¿A CUÁNTO ESTÁ EL KILO DE CHIPS?

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Francisco José Saavedra Bauló

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Comedia en 2 actos


Personajes


PRINCIPALES


Frankie: Varón, 30 años.

Rebeca: Mujer 25 años

Hombres de negro 2 de unos 50 años

Eric: 43 años

Lucas: 45 años


SECUNDARIOS


Hinchas

Niño

Madre

Clientes Bar

La Nuez

Profesor-Examinador

Señora de la limpieza

Resto





CONSIDERACIONES PREVIAS


El texto está pensado como una sucesión de monólogos del personaje principal y los diálogos con el resto. Si se considera oportuno, se pueden acortar los monólogos e incluirlos en los diálogos. Todo ello dependiendo del número de actores en la representación. Lo que se narra en los monólogos también es susceptible de ser representado.


La obra está ambientada en dos épocas distintas: comienzos del siglo XXI y finales del siglo XXII. Comienza cuando, Frankie, el personaje principal llega del futuro, (siglo XXII), adonde ha llegado mediante un experimento de viaje en el tiempo al presente (siglo XXI) tras conseguir escapar de un futuro, en el que ha permanecido varios años y que le ha desquiciado profundamente.


INTERIOR DE UNA HABITACIÓN TÍPICA DEL SIGLO XXI



Un personaje aparece en escena. Viste un mono plateado y un casco de tela del mismo color. Algo chamuscado. (La indumentaria es opcional)


(Mira a derecha e izquierda, mira al público, se muestra sorprendido y dice:)


FRANKIE- Hummm, ¿donde estoy?.


Acabo de llegar del futuro. Supongo que la máquina del tiempo ha debido fallar porque mi intención era aparecer en mi casa... O, ¿habrá sido el teletransportador?


(Mira un utensilio que lleva en la muñeca y suspira aliviado)


FRANKIE: Menos mal. Al menos estoy en mi verdadero tiempo.

Sea lo que sea, me alegro de estar de nuevo aquí porque el futuro es un verdadero caos...

Estuve sólo unos cuatro años, pero con el tiempo observé que sería mejor que se fueran construyendo más centros psiquiátricos. Se van a necesitar.


Quizá el conocer nuestra sociedad actual nos dé alguna pista sobre como puede funcionar el futuro, pero tiene poco que ver con lo que realmente imaginamos.

Ya viviendo en este nuestro tiempo todo lo que he visto me ha sumido en un estado de escepticismo tal que sólo hay dos cosas que realmente me sorprenderían realmente:

La primera sería llegar a un supermercado y encontrar leche de vaca entera, normal.

Es algo realmente imposible de conseguir hoy en día. Si, claro que hay leche, pero es: leche desnatada, descremada, semidesnatada, semidescremada, con calcio, con flúor, con hierro, con fósforo, con frutas, con grasa vegetal, etc., pero leche normal no existe ya.


Y la segunda es el zumo de piña. Algo que tampoco existe ya. Hay zumo de piña mezclado con pera, uva, limón, naranja, zanahoria, etc., pero sólo zumo de piña, no.


En este caso si deseas zumo de piña debes comprar las piñas y exprimirlas para obtener zumo puro, pero en el caso de la leche, debes adquirir una vaca y eso ya es algo más complicado entre otras cosas por el espacio y la comida que habría que suministrarle. Las cucarachas que viven en mi apartamento ya se quejan de la falta de comida, así que una vaca imagino qué es lo que podría hacer.


El resto creo que ya no me sorprende en absoluto y después de haber visto el futuro con mis propios ojos, incluso creo que la leche entera y el zumo de piña pueden estar agazapados tras cualquier estantería de algún supermercado.


Uno de los avances más curiosos en el siglo XXI es la precocidad de la que hacen gala los niños desde que llegan al mundo. Hace apenas 30 años los niños nacían con los ojos cerrados. Ahora todos nacen con los ojos abiertos. Este hecho ya nos orienta sobre su inteligencia porque actualmente en el siglo XXI permanecen en casa de sus padres viviendo de ellos hasta que pueden o quieren. No se van de casa de los padres prácticamente nunca. Bueno, por citar tan sólo un ejemplo: Mi hijo cuando tenía ya tres años todavía no tenía intención de buscarse un trabajo ni mucho menos independizarse.

Bueno, pero es que lo de este niño es digno de estudio porque ya desde chiquitito fue un mago en el arte de escurrir el bulto: Un día lo recogí en casa de mí ex, nos fuimos a tomar chocolate con churros y nos llevamos a Winnie the Pooh y a una marioneta que representa a un cocodrilo de fieltro que ya forma parte de nuestras vidas. Al tomarse el chocolate, derramó la taza y una gota del dulce líquido fue a parar a la nariz del pobre de Winnie. Al llegar a casa, su madre le preguntó:


(La luz se desvanece en torno a FRANKIE y se ilumina otra parte del escenario donde comienza a desarrollarse la escena que evoca en la que aparece el propio FRANKIE su ex mujer y su hijo de 3 años cuando llegan a casa de su ex mujer y llaman a la puerta, ella les abre y ve la nariz manchada de Winnie the Pooh. Extrañada, pregunta)


MADRE- Pero, ¿Quién le manchó la nariz a Winnie?


(Sin inmutarse ni titubear un segundo)


NIÑO- Fue el cocodrilo. (mira con complicidad a FRANKIE)


MAMI- No se deben decir mentiras, hijo, porque si no te crecerá la nariz como a Pinocho. (El niño sonríe y se va junto a su padre. La madre se mete en otra habitación y desaparece)


NIÑO- Mira Papi, una serpiente (señalando un lagarto muy grande)


FRANKIE - No es una serpiente, es un lagarto (en tono didáctico)


NIÑO- Si, pero también puede decirse cocodrilo.


FRANKIE- Bueno, si, tienes razón (con intención de no seguir con una discusión)


NIÑO- Papi, ¿nos comemos los anacardos de mami y le decimos que se los comió Piolín?


FRANKIE- Ya nos los comimos el otro día y en esa ocasión le dijimos que se los comió el cocodrilo. No creo que se trague otra vez algo así.


(Se oye una voz en Off de la madre que desde la otra habitación dice en voz alta)


MAMI- Frankie, recuerda que debes ponerle la vacuna al niño.


FRANKIE- Si, ahora se la pongo (Elevando la voz y dirigiéndose a donde se encuentra su madre que no aparece en escena) FRANKIE se dirige a una mesa, abre el cajón y saca una jeringuilla y una cajita de la que extrae la vacuna, la mete en la jeringuilla y se dirige de nuevo al niño para inyectársela)


FRANKIE: Bueno, ahora tengo que ponerte esto, pero ya verás como no te va a doler casi nada.

NIÑO- ¿Qué es papi?

FRANKIE- Es una vacuna. Son bichitos buenos que te voy a meter dentro de tu cuerpo para que vigilen y si entran bichitos malos se los puedan comer.

(FRANKIE le inyecta la vacuna, el niño hace un pequeño gesto de dolor, pero no llega a llorar)

NIÑO- Papi, ¿los bichos güenos pueden comer también cocodrilos y serpientes?

FRANKIE- No, porque sólo pueden comer otros bichitos que sean malos. Son tan pequeños que no los podemos ver. Son como policías pequeñitos que están dentro de nuestro cuerpo.

NIÑO- ¿Y llevan pistola?

FRANKIE- Si, algunos si llevan pistola.


NIÑO- ¿Y que comen?

FRANKIE- Comen lo mismo que tú. De lo que tú comes, ellos cogen un poquito.


(Se desvanece la iluminación en torno a FRANKIE Y EL NIÑO y aparece en otro lugar del escenario donde FRANKIE comienza a narrar la historia que le ocurrió en el futuro, concretamente en el siglo XXII, donde ha sido trasladado mediante un experimento. Se ilumina otra parte del escenario, se ve la estantería de un supermercado FRANKIE y un vendedor. FRANKIE ojea algunos artículos y se dirige al vendedor)


FRANKIE- Oye, no veo los puerros por ninguna parte. ¿Dónde están?

VENDEDOR- Los puerros ya no los vendemos en los supermercados desde hace dos semanas.

FRANKIE- ¿Y se venden en algún otro sitio?

VENDEDOR- Ahora los venden en joyerías. Desde que los especuladores los subieran a 12 mil unidades el kilo ya no podíamos correr el riesgo de tenerlos expuestos en la zona de frutas y verduras. La mafia internacional dejó de atracar bancos y empezó a dedicarse a los puerros. Les suponía más dinero y menos riesgo.

FRANKIE- Vaya, no lo sabía. Cómo están cambiando las cosas en esta sociedad. Dame un kilo de tomates entonces.

VENDEDOR- Los transgénicos los tenemos a 500 y los naturales a 9000.

FRANKIE- Dame transgénicos. La comida natural no está dentro de mis posibilidades todavía. Por cierto, las manzanas que me llevé ayer no tenían ninguna pepita de oro dentro. Imaginé que a 7.000 el kilo contenían algo de oro o piedras preciosas.

VENDEDOR- Je, je otro bromista ¿eh?


(La luz se desvanece y se ilumina de nuevo la parte del escenario donde aparece FRANKIE narrando la historia)


FRANKIE- El futuro de todos modos es un caos ilógico y kafkiano. Sería difícil explicarlo con detalle, pero allí ocurren cosas extrañísimas. Un día cualquiera puede ser una verdadera odisea para alguien no acostumbrado. Por ejemplo, recuerdo que una mañana las gotas de lluvia ácida se posaban mansamente en los cristales de la ventana de mi buhardilla, mientras en la calle, los buitres terminaban de despedazar los desechos humanos resultantes de la enésima sublevación en el condado, que el ejército se había encargado de sofocar.

Era lunes por la mañana y en el video-bar de la esquina los aficionados al fútbol se disponían a linchar a un hombre que no estaba de acuerdo con el penalti señalado contra el equipo local la tarde anterior. El hincha disconforme miraba con resignación la soga que pendía del techo, que momentos después le serviría de bufanda. El árbitro... fue asesinado al salir del estadio.

El fútbol seguía siendo el deporte rey en el siglo XXII. Se fechaban 15 guerras civiles, surgidas a raíz de su prohibición y los gobiernos se vieron obligados a mantenerlo. Las prohibiciones se debieron a que la violencia en los estadios crecía y crecía sin parar y el fanatismo llegaba a límites de espanto. Los aficionados comenzaron llevando bengalas, después cuchillos, más tarde armas de fuego y hasta bombas atómicas.

Las guerras civiles en aquella época sólo se desencadenaban por dos motivos: prohibición del fútbol o prohibición del alcohol.

No entiendo mucho de fútbol, pero parece ser que seguían vigentes las mismas reglas que en el siglo XX. Básicamente había dos: 1.Si se le daba un botellazo al árbitro en la cabeza, cerraban el campo y 2.Estaba permitido meter goles con la mano, pegar puñetazos y cabezazos a los contrarios siempre y cuando el árbitro no lo viera.


Existía una tercera norma no escrita que consistía en pedir al Vaticano la beatificación del entrenador que consiguiera ganar tres partidos seguidos, pero por el contrario si los tres partidos se perdían consecutivamente se le crucificaba en una pira funeraria.

(Durante la narración del monólogo, aparecen varias personas en otra parte del escenario que escenifican lo que está narrando. Son sólo sombras y sus sonidos apenas se escuchan)


FRANKIE- A pesar de que todo aquello que a diario me rodeaba ya de por sí resultaba extraño, chocante e incluso esperpéntico, mi forma de percibir conceptos como la vida, la muerte o la existencia, cambió por completo aquella fría tarde de invierno del año 2135 cuando abrí la puerta de mi pequeño apartamento a una sombría pareja de hombres de negro que con afilados bigotes e impecables trajes hechos a medida que les dotaban de un aspecto extremadamente refinado se acercaron a mi casa y esgrimiendo un pequeño maletín de cuero negro me propusieron... la eternidad.

Sí, sí, la eternidad. Algo que todos los sabios, y científicos desde el comienzo de la historia del hombre habían buscado afanosamente, arriesgando sus vidas, sus familias, sus fortunas y su reputación.

Algo que todos los seres humanos al margen de su condición social anhelaban en el fondo de su ego. Algo que no sabía muy bien de que se trataba, pero que estaba ansioso por conocer.


(La luz se desvanece y se ilumina en otra parte del escenario donde aparecen dos hombres vestidos de negro con maletines. Llaman a la puerta y FRANKIE les abre)


HOMBRE DE NEGRO 1  Buenas tardes, somos de la empresa Brainman, y lo hemos escogido, después de una rigurosa selección para ser el primero en probar nuestro descubrimiento (le muestra sus credenciales)

FRANKIE- (Pensando en voz alta)

Yo, que salí a abrir apresuradamente, después de saltar del baño, en donde me encontraba sumido en meditaciones sin trascendencia, pretendía quitarme de encima cuanto antes a cualquiera que hubiese osado interrumpir mi tranquilidad. En un principio, al verles, tuve la intención de echarlos sin contemplaciones, pero no sé cómo ni por qué seguí escuchando sus argumentos.

Su actitud, se asemejaba mucho a los vendedores de seguros o de enciclopedias que repitiendo al pie de la letra las argucias aprendidas en los cursillos de venta, comenzaban preguntándote si querías viajar con todos los gastos pagados al planeta 456 de vacaciones y luego resultaba ser un señuelo para que escucharas su rollo, que terminaba en un seguro o en una colección sobre la evolución del arte babilonio a través de los siglos.

Movido por la curiosidad, les deje entrar y en aquel momento estaba dispuesto a comprar cualquier cosa que me fueran a vender para que me explicaran el insondable misterio de la eternidad. Aunque podría tratarse de locos mesiánicos de los que circulaban por legiones en aquellos tiempos, me sentía aburrido y decidí atenderlos.

