoría de Alevín de primer año (incluida), es obligatorio ducharse después de cada entrenamiento, para lo cual, deberán disponer de toalla y chanclas. No hacerlo sin causa justificada es motivo de sanción para el siguiente partido.

Deberá estar vestido con la suficiente antelación en los vestuarios antes de los entrenamientos. Todo retraso sin justificación oficial conlleva sanción para el próximo partido.

Para las sesiones de “entrenamiento y partidos”, los niños deberán llevarlas a cabo sin colgantes, pulseras, pendientes, piercings, etc. No es cuestión de estética, es una cuestión de seguridad e integridad física, tal y como obligan los árbitros antes de cada partido.

Junto con sus educadores y de manera rotatoria, los jugadores sacarán el material deportivo (balones, conos...) antes de la sesión de entrenamiento, e igualmente, ayudarán a guardarlo.

Tratamos de formar personas competentes. Es responsabilidad del niño preparar su bolsa tanto para entrenamientos como para los partidos. ¡No la preparen por él o ella! Si al partido se le olvida alguna prenda no jugará. Si da pena que esto ocurra, imagínense el remordimiento para los padres que tuvieron el olvido...

Para los partidos fuera de casa deberán trasladarse de forma particular al campo.

Les recomendamos que se informen bien y con antelación de la situación del mismo.

 

Fútbol base ADFC Padre Anchieta

Es fundamental el uso de calzado adecuado para la práctica del Fútbol. Infórmense a través de los educadores del más favorable. Si no pueden asistir a algún entrenamiento, comunicarán con antelación el hecho a su educador, debiendo presentar una justificación oficial por escrito. De no ser así, podrá ser sancionado. Si la ausencia no permite comunicarlo con la suficiente antelación (alguna emergencia, indisposición repentina, accidente...) deberá comunicárselo al educador o al Club (para ello les facilitaremos sus teléfonos móviles y fijo), justificando dicha ausencia oficialmente el primer día que el jugador se incorpore.

Se consideran faltas leves:

  1. Tres faltas de puntualidad a sesiones de entrenamientos producidas en un mes: un partido de suspensión.
  2. Actitud pasiva, pequeñas paradas o descansos durante los entrenamientos, sin ser fijados por el entrenador, con carácter reiterativo. Suspensión del entrenamiento y un partido de suspenso.
  3. Muestras de desconsideración a otros deportistas, árbitros, espectadores, patrocinadores, socios, directivos, causando un perjuicio grave a los intereses del Club : dos partidos de suspensión + sanción económica.
  4. La no comunicación de cualquier anomalía o falta de asistencia a entrenamientos y partidos con la suficiente antelación cuando aquello sea posible producidas en un mes: un partido de suspenso.
  5. Cualquier acto injustificado que altere levemente el normal desarrollo de las actividades del Club.

 

Se consideran faltas graves:

  1. Acumulación de dos faltas leves en un mes: dos partidos de suspensión.
  2. Entre cuatro y seis faltas de puntualidad a sesiones de entrenamientos, producidas en un mes: dos partidos de suspensión
  3. La reiteración de muestras de desconsideración a otros deportistas, árbitros, espectadores, patrocinadores, socios, directivos, causando un perjuicio grave a los intereses del Club: tres o más partidos de suspensión más sanción económica
  4. La incomparecencia, a convocatoria y/o citación, que le realice el club: dos partidos de suspensión.
  5. Cualquier acto injustificado que altere levemente el normal desarrollo de las actividades del Club.

 

Se consideran faltas muy graves:

  1. La acumulación de dos faltas graves en un mes: tres o más partidos de suspensión.
  2. La acumulación de cuatro faltas graves en un año. Expulsión del jugador del club
  3. Más de seis faltas de puntualidad a sesiones de entrenamientos producidas en un mes: tres o más partidos de suspensión.
  4. Más de dos faltas de incomparecencia, a convocatoria y/o citación, que le realice el club: tres o más partidos de suspensión.
  5. La reiteración de muestras de desconsideración a otros deportistas, árbitros, espectadores, patrocinadores, socios, directivos, causando un perjuicio grave a los intereses del Club. Expulsión del jugador del club

