Juan Campos Reina (Puente Genil, 1946-Málaga, 2009) saltó al panorama literario en 1988 con
Santepar, primera novela que contiene ya buena parte de las virtudes que conformarán su obra posterior: personajes trazados con una maestría inusual y un lenguaje barroco, evocador, poético.
A
Santepar siguieron:
- Tango rojo (1992).
- La Trilogía del Renacimiento (2003), compuesta por Un desierto de seda, publicada en 1990; El bastón del diablo, 1996, ganador del Premio Andalucía de la Crítica en 1997; y La góndola negra, 2003.
- La cabeza de Orfeo (2006), su última producción, que está formada por dos novelas: Fuga de Orfeo y El regreso de Orfeo.
Campos Reina, que perteneció a la misma generación que Eduardo Mendoza, Alvaro Pombo, Juan José Millás o Rafael Sender, entre otros, respondía al perfil del ilustrado defensor del papel de la sociedad civil y contrario a cualquier tipo de imposición dogmática.
Veamos con un poco más de detenimiento su producción literaria:
- Santepar recoge las memorias, incompletas, de un artista y nigromante que, en el Madrid dieciochesco, asciende hasta convertirse en el conde de Santepar y diluir su identidad en enigma. Además de su lenguaje (rico, imaginaivo y enmarcado en una tradición barroca llena de frescura), la crítica del momento destacó su humor como una de las claves de la obra.
- La Trilogía del Renacimiento es una profunda mirada al siglo XX -en tres períodos representativos: la Belle Epoque; el tiempo de los grandes conflictos y las ideas; y el fin de siglo y comienzo del tercer milenio- a través de una familia, los Maruján, y de un espacio genuino que se prolonga en ciudades como Córdoba, Florencia o Venecia, donde el tiempo se entrecruza para augurar la llegada de una nueva época, de un nuevo renacimiento. El bastón del diablo (1996), como hemos visto, la segunda novela de esta trilogía, recrea los primeros años de la guerra civil
en la provincia de Córdoba a partir de la historia de una familia y en
un marco muy especial: un jardín en el que crece el bastón del diablo.
El jurado que le concediera el Premio Andalucía de la Crítica en 1997
destacó su profundo lirismo, que supera el marco de violencia en el que se desarrolla la acción.
- La cabeza de Orfeo, díptico compuesto por las novelas La fuga de Orfeo y El regreso de Orfeo, es una alegoría que, cabalgando sobre el mito de Orfeo y las Bacantes, nos habla de la educación sentimental durante el franquismo. La fuga de Orfeo describe las tormentosas relaciones con las mujeres de Leo, desde su infancia en los años setenta hasta poco después de la caída del muro de Berlín. El regreso de Orfeo está protagonizado por León Maruján, un cirujano que se queda ciego en un accidente de tráfico. Cuando comprende que a partir de ahora, sólo percibirá el resplandor de la luz diurna, Maruján regresa a Sevilla, su ciudad natal. Allí se dedica a tocar el piano en un bar nocturno y a recorrer las calles que desde su infancia lleva dibujadas en su mente.
Al margen de su pasión por la narración, Juan Campos Reina también ha dejado escritos algunos relatos cortos, artículos periodísticos, poesías y ensayos. Así, en el año 2000 reunió muchos de sus textos ensayísticos en
Librepensamiento, una obra editada por el Ateneo de Málaga en la que el autor daba unidad a un conjunto de originales relativos a la búsqueda de la libertad.