Los dos individuos entraron en una pequeña salita que reservo para recibir a las pocas personas que se dignan visitarme últimamente, y a una indicación mía, y después de titubear sobre el lugar que iba a ocupar cada uno de los dos, decidieron sentarse en el sofá de cuero negro, que preside la estancia. Una mesa de madera oscura, desgastada por el paso del tiempo, un pequeño cuadro de un pintor desconocido y una estantería donde guardaba mi bibliografía en compact disc fueron los mudos testigos de aquella sorprendente conversación.

Yo me senté frente a ellos en mi butaca chirriante que siempre prometía engrasar algún día.

FRANKIE  No sé qué es lo que van a contarme, pero estoy deseoso de conocer su historia  les dice con aire de tranquilidad.


HOMBRE DE NEGRO 2  Bueno señor, Frankie nuestra empresa, después de muchas investigaciones ha descubierto un sistema mediante el que podemos poner en práctica el sueño de muchos hombres. Lo hemos escogido porque parece ser que usted es, entre las personas que hemos estudiado, la más escéptica que ha aparecido en nuestros archivos y sería un honor para nosotros que colaborara en esta experiencia única en el universo conocido.


FRANKIE  (pensando en voz alta)

Sus palabras me sonaron a discurso en la Real Academia del Lenguaje.


FRANKIE  Dejémonos de formulismos inservibles y díganme de una vez qué es lo que me ofrecen para que yo pueda tomar una decisión.


HOMBRE DE NEGRO 2  La cuestión que nos ocupa no es tan sencilla como parece. Si quiere escuchar lo que venimos a proponerle deberá asegurarnos que no comentará nada con nadie, por lo que deberá firmarnos este documento, que garantiza su silencio.


FRANKIE  Es una locura, firmar algo, que no sé de lo que se trata para conocer un argumento que también desconozco.


(FRANKIE se incorpora para demostrarles que sigue controlando la situación.)


FRANKIE  Y si me cuentan de qué va su sistema y no me gusta o decido no participar...


HOMBRE DE NEGRO 1  Ese es un riesgo que solo usted debe sopesar. Nosotros sabemos que cualquier hombre estaría dispuesto a todo por conocer nuestro secreto y se lo proponemos a alguien, cuya reacción es cuestionarse si puede ser bueno o malo para él. (sus palabras, comienzan a tornarse inquisitivas, hasta el punto de inquietar a FRANKIE) No es usted el único que nos puede servir. Nuestra lista de candidatos es infinita, si no es usted, será otro. (con severidad)


FRANKIE- (Pensando en voz alta)

Es en esos momentos, en los que tienes que decidir sobre tu futuro, cuando se aparecen en tu mente, como si se tratara de una vertiginosa proyección cinematográfica, todos los pros y los contras del paso adelante que vas a dar. Yo pensé que tal y como estaba el mundo, un riesgo más o menos, al fin y al cabo qué podría importar. Pero, y siempre hay ese "pero" inquietante que surge de tu interior y que te "explica" con todo lujo de detalles como el mal se cebaría en ti en caso de fracaso. Si saliera mal podría despedirme de todo porque esta gente no bromeaba, y surgiendo la advertencia de una de las tres principales empresas universales del campo del ocio, las posibilidades de escapatoria y el cero absoluto aparecían siniestramente entrelazadas en mis pensamientos.


FRANKIE  Está bien, acepto enterarme de que va la cosa, pero no les aseguro nada. (después de meditar durante algunos segundos) ¿ Dónde debo firmar?.


HOMBRE DE NEGRO 2  Sabíamos que se podía contar con Usted. Léalo, tómese el tiempo que quiera y llámenos por video fono, cuando esté listo, el número aparece al final del documento.


(Los hombres se levantan y se marchan sin darle tiempo a replicar)


FRANKIE   ¿No tendría que firmarles algo?. (les comenta sorprendido al notar que tomaban el camino de la puerta)

HOMBRE DE NEGRO 2  No es necesario Sr. Frankie toda nuestra conversación ha sido grabada y sus palabras están registradas.


(El hombre de negro 2 se lleva la mano derecha al bigote y le acerca la izquierda)


HOMBRE DE NEGRO 1- Llámenos, esperamos empezar pronto.


(Los dos hombres le estrechan sus manos y se marchan de su casa).


FRANKIE- Al cerrar la puerta y quedarme solo comencé a hurgar en el interior del documento, cuando entre sus hojas, me pareció notar algo más sólido que el papel. Era un disco de lectura en el que figuraba una indicación READ ME (léeme). La impaciencia comenzaba a desquiciarme porque después de haber escuchado a los dos hombres y revisado por encima el documento tan solo tenía claro que me había comprometido a formar parte de una experiencia desconcertante que no sabía cuando podría conocer.


No recuerdo con exactitud la fecha en la que ocurrieron estos acontecimientos, pero casi podría afirmar, sin temor a equivocarme por mucho, que tuvieron lugar en el momento en el que el diario "EL ORBE" adjuntaba con su ejemplar de fin de semana la puerta del chalet que estaba regalando por entregas desde hacía más de veinte años.


La competencia entre diarios para incrementar sus ventas había obligado a mejorar los reclamos hasta un punto, ya sin retorno, en el que te veías obligado a acudir a recoger la prensa con un furgón, porque podías encontrarte con un diario que regalaba una motocicleta u otro que regalaba una televisión o un armario. Con esta avalancha de regalos ya no sabía dónde guardar los 32 coches que me habían ido obsequiando. El autobús se lo di a una familia numerosa pobre, que siguió al pie de la letra las directrices del Papa y nunca utilizó ningún método anticonceptivo por lo que apenas podían alimentar a sus 54 hijos. El Vaticano, que se hizo el sueco en el caso, ni siquiera recibió a los padres en su viaje para recaudar fondos con los que sacar adelante a su prole.


A pesar del racismo existente en aquella época, los legisladores no permitieron a un semanario regalar una plantación de café con esclavos dentro. Los más ultras protestaron largamente por tal prohibición y quemaron varias ciudades, hasta que el ejército les lanzó una bomba atómica, tras lo cual decidieron disolverse.

Si exceptuamos la atmósfera casi irrespirable que a ciertas horas del día obligaba a colocarse una mascarilla; Los vendedores agresivos de cualquier cosa, que exigían la compra de sus productos bajo amenazas de muerte; Los megaculebrones de la televisión y los continuos ataques de bandas organizadas de electrodomésticos, la vida era muy agradable.


(En aquel momento llaman a la puerta, lo que termina por desquiciarlo por completo. En su terminal de vídeo aparece la imagen borrosa de Rebeca, la muchacha que, de cuando en cuando, decidía compartir los sábados por la noche con él)


FREANKIE- Hummm, es Rebeca, vaya, llega en el peor de los momentos, pero, ¿qué se le va a hacer? ¡Es siempre tan inoportuna!


REBECA- ¿Qué tal Frankie? ¿Sigues encerrado en tu guarida? ¿No has terminado todavía tu Tesina?.


FRANKIE   ¿Qué tal Rebeca, como estás?


REBECA  Muy bien. ¿Te apetece salir esta noche? Y no me digas que no tienes tiempo. Venga, déjame subir.

FRANKIE- Ahora te abro, sube. (abre la puerta y deja entrar a Rebeca)


(sigue pensando en voz alta) A Rebeca era muy difícil decirle que no. Su seguridad y su vivir la vida tan deprisa lo hacían imposible. A pesar de ello intenté defenderme.


Hoy no puedo salir, no me preguntes por qué, olvídalo. Debo quedarme a trabajar porque el lunes tengo que entregar un trabajo sin demora.


REBECA  No sé por qué vengo a verte. Siempre me dices que no puede ser. Que tienes que hacer esto o lo otro. ¿Ya no me quieres?.


FRANKIE- (pensando) Esta frase era utilizada por las mujeres desde el comienzo de la historia para chantajear emocionalmente a sus compañeros.


Esto no tiene nada que ver con nuestra relación (argumenta con intención de clarificar los términos) Hoy deberás prescindir de mí porque estoy detrás de un asunto muy importante.


(pensando) Al pronunciar esta frase me arrepentí de inmediato al darme cuenta que tendría que contarle algo convincente si no quería desvelarle la verdadera razón de mi conducta


No me preguntes por qué, pero tengo que dejarte.


REBECA  ¿Cuál es ese asunto tan importante que me deja a mí en un segundo término?.


FRANKIE- (pensando) La pregunta, la esperaba y antes de darle tiempo a seguir con la conversación inventé una mentira sobre la marcha.


Mira es muy posible que un productor este interesado en una historia que estoy escribiendo.


(pensando) Sorpresivamente, la excusa resultó convincente para ella.


Bueno, si quieres puedo invitarte a una copa- Si, me tomaré una copa y me marcho. (En tono amenazador) Seguramente encontraré algo que hacer o con quién hacer.


(Se dirige a otra habitación y se dispone a prepararse una copa)


FRANKIE- Rebeca era mujer, pero había ciertas características en ella que la hacían enormemente interesante, sobre todo en el entorno psiquiátrico.

Nació como Géminis, pero como no le gustaba su signo, se lo cambió a Aries al cumplir los 18 años. Había clínicas especializadas en cambiar los signos zodiacales de la gente, sin anestesia, sin dolor y en apenas 20 minutos.

(Se oye la voz en alto de Rebeca que desde la otra habitación grita)


REBECA- ¿Tienes hielo por alguna parte?


FRANKIE- (En voz alta y dirigiéndose hacia la habitación donde se encuentra REBECA) Está en el lavabo, debajo de la carne.


FRANKIE- La conocí hace un par de años, pero corrió el rumor que se estaba organizando el campeonato mundial de gilipollas como leyenda urbana y se suponía que como premio al ganador le daban el Palacio de Versalles, 700 millones mensuales, la discografía completa de King Africa, una suscripción al HOLA de por vida y una invitación vitalicia para asistir como público a los programas de José Luis Moreno.

Pero quizá lo más increíble fue que durante un año le pedí las cosas a través de mensajes y se cabreó porque le pedí las cosas.


- No soporto tus reproches, me escribió,


¿Pero, como es esto?, Pensé. No se lo podía decir personalmente porque la única manera de comunicar con ella era la de intercambiar mensajitos.


Tía, vamos a clarificar los papeles que creo que estás usando partes del texto de mi personaje.


Al que no le devuelven las cosas durante un año es a mí. El que debe echar espumarajos por la boca, subirse por las paredes y entrenar perros rabiosos soy yo. Tú eres el otro personaje, el que hace cabrear al mío.


Ya que me puteas no devolviéndome lo que necesito para mi trabajo, no me robes mi personaje, por favor.

En un momento dado le dije que no era por desanimarla, pero que el supuesto campeonato del mundo de gilipollas era complicado de ganar. La plantilla del Canal de radiotelevisión 69, tenía una selección muy competitiva y optaban a medalla casi con total seguridad.


Cuando por fin optó por no competir en el campeonato, volvió a su vida normal y corriente con las estupideces habituales.


(Entra REBECA con un vaso)


REBECA- Cada día tienes la casa más guarra. ¿Todavía no se han quejado las ratas o las cucarachas?

FRANKIE- La señora de la limpieza no puede venir. La encarcelaron por aparcar en doble fila.

REBECA- ¿Y eso?


FRANKIE- El alcalde se encarga de eliminar plazas de aparcamiento en la ciudad y así su mujer puede hacer negocietes construyendo aparcamientos privados de pago. Ya sabes. "No tenemos soluciones para el tráfico, pero tenemos multas y cárceles" (en tono de burla e imitando la voz de un político)

REBECA- ¿Y has probado en limpiarte la casa tú mismo? Quizá no te ocurra nada malo.

FRANKIE- Ya sabes que soy un vago y que no tengo tiempo.


REBECA- Eres un vago, un desastre de tío y un deshecho como persona. Me parece que me vas a ver muy poco de aquí en adelante.


FRANKE- Ya sabes que no voy a discutir eso contigo. No sé lo que quieres de mí, ni conmigo y me tomo las cosas con calma. Después de todas las estupideces que has hecho, es difícil acertar contigo.


REBECA- Bueno, en cuanto a estupideces, creo que me ganas por goleada.


FRANKIE- ¿Qué te gano? Llegué a pensar que te estabas entrenando en secreto para el campeonato mundial de gilipollas porque empezaste a hacer más gilipolleces de las habituales.

REBECA- Ja, ja, sería por toda la locura que veía en ti que sólo pensabas en tus cosas y me tenías a mí como un elemento decorativo.


FRANKIE- Y que me dices cuando te presté mis cosas que sólo tardaste un año en devolverme, 1 año, la mitad de ellas, el resto te lo quedaste y no me has dado todavía explicaciones. Y te recuerdo que esto fue exactamente después de decirme que no pensabas quedarte con mis cosas.


REBECA- En ese momento quería distanciarme y te odiaba.


FRANKIE- ¿Y no podías haberte distanciado eternamente, pero devolviéndome mis cosas?


REBECA- No entiendes nada y te crees con derecho a opinar sobre lo que le ocurre a la gente. No entiendes nada de sentimientos. Hablas de que la gente está loca y nunca te fijas en toda la locura que hay dentro de ti.


FRANKIE- ¿Locura, dices? Yo nunca he pretendido entenderte, ni siquiera cambiarte, sólo te he pedido algo de coherencia para no volverme más loco de lo que estoy. ¿Quién fue quien me dijo que me tenía mucho cariño y que quería una amistad conmigo?. Y luego no me cogía siguiera el video-fono. Por eso tuve que improvisar un diccionario Rebeca-Castellano Castellano-Rebeca para aclararme un poquito. Y según lo que me decías iba añadiendo tus palabras y los significados exactos:


Quiero una amistad: No te voy a coger el teléfono ni te voy a dar explicaciones de nada.