 Deberán presentar a su educador las notas y 2 fotocopias de las mismas que les faciliten los centros de enseñanza donde cursen estudios en cada evaluación. Las notas originales serán devueltas en el momento, quedándonos las fotocopias. De no presentar las notas aplicaremos el reglamento con el máximo rigor, pudiendo sancionar al jugador con la NO participación en los partidos, SI pudiendo entrenar. De forma orientativa, y con posibilidad de ser variado, las sanciones por suspensos serían:

a) 0/1 suspenso:  cero partidos de suspensión

b) 2/3 suspensos = dos partido de suspensión

c) 4/5 suspensos = tres partidos de suspensión

d) 6 o más suspensos: cuatro partidos de suspensión

Hasta el cumplimiento de las sanciones, quedan en suspenso las rotaciones de manera natural, reimplantándose de nuevo tras llevar a cabo todas las sanciones por las notas. Recomendamos que marque la ropa con los nombres o abreviaturas del niño en las etiquetas de la parte interior. En caso de pérdida, será más fácil encontrar a su propietario. Del mismo modo, recomendamos que los niños no lleven efectos personales de valor. De hacerlo, procuren que los guarden bien. El Club no se responsabiliza de los objetos perdidos o sustraídos, aunque pondrá todo su empeño en evitarlo.

Todos los jugadores podrán portar el brazalete de capitán del equipo durante los partidos, siempre y cuando el educador elija al que se lo merezca, por su responsabilidad y que el propio niño quiera. De no hacerlo no pasa nada. No se trata solo de que se ilusione con semejante galardón, sino de que se responsabilice como portavoz y ejemplo del resto de sus compañeros de cara al árbitro durante el partido. Les recordamos que portar el brazalete no quiere decir que tenga derecho a protestar al árbitro, sino que es a quien se debe dirigir el árbitro como representante del equipo.

 

De los educadores o entrenadores

Los educadores o entrenadores son los responsables de los jugadores. Se dedicarán a enseñar a los niños, junto con su delegado, específico de porteros si lo hubiera en todas las facetas del juego y la convivencia, a tenor de las edades de los niños del equipo que tengan a su cargo. Procurarán hacerlo sin utilizar vocabulario soez o mal sonante, evitando poner motes.

Dentro de unas normas básicas del Club, cada educador o entrenador propone a su grupo de niños una disciplina y metodología que cree más apropiada para conseguir los objetivos citados.

Como responsable del equipo, debe ser el primero en dar ejemplo, atendiendo a su puntualidad, vestuario adecuado y dedicación. Teniendo en cuenta las categorías, el educador puede tener ayudantes que hagan de 2º entrenador y/o delegados, que le ayudarán y serán igualmente responsables en caso de ausencia del educador principal durante los entrenamientos.

El educador o entrenador deberá informar al coordinador si lo hubiera o a los responsables del Club, y sólo a ellos, de todo cuanto acontezca en entrenamientos y partidos, debiéndose abstener de atender a familiares y/o amigos del niño, a excepción de mantener las pautas de educación básicas.

El educador o entrenador está facultado para informar del comportamiento de su equipo, de los padres y familiares en los partidos o entrenamientos y del trato recibido en campo visitante por los contrarios. No debe entrar ni responder a ningún tipo de provocación deportiva o personal.

Todo comportamiento distinto al ideal del Club, así como extralimitación en sus funciones u otorgar información privilegiada a familiares de los niños será considerada falta grave o muy grave, pudiendo derivar en el cese como educador o entrenador y baja del niño beneficiado de tal hecho.

Formará parte de la comisión deportiva – educativa para evaluar a cada uno de sus jugadores, atendiendo a su valoración deportiva (preferentemente), actitud para el trabajo, comportamiento, notas escolares (en caso de dudas) y comportamiento de los padres. Este último matiz será susceptible de ser valorado por la imagen que los propios padres deben dar, sobre todo en los encuentros, en donde el escudo de la ADFC Padre Anchieta debe estar por encima de todo “forofismo”.

