Síndrome Alcohólico Fetal
Por Juan Pablo García Losada. Pediatra
El día 9 de septiembre se celebró el Día Mundial del Síndrome Alcohólico Fetal.
El consumo excesivo de alcohol es perjudicial para la salud siempre, aun esporádicamente. El daño se relaciona directamente con la cantidad y no con la naturaleza del mismo: fermentado o destilado. Aumenta el riesgo de enfermedad de forma geométrica a la dosis. Los riesgos no derivan de la graduación alcohólica sino de su contenido en alcohol.
Es importante señalar que el alcohol no es un alimento y no es una sustancia beneficiosa para la salud, pero si se toma en cantidades muy bajas se pueden evitar los problemas que puede comportar.
El alcohol es el tercer factor de riesgo en importancia para la salud de los ciudadanos de los países desarrollados por detrás de tabaco y la hipertensión arterial. Se le asocia directamente con más de 60 enfermedades además de con conductas violentas o de riesgo: relaciones sexuales no protegidas, embarazos no deseados, daño prenatal, siniestrabilidad vial, acompañante de drogas psicoactivas, trastornos mentales como depresión o suicidio, etc. Causa 195.000 muertes al año en Europa y en España tenemos 3 millones de personas con problemas derivados del alcohol.
Cuanto más joven se comienza mayor es el factor de dependencia y las lesiones que se producen persisten de forma definitiva, son irreversibles. Y el riesgo aumenta cuando el consumo se produce en los “atracones” de fin de semana, por ejemplo en el “botellón”.
Se considera defecto congénito un problema que ocurre mientras un bebé se desarrolla dentro del cuerpo de su madre. El defecto puede afectar tanto al aspecto, su funcionamiento o ambos. Pueden variar de leves a severos. Algunos resultan de la exposición a medicinas, sustancias químicas o infecciones. Toda mujer que pueda estar embarazada debe saber que todo cuanto coma o beba puede afectar a su bebé en formación. El alcohol es teratógeno, no se conoce su mecanismo de acción. No se conoce ninguna cantidad de alcohol que no tenga efectos adversos en el embarazo, ni de ningún periodo de seguridad durante el que se pueda beber con garantía, ni el consumo esporádico. La variabilidad en el resultado depende de factores múltiples. Cada mujer metaboliza de manera diferente el alcohol, dependiendo de la edad, la hora y la frecuencia del consumo, y su consumo con alimentos o no. Las mujeres bebedoras durante el primer trimestre del embarazo que desconocen su gestación estarían bebiendo en el periodo de formación del cerebro del feto.
El alcohol durante el embarazo puede causar el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF).
Presentarán el síndrome el 30 – 40 % de los hijos de las mujeres que consumen 80 ml/día de alcohol durante el embarazo y más del 60% de aquellas que consumieron más de 60 ml/día.
El 1% de los niños europeos nacen con el síndrome . En EEUU 1 de cada 750 - 1000 Recien Nacidos (RN) nacen con SAF y es la causa de retraso mental número uno.
De las mujeres embarazadas consumidoras de alcohol puede nacer RN con:
· Efectos del Alcoholismo Fetal (EAF)
· Trastorno Neurológico Relacionado con el Alcohol (TNRA): sólo presentan los problemas emocionales y de comportamiento propios de EAF y SAF sin ningún otro signo de retraso del desarrollo ni del crecimiento físico.
· Síndrome Alcohólico Fetal (SAF)
El SAF es un grupo de problemas que puede incluir:
Entre otros
El SAF es completamente evitable y persiste para toda la vida,
no tiene cura. Se pueden corregir algunos defectos anatómicos o prestar ayuda
para otros.
Si se es mujer sexualmente activa y no se utilizan métodos
anticonceptivos seguros se debe evitar tomar cualquier cantidad de alcohol.
También debe saber que puede repetirse en los siguientes
embarazos.