Te tengo mucho cariño: Te putearé durante un año no devolviéndote las cosas que me has prestado y que necesitas para tu trabajo.


No quiero quedarme con tus cosas: Te putearé durante un año no devolviéndote las cosas que me has prestado y que necesitas para tu trabajo y me quedaré la mitad de ellas sin darte explicaciones.


No quiero perderte: No quiero saber nada más de ti.



REBECA- Está bien, tío, si no quieres salir ya nos veremos otro día. Que no te canses. Ciao.


FRANKIE- Veo que no quieres seguir discutiendo, ya nos veremos otro día.


REBECA- Si, otro día será mejor. Hoy estás insoportable. (Deja el vaso en la mesa, se dirige a la puerta y se va)


(La luz se va desvaneciendo y aparece en otra parte del escenario FRANKIE narrando lo que es el futuro)


FRANKIE- La industria del ocio estaba en plena efervescencia y según las previsiones de los expertos, en los próximos meses se esperaba que todos los habitantes del globo tuvieran su propia cartilla de ociosidad social, que hasta el momento tan sólo unos pocos poseían. Las presiones sindicales habían conseguido este gran logro tras largos años de negociación con los diferentes gobiernos que se resistían a poner en práctica un programa de diversión con cobertura universal, que incluyese el derecho a disfrutar de los últimos avances en este campo, que no eran pocos. Los canales de televisión se encontraban en manos de las infinitas sectas religiosas que pugnaban por hacerse con un hueco en el mercado de feligreses.

Se había inventado un aparato que conectado a la cabeza a través de rayos infrarrojos permitía ver y entender hasta 99 canales a la vez. A pesar de este adelanto, los ingenieros seguían investigando para que se pudiesen simultanear hasta 1000.

La competencia entre las productoras de culebrones provocaba una incesante sucesión de capítulos para enganchar durante más tiempo al espectador, utilizando para ello estratagemas casi sádicas. Estas añagazas provocaban que, por ejemplo una niña recién nacida comenzara a ver uno de ellos y al cabo de los cien años moría, ya anciana, y todavía no había terminado.

El récord en capítulos lo ostentaba el culebrón titulado "Cuando tu vaca se comió mi sombrero" con 39.900, que permaneció en antena 111 años. El capítulo final, terminó en boda, como en todos, pero la novia tuvo que ser la tataranieta de la que comenzó siendo la protagonista.

Las clínicas que trataban a los y las adictas a los culebrones se hacían de oro y los partidos políticos debatían la necesidad de legalizarlos de pleno y pasarlos por cualquier televisión o prohibirlos tajantemente con severas penas de cárcel para los culebrotraficantes. La industria televisiva había puesto en práctica los más inimaginables y esperpénticos trucos para atraer a la audiencia, aunque muchos de ellos estaban ya en franca decadencia porque al telespectador ya no le llamaba la atención cualquier cosa. Veinticinco años atrás la cadena HJ456 barrió a sus competidoras con un concurso mezcla de sadismo, humor y venganza que consistía en repartir terminales informáticos a la audiencia y en función de sus críticas, asesinar al conductor de un programa o regalarle un palacio con una opípara pensión de por vida. El récord de audiencia, todavía lo tengo fresco en la mente, recayó en la edición de un martes en el que se decapitó a José Luis Perejil, presentador de un programa de variedades, tras rociarle la cara con ácido y cortarle sus extremidades con utensilios que gentilmente cedieron en el Museo de la Santa Inquisición de Padua.

Desconozco por qué a la gente le gustó tanto el programa ese martes, porque en fechas anteriores habían presenciado lapidaciones, empalamientos y crucifixiones, que parece ser no les gustaron tanto. Pero ya se sabe, el ser humano es de lo más extraño.

No sé si por rutina, por vicio o por mera costumbre lo primero que hacía al salir de casa era acercarme al video-bar de la esquina para tomarme un café con leche y entrar en conversaciones virtuales que te permitían adentrarte por un módico precio en universos diferentes, aunque excesivamente extraños en ocasiones.


(La luz se desvanece y se ilumina otra parte del escenario)


INTERIOR DE UN BAR DEL FUTURO. UNA BARRA, UN CAMARERO DETRÁS Y TRES O CUATRO CLIENTES. LLEGA FRANKIE.


(Mientras accede a su banqueta va narrando lo que son los bares del futuro)


FRANKIE- Al llegar no tenía más que colocarme el casco de realidad virtual e insertar la clavija en la entrada correspondiente. La tarjeta magnética con todos mis datos y mis preferencias conseguía el resto. El ordenador del video-bar comprobaba mis datos y daba las órdenes oportunas a los camareros que se encargaban de servirme la consumición.

Como conversación escogí una que se me había quedado pendiente con dos de mis amigos Lucas y Henry sobre la forma de ser de las mujeres en los matrimonios. Como ellos no estaban en el local, los seleccioné de mi banco de datos de amigos virtuales y reemprendimos juntos una amena tertulia que se prolongó durante más de dos horas. En las conversaciones de realidad virtual siempre me gustaba dejar un canal abierto para que entrara otra persona virtual que el ordenador seleccionaba aleatoriamente de entre la infinidad de personas que en ese momento estaban conectados al sistema.

¡Qué aburridos eran los bares no virtuales del pasado!, Me decía una y otra vez cuando comprobaba las maravillosas sensaciones que podían percibirse.


Al cabo de dos horas mi amigo Henry virtual comenzó a ponerse un poco pesado y decidí desconectarlo de la conversación. A los dos minutos apareció un borracho virtual por el canal abierto y comenzó a hablar con nosotros. Como la conversación seleccionada había ido decayendo, decidimos escucharle porque parecía que necesitaba contar algo. La incomunicación entre los humanos fue un gravísimo problema al que el hombre tuvo que hacer frente porque, si bien los artilugios de realidad virtual tenían su lado bueno, al llegar a un local el panorama era desolador: Multitud de personas con cascos que hablaban solos con gente virtual y que a menudo tenían broncas con sus amigos virtuales o con los camareros virtuales que se encargaban de servir consumiciones virtuales como los robots lo hacían en la vida real a los solitarios clientes no virtuales.


El borracho que se metió en nuestra conversación virtual era un ser humano que se encontraba a 800 kms de distancia en otro bar virtual y que también había dejado un canal abierto por donde se coló en nuestra tertulia. Los avances tecnológicos permitían asistir a conversaciones virtuales con amigos que se encontraban a cientos o miles de kilómetros o incluso en otro planeta.


Su aspecto desaliñado, rozando la suciedad y su cara surcada por cientos de arrugas, mudos testigos de una vida excesivamente desordenada y difícil hacía enormemente complicado calcularle la edad. Podía perfectamente pasar por un viejo de setenta u ochenta años, aunque su modo de gesticular y su forma de moverse eran los de una persona mucho más joven. Sus primeras palabras nos sacaron de la duda. Tenía 43 años muy mal llevados, pero 43 a fin de cuentas.

Cansado de las desgracias que le había deparado la vida, se limitaba a conseguir unas cuantas monedas diarias para satisfacer sus necesidades básicas, que eran mucho más básicas que las del común de los humanos.


Desde el principio nos resultó simpático a mi amigo virtual y a mí por su gracejo natural y su conversación fácil. Se Llamaba Eric Acosta y se dedicaba a pedir limosna por las calles. Una relación anterior con una mujer de armas tomar le había conducido a la bebida. Era una persona culta y conocía a fondo multitud de conversaciones lo que le convertía en un contertulio excelente.


ERIC- ¿Tenéis un pitillo?

FRANKIE- Claro, aquí tienes, le acerqué uno de los míos.

ERIC - Joder con estos cabrones de la beneficencia. No te dan ya nada. Llevo 3 días sin comer apenas nada y estoy ya cansado de pedir. Y sólo porque me faltan 2 asignaturas de Ciencias del Hambre y la Miseria.

FRANKIE- ¿Estás estudiando Ciencias del Hambre y de la Miseria? ¡Qué estudios más raros! ¿Eh? Le comenté sorprendido.

ERIC - Sí, tío. Ahora si no eres mujer maltratada, inmigrante ilegal, alcohólico titulado, perturbado mental o yonqui no tienes derecho a nada. Si eres normal, jódete y muérete. Y eso que sólo me quedan dos asignaturas.


FRANKIE- ¿Pero, para que necesitas esa titulación?. ¿Estás de coña?, Le dije.


ERIC - ¿De coña dices?. ¿Pero, en qué puto mundo vives tu, joder? ¿Crees que estoy así porque quiero? Ahora tienes que tener estudios para que te dejen entrar en los comedores de la beneficencia. Y todo por ese puto profesor que me cateó. Sólo me quedan 2 asignaturas, sólo 2: Mendicidad en la puerta de las Iglesias de 4º y Búsqueda de comida en contenedores de basura de 5º. Pero el cabrón me tiene manía y me suspende siempre.


FRANKIE- Estoy verdaderamente flipado con lo que me cuentas. Le comenté. Aunque ya no hay nada que me sorprenda, pero esto es ya para alucinar.


ERIC - No te descojones mucho, tío, que por ahí se ven cosas como para escribir una enciclopedia. ¿No te das cuenta que vivimos en el imperio de la mediocridad? Y los políticos sólo se ocupan de seguir embruteciendo a las masas dándoles basura y basura. Todo lo que huela a cultura procuran machacarlo. Así la gente no piensa y pueden seguir mangoneando a su antojo.


FRANKIE- Es verdad. Han cerrado en esta ciudad 3 teatros al mismo tiempo.


LUCAS- Si, pero se olvidaron de quemar... accidentalmente las bibliotecas.


FRANKIE- Si, han cometido ese fallo, pero no les vayamos a dar ideas. Cuando escribí mi primera obra de teatro creía que terminaría volviéndome loco. Tenía todo: Director, productor que ponía la pasta, distribuidor, actores, escenografía, pero... me faltaba lo más importante en estos casos: Un arquitecto que me construyera un teatro.


ERIC- ¿Y por que no estrenaste en los que había?


FRANKIE- Precisamente por eso. Porque no había en ese momento. Todos estaban cerrados. Y como me pareció complicado buscar arquitecto, constructor, etc., la obra se quedó ahí a la espera de tiempos mejores.


ERIC- Y después de todas las barbaridades que me cuentan ¿por qué siguen dedicándose a esto? ¿Acaso son masocas?


LUCAS- Probablemente lo seamos.


FRANKIE- Yo lo aseguro. Lo somos. Pero el hecho de crear es algo inigualable, difícil de explicar, pura magia.


ERIC- Y ahora concretamente ¿Qué están escribiendo?


LUCAS- Yo estoy trabajando en un relato de Ciencia-Ficción. Trata de un político que no usaba los presupuestos generales para beneficio propio.


FRANKIE- Yo ando liado con mi tesina y escribo sobre todo listas de la compra para el super. Hay un concurso literario sobre notas de compra. Aunque siempre le dan el premio a alguna amante o familiar del encargado.


ERIC- Realmente me resulta difícil averiguar quién de los dos está más loco.


FRANKIE- (pensando) Decidimos hablar de la conversación de moda en aquella época: El submundo en los cables de fibra óptica de los ensayos de las tele-transportaciones. Un universo que como nadie conocía con exactitud se prestaba a las más disparatadas interpretaciones y a las cábalas más grotescas. Más de mil personas habían desaparecido y tan sólo se escuchaban leves susurros y voces ininteligibles que no aportaban ninguna luz sobre el paradero de tantas personas. Eric nos dio su particular visión del asunto.


ERIC - Esos tíos están en otra dimensión, a mí que no me digan lo contrario. Tanto investigar y tanto tocarnos las pelotas con la teletransportación y luego ¿ Para qué ha servido?

Yo os lo diré... Para nada. Y eso sin contar la pasta que nos habrá costado.


(Eric le daba a sus palabras ese toque de seguridad del que cree en una cosa y la lleva hasta sus últimas consecuencias. Bebía Whisky barato en pequeños vasos que derramaba con alguna frecuencia, lo que le distraía momentáneamente de la conversación.)


ERIC - Esa gente debe vivir más a gusto que nosotros, Frankie, créelo. Se han debido organizar como les haya salido de los cojones y aunque tengan oportunidad no volverán a esta mierda de mundo en el que vivimos nosotros. Os imagináis la de cosas que se podrían hacer sin estos gobiernos cabrones que nos humillan y nos joden cada día.


LUCAS- Hombre Eric aquí se vive muy bien últimamente. Con poca pasta eres un rey. Yo vivo con lo que me saco escribiendo cartas de amor por encargo y a veces me llaman como semiologo de la comunicación extrínseca.


FRANKIE- Eso no lo había oído nunca. ¿Es algo que tenga que ver con las lenguas?

LUCAS- No, no, ja ja, es un título muy rimbombante para nombrar una estupidez más de esta sociedad. En cristiano sería explicador de anuncios publicitarios.


ERIC- ¿y de eso se puede vivir?


LUCAS- Hoy en día nadie tiene imaginación y para declararse a alguien es necesario tocar la fibra sensible. Ellos me dicen el nombre del amado o amada y yo les escribo las cartas. Funcionan todas o les devuelvo el dinero. Y con lo de la publicidad. Las agencias intentan innovar tanto en los mensajes que los anuncios no se entienden. Por ejemplo, salen unas nubes y Dios con una espada de fuego desde el cielo. Una pareja desnuda huye corriendo. Y sale un mensaje escrito: El fuego eterno. ¿Qué anuncian?.


ERIC- Que sé yo. ¿Espadas?


