BODEGA CASTRO DE LOBARZAN

 

Entrevista  a José Fernández Feijóo.

 

Esta bodega familiar, está dirigida por José Fernández Feijóo. Se encuentra situada en la misma vivienda familiar, en las afueras de Vilaza.

Los horarios de atención al público son un poco más amplios de lo normal. Pudiendo adquirir los vinos directamente o mediante pedido.

                                           
                                                       
                

La afición a la viticultura le viene a José Fernández por tradición familiar. Su abuelo  poseía viñas y elaboraba vino para vender. En aquella época la bodega elaboraba unas 2.000 "olas", aproximadamente unos 32.000 litros . Aún conservan alguno de los lagares de granito de esa época en la casa paterna.

                                                        


 La bodega Castro de Lobarzán posee actualmente 4,5 hectáreas en producción y 1,5 hectáreas más en plantación. Elaboran sus vinos igual que lo elaboraban  sus antepasados, pero aplican también técnicas modernas como prensas neumáticas, despalilladora, frio y control de temperatura mediante climatización del producto embotellado en una cámara a 16 ºC.

 

La mayoría de sus tierras proceden de la herencia familiar.  El nombre de la bodega procede del monte Lobarzán en la que se encuentran dos de sus fincas. Una de ellas, la más grande de la bodega  (7.000 m2), denominada Mazairo posee una pendiente cercana al 7%. Cerca de la bodega está la finca pequeña. Un poco más alejada encontramos la denominada O Souto de abaixo de 2,5 hectareas.  Un poco más arriba esta la nueva finca Souto de arriba” ,en plantación, que posee una extensión de  1,5 hectareas y un 16% de pendiente lo que obliga a trabajar la tierra en bancales. 

 

Los suelos de estas fincas son suelos graníticos, y de arenas ácidas procedentes de la meteorización del granito.

 

Las fincas poseen un marco de plantación de 2,5 m. por 1 m. de separación entre plantas, que en la nueva finca sera de 0,90 cm. de separación. El patrón  para estos injertos  es “3309 que se caracteriza por ser poco vigoroso y proceder de la especie Rupestris riparia.

                                                                              

Actualmente la producción ronda los 27.000 kg. repartidos en 3,2 hectáreas de blanco (un 80% godello y un 20 % treixadura),  mientras que el tinto ocupa una extensión de 1,3 hectáreas de las cuales el 70% corresponden a uvas mencía, 25 % a tempranillo y un 5 % a bastardo también llamado merenzao.  Como curiosidad destacar que todas las vides proceden de injertos obtenidos de plantas antiguas de la comarca.

 

La producción actual de la bodega es de 4.000 Kg. de tinto y de 6.000 Kg. de blanco. Las 20.000 botellas son producto de una elaboración clásica o tradicional, sin madera. Sólo se utilizan recipientes de acero inoxidable. El prensado se realiza a 1 kbar. de presión, y la fermentación se activa mediante pies de cuba procedentes de uvas de la explotación. Esto favorece la fermentación con levaduras autóctonas, y la divesidad de sus vinos . La fermentación -otro de los puntos clave en esta bodega- se realiza a 13,1º C para los blancos y 28 a 30º C para los tintos. La elaboración del blanco se complementa con un batonage, buscando vinos con mayor cuerpo y redondez.

 

Los vinos de Castro de Lobarzán se cosechan cuando su graduación llega a los 13º C en blancos y 14 º C en tintos.

José Fernández está actualmente experimentando con la congelación de la uva blanca en nieve carbónica y  se plantea realizar una crianza en maderan  en barricas de 300 l. con los tintos, posiblemente sobre roble francés o húngaro.

                                                                     

La bodega cuenta en su plantilla con el enólogo Álvaro Bueno que los asesora desde hace ya varios años. Álvaro redondea la cuidadosa labor realizada a pie de finca por el bodeguero con sus conocimientos y su visión de cómo deben elaborarse los vinos. Surgen así de esta unión enólogo-bodeguero unos vinos de mayor calidad , estructura y longevidad.

 

El vino blanco de Lobarzán se caracteriza por ser de color amarillo pajizo con ribetes verdosos. En nariz se muestra nítidamente  frutal, manzana y pera, melocotón, cítricos, pomelo, notas florales procedentes de la treixadura y notas minerales cuando el año es seco. En boca es afrutado goloso, glicérico y con una arista ácida que le da frescura y viveza.

 

El tinto es un vino de capa alta con aromas a café, torrefacto, mermelada de mora y violetas. Fondo mineral con taninos suaves. En boca es un vino con cuerpo, persistente y estructurado.

 

En un futuro próximo, cuando las cepas alcancen su madurez reproductora, la bodega quiere elaborar unos vinos perdurables en el tiempo que evolucionen mejor en botella. Por eso sus metas son mejorar la calidad de sus vinos y trasladarles la personalidad del viticultor, del suelo y de la zona.

 

 

Hoy  día  Castro de Lobarzán exporta a Bélgica, EEUU, Alemania y dentro del territorio nacional a Madrid, Asturias, Cataluña, Baleares y toda Galicia.