 

Del coordinador (si hubiera)

El Coordinador velará por el buen funcionamiento del Club, tanto de los entrenamientos como de los partidos, así como de organizar y tratar de solucionar cuanto esté en su mano, haciendo prevalecer la coherencia y el sentido común a la hora de resolver los problemas que surjan.

Basándose en la observación, serán interesantes sus puntos de vista para evaluar al jugador, así como a los educadores y demás personal del Club. Gozan de la total confianza de la Dirección, debiendo informar de todo cuanto acontece, y con autonomía para resolverlo si está en sus manos.

Podrán atender a los padres, jugadores, educadores o entrenadores y demás personal, dando traslado de lo que suceda a los responsables del Club.

El Coordinador de campo supervisará y resolverá cualquier problema de logística que se produzca, con la mayor celeridad posible. No evaluarán al jugador, aunque siempre se tendrá en cuenta todo dato que desde su observación sea interesante.

 

De los partidos

El educador o entrenador citará a los jugadores para los partidos el último día de la semana de entrenamiento. Se le presentará al jugador (para fútbol 11) una hoja de citación en donde constaran los nombres de los niños, lugar, fecha y hora del partido que firmarán, evitando así cualquier duda. Se deja libertad al jugador no citado de acudir a ver a su equipo o disfrutar del fin de semana con su entorno familiar.

En los días de partido, un retraso de más de 15 minutos de la hora citada por el educador o entrenador, será motivo de NO alineación para ese partido. (Siempre se contemplaría alguna causa de fuerza mayor...)

Todos los jugadores citados deberán ir con el vestuario oficial del Club, tanto de paseo como de competición.

El educador o entrenador es igualmente responsable del comportamiento en el banquillo, así como de su delegado, debiendo tener el mismo control que sobre los que juegan. Todos vestidos uniformemente con las medias subidas, las botas atadas, las espinilleras puestas y la camiseta de jugar siempre dentro del pantalón.

En el Fútbol 8, (Pre-benjamines, benjamines y alevines), los cambios durante los partidos deben hacer partícipes a la totalidad del equipo, pudiendo alternar en las posiciones del campo a los niños.

En Fútbol 11, (Infantil, Cadetes, Juveniles), El educador o entrenador tiene la potestad para decidir lo que crea más conveniente en cada partido en lo que se refiere a los cambios.

El vestuario, tanto de local como de visitante, será cuidado antes, durante y después del partido como lo que es: un lugar que permite cambiarse de ropa y de preparación del partido, no como desahogo para producir destrozos...

De los padres, familiares y amigos de los jugadores

Se permite asistir a entrenamientos sin ocupar o introducirse dentro del terreno de juego, debiendo guardar las normas de educación básicas.

El educador o entrenador tiene una labor que desarrollar con sus hijos, y es el Club quien atenderá o requerirá al educador o entrenador de la progresión en la formación de los jugadores. Si preguntan a un educador o entrenador por la progresión de su hijo nunca les debe decir si bien o mal; éste ni nadie puede prever la evolución de los niños...

Para cualquier pregunta, objeción o duda, deberán dirigirse a un coordinador si lo hubiera, o a los responsables del Club. A los entrenadores déjenlos trabajar. La forma más rápida de solucionar posibles problemas es informando a los primeramente citados. Con mayor celeridad se obtendrá la resolución y su traslado a padres, educadores y/o jugadores.

Se les facilitará el número de teléfono del educador o entrenador de su hijo, debiéndolo utilizar, únicamente, para casos que de verdad lo requieran, como que un niño se ha puesto malo, que va a llegar tarde, imposibilidad de acudir al entrenamiento o partido el mismo día por algún motivo que deberán justificar... nunca para consultas de tipo deportivo o promocional. Asimismo, se les facilitará un listado de teléfonos de interés.

Esperamos que sepan hacer buen uso, y el justo, de él. Los educadores o entrenadores dispensarán cualquier solicitud de consulta “adicional”, debiendo dar cuenta de ello a la Dirección del Club. (Ver teléfonos)

A lo largo de la temporada cada jugador irá evolucionando. Se crearán Comisiones Deportivo–formativas para valorar su progresión. Pretendemos implantar y hacerles saber que no sólo sus hijos serán evaluados, sino también el comportamiento y actitud de los padres, familiares y amigos. Es intención del club hacer respetar un escudo que no puede mancharse con comportamientos contrarios al ideal que se demanda, y que en los días de partido se pondrá a prueba.