LUCAS- Frío


FRANKIE- ¿Ropa cálida para el invierno?


LUCAS- Noo. El anuncio es de mecheros Clap. Y así les puedo contar unos cuantos.


ERIC- ¿Y no sería más fácil decir el nombre de la marca en el anuncio?


LUCAS- Si, pero de esa forma no podría ganarme la vida. Tengo un número de videoteléfono, me llaman desde casa cuando no entienden un anuncio, me dan su cuenta corriente y listo.


FRANKIE- Estamos viviendo el mundo al revés. Ya no hay lógica. El otro día un director de teatro me llama porque le interesaba mucho representar una de mis obras. Me hablo maravillas de ella, pero me dijo que había que cambiarla totalmente para que quedara mejor. Le dije que no. Eso es como si te dicen que les gusta mucho tu hijo, pero que estaría mucho mejor si le cortaran las piernas, le arrancaran una oreja y le pusieran trompa de elefante.


LUCAS- A mí ese tipo de gente me hace mucha gracia, pero si te van a dar pasta da igual si te la retocan un poco.


FRANKIE- Bueno, para mí no es así. O es como yo lo he escrito o nada. Soy muy radical en ese aspecto. Además, casi siempre son los mismos. Amiguetes de los políticos de turno, que consiguen dinero público para representar algo. En este mundo el teatro es una farsa.


ERIC- Esos teatreros y titiriteros. Bah. Vividores e indigentes que no hacen más que vivir del cuento. Eso va también por los autores eh Frankie.


FRANKIE- Seguramente tienes razón y yo también pertenezca a esa clase de gente, aunque por el momento en estado larvario, solamente.


LUCAS- Una vez me pidieron algo que había escrito para representarlo en una obra con textos de otros autores. Lo modificaron tanto que terminó la sesión y no apareció nada que lejanamente se pareciera a lo que yo había escrito. Alguien me preguntó que donde estaba mi texto y yo le contesté que creía que no lo habían representado, aunque los actores me aseguraron que sí.


FRANKIE- De todos modos si consigues algún bolo aquí y otro allá, vivir en este mundo no es tan difícil.


ERIC - ¿Pero qué dices tío? Si esto es la jungla. ¿Sabes donde vivo yo?. Desde que esos malditos jueces fallaron en lo de mi divorcio no tengo ni para pagarme una mísera pensión y me lo tengo que montar viviendo en un contenedor de basura y con la edad que tengo ya no hay ni un jodido empresario que me dé algo de trabajo para ir tirando. Si no me sacara las castañas del fuego con lo de la limosna ya estaría muerto.


FRANKIE - Vamos Eric, no empieces a inventarte cosas locas. Además los divorcios no suelen ser tan chungos como dices.


ERIC- ¿Qué sabrás tú de eso, tío? Seguro que no estás ni casado.


LUCAS- Comprometerse no es tan malo, Eric. ¿Te casaste por la iglesia o por lo Civil?

ERIC- Me casé por lo militar. Llevábamos más de 4 años de relaciones. Y un día me puso una pistola en la cabeza y no pude decirle que no.


LUCAS- Hasta para eso eres exagerado. !Menudo tío! Y con el trabajo seguro que sales también por peteneras.


ERIC - Que no macho. He trabajado en unas cuantas historias y no me quieren pagar luego. Ya no hay vergüenza, tío. Con esto del Partido Corrupto si pueden te explotan y lo peor es que la mayoría de las veces, pueden. Desde que me di cuenta de la situación procuré buscarme un contenedor de basura de un barrio importante y no sabes la cantidad de basura interesante que tiran los ricos. Como que puedo vivir perfectamente con la comida que tiran, pero ahora llevo ya tres días que nada. Resulta que le han dado mi contenedor a un alcohólico y a mí me han dejado fuera.


FRANKIE- (Pensando) Si no fuera por la vehemencia que ponía en sus afirmaciones cualquiera diría que estaba mintiendo. Resultaba impensable que una persona pudiera vivir en esas condiciones, pero la realidad que contemplaba diariamente me convencía progresivamente de que incluso lo más inimaginable tendría cabida en esta sociedad tan grotesca, deshumanizada, imprevisible y, por qué no decirlo, despiadada a la vez.


ERIC- Tal como están las cosas yo sé donde está el futuro. Está en hacer un cursillo de carnicero y montar una clínica de cirugía estética. Ya hablé con una amiga que es charcutera y que haría de anestesista.


FRANKIE- No digas tonterías. Eso es medicina. Cirugía. Hay mucho control.


ERIC- Eso es lo que yo creía, pero como la gente quiere cambiar su cuerpo al menor coste para ser otros, siempre hay clientela. Hay legiones esperando y como aquí sólo se investiga si se muere alguien pues sigue todo igual. Existe algo curioso en la gente. Se meten calorías y calorías en su cuerpo con comida basura y luego se gastan más dinero en quitarse los kilos que les sobran.


LUCAS- Si, ja ja. Yo lo que he visto es que la gente piensa que pueden comer cantidades abismales de cualquier cosa y que los productos desnatados son milagrosos y neutralizan los efectos de una alimentación brutal.

FRANKIE- ¡ Son como niños!


ERIC- No. Los niños son mucho más inteligentes


(El camarero se acerca a donde se encuentran y se dirige a LUCAS)

CAMARERO- Lucas, es tu turno. A ver si me levantas al personal.


(Lucas se dirige a otra parte del escenario y canta una canción. Cuando termina, continúan hablando)


ERIC - Por cierto, tíos, tengo una duda que no se como resolverla. Resulta que el otro día estaba discutiendo con un colega y no conseguimos aclararnos. ¿Sabéis algo de religión?, Nos preguntó.


LUCAS - Depende de lo que preguntes te lo podré contestar.

ERIC - El rollo es que mi amigo decía que los budistas no pueden hacer daño a los animales y se nos planteó la duda de... Si entran cucarachas en la casa de un budista. ¿El budista puede comprar insecticida para matarlas o debe comprarles comida y cuidarlas para no dañarlas? ¿Y si son ratas? ¿Un budista puede ser carnicero? ¿Matarife? ¿Puede ser verdugo? ¿Militar? ¿Policía?.Nos preguntó.


FRANKIE - Ja, ja, le dije, qué cosas tienes. No me lo había planteado nunca, pero supongo que sí que podrán matar cucarachas... o.. Quizá no. ¿Qué sé yo? Ja, ja, no tengo ni idea.


FRANKIE- (pensando) Había que reconocer que Eric tenía unas salidas sorprendentes. Era todo un lujo, mantenerlo en una conversación. Era único.


(La luz se desvanece, se ilumina otra parte del escenario y FRANKIE sigue narrando sus peripecias por el futuro)


FRANKIE - Y hablando de televisión: aquella tarde el canal 234 retransmitía la ejecución de un asesino de moscas. Desde la catástrofe nuclear de Toronto y la desaparición de éstos y otros insectos, los gobiernos castigaban duramente a sus agresores porque no querían que les sucediese lo mismo que a los leones, elefantes o palomas que, según confirmaban los que habían vivido mucho, eran animales vertebrados que poblaron la tierra hace muchos años, hasta su extinción.

Algunos libros de texto antiguos, archivados en los museos, databan estas extinciones en los comienzos de la revolución de los capitalistas, otros para llevar la contraria se decantaban por la guerra del silicio como causante, aunque la teoría que más se acercaba a la realidad hablaba de una guerra no declarada entre los que mataban a los animales y los miembros de organizaciones de protección de las especies, guerra que según las cifras habían ganado los primeros holgadamente. Polémicas al margen, quedaban ya muy pocos animales sobre el planeta y todas las esperanzas por recuperar a las especies ya extintas se centraban en las investigaciones del Dr. Barkenay, que con una curiosa combinación de ingeniería genética, unas cuantas toneladas de fósiles y misteriosas técnicas de brujería africana había conseguido recuperar un extraño engendro que, aunque él se empecinaba en asegurar que se trataba de un gato, el pobre bicho tenía más escamas que un bacalao. Casi la totalidad de animales que poblaban la humanidad eran fruto de la mente de diseñadores genéticos que fabricaban animales por encargo. Uno de los engendros más extendidos y más solicitados era el denominado perráguila que consistía en una extraña mezcla de un perro y un águila. Su cerebro estaba conectado a un sinfín de chips que según las peticiones permitían, al llamémoslo animal, desarrollar multitud de tareas extra, aunque básicamente era utilizado como guardián de fincas y campos porque sus dotes de volador lo convertían en el más capacitado para este fin.

Los legisladores temían el aluvión de nuevos animales de laboratorio porque si bien garantizaban al hombre una existencia más segura, también creaban nuevos problemas y la aparición del perráguila fue seguida de una serie de protestas por los ciudadanos de las ciudades que notaban como sus salidas al campo constituían toda una odisea, ante los ataques de bandadas o manadas de perráguilas vagabundos que con sus dos metros de envergadura, sus garras afiladas y sus fauces pobladas de colmillos, devoraban todo lo que encontraban a su paso. El caso del perráguila no fue sino el detonante de una colección de animales de diseño que comenzaron a inquietar la vida del hombre. Algunos Científicos chiflados quisieron experimentar con mezclas de animales tan dispares como pulga elefante, mosca león, gorrión cocodrilo o abeja caballo. Las posibilidades eran infinitas, e incluso las más grotescas se ponían en práctica.

El ser humano propiamente dicho no había cambiado externamente su aspecto, aunque algunas pequeñas modificaciones le diferenciaban del conocido en los 22 siglos anteriores: La cabeza presentaba una prominencia prismática en la frente de un tamaño aproximado a 1 lingote de oro de un kilogramo en la que se colocaban todas las conexiones con el exterior y en donde residían las entradas para los chips que el hombre necesitaba para desenvolverse plenamente en la sociedad. Así por ejemplo si una persona tenía que construirse una casa iba a la chipseria y adquiría el chip de arquitecto que conectado a su cabeza le permitía, sin errores, realizar los planos y el diseño de su futura vivienda. Si por el contrario lo que necesitaba era defenderse en un juicio, compraba el chip correspondiente al Derecho y acudía al proceso con bastantes garantías de éxito. En cada chip, se incluían por un módico precio todos los conocimientos necesarios para cualquier menester. Los había para todos los gustos, y nunca mejor dicho de todos los colores, porque, para guardar la tradición, los chips estaban diferenciados por los colores de las becas que antiguamente llevaban los tunos de las Universidades según la rama requerida. Y así pasando por todos los campos de la Física, la Medicina, las Matemáticas, Idiomas o Música.


La revolución de todas las tecnologías relacionadas con el cerebro llegó poco después de que los científicos más avanzados consiguieran allá por los finales del siglo XXI, codificar y decodificar todas las informaciones que recibía y emitía el cerebro. Un logro importante que aceleró en progresión geométrica todos los avances que se habían conseguido hasta entonces.

Los científicos habían topado con un cuello de botella que impedía el inicio de posteriores estudios sobre el cerebro porque no lograban averiguar la forma en la que la materia gris humana conseguía funcionar. Fueron dos científicos de la federación asiática, Tomishi y Honota, los que desarrollaron el primer cerebro autónomo que injertaron en la cavidad craneal de un mono con resultados positivos que les hicieron acreedores del premio Nobel del año 2097. Este inmenso avance de la ciencia cambió por completo en pocos años la vida humana, porque la industria tomó cartas en el asunto y le sacó todo el jugo imaginable al hallazgo. La forma de conocer la vida hasta aquel momento cambió en todos los órdenes y se transformó en una carrera de las multinacionales por apropiarse de las patentes de la infinidad de artilugios que se fueron creando.


Recuerdo el partido que le sacaron las revistas del corazón, que hasta entonces se conformaban en sus exclusivas con contar las vidas de los famosos. Desde aquel momento los titulares eran "Viva la vida de fulano" o "sienta las experiencias de mengana". Dicho así no supone ninguna diferencia con lo conocido hasta aquellas fechas, pero al conseguir fabricar máquinas que funcionaban como el cerebro humano, todas las experiencias de un sujeto, podían trasvasarse a otro sin ninguna dificultad técnica. Estas máquinas leían literalmente el cerebro por lo que era imposible mentirle a aquellas personas que conectasen las mentes a la máquina descifradora del pensamiento, circunstancia que imposibilitó a los adúlteros seguir con sus aventuras extraconyugales porque eran cazados inmediatamente por sus esposos as. La justicia, tímidamente comenzó a utilizar este y otros artilugios, pero fue la empresa privada la que le sacó mayor provecho porque como siempre ha ocurrido y siempre ocurrirá aquellos que tienen algo que ganar buscan la fórmula idónea para materializar sus proyectos, que siempre constituyen el motor que mueve al resto de la sociedad.


(La luz se desvanece nuevamente y aparece FRANKIE en su casa. Está comiendo algo y llaman a la puerta. Son los hombres de negro)


FRANKIE- Vaya, vaya, no han tardado mucho en volver de nuevo. Mi casa no está mal, pero les recomendaría otros lugares para pasar una buena tarde.


HOMBRE DE NEGRO 1- Señor Frankie. Tenemos que hablar seriamente. Es necesario que acepte nuestra propuesta sin más dilación porque instancias superiores nos exigen que terminemos de una vez con este asunto.


FRANKIE- Claro, a mi no me gusta hacer perder el tiempo, pero debo pensarlo. No me gusta lanzarme a la piscina tan precipitadamente.


HOMBRE DE NEGRO 2- Nuestros superiores nos han exigido que nos dé una respuesta cuanto antes porque de otro modo tendremos que tomar medidas al respecto.


(Para dar descanso al personaje de FRANKIE que permanece en escena toda la obra se puede incluir en este punto una escena en la que aparezcan los hombres de negro hablando con su superior en donde éste les conmine a obligar a FRANKIE a aceptar la propuesta.)


