L'ethnologue est mort dans la nuit de samedi à dimanche à l'âge de 100 ans, selon l'Ecole des hautes études en sciences sociales.
, en el prólogo a “Antropología Estructural”, Paidós, España, 1992).
comentando la obra de Lévi-Strauss y aún declarándose como totalmente alejado del estructuralismo, reconoce que “…cualquiera
que pueda ser el futuro de la circulación del intercambio de mujeres,
de los mitemas, la razón binaria, o de la ciencia de lo concreto, el
sentido de importancia intelectual que el estructuralismo aportó a la
antropología, y más especialmente a la etnografía…tardará mucho en
desaparecer…” (1989).





Vale aclarar que lo que está publicado en Internet no alcanza ni por lejos obras suyas de fina complejidad como “El pensamiento salvaje”, “Las estructuras elementales del parentesco”, “Antropología estructural” o “Tristes trópicos”
entre otras. Publicaciones que a veces alcanzan los 2 kilos y
sobrepasan las 300 páginas, y que pudieron haber hecho cambiar varias
mochilas o carteras a estudiantes de ciencias sociales durante una sola
cursada. Es decir, un referente permanente.
El lugar del
reportaje, en París, en el College de Francia, en el laboratorio de
antropología social se encuentra la oficina de Lévi-Strauss. Así
describe el periodista “…para llegar allí, es necesario subir una
escalera increíble, oculta en el fondo de la biblioteca. ¿Cómo hace,
con sus casi 90 años, para subir y bajar dos veces por semana por esta
peligrosa escalera? Misterio. Porque Lévi-Strauss sigue yendo a su
oficina todos los martes y los viernes. “No escribiré más libros, pero
aquí vengo a leer.”
PERIODISTA: - ¿Su campo de estudio no se redujo singularmente desde que usted comenzó a trabajar?
LEVI-STRAUSS: - Por
supuesto, pero ya se había reducido singularmente desde los comienzos
de la etnología cuando yo comencé a trabajar. Cuando a fines del siglo
XVIII se constituyó una Sociedad para el Estudio del Hombre, uno de los
grandes argumentos en su declaración de fundación era que el mundo
estaba transformándose con tanta rapidez que pronto las sociedades
exóticas dejarían de existir. Cuando el año mismo de mi nacimiento
(1908), Frazer inauguró en la Universidad de Liverpool la primera
cátedra en el mundo llamada Antropología Social, dijo exactamente lo
mismo.
Esto se remonta a mucho antes. En Montaigne, en el siglo XVI,
ya se encontraba la idea de que estas civilizaciones americanas que se
acababan de descubrir estaban condenadas a desaparecer. No hay nada de
nuevo en esto, y es cierto que nuestros campos de estudio no dejan de
limitarse, pero, al mismo tiempo, nuestros métodos de investigación y
de trabajo son cada vez más finos y, en cierto modo, esto funciona como
una especie de compensación.
COMENTARIO:
Nunca hay nada nuevo bajo el sol, aunque lo que cambian son los
métodos, y con ellos se amplia el conocimiento de un objeto, a veces
útil y otras no tanto, pero el beneficio radica en que el bagaje sobre
algún tema se amplia. Existe un curioso caso, el de John Murra
,
quien construyó un modelo teórico acerca del estado Inca (el control
vertical de pisos ecológicos andino) que aún es referencia obligada en
la Universidad de la UBA por ejemplo, sin haber hecho trabajo de campo.
Esta creación se baso en documentos etnohistóricos y su capacidad de
abstracción. Es decir, ese refinamiento en los métodos de investigación
cada vez mayor, es lo que permite indagar profundamente objetos de
estudio, que como las sociedades etnográficas al estar cada vez más
impregnadas por la sociedad actual, tienden a perder cada vez mas sus
instituciones, su organización social o su cultura en general. Por otro
lado, cuanto mas avanza la tecnología, que permite ampliar las
herramientas disponibles, más información puede extraérsele al objeto
de estudio, más datos, y bien aprovechados estos, un mismo objeto puede
proporcionar novedosas respuestas.
PERIODISTA: - ¿La aparición de nuevas herramientas tales como la cámara digital…cambiará el trabajo de los etnólogos?
LEVI-STRAUSS: - …cuando
yo ejercía en la investigación, el grabador todavía no existía. Nació
durante la última guerra. Es cierto que yo tenía entre las manos una
pequeña cámara que manejaba como amateur, con película de 8 mm.