Los educadores o entrenadores pueden hacer jugar en distintas y dispares partes del terreno de juego a sus hijos, bien de manera puntual, temporal o permanentemente.  Defendemos la polivalencia y conocimiento de los distintos puestos tácticos, así como la bilateralidad (ambas piernas). El educador o entrenador lo manejará como crea más conveniente. Les recordamos el concepto Club...

No dejen de ayudar, animar y reforzar al equipo, siempre dentro de un contexto que no es difícil imaginar. Las circunstancias de cada partido pondrán a prueba la formación de los jugadores... y de sus aficionados. Y es que siempre hay elección. Si un padre o familiar “vive intensamente” los partidos no hay problemas, sólo aparecen cuando se traspasa la delgada línea entre ser aficionado y querer repartir justicia a su manera sin ser ni juez ni parte. Tienen varias opciones para no acabar con desagradables incidentes: No vayan al partido, que lleve a su hijo otra persona. Vaya al partido y durante el mismo de un paseo por los alrededores... Que este mismo aviso sea suficiente para saber lo que queremos transmitir a nuestros hijos más allá de un resultado deportivo. No lo olviden.

No es idea del Club corregirles a ustedes, pero piensen en sus posibles consecuencias. Demos de sí el mejor de los ejemplos y hagamos desaparecer este párrafo en las normas del año que viene por “no haber lugar a ello”.

 

Infantiles y cadetes

Llegados a estas edades, los educadores tendrán la potestad de hacer partícipes a todos los jugadores del equipo en los partidos, así como en las rotaciones de las citaciones, pero podrán dar más minutos que a otros atendiendo a los merecimientos y circunstancias que el entrenador crea oportuno, con el fin de premiar actitud y aptitud de los niños. Deberá el educador saber transmitir valores de sacrificio y “lucha por el puesto”, y el niño acatar que su esfuerzo diario obtendrá recompensa... y que no es fácil.

 

De las ausencias en los partidos

Desde la categoría de Infantil hasta Cadete de Segundo año (ambos incluidos, Fútbol 11) todos los niños llevan a cabo rotaciones para que todos se sientan partícipes del juego. Deben saber jugar desde el principio, a partir de la segunda parte... o no jugar, y dejar paso a otro compañero con quien comparte vestuario y convivencia durante la temporada, sabiendo entender que su apoyo aún sin jugar es importante para el colectivo.

Ahora bien, estamos hablando de participación, no de minutos jugados, el educador o entrenador será el encargado de llevarlo a cabo de la manera más conveniente. Es inevitable que lesiones, enfermedades, sanciones federativas o disciplinarias desde el Club hagan que los niños se pierdan participaciones en los partidos. Esas participaciones no son recuperables. Cuando vuelvan a estar disponibles para jugar lo harán sin que se les “deba compensar” el tiempo que han estado ausentes.

Los principales motivos de ausencia de un niño en un partido pueden deberse a alguna de las siguientes circunstancias:

 

Reflexiones en voz alta

De un año a otro, puede ocurrir que vean que sus hijos no están tan acoplados (sobre todo a principio de liga) como el año anterior. No es un síntoma de mal entrenamiento.

En la mayoría de los casos se da la circunstancia de que sus hijos han pasado de ser de 2º año en una categoría (por ejemplo infantil), a 1º año en la siguiente (cadetes), y la mayoría de los equipos con quien se enfrenta son un año mayor; esto es cíclico cada 2 años. A estas edades eso se nota, y mucho...

Los educadores o entrenadores tienen su propia personalidad, dentro de una metodología y normas generales, e implantan una disciplina autónoma que creen mejor para su equipo. Habrá de todo: exigentes, disciplinados, cercanos, rigurosos, serios, abiertos... desde la Dirección también les evaluamos a lo largo de la temporada.