FRANKIE- Ya me imagino que quieren que les diga una cosa u otra, pero para serles sincero, todavía ni siquiera he llegado a leer o escuchar su propuesta. Siempre que me pongo a ello, algo me lo impide. Pero les prometo que esta tarde sin falta le echaré un vistazo.


HOMBRE DE NEGRO 1- No tenemos tanto tiempo. Debemos obtener una respuesta esta misma tarde.


FRANKIE- ¿ Pero que coño quieren? Ya les he dicho que les contestaría esta misma tarde. Si no pueden esperar se buscan a otro y listo.


HOMBRE DE NEGRO 2 - Eso ya no es posible. Va a tener que ser usted. Nuestros superiores han insistido en ello una y otra vez.


FRANKIE- De modo que debo ser yo. O sea, que les tendré que decir que sí o que sí. Fuerte diálogo más estúpido. Permítanme saber al menos de que se trata esta locura, ¿Vale?


HOMBRE DE NEGRO 1- No se lo tome a broma, Sr. Frankie, esta noche tendrá que darnos su respuesta. Y esperamos que sea positiva. Ahora le dejamos para que lo piense y lo medite. Buenas tardes.


(Los hombres de negro se marchan y FRANKIE cierra la puerta y se queda pensativo. La luz se desvanece y aparece iluminada otra parte del escenario)


FRANKIE- Yo había obtenido recientemente mi licenciatura en Ciencias de la Eternidad y ya me encontraba enfrascado en una investigación para mi tesina. Los estudios de Ciencias de la Eternidad eran muy recientes y se comenzaron a impartir para intentar averiguar por qué a pesar de tantos adelantos técnicos se eternizaban las colas para conseguir cualquier documento o por qué un paquete o una simple carta tardaba de tres a cuatro meses en llegar de un sitio a otro, distante tan solo 5 kilómetros. También llamaba mucho la atención la precariedad de funcionamiento del servicio telefónico, que a pesar de las ingentes sumas de dinero que gastaban los gobiernos en inversiones, permanecía sumido en el caos y su utilización constituía una aventura. Los cruces de conversaciones estaban a la orden del día y no era extraño intentar llamar a tu prima de Sevilla y contestarte un carnicero de Barcelona. Los responsables del servicio no contentos con martirizar a los usuarios con estos sutiles métodos subían una y otra vez las tarifas para poner una y otra vez a prueba la resignación de los contribuyentes.


Una asignatura muy curiosa era la relativa a los funcionarios. La acepción ya resultaba curiosa porque se denominaba "funcionarios" a aquellas personas que impedían que todo funcionase. Todavía recuerdo el contenido de mi examen final en esta asignatura:


(Se desvanece la luz en torno a FRANKIE y se ilumina otra parte del escenario donde se desarrolla la siguiente escena)


UNA CLASE LLENA DE ALUMNOS EN SUS PUPITRES QUE CON SUS FOLIOS EN BLANCO ESTÁN COPIANDO LAS PREGUNTAS DEL EXAMEN QUE LES ESTÁ DICTANDO EL EXAMINADOR


PROFESOR-EXAMINADOR-

Tal como les dije, este examen puntúa el doble que los parciales que hemos hecho en los trimestres anteriores y sacaremos la nota media para la nota final de la asignatura.


ALUMNO 1- ¿Se tendrá en cuenta la ortografía?


PROFESOR EXAMINADOR-

A partir de 20 faltas, bajaremos un punto.


ALUMNO 2- Joooo, en otros exámenes la ortografía no contaba.


PROFESOR EXAMINADOR-

Si, pero ahora están en el examen final y tenemos que ponernos duros. Y no hay pero que valga.


ALUMNO 3 - ¿Cuándo sabremos las notas?


PROFESOR EXAMINADOR-

Espero tenerlas listas en 15 días y no habrá revisiones en el claustro. El que no apruebe ahora no lo quiero ver en el claustro como una plañidera. Nos veremos en septiembre. Y ahora a copiar. Tienen 2 horas para la prueba. Primera pregunta...


1  Hallar la cantidad de crucigramas que terminan tres funcionarios en sus horas de oficina, teniendo en cuenta que de las ocho que permanecen en sus puestos de trabajo, dos las dedican a hablar por teléfono con sus amistades, que se toman ocho cafés a razón de 15 minutos cada uno y que por término medio los 12 ciudadanos que tienen que atender esperan por su turno tres horas para ser atendidos y su jefe no les ve porque le está haciendo la pelota a su superior, aprovechando que éste no estaba haciendo lo propio con el suyo.


2 ¿Cuántos funcionarios por metro cuadrado son necesarios para traspapelar 134 documentos que tienen que estar listos para el día siguiente. Dato: Una señora llega para vender bisutería barata entre el funcionariado femenino.



3  TEMA A DESARROLLAR: LOS FUNCIONARIOS Y SUS SUPERIORES: RELACIÓN AMOR ODIO. CITAR LOS ASESINATOS MÁS FAMOSOS.


(La luz se desvanece y se ilumina de nuevo la parte del escenario donde aparece FRANKIE narrando la historia)



FRANKIE- Los funcionarios sabían que técnicamente era posible suprimirlos y procuraban hacerse imprescindibles solicitando papeles y más papeles inservibles para dar la impresión de que su función era vital para la sociedad. Para pedir un certificado de estudios solicitaban papeles tan increíbles como la fotocopia de la partida de nacimiento de tu perro o un análisis bacteriológico, el número de leucocitos en sangre o tanto por ciento de calcio en los huesos. Para un certificado de Hacienda te podían pedir las huellas dactilares de tu abuela o la ecografía de tu madre en donde aparecieras en su vientre. Algunas sectas que mantenían todavía vivo el rito del matrimonio exigían una montaña de papeles para formalizar relaciones. Uno de los más curiosos era la Fe de Vida, que tenías que solicitar en el Juzgado para verificar que no te casabas muerto.


(La luz se desvanece y se ilumina de nuevo la parte del escenario donde aparece narrando la historia. FRANKIE se lleva la mano a la boca, para y hace el ademán de hablar en voz baja en complicidad con el público al que se dirige)


FRANKIE- Esta parte dedicada a los funcionarios para que no haya equívocos y para que no lo linchen al terminar la función no fue escrita por el autor...


Fue el cocodrilo.


(FRANKIE se agacha para recoger algo, hace una pausa y continúa con la narración)


FRANKIE- Por no funcionar, no funcionaban ni los juzgados, que tampoco querían ponerlos en manos de los robots y no eran raros los casos de personas que debían esperar más de 15 años para resolver sus juicios, o en los que tras 18 años de espera se señalaba la vista y no comparecían ni demandante ni demandado porque los dos habían fallecido. En este punto el gobierno tenía muy avanzado un proyecto que consistía básicamente en sortear las sentencias porque al hilo de las últimas dadas a conocer, en la práctica, era tal la ineficacia de la justicia, que daba la impresión que ya se rifaban. Había en la Judicatura algunos jueces que eran escritores frustrados y pensaban que a través de las sentencias que imponían podrían conseguir algún premio literario. Se solían publicar en semanarios de humor las obras completas de los que más se destacaban por su pluma fácil. Recuerdo una, por lo curioso, que decía que un violador había salido absuelto de sus cargos porque la mujer a la que violó, según el juez, era muy fea y en el momento de la agresión sexual no había habido lo que se denomina "animus violandi" o sea, que el acusado no había tenido ánimo de violarla, sino que le hizo un favor.


El proyecto gubernamental contemplaba que a todos los procesos judiciales se les asignara un número que entraría en un bombo donde estarían mezclados desde los casos de robo de un bolso, asesinato de 60 personas o querella por difamaciones de famosos. Así, si por ejemplo una persona estaba acusada por matar a 10 personas podría tocarle desde una indemnización de 500 millones a una condena de cadena perpetua. Como teoría el sistema iba a funcionar como una nueva lotería. Existía mucha gente dispuesta a asumir el riesgo, habida cuenta de la forma en la que se vivía en las prisiones donde todo quisque tenía todo lo necesario para no aburrirse. Los casos de cadena perpetua constituían un mundo aparte porque nunca se cumplían más de 30 años y las carcajadas se oían por todas partes cuando los jueces imponían penas de más de mil años. El caso que mayor hilaridad despertó fue el de un juez que impuso una pena de 3400 años de cárcel a un traficante de niños francés. Al mismo reo tuvieron que suministrarle tranquilizantes para evitar que el ataque de risa terminara con su vida, vida que continuo plácidamente tras diez años de prisión, cuando salió en libertad condicional, para hacerse cargo de la Presidencia de la Fundación Terrenal de Vendedores de Niños, porque los políticos autorizaron por ley la venta de niños, por cuestiones que el paso del tiempo recomendaron no demorar más. El materialismo se había adueñado de tal forma de la sociedad que si bien al principio fueron los animales domésticos los que comenzaron a ser abandonados por sus dueños cuando se aburrían de ellos, los niños no tardaron mucho tiempo en seguir los mismos derroteros. La gente se aburría de los niños y los abandonaba en los bosques, en las calles o en los vertederos. Y cuando la sensibilidad se apoderaba de nuevo de la gente sobre todo en Navidad y querían de nuevo tener un infante, iban al mercado de niños y se compraban uno para posteriormente abandonarlo al finalizar las fiestas de la paz y la bienaventuranza en la tierra.

Una nueva casta social que agrupaba a ancianos, niños y animales abandonados surgió por aquel entonces porque se vieron en la necesidad de unirse para no ser pasto de los traficantes de órganos y de los vendedores de niños.

Las razones de tanta ineficacia en los servicios públicos eran muy sencillas. Toda una caterva de dirigentes que eran inútiles de nacimiento porque habían heredado de sus antepasados, que también habían sido dirigentes, los genes de la inutilidad, se empeñaban en maldirigir el aparato estatal e interrumpir la labor de los robots, que no cometían nunca fallos. Los genes de la inutilidad fueron descubiertos en el año 2056 por el científico de la Federación europea Gunter Zkostóv, que descubrió su existencia en el cerebro de un director general que dirigía un departamento de algo relacionado con la caspa que no recuerdo exactamente. Dos meses después el científico desapareció misteriosamente.


Gente de poca monta que pensaba que por tener un cargo eran más importantes que los demás descansaban sus posaderas en los innumerables despachos oficiales que se creaban en progresión geométrica. Se daban casos, tras las elecciones que a algunos de ellos se hacía necesario tratar con productos químicos para poder desincrustrarlos de sus poltronas a las que habían estado adheridos. El individuo y su poltrona se unían físicamente por extrañas conexiones químicas que no permitían su separación. Los investigadores más avispados intentaban desentrañar este insondable misterio.


(La luz se desvanece y se ilumina en otra parte del escenario donde FRANKIE aparece en su casa, leyendo tranquilamente en su ordenador. Llaman a la puerta. Es REBECA)


REBECA- Hola lobo solitario. ¿Te apetece venir a comer? Te invito. He descubierto un sitio alucinante de comida liofilizada vegetariana.


FRANKIE- Estoy liado. No pensaba ni siquiera comer hoy. Estoy con los nervios de punta.


REBECA- ¿Estás con la regla?


FRANKIE- No es eso. Suelo ser bastante equilibrado, pero han llegado un par de individuos que me están empezando a desquiciar. Quieren que les compre algo que no sé qué es y no paran de insistir.


REBECA- Pues se lo compras y listo. Has comprado tantas cosas inservibles en tu vida que una más no tiene que resultar un problema añadido.


FRANKIE- Como tú siempre haces las cosas sin pensar no tienes ese tipo de problemas, pero estos dos tíos me venden o me regalan algo que no sé qué es y eso me mosquea.


REBECA- ¿Y por qué no te sigues comiendo el coco, mientras comemos? Da igual que te lo comas aquí que fuera.


FRANKIE- Realmente tienes razón. Será cuestión de esperar a que me digan de qué va la cosa. Hacer cábalas en este caso no sirve para nada.


REBECA- Ahora que has decidido esperar, supongo que me prestarás un poquito más de atención a mí. ¿No?.


FRANKIE- Siempre te he prestado toda la atención, Rebeca.


REBECA- ¿Eso crees?. Todos los hombres sois iguales. No entendéis a las mujeres. Nosotras tenemos otras necesidades más allá del sexo. Necesitamos ser amadas y queridas.


FRANKIE- No empieces otra vez con eso, Rebeca, ahora no estoy para discusiones. Sabes como me encuentro; Me siento demasiado loco en un mundo de cuerdos y demasiado cuerdo en un mundo de locos. Desde que vine del Pasado no sé si me encuentro en un mundo o en el otro.


REBECA- ¿Pero es que yo no te importo nada? Siempre sales con unos problemas o con otros y a mí me dejas en segundo término. No vas a cambiar nunca. ¿Intentarás comprenderme y ponerte en mi lugar algún día? Siempre eres tú, tus cosas, y lo que te preocupa y yo nunca importo lo más mínimo.


FRANKIE- Sabes que intento comprenderte, amarte y quererte, pero siempre terminas desquiciándome. No sé por qué siempre intentas darle vueltas a las cosas para comprender los porqués de cuestiones que no tienen respuesta absoluta.


REBECA- Así como estamos no me siento bien. Esperaba más de ti. Mucho más, pero veo que cada día que pasa se abren más y más abismos que nos separan.


FRANKIE- Eso no es más que una frase mala dentro de una novela barata.


REBECA- A veces eres realmente despreciable. Intento acercarme a tí y siempre me alejas con tu palabrería sarcástica y burlona.