Rápidamente la abandoné, porque era necesario elegir entre mirar
intentando comprender o ver con el ojo fijo en el objetivo de la cámara
para tratar de hacer un buen encuadre. Para mí, el equipo ideal es un
cuaderno de notas y un lápiz. Pero debo decir que si tuviéramos aunque
sea un cuarto de hora de película hecha en la Atenas del siglo V antes
de nuestra era, comprenderíamos más de Grecia que todo lo que se
escribió sobre ella desde el Renacimiento…
COMENTARIO:
¿Quién pudiera contrastar la afirmación de estas últimas líneas? En ese
año 97, la cámara digital era incipiente en contraste con la masividad
que adquirió actualmente. Hoy en día es sabida la historia de vida de
algunos artefactos que causan impacto tecnológico ni bien salen al
mercado. Empiezan, por su alto costo, para unos pocos, pero enseguida
se masifican, originando comportamientos de dependencia hacia los
mismos en muchos casos.
Por otro lado, es una realidad que se este
mas pendiente de la herramienta que del verdadero objetivo que se
presenta en el contexto.
PERIODISTA: - ¿La
observación no sería más objetiva con la utilización de este material?
¿El hecho de tener que trabajar sobre datos escritos recogidos por
otros no dio lugar a distorsiones subjetivas?
LEVI-STRAUSS: - Pienso
que nada cambiaría. El hombre que estuviera detrás de la cámara también
influiría, nada más que con su elección: ¿Qué elegiría mirar, que
intentaría escuchar? Sería similar, siempre habrá un intermediario
humano…
COMENTARIO:
No hay análisis objetivo, ni periodismo objetivo, ni nada que se quiera
disfrazar de tal. Hay que reconocer que lo “objetivo” no existe.
Cualquier acción humana siempre está orientada de acuerdo a la
formación, el prejuicio, quien sea el que financie o el mismo bagaje
adquirido, aún contra la voluntad de quien desee hacer algo “objetivo”.
Lévi-Strauss lo reconoce cómodamente.

PERIODISTA: - Usted
consagro su vida al estudio de sociedades, como se dice, primitivas.
Sin embargo, publicó muy poco sobre las sociedades occidentales. ¿Por
qué?
LEVI-STRAUSS: - …razones
subjetivas…Muchos etnólogos, entre los que me incluyo, se inclinan por
sociedades diferentes porque no se sienten perfectamente a gusto en la
suya.
…Si bien es cierto que para estudiar una pequeña sociedad de
Melanesia o del centro de Brasil no tenemos muchos medios de
investigación más que ir allí a ver, cuando se trata de sociedades como
la nuestra, la observación directa puede aportar muy poco en
comparación con lo que la historia y los archivos nos ofrecen…hay que
ser historiador…el estudio etnográfico luego podrá agregar pequeños
fragmentos…mientras que cuando se trata de sociedades sin escritura y
sin archivo, casi todo recaerá en el trabajo etnológico. Esto es cada
vez menos así, porque hay pocas poblaciones en el mundo que no hayan
sido vistas desde hace treinta, cincuenta, a veces cien o incluso
doscientos años. Cada vez hay más archivos que consultar.
Comentario:
hay muchísima gente que no se siente a gusto con su sociedad, lástima
que no todos pueden dedicarse a ser etnólogos. Con respecto al análisis
etnográfico en las sociedades modernas, puede resultar útil en la
medida de que en cada comunidad, cada vez son más los grupos que
componen la misma. Ya no se trata, como en la época de Lévi-Strauss de
grupos de género, etarios o de clase. Actualmente la diversidad aumenta
de la mano del crecimiento demográfico; los grupos relegados ya no son
tan homogéneos, ni siquiera lo son los grupos de poder; las migraciones
influyen de manera inusitada en la historia de la humanidad por ser tan
fluidas e incluso hay grupos que en menos de un siglo han desaparecido
por su oficio, como algunos de la clase obrera, y surgido otros, como
los prestadores se servicios por ejemplo. Tal vez la etnografía urbana
tenga cosas que decir.
PERIODISTA: - ¿No hay urgencia para las sociedades occidentales?
LEVI-STRAUSS: -
No, no es lo que quiero decir. Siempre existe la misma urgencia, ya que
estas sociedades cambian…la sociedad en París, en Buenos Aires, no será
la misma mañana.
Comentario:
El reconocimiento de la dinámica de la sociedad, del cambio y que
motores movilizan a este, y hacia donde van los mismos es fundamental
en el investigador desde mitad del siglo XX, teniendo en cuenta que fue
un momento de transición entre viejas escuelas de pensamiento y el
surgimiento de otras nuevas, incluso tan revolucionarias que han
provocado cambios de paradigmas.