El Club, en el aspecto estrictamente deportivo, es foco de observación de otros equipos, no sólo de nuestra ciudad o comunidad. Les recordamos que sus hijos también son seguidos por el departamento de captación del Fútbol Base para estudiar la futura incorporación de los posibles talentos a dicho departamento, pero lo hacemos de forma metódica, y en contacto directo con el Fútbol Base, haciendo seguimientos a lo largo de la temporada pero NO informando si no es una decisión definitiva.

Es responsabilidad de los padres saber a qué atenerse en caso de que algún otro club requiera los servicios de su hijo durante la temporada. Nosotros, como entidad, no obligamos a nadie a quedarse a la fuerza, pero lo que no facilitamos son autorizaciones para “probar” en otros equipos., en la medida de lo posible y valorando la situación de una baja del jugador facilitamos la carta de libertad (baja), y en caso de no aceptación tras la prueba en el otro club, el Club se reserva el derecho de readmisión del niño afectado.

La llamada desde otros equipos puede albergar esperanzas de una proyección mayor.

Tengan en cuenta, y valoren, que su hijo será llamado junto a otros tantos de otros equipos para unas preselecciones donde finalmente serán admitidos 3 ó 4.

¿Arriesgan la estabilidad emocional del niño al precio de una más que posible desilusión anticipada? Piénsenlo bien... Tenemos la experiencia y el deber de informarles que ante la más que probable desilusión por no ser admitido en ese otro club, la respuesta del niño puede ser de un rechazo a la práctica de este deporte por pensar que nunca podrá llegar a ser “profesional”. Aquí procuramos inculcarle contra tales pensamientos, haciéndole partícipe de una cultura de esfuerzo que tendrá su premio en forma de jugador profesional o no (eso lo dictará el futuro con 19 ó 20 años), pero desde luego no a edades en que su mayor preocupación (y la de los padres) debe ser formarse como persona, y tratar de inculcarle la práctica saludable del deporte para el resto de su vida.

Como hemos contado, en Agosto y Septiembre reestructuraremos los equipos que creamos convenientemente (pretemporada). También tenemos la experiencia y el deber de hacerles saber que el hecho de jugar en una u otra categoría no influyen a la hora de tratar de ganar o esforzarse en intentarlo. De la capacidad de sacrificio, talento, trabajo, humildad y actitud dependerá su propia evolución, y sus formadores evaluarán si su techo está en una u otra categoría de cara a una posible incorporación a un equipo más “alto” durante ésta, o la siguiente temporada.

Estimamos” que durante la primera quincena de Junio, haremos entrega de la evaluación final correspondiente a la presente temporada, pero no podemos asegurar una fecha en concreto.

El club tiene previsto firmar acuerdos de colaboración con diferentes equipos de nuestra comunidad. A los jugadores que no promocionen un año más en nuestro Club, trataremos de facilitarle su incorporación a alguno de estos clubes, si así lo desean y nos lo expresan por escrito.

Al final de la temporada, habrá niños que, a pesar de comunicarles que siguen en el Club para el curso siguiente, causen baja por distintas razones (laborales, familiares, personales, económicas...). El Club manejará de manera interna una lista de espera de niños descartados en principio, y de darse el caso, serían llamados para suplir dichas ausencias. Si algún niño admitido es baja voluntaria, háganlo saber cuanto antes al Club, su sustituto se lo agradecerá. Si no, hasta Agosto o Septiembre (cuando se presentan los equipos) no podremos llamar a los niños que están en lista de espera.

Les hemos expuesto, a grandes rasgos, las líneas maestras que queremos implantar en el funcionamiento de nuestro Club. Todo este ideario pretende organizar y normalizar, pero nuestra experiencia nos dice que “Fútbol es Fútbol”, que ni todo es blanco ni todo es negro. El mayor desafío a lo largo de la temporada es encontrar un difícil equilibrio entre formación humana y deportiva del niño, nuestra máxima “ocupación”. Se pueden dar tantos ejemplos del “Espíritu de las normas”, que su propia interpretación y sus circunstancias nos tendrían días discutiéndolo. Cada año surgen situaciones complejas en su tratamiento y resolución. No les quepa la menor duda de que lo llevaremos a cabo con la máxima eficacia posible, atendiendo a la coherencia debida y buscando lo mejor para todos.

 

La Directiva