FRANKIE- Rebeca, ¿Por qué siempre intentas desquiciarme por todos los medios? Estábamos tan tranquilos y en paz sin aparentes problemas y vas tú y da la impresión de que estos momentos de quietud no los puedes soportar y te entregas de inmediato a la lucha cuerpo a cuerpo. Realmente no te entiendo.


REBECA- Siempre tienes que estropearlo todo. Tú eres el que nunca entenderás nada. (Elevando la voz y visiblemente enojada. Toma el camino de la puerta y se marcha dando un portazo. Frankie se queda meditando unos segundos y después piensa en voz alta sobre ella.)


FRANKIE- (pensando)Cada vez me resulta más curiosa esta tía. Cuando la conocí era cantatriz. Aunque para ser fieles a la verdad, ni cantaba bien ni destacaba en la actuación, por lo que la mayoría de las ocasiones tenía que buscarse el sustento en los más variados oficios.


Lo curioso de ella era que luchaba con inusitada insistencia por conseguir papeles en obras de teatro, películas o series de televisión, pero cuando intuía que tenía posibilidad de obtener los papeles, hacía lo posible para desquiciar a empresarios y directores, que optaban por despedirla, antes de envenenarla o estrangularla.


En una ocasión que llevaban ya dos semanas ensayando una obra el director le dijo que no podía contratarla porque se salía de presupuesto. No es que cobrara mucho. Más bien era un personaje secundario, pero el contar con ella, conllevaba la contratación adicional de 2 seguritas para tenerla siempre controlada y que no desapareciera sin dejar rastro y sin dar ninguna explicación, dejando a la compañía colgada; un adivino para saber en todo momento cuales iban a ser sus estrambóticas salidas de tono y un traductor que interpretara sus palabras que no tenían nada que ver con lo que hacía realmente.


En otra ocasión, había un papel como hecho para ella en una película que pensaba producir una compañía, pero en esos momentos su mente calenturienta decidió que lo que mayor placer le producía era no coger el teléfono, ni contestar a los mensajes que le iban dejando todas las personas que la llamaban.


Al cabo del tiempo, cuando coincidió con el director y le preguntó por qué no la habían elegido a ella para el papel, le contestó que estaba esperando a tener un guión de 160 caracteres para enviárselo a su teléfono, que era la única posibilidad.

En aquellos momentos se me pasó por la cabeza decirle:

- Voy a decirte algo que quiero que te lo tomes con mucha calma. Siéntate y agárrate bien a la silla, porque sé que te puede impresionar. No sé si debería decírtelo realmente porque las consecuencias en tí podrían ser traumáticas... ¿Estás dispuesta? ¿Asumes lo que pueda ocurrirte? Te arriesgas a lo que pueda pasar. Piensa que puede ser un shock para ti, ¿eh?


A través del teléfono también se puede hablar.


Cuando por fin se dio por vencida y asumió que ese sábado no nos veríamos, se aprestó a poner fin a la conversación y salir lo más airosa posible.

Aunque si por una parte se había ganado en esperanza de vida y en conocimiento, por otra, se había perdido en convivencia y respeto hacía el resto de la sociedad. La voz de alarma la hizo sonar el sindicato de robots al solicitar para los androides una jornada laboral de 160 horas semanales, petición que no fue aceptada porque se conocía lo ocurrido en siglos pasados con los humanos y cómo fueron recortando sus horarios hasta el punto de no trabajar en absoluto.


(FRANKIE sigue narrando la historia mientras se desvanece la luz y termina el acto I)




FIN ACTO I



ACTO II


INTERIOR DEL APARTAMENTO DE FRANKIE


(Aparece Frankie en su casa hablando del futuro y de sus peripecias.)


FRANKIE- Desde hacía 6 años el Partido Corrupto gobernaba en todos los países de la federación mundial. El electorado tras varios siglos de mentiras y cuentos chinos de los políticos al uso que no habían hecho otra cosa que imposibilitar el avance en todos los campos, llenarse los bolsillos con el dinero público y engañar reiteradamente a la sociedad, había decidido apoyar a un grupeto de personas que por lo menos no les engañaban, porque en sus postulados ya venía implícita la corrupción: Recuerdo varios de los mítines de su campaña electoral en los que su líder, un vivaracho hombre maduro, de unos 50 años, que todos conocían por "La Nuez", aludiendo a la magnitud que le sobresalía del gaznate, arengaba a las masas con frases que todavía hoy, lejos de parecer grotescas, se acercaban a la filosofía del ciudadano de a pie. El lema que utilizaron en la campaña electoral que les llevó al gobierno no podía ser más explícito: "Chupando del bote". Creo que la frase resume todo lo que yo pueda contar. Prometieron hacerse inmensamente ricos a costa de los presupuestos de las naciones, prometieron institucionalizar la corrupción y fomentarla porque defendían en sus postulados que era la única forma de salir adelante.


La meta final para todo el mundo consistía en hacerse rico corrompiendo a quién fuera y cuanto más importante era el cargo a corromper estaba mejor visto, aunque, eso sí, costaba más dinero. Los políticos de la oposición se pasaban en masa al nuevo partido e incrementaban su, ya abultado, número de militantes. Ante la avalancha de irregularidades, corrupciones y asuntos considerados sucios hasta entonces, todos los periodistas se frotaron las manos la noche que un portavoz del gobierno confirmó oficialmente los datos oficiales que ya anticiparon todas las encuestas: Partido Corrupto 64% de los votos, resto de partidos 6%. El voto del asco, o sea la abstención, obtuvo un insignificante 30%. La realidad sería bien distinta, y una vez más los analistas políticos se equivocaron totalmente. Al principio si que la prensa dedicó buena parte de sus contenidos a criticar las corrupciones e irregularidades, pero como a los 5 ó 6 meses dejaron de ser noticia porque cada vez la opinión pública veía estos casos más normales y más cercanos a la realidad cotidiana, lo que iban a ser riadas de tinta se convirtieron con el transcurrir de los meses en arroyuelos sin importancia. La gente de a pie disfrutaba de lo lindo escuchando a los dirigentes del partido Corrupto, porque les daba igual ocho que ochenta y no paraban de decir tonterías que deleitaban a sus incondicionales y también a los que no lo eran tanto porque había que reconocerles su inteligencia, su forma de decir las cosas y sus dotes de comediantes. Yo, que fui uno de los votos del asco y que no tenía nada que ver, por el momento, con los corruptos, no me perdía ninguna de sus ruedas de prensa televisadas. En una de ellas comparecía "La Nuez" para explicar unos extremos sobre el departamento de defensa: "La oposición nos acusa de haber ingresado en nuestras cuentas bancarias 5.000 millones. Eso es mentira  aseguraba el dirigente  nos hemos llevado 10.000. ¿Qué se creen, que mantener a nuestras amantes es gratis? Yo me he comprado un jet privado y un yate y de algún sitio tenía que sacarlo".

Así las cosas la podredumbre iba haciéndose con un hueco cada vez más importante en el tejido social y los empresarios que conocían las "virtudes" de los políticos, conseguían culminar negocios más sustanciosos. Podría citar casos y casos que pondrían los pelos de punta, pero quizá me quedaré con los dos más sonados.


Dos meses después de llegar al poder, un alcalde del Partido Corrupto se entrevistó con un empresario para hablar de la construcción de una urbanización en una playa, no en primera línea de playa, sino en medio de la playa, si, no es broma, las conversaciones videofónicas fueron orgullosamente exhibidas por el Partido Corrupto porque consideraron que este alcalde, que fue ascendido por el hecho, era uno de sus mejores militantes. El alcalde, le dijo al empresario que era ilegal construir en medio de la playa, pero que a partir del ingreso de 1000 millones en su cuenta bancaria podría dejar de ser ilegal... La urbanización fue construida y terminada antes de los seis meses posteriores. El otro caso, provocó la ira de los ecologistas, hasta que se compró a sus líderes, momento, tras el cual todo transcurrió como la seda.


En un lugar donde todavía quedaba un pequeño bosquecillo, de los últimos que podían contemplarse, una empresa decidió construir una planta de residuos sólidos. El correspondiente dirigente del Partido Corrupto solo tuvo que pedir para su cuenta bancaria 500 millones para que las obras comenzasen. El bosquecillo sucumbió a la maquinaria y hoy se pueden contemplar en el lugar pintorescas vistas de... basura.


(La luz se desvanece y aparece Frankie entrando en el video-bar donde se encuentra a sus amigos Eric y Lucas sentados en una mesa. Se acerca y se sienta con ellos)

ERIC- ¿Qué tal Frankie? ¿Cómo va el negocio de las palabras?


FRANKIE- Aquí andamos como siempre. Luchando por el arte.


LUCAS- Frankie, ¿Qué tal tío?


FRANKIE- Muy bien, Lucas. ¿Que se cuentan hoy?


LUCAS- Lo de siempre más o menos. Me estaba contando Eric algo que le había pasado en la carnicería y que todavía no llega a creérselo.


FRANKIE- ¿Y eso por qué?


ERIC- Nada, otra locura más de este mundo extraño. Voy al super, me meto en la charcutería y me encuentro a la charcutera aburrida y solitaria. Me apetecía tomar un par de bocadillos y le dije que me abriera el pan y me metiera un par de lonchas de queso y otras dos de jamón.
Y me dice la tía que me puede abrir el pan, pero que no me puede introducir el jamón y el queso dentro del bocadillo. Le pregunté el por qué y me contestó que eran las normas de la empresa. Cogí el pan sin abrir, me fui a casa y me lo abrí yo mismo.


FRANKIE- ¿No te estás quedando con nosotros, Eric?


ERIC- Te aseguro que ocurrió tal como te lo cuento. No es un chiste ni una invención.


LUCAS- La gente anda medio loca. Las bombardean con publicidad de productos que no necesitan para crearles la necesidad. Los compran y luego se dan cuenta que lo que querían era otra cosa. Es de locos. !Cómo no va a estar la gente trastocada!


ERIC- Ja ja, tienes razón. El otro día estuve viendo la película LOS DIEZ MANDAMIENTOS en la cadena 1578 y había tanta publicidad que ya no sabía de que iba la historia. No me aclaraba si Moisés se compraba un todoterreno, había invertido en Bonos del Estado o se montaba una franquicia de Mc Donalds.


FRANKIE- Es así, tío. La publicidad, toda la publicidad y nada más que la publicidad. Por cierto, si quieren ganarse una pasta la Compañía de teatro Chinaski, está buscando espectadores. Es dinero fácil y sin problemas.


LUCAS- Me apunto sin pensarlo. Dime que hay que hacer.


FRANKIE- Eso tendrás que hablarlo con el director de la compañía. Depende de cómo sea la obra. Van a contratar a tres filas de espectadores. Creo que es una comedia. En ese caso la tarifa es la de siempre. Las sonrisas las pagan a 100; las risas a 200 y las carcajadas a 500.


ERIC- ¿Todavía siguen con esas prácticas tan extrañas en el teatro?


FRANKIE- Si, y no creo que se pueda evitar.


LUCAS- ¿Y para que se hacen esas cosas?


FRANKIE- Básicamente por dos razones; La primera es para que los textos malos con gags y chistes malos den la impresión de que son muy divertidos. Y la otra es para que los espectadores estúpidos sepan cuando reírse y no se rían a destiempo.


ERIC- Pues si el teatro está así lo que ocurre con la música es para vomitar.

En las listas de éxitos de esta semana, lo más escuchado es el sonido de una sierra oxidada, una bazofia que perpetran los Coros de Borrachos de Indianápolis. Llevan varios meses como líderes en ventas, aunque el Sargento Gómez amenazaba con arrebatarles el cetro con otra aberración que titulan "sonido de M 60 en la jungla de Vietnam".


LUCAS- Como en la generación actual casi todos son sordos, o con deficiencias suficientes en sus órganos auditivos como para diagnosticar una sordera total en pocos días, derivadas todas ellas de la inmensidad de decibelios que tenían que soportar a diario, ya no importa el ruido que suene en cualquier parte. Para divertirse, al individuo medio tan sólo le bastaba percibir remotamente algún repiqueteo monótono de instrumentos de percusión. Esto junto a la inexistente sensibilidad musical permite que los discos más vendidos sean aquellos en los que los efectos especiales son los reyes; Ya saben, joder si los de cerdos de granja, de fábricas de material pesado, de bombas al estallar etc.


FRANKIE- Si, preparando mi tesina he podido reunir noticias sobre el suicidio de más de 5000 músicos profesionales en los últimos meses

En alguna ocasión, que el tiempo y las circunstancias me lo permite suelo acudir a los museos del vinilo, en los que junto a abundantes compact disc, que quedaron en desuso tras la aparición de los aparatos lectores de fibra óptica, se pueden contemplar innumerables muestras de lo que yo considero música, con mayúsculas.


ERIC- Tú y todos los que tenemos dos dedos de frente y algo más que serrín en la azotea.



FRANKIE- Aquí no citaré ninguna de aquellas obras maestras, pero puedo dar como pista que en aquellas maravillas siempre encontraba a los grandes clásicos y, haciendo un salto en el tiempo, a los músicos de jazz. Todas las culturas y los géneros de dos siglos atrás ofrecían obras inconmensurables, aunque a finales del siglo XX la fusión de los géneros y la creación de temas muy enriquecedores musicalmente, ofrecía un universo sonoro, digno de estudio.


ERIC- ¿y qué me dicen de la música que se escucha en vivo por ahí?


FRANKIE- Bueno, hay dos tipos de orquestas ahora mismo; Unas en las que aparecen tías con 30 kilos de más en minifaldas de 6 tallas menos. Y en las que no aparecen. Parece ser que es el único requisito que ahora piden. La voz creo que no la tienen en cuenta.