PERIODISTA: - Usted pasó su vida estudiando los mitos, las creencias, las religiones. ¿Tiene fe?
LEVI-STRAUSS: - No. Nunca experimenté ningún sentimiento religioso, ni siquiera en la infancia.
PERIODISTA: - ¿Qué reemplaza, en usted, el sentimiento religioso?
LEVI-STRAUSS: - Habría
puntos de contacto, diría, pero no serían ni con el judaísmo ni con el
cristianismo. Más bien con el sintoísmo. El único sentimiento de lo
sagrado que puedo tener, o que puede acercársele, es que el que siento
por el espectáculo de las especies animales y vegetales, de la
diversidad, de la complejidad del mundo, de la belleza de las bestias e
incluso de las piedras…
Comentario:
La ecología es una mirada surgida en el siglo XX para contrarrestar la
degradación de los recursos sustentables del planeta. Lévi-Strauss tuvo
conciencia ecológica cuando ni siquiera se hablaba de ella, aún siendo
europeo, ya que esta conciencia (en el sentido de cargo de conciencia)
surge del mismo continente que produjo en mayor medida este tipo de
degradación desde el surgimiento de la revolución industrial. Tal vez
si la educación pública se iría orientando hacia los nuevos valores que
van emergiendo como el ecologismo o hacia una enseñanza enmarcada en la
evolución o el pensamiento científico orientado por la ética y la
filosofía, en lugar de la religión en sí misma desde el creacionismo
que ya parece anacrónico, quizás entonces habría un cambio de
conciencia en la sociedad desde sus cimientos. En Argentina por
ejemplo, si bien la educación pública es laica, lamentablemente no está
pasando por un buen momento a diferencia de etapas anteriores no muy
lejanas en el tiempo, pero que lo parecen. La otra opción, la enseñanza
privada posee un fuerte arraigo en la enseñanza católica. Muchos
confunden que estos valores son los adecuados (quizás por estar tan
arraigados en la sociedad occidental), sin tener en cuenta que la
dinámica mundial es acelerada y que las problemáticas se van
diferenciando con respecto al recientemente pasado siglo XX.
Acerca del estructuralismo y su legado:
PERIODISTA: - ¿No hay, a la larga, un riesgo de reducir el pensamiento a un simple fenómeno mecánico, químico?
LEVI-STRAUSS: - No,
sería el mismo tipo de reproche que me hacen cuando me dicen “usted
suprime la persona, suprime el sujeto”. Muchas veces utilicé, y sigo
utilizando, la imagen del microscopio. En el microscopio, hay una
plataforma con objetivos de distintos espesores. Según el espesor que
uno elija, en una gota de agua, se ven cosas totalmente diferentes. O
bien se ve solamente el agua si uno la mira sin lente, o bien polvillos
y sales si utiliza un espesor delgado. Con un espesor más grueso ve
pequeñas bestias que circulan dentro y con un espesor mucho mas
importante, verá las moléculas de las que están hechas estas pequeñas
bestias y las pequeñas bestias mismas y no existirán. Es exactamente lo
mismo en las ciencias humanas, ya sean cognitivas, etnología u otra.
Usted elige un cierto espesor. Eso no quiere decir que los otros
niveles no existan. Quiere decir que para las necesidades de su
investigación, usted hace “como si” no existieran. Y, más tarde, todo
eso será reintegrado y volverá a formar un todo.
Comentario:
el punto de vista desde el cual se mira. Comprender esta postura es
aceptar que existe la diversidad, y esto puede llevar, repitiendo lo
escrito en el comentario a la primera respuesta de este reportaje, a
que el mismo objeto puede brindar diferentes respuestas, dependiendo de
la herramienta que se utilice. Por ejemplo, hace relativamente poco
tiempo, la genética está realizando un aporte invalorable a la
antropología en problemáticas como el lugar de la aparición del homo
sapiens, su evolución y sus respuestas al entorno; a partir del estudio
de los genes. Es decir que la genética es una herramienta aún en
desarrollo con un potencial cuyo límite aún se desconoce, por lo que el
bagaje de conocimiento se ampliara y la posibilidad de elegir un
“espesor” para observar, analizar y producir hipótesis y teorías será
de una abundancia sin precedentes en la historia de la ciencia.
Lévi-Strauss
no parece haber dejado herederos, pero su pensamiento se sigue
estudiando en las universidades, y al igual que otros modelos teóricos
que parecen estar en decadencia, aún sirven como una mirada crítica y
necesaria para la sociedad.
Las fotos corresponden al suplemento Cultura y Nacion del 24/04/1997 del diario Clarín.