Aunque el acceso de las mujeres a la creación literaria no ha sido normal hasta bien entrado el siglo XX, en todas las épocas ha habido algunas que, enfrentándose al papel que la sociedad les asignaba, tomaron parte en ella.
Veamos algunas de las escritoras más importantes del Medievo:
Hroswitha de Gandersheim nació en torno al año 935 y murió con posterioridad al 973.
Se conocen muy pocos datos concretos sobre su vida. Con toda probabilidad era de origen aristocrático.
Parece que entró muy joven en el convento de Gandersheim, donde estuvo bajo el tutelaje primero del maestro Rikkardis y luego de Gerberga, sobrina de Otón I.
La obra de Hroswitha se inspira tanto en los padres de la Iglesia como en la poesía clásica latina (especialmente
Terencio). Su producción literaria, toda en verso, se agrupa de la siguiente manera:
- Textos épicos:
- Poemas bíblicos.
- Leyendas de santos.
- Obras dramáticas a imitación de las de Terencio (en realidad, diálogos de carácter moralizador, escritos más para ser leídos que representados).
- Escritos históricos:
- Gesta Ottonis (historia de la casa de Otón desde el 919 hasta el 965).
- Primordia coenobii Gandeshemensis (una historia de su orden desde el 846 hasta el 919).
Hildegarda de Bingen nació en 1098 en Rheinhessen (Renania, Alemania).
Profesó como monja de clausura a los catorce años, bajo la tutela de
Jutta de Sponheim, en una celda anexa al monasterio masculino de
Disibodenberg.
Hacia 1115, la celda se convierte en un pequeño convento; y en 1150 la
comunidad, que para entonces había crecido mucho, se traslada a uno nuevo, fundado por Hildegarda, en
Rupertsberg.
Escribió textos religiosos, hagiográficos, científicos y poéticos-musicales. También se nos ha conservado una colección de más de trescientas cartas.
Murió en Rubertsberg, el 17 de septiembre de 1179.
Eloísa de Argenteuil es quizá la más popular por su historia de amor con el filósofo y teólogo Pedro Abelardo. De ella sólo sabemos que pertenecía a una familia adinerada, pero no noble; que pasó su infancia en el convento de Argenteuil y que estudió en París con Pedro Abelardo, de quien tuvo un hijo. Retirada a Paracleto, fundó un monasterio del que fue abadesa. Escribió las conocidas como
Cartas a Abelardo.
Las «trobairitz».
Son pocos los textos que nos han
llegado de mujeres trovadoras (poco más de veinte) y todos están
reunidos en un único manuscrito bastante tardío.
Hay algunas diferencias entre la obra de las trobairitz y la de sus colegas masculinos. Las más destacadas serían:
- Cantan el amor perdido, como en las chansons de toile o canciones de amigo.
- Desaparecen casi por completo las connotaciones idealizantes.
Como
ocurre con la mayor parte de los trovadores, no poseemos ningún dato
cierto sobre estas mujeres, aunque algunas de ellas –como la Condesa de
Día- perteneciera a la nobleza.
María de Francia.
Considerada como la primera escritora en lengua francesa, sólo se sabe de ella con certeza lo que puso al final de su
Ysopet:
Marie ai num, si sui de France (
María tengo por nombre y soy de Francia). No obstante, vivió en Inglaterra a mediados del siglo XII y posiblemente fuera abadesa del convento de Reading.
Versificó en francés algunas leyendas bretonas, a las que dio el nombre de
lay. El tema predominante de estas narraciones es el amor, normalmente al margen de lo establecido (nueve de los doce layes que nos han llegado cuentan amores adúlteros); y, aunque tiene como escenario el mundo real, es frecuente la aparición de lo maravilloso.
Como ya se ha dicho, también compuso el
Ysopet, primera versión al francés de las fábulas de
Esopo (aunque seon más abundantes las de origen popular), y
L´Espurgatoire de Saint Patrice, en el que se relata el viaje que el Santo irlandés realiza hasta el Purgatorio.
Cristina de Pizán nació en Venecia en 1364 y murió en el monasterio de Poissy hacia 1430.
Viuda desde los ventiséis años, se la considera como la primera mujer de la literatura francesa que puedo vivir de su pluma.
Compuso tratados filosóficos y de política, además de una colección de poesía, que organiza de forma narrativa y con tintes autobiográficos.
Su obra más interesante hoy en día es
Le livre des faits et bonnes moeurs du roi Charles V le sage, biografía rica en detalles sobre el rey Carlos V de Francia.
Leonor López de Córdoba nació en Calatayud en torno a 1362 ó 1363. Era hija del Maestre de Calatrava y Alcántara, Martín López de Córdoba. Entroncada con la realeza, vivió en la corte.
A los doce años se casó con Ruy Gutiérrez de Hinestrosa. Partidarios ambos del rey
Pedro I, el Cruel, la llegada al trono de una nueva dinastía, provocó el encarcelamiento y la conficación de sus bienes.
Liberados hacia 1379, Leonor vuelve a Córdoba, donde intenta restaurar el maltrecho patrimonio familiar. Allí escribe sus
Memorias. Esta obra tiene la particularidad de ser la primera autobiografía que merezca tal nombre y el primer discurso narrativo en castellano surgido de una conciencia femenina.
Llamada de nuevo a la corte, debe abandonarla definitivamente en 1412. Murió en Córdoba en 1420.
Fuentes:
La música que lo acompaña es el tema
Old Clocks for Sale, de David Lerne, vía
Jamendo.