LUCAS- Todavía hay personas que me preguntan algunas cosas de aquellas que la cultura del hombre había ido descubriendo con el paso de los siglos. Cosas relativas a la historia, literatura o ciencia. Y se asombraban porque yo conseguía responderles y me decían por qué sabía tanto. Entonces les explicaba que hay unos utensilios con forma de ladrillo que tienen unas tapas y cuando los abres hay hojas y allí está escrito todo lo que deseas saber. Se llaman libros


(La luz se desvanece y se ilumina otra parte del escenario en el que aparece Frankie de nuevo con su monólogo)


FRANKIE- En el terreno de los transportes, las investigaciones, que hasta el momento se ceñían a superar una y otra vez la velocidad, en los últimos tiempos se centraban en un insólito hallazgo que permitía desmaterializar personas y mercancías y volverlas a materializar en cualquier otro lugar en cuestión de segundos. A pesar de que un sinfín de físicos llevaban varios años profundizando en este campo, no se darían a conocer los resultados hasta algunos años después porque más de mil voluntarios habían desaparecido, o para mejor decir, su materia había ido a parar a un submundo todavía desconocido hasta entonces, del que nadie había podido contar nada. Los cables que se utilizaban para conectar los distintos terminales de transporte parecía ser que estaban llenos de las partículas desmaterializadas de personas que se habían prestado para el experimento. ¿Qué había ocurrido con ellas?. ¿Habrían creado una sociedad propia?. ¿Su existencia sería igual a la nuestra?. ¿Habría corrupción en ese submundo?. ¿Sabrían que ocurría en nuestra sociedad?. Siempre me llamaron la atención estas interrogantes porque como eran tantas personas las desaparecidas, algo habrían tenido que hacer para seguir adelante. Lo único que se sabía sobre el tema era el caso de un voluntario que se prestó a los experimentos de la teletransportación. Los científicos montaron una terminal en su casa y otra en el laboratorio a 3000 kilómetros de distancia. El voluntario estaba en el laboratorio y su mujer en la otra terminal en su domicilio. A una orden del jefe médico se desmaterializó al sujeto, cuyas partículas comenzaron a atravesar el cable de fibra óptica con destino a su casa. El experimento iba bien, al contrario de su matrimonio, porque su mujer, que se encontraba en la otra terminal, desconectó el sistema al enterarse esa misma semana de las infidelidades de su esposo. Las partículas no pudieron continuar su destino y se quedaron atrapadas en el cable. Durante algunos días después se escucharon sonidos extraños, procedentes del interior del cable, que nunca pudieron ser descifrados, aunque fueron atribuidos a las partículas del voluntario desaparecido en un intento de salir de allí. El problema se acentuaba en aquellas pruebas en las que en vez de utilizar cables de fibra óptica, se había experimentado con los infrarrojos. Porque en este segundo caso ni siquiera se sabía donde podía estar la materia perteneciente a los voluntarios. Un nuevo enigma que la ciencia y sus servidores escudriñaban sin pausa. Y es que como dijo el gran computador filosófico ZX 4000 "Aunque el hombre investigue todo lo investigable, siempre encontrará nuevos enigmas para devanarse las neuronas conectadas a sus chips".


(La luz se desvanece y aparece en otra parte del escenario el video-bar. En el se encuentran Lucas, Eric y Frankie charlando


FRANKIE- Desde luego esto de la informática es un horror. Estoy el otro día incluyendo diálogos en un texto y selecciono una parte para pegarla en otro lugar y Voilà. Me aparece todo en caracteres cirílicos. ¿Cuál puede ser la explicación?


ERIC- Bueno, desde que la informática pasó a convertirse en una rama del Vudú, todo es posible. Y cualquier pensamiento al margen de ello es una pérdida de tiempo. De todos modos siempre te queda la opción de presentar la obra en Grecia.


LUCAS- Afortunadamente los ordenadores los quité de mi vida hace tiempo. Prefiero el vino. Me ordena mejor la vida.


FRANKIE- A mi un sistema informático me hizo desaparecer del Padrón hace tiempo. Un día fui a buscar un documento y estaba desaparecido. No existía. Me habían borrado del sistema. Y todavía ahora no sé si fue una mala noticia o una buena.


ERIC- Creo que tuviste mucha suerte. El no aparecer en los papeles oficiales te reporta más beneficios que quebraderos de cabeza.


FRANKIE- Para quebraderos de cabeza los que me trae mi amigo Hank. Resulta que me gusta una tía. Intento conquistarla. Preparo bien la casa, pero no tenía copas de vino y salí apresuradamente a comprarlas en esas tiendas baratas donde los productos son fabricados por niños que trabajan de sol a sol a pan y agua. Compré dos copas. Llegó la chica. Teníamos vino. Brindamos y el sonido fue extraño. Sonaba algo así como Clock. Mi amigo me dijo que con ese sonido no podía haberla conquistado nunca porque las copas deben hacer CLINNNNNK al brindar. Que eso es precisamente lo que conquista a las tías. Me dijo que con copas que brinden con CLINNNNNK las mujeres se vuelven locas y vienen ya con ropa interior negra. Y estuvo media hora el tío a vueltas con esa teoría. La teoría del brindis en CLINNNNNK, que suena como MI sostenido.


ERIC- Es que tu también eres un poco cutre con las copas.


FRANKIE- Pues eso ocurrió en mi mejor época. Que antes brindaba con envases de yogur usados, evidentemente menos románticos que las copas.


ERIC- De todos modos esos niños a que te refieres también fabrican productos para marcas ya consolidadas, pero que las venden a precio de oro.


FRANKIE- Si, bueno, a los niños que trabajan para marcas ya consolidadas les añaden algunos granos de arroz a su dieta. Básicamente para ellos esa es la diferencia.


ERIC- Aunque no estoy de acuerdo con la teoría de tu amigo. Habrá mujeres que les impacte el CLINNNNK y a otras que no. Habrá de todo.


LUCAS- Las mujeres sólo dan dolores de cabeza a los hombres y nosotros se los damos a ellas. Hay un cierto empate técnico. Las mujeres nos consideran a nosotros un problema, pero hay problemas que ellas no pueden solucionar sin los hombres. Después de separarme y antes de irme a vivir al contenedor de basura, estuve en una casucha mugrienta. Tenía una buena amiga que me venía a ver y me quería mucho. Hablábamos mucho, lo pasábamos bien y nos acostábamos de vez en cuando. Ella al verme en el filo de la indigencia me traía comida todos los días. Eso era la buena noticia. La mala era que tenía que comérmela. Y todo por no herirla.


ERIC- Yo estaba con otra mujer y sólo le preocupaba el estado actual de la relación y el nombre que se le debía dar a ese estado. Siempre me preguntaba: ¿Ahora qué somos? Y yo qué sé. Qué más da si estamos los dos bien. ¿Qué importa que seamos Amigos con derecho a roce? ¿Amantes ocasionales? O medio novietes. Pues eso la volvía loca. El no saber qué éramos exactamente en cada momento.


(Mientras están hablando, entra Rebeca en el Bar, mira en torno a ella, los localiza y se encamina hacia ellos)


REBECA- ¿Qué tal Frankie?. ¿Estos son tus colegas con los que te pillas los colocones?


FRANKIE- Son dos buenos amigos. Rebeca, Eric. Rebeca, Lucas. (SE LOS PRESENTA)


REBECA- Hummm, espero que no sean tan raros como tú. Aunque según el dicho deben estar tan majaretas como tú.


ERIC- ¿Quién no está majareta en estos días? La cordura en los seres humanos es tan extraña hoy en día que se estudia como fenómeno.


REBECA- Hombres, Hombres. Todos Iguales. Estúpidos, indolentes, sarcásticos y despreocupados.


LUCAS- En eso no estoy de acuerdo. La estupidez humana no es patrimonio de uno u otro sexo. Se la reparten a medias.


REBECA- ¿Están pensando en crear una nueva corriente psicológica?


FRANKIE- Oh, no. El partido corrupto ya se encarga de la psicología y la ética. Nosotros sólo debemos seguir sus tesis.


REBECA- Bueno, Frankie, ¿Me vas a hacer caso de una jodida vez?


FRANKIE- ¿Pero, qué es lo que quieres realmente? Nos vemos a menudo. Lo pasamos bien. Estamos bien juntos. ¿No puedes dejarme un poquito de libertad?


REBECA- Libertad. ¿Para qué? ¿Para que te largues y me dejes sola cada vez que quieras? ¿Para que nunca nos podamos plantear un proyecto en común?


FRANKIE- Yo te quiero, Rebeca, pero no sé lo que quieres tú.


REBECA- Seguramente lo que quieres es tener una novia de adorno como tantos otros.


FRANKIE- Estás desvariando Rebeca.


REBECA- ¿Desvariando yo? Tú eres el que desvarías, gilipollas. Llevo meses intentando que te fijes realmente en mí como una mujer y ¿qué consigo? Estupideces y más estupideces. Eres un pobre diablo.


FRANKIE- Pero, muchacha, no te pongas así. Siéntate con nuestros amigos y relájate.


REBECA- Pero si ya estoy relajada. Quizá más de lo que yo querría, pero me canso de relajarme. De ser un juguetito en tus manos. Yo tengo sentimientos. Tengo corazón. Tengo entrañas y tú no lo ves o no lo quieres ver porque eres un egoísta un egocéntrico y un déspota. ¿Sabes lo que te mereces? Te mereces estar siempre sólo. Frankie. Ahí te quedas. Ya no te soporto más.


(Rebeca se marcha a paso ligero y desaparece. La luz se desvanece y se va. Ellos se quedan mirándola y continúan hablando.)

LUCAS- Una mujercita de armas tomar ¿eh?


FRANKIE- Es una buena chica. Una delicia de mujer, pero siempre pretende algo más. Yo todavía no sé que es y dudo mucho que ella misma lo sepa.


ERIC- Sólo está enamorada de ti y por ello desea compartir su vida contigo. Es algo lógico y normal, si tenemos en cuenta que es difícil hoy en día enamorarse de alguien.


FRANKIE- ¿Y por qué no intenta ser más independiente aunque esté enamorada?


LUCAS- La explicación puede estar en las sectas, que astutamente han conseguido a través de la historia del hombre mercantilizar sus miedos y angustias.

ERIC- Si, y ahora están ya en franco declive, y tan solo cuentan con los medios audiovisuales para captar nuevos adeptos a través de spots publicitarios que no se cree nadie.


FRANKIE- Si, puedes tener razón. La gente ha empezado a sospechar incluso de las religiones más consolidadas, cuando por ejemplo asisten a sus reuniones en los templos y los dirigentes explotaban la vena piadosa de los fieles con peticiones de limosnas para causas inverosímiles. En las iglesias te puedes encontrar los cepillos de donativos para "la virgen de los ojos grandes", "Los niños mancos de Tebas" o "Los pies incorruptos de Monseñor Celemin".


LUCAS- Bueno, de siempre l negocio de los santos ha sido una maravilla para ellos claro. Y va viento en popa porque todavía existen muchos feligreses que confían en las habladurías de unos cuantos que pretenden hacer creer al resto que los milagros existen y que son obra de los muertos de su devoción.


FRANKIE- Creen que si estas conversaciones estuvieran incluidas en una comedia. ¿Sería considerada moderna?


ERIC- No creo, porque he observado que en las comedias modernas deben aparecer las palabras polla y follar.


LUCAS- Bueno, nosotros hemos usado el verbo joder, la palabra puta como adjetivo. Gilipollas, coño. Eso creo que ya nos da un toque de modernidad ¿eh¿


FRANKIE- No, ni de coña. Deben aparecer polla y follar por cojones, si no, no se considera una obra moderna. No sé por qué ocurre eso, pero es la tónica general. Además, ninguno de los personajes es homosexual, de modo que lo tendríamos muy negro.


ERIC- ¿Tienes algo contra los homosexuales?


FRANKIE No, en absoluto. Pero si no sale alguno, la obra queda floja. Es lo moderno de hoy en día.


LUCAS- Claro, forman parte de nuestra sociedad. Es lógico que salgan.


FRANKIE Si, estoy de acuerdo, pero por eso mismo deberían incluirse políticos corruptos, meapilas, empresarios esclavistas, indolentes, etc.


ERIC- Estas exagerando, tío.


LUCAS- Hay que ser tolerante con ellos.


FRANKIE- Tolerante ¿dices? Con los homosexuales no hay que ser tolerantes porque es una estupidez. Se les trata como personas normales como tu y yo y listo. El ser tolerante con ellos es ya una forma de intentar discriminarlos de algún modo. ¿Tú eres tolerante con las mariposas de alas marrones de Indonesia ? ¿Con las Montañas Rocosas? No eres tolerante porque lo consideras algo normal. Pues lo mismo con los homosexuales, tío. Yo los tengo en tanta consideración que no soy tolerante con ellos. Los considero algo normal, como supongo que ellos me considerarán a mí. El invento de la tolerancia hacia alguien es obra de personajes que intentan ya meterlos en un puto guetto.

Pero siempre debe salir la voz estúpida de turno que pretenda hacernos creer que debemos sentir lástima por ellos. Y lo mismo ocurre con los seres de otras razas o religiones. La tolerancia en estos casos es un invento de los intolerantes.


Nadie aboga por la tolerancia con los zurdos o con los de ojos negros o con los que miden más de 2 metros o menos de 1, 50 o con aquellas personas que calzan el 44. ¿Por qué? Porque nadie se plantea arrinconarlos ni muchos menos los considera una minoría. Pues lo mismo con todo lo demás.

ERIC- Estoy de acuerdo contigo, pero ni tanto ni tan calvo. Creo que exageras.

LUCAS- Que no, Eric, que tiene razón. Ya hay demasiadas gilipolleces con todo esto y es hora de que se pongan las cosas claras de una jodida vez. Que la gente anda medio agilipollada con lo políticamente correcto.


(La luz se desvanece y se ilumina en otra parte del escenario donde se ve a FRANKIE escribiendo unas notas. Llaman a la puerta. Es REBECA)

FRANKIE- Vaya, Vaya. (Abriéndo la puerta) Me extrañaba que tardarás tanto en volver. El típico rollo de hacer sentir culpable al otro ¿eh?


REBECA- No empieces con tus gilipolleces, Frankie. He venido para arreglar las cosas. Sabes que te quiero y que no puedo dejarte así.

FRANKIE- Entonces no veo dónde está el problema; Yo te quiero, tu me quieres. Nos llevamos bien. Todo está perfecto. ¿No?


REBECA- Para querer a alguien debes demostrárselo. No sirven sólo las palabras. Te comportas como si fuéramos amiguetes de tabernucha y yo quiero algo más.

FRANKIE- Aseguraría que eres una de las clientes asiduas de esa empresa de palizas a domicilio. Han llegado a ser una multinacional con tanto masoca que anda suelto por ahí. Pagas 5.000 unidades. Vienen dos tipos y te dan una paliza. Realmente increíble. Por cierto. ¿Siguen con esa promoción tan de locos?


REBECA- No sé de qué estás hablando, tío. Cada día creo que estás más loco.


FRANKIE- Si, aquella en la que te recomiendan que no tires los tickets de sus servicios porque por cada 7 palizas te rompen las piernas gratis.


REBECA- ¿ Por qué no nos dejamos de tonterías y me dices si estás dispuesto a ofrecerme algo más?


FRANKIE- ¿No estamos bien así? ¿Quieres complicarlo más? Estás desvariando como siempre. Vivimos en un mundo de lunáticos. ¿Sabes los titulares de hoy de los periódicos digitales? ¿De las televisiones? ¿De algún medio que se deja manipular sólo la mitad? Pues hoy, aunque parezca raro no había noticias destacables; Un par de incendios descontrolados que se les habían escapado de las manos a los organizadores del campeonato mundial de pirómanos de bosques. Un nombramiento ministerial en el Departamento de juegos de mesa, el fallecimiento de un científico de poca monta, devorado por un perráguila y las típicas huelgas y manifestaciones de los inconformistas de turno que se asocian para protestar por cualquier cosa. Hoy era por el color del agua del mar en la federación americana y por la intromisión de las suegras en la vida conyugal en la federación africana. Sabrás que los noticiarios solían terminar con un asesinato que patrocina la Asociación Mundial de Asesinos a Sueldo porque hace tres décadas el Gobierno promovió los contactos entre los suicidas y los Asesinos psíquicos con el fin de que se pusieran de acuerdo y mataran tan sólo a aquellos que se querían suicidar. El rollo del número de video-fono gratuito al que cualquier suicida puede llamar y en cuestión de horas es ejecutado por el método que el mismo escoja. Claro está que los asesinos sólo cobran a la familia el material empleado y la mano de obra es gratis. A cualquier hora del día hay asesinos de guardia especializados en todos los métodos para cubrir los servicios. El sistema funcionaba muy bien hasta hace poco, pero este juego especial entre masoquistas y sádicos está ya en declive. Y ¿Sabes por qué? Porque los homicidas comenzaron a aburrirse y volvieron a matar a gente normal que no les había encargado ningún trabajo. ¿Y después de todo esto te quejas de que nosotros tengamos una relación normal?


REBECA- No haces más que maldecir esté mundo que tú llamas de locos, pero no haces nada para cambiar tú mundo y el mío. El nuestro. Te hace mucha gracia todo lo que pasa y escribes y escribes. ¿Para qué? Para que otros lunáticos como tú puedan reírse de las estupideces que cuentas. ¿Para cuándo te planteas un proyecto de futuro?


FRANKIE- El mundo está tan desquiciado que si esto fuera una obra de ficción los espectadores no sabrían si vamos a terminar casándonos o apuñalándonos. El veneno ya pueden ir descartándolo porque está demasiado caro.

REBECA- Somos tú y yo y creo que el resto del mundo queda al margen. Me gustaría tanto poder vivir contigo en un proyecto de vida.


FRANKIE- Yo te quiero mucho Rebeca. Sabes que no soy un cerdo machista, pero exactamente no sé que hacer con mi vida. Esto es lo que puedo ofrecerte. Es mi vida lo que te ofrezco que es así como la ves. Lo que no te ofrezco es que no puedo ofrecérmelo ni siquiera a mí mismo.


REBECA- Yo también te quiero mucho Frankie. (Acercándose y acariciándolo) Pon un poquito de tu parte y seguro que seremos muy felices juntos.


(La luz se desvanece y aparece Frankie en otro lado del escenario con su monólogo)

FRANKIE-

George Orwell hablaba del "gran hermano" en su inmortal obra "1984", algo que no tiene parangón en este caso que nos ocupa porque en más de una ocasión ese "gran hermano" era la confluencia de las intrigas, deseos, pasiones y sueños de los 20 mil millones de seres que poblaban por aquel entonces el orbe.

Por fin podría saber algo más de la propuesta de los hombres de negro. Me acerqué a mi lector de fibra óptica para averiguar qué nueva sorpresa me deparaba el día.


Los adelantos que en materia de imagen y sonido se habían experimentado en los últimos doscientos años comenzaban a dar sus frutos y el láser se había constituido en el principal protagonista de las viviendas medias. Como siempre la imaginación de los ingenieros es ampliamente desbordada por la sabiduría popular y las autoridades que habían prohibido el uso de armas de fuego 50 años antes, no podían controlar a todas las personas que se fabricaban rudimentarias pistolas láser con piezas de sus equipos de audio y vídeo.



A mí siempre me había gustado estar al día en materia de avances científicos, pero, ya por último, no podía materialmente asimilar tantos cambios, que en algunos casos se sucedían casi a diario.


El lector de fibra óptica que yo tenía, no era de los modelos más modernos que se podían adquirir, pero todavía era un estudiante y mi presupuesto sólo me alcanzaba para acercarme a las tiendas de equipos usados, lo que me obligaba a ir siempre 10 años por detrás de la técnica, lo que junto a lo expuesto anteriormente suponía estar desfasado en algunos aspectos. La duda me asaltó de inmediato: ¿ Podrían los componentes de vigesimoquinta generación de mi equipo descifrar el mensaje que me habían entregado los hombres de negro, grabado, al parecer con un equipo de trigésima generación?. No quise ni siquiera dar contestación a esta pregunta y preferí introducir el disco en mi cadena de sonido. Después de titubear unos segundos, seguramente el tiempo que se toman las máquinas y sus accesorios para ponerse de acuerdo sobre el "idioma informático a emplear", comencé a escuchar una larga parrafada de una voz metálica que me especificaba con pelos y señales los pasos a seguir en este alucinante experimento.


Al principio creí que mi equipo se había vuelto loco y no conseguía descifrar o traducir correctamente el disco, pero poco a poco me di cuenta que los locos eran los de la empresa de los hombres de negro o incluso yo que les estaba escuchando. A los diez minutos de escuchar aquellas tonterías decidí dejar de castigarme los oídos y apagué el trasto. La voz metálica estaba en medio de una exposición que parecía no tener fin. Recitando metódicamente toda una serie de leyes y exponiendo con exceso de detalles la historia de la investigación humana me daba la impresión que todavía tardaría un rato en entrar en el meollo de la cuestión. Por otro lado empezaba a sentir apetito.

La comida liofilizada es muy parecida a la basura, pero aquella noche era lo único que tenía en casa y no tenía la más mínima intención de salir a buscar algo más potable, así que mi estómago debería conformarse con un poco de bazofia para diferir.


Después de agotar los recursos naturales del planeta, a las compañías de Alimentación no se les ocurrió otra cosa que reciclar todo para convertirlo en alimentos. Yo me resistía a creer los comentarios que se oían acerca de que incluso se reciclaban los cadáveres humanos, pero en este mundo de locos que me había tocado vivir, no me extrañaría lo más mínimo que fuera cierto.


La elección quedó totalmente descartada al comprobar que tan sólo me quedaba un paquete de algo que según el envoltorio era pollo liofilizado con patatas. Aunque ya metidos en la comida liofilizada prefería la ternera estofada porque me parecía menos vomitiva, el pollo al menos me serviría para matar el hambre durante algunas horas.

Para beber escogí vino Rioja de 1.970, o mejor dicho mezclé unos polvos con agua que daban como resultado un vino estupendo, según la etiqueta. No sé si será cierto porque desde el siglo pasado nadie había conseguido beber auténtico vino de uva.


El refrigerio no me sentó tan mal como imaginaba. En esta ocasión la sensación de estar amasando cemento fresco en el estómago, pasó casi desapercibida y las arcadas de la digestión fueron más benévolas que de costumbre; sólo tuve que vomitar dos veces. Con el estómago medianamente abastecido estaba ya preparado para sentarme tranquilamente en mi viejo sillón y conocer lo que me tenían preparado los misteriosos y grotescos hombres de negro.


En esta ocasión procuré saltarme todo el preámbulo e ir directamente al grano.

La voz metálica después de narrar toda la historia de los adelantos científicos con una profusión de datos dignos de la enciclopedia más erudita, comenzó a referirse a mí. En un principio me resultó extraño que una máquina me tratara de tú a tú, pero todo en esta vida es acostumbrarse. En un momento dado, era tal la confianza que demostraba tener conmigo, que estuve tentado de ofrecerle un café.

(Suena el sonido de una grabación)

"Señor Frankie, como sabe nuestra empresa ha dedicado muchos años de investigación a este proyecto que pretendemos poder llevar a la práctica en cuanto usted este dispuesto. Lo único que debe hacer es dirigirse a nuestros laboratorios y ponerse en manos de nuestros técnicos. El resto es cosa nuestra. Sobre los efectos secundarios no debe preocuparse puesto que todos los sistemas que van a intervenir en el experimento han sido probados una y mil veces y todavía no se ha presentado ningún mensaje de error por lo que deseamos que aunque lo que va a oír seguramente le parecerá extraño o descabellado no debe temer nada. Como recompensa a su buena disposición piense que usted va a convertirse en el primer ser inmortal del mundo".


FRANKIE- La voz de la máquina irradiaba absoluta confianza y en el instante en que inició el relato de los detalles, yo ya me sentía sumido en un confort y una paz interior que me hicieron ver todo este asunto con benignidad. En aquellos momentos podría decirse perfectamente que me había involucrado completamente en el experimento y ni siquiera un ápice de temor se escondía ya en mi mente.

(El sonido de la grabación continúa)

"Una vez en nuestro laboratorio, será usted sometido a una operación en la que duplicaremos su cerebro, tal como lo conoce ahora, sin ningún cambio. El original lo instalaremos en una caja fuerte blindada, donde permanecerá para siempre vivo.

Su cuerpo, gracias a los últimos avances en ingeniería genética podremos rehacerlo en pocas horas con materiales de última generación: aleaciones de metales, todavía no conocidos, cuya dureza, flexibilidad, durabilidad y prestaciones le asombrarán.


Como segundo paso realizaremos un trasplante del cerebro duplicado a su nuevo cuerpo cibernético, que seguirá recibiendo las órdenes de su cerebro original de la caja fuerte mediante potentes controles remotos que irán instalados, tanto en uno como en otro. En otras palabras señor Frankie, usted poseerá un cuerpo blindado, que, aún en el caso, poco previsible de que sufriera un accidente y se desintegrara por completo, podríamos volver a reconstruirle desde su cerebro original. Hasta aquí lo que le tenemos que contar. A partir de ahora, cuando esté dispuesto diríjase a nuestras dependencias y enhorabuena."


FRANKIE- La máquina se despidió sin más. A mí me hubiese gustado hacerle un buen número de preguntas, aunque el concepto básico del proyecto me había quedado bastante claro. Pensé que quizá era más conveniente así porque en el laboratorio podría satisfacer algunas pequeñas interrogantes que tras escuchar a la máquina se me habían planteado.


Cerca ya de las 11 de la noche me encontraba definitivamente cansado y decidí poner fin a un día que me había cambiado los esquemas por completo y pensé que unas horas de sueño serían una buena solución para reposar en aquellos momentos mi confundida mente. Ni siquiera programé mi máquina de sueños con lo cual tuve una noche tranquila y reparadora como no había vivido en muchos años.

(La luz va desvaneciéndose y se produce un efecto de paso de la noche al día que asimismo sirve de transición al paso del futuro al presente)


FRANKIE- A la mañana siguiente al comprobar mi perfecto estado me pregunté por qué los seres humanos seguían complicándose la vida con artilugios, que, al contrario de lo que pensaban no hacían más que mortificarles la existencia.

Una rápida ducha y una ojeada a los titulares de los teleperiódicos de la jornada me dispuso para enfrentarme a un día más de marzo dentro del siglo XXII.

Los idealistas habían muerto varios siglos atrás y nadie podía ni quería abanderar un movimiento para cambiar el estado de las cosas. Lo importante era sobrevivir, hacerse rico, pisoteando a quien fuera menester y ver pasar la vida sin preocuparse de los demás.


Yo me temía lo peor en ese universo de locos. Resulta que los hombres de negro querían que les prestara mi cerebro para guardarlo en una caja fuerte de seguridad. Ellos me daban uno clónico y me recostruían el cuerpo o cualquiera de sus partes, me aseguraban que la inmortalidad estaba garantizada. ¿Para qué? Y el colmo de todo era que si no aceptaba ser inmortal me mataban ellos mismos. Otra de las incongruencias surrealísticamente kafkianas de esta increíble humanidad.


Decidí escapar antes de volverme loco o incrementar mi locura incluso un poco más de lo que estaba.

Mi recomendación: Si te proponen ir al futuro, no te lo pienses dos veces y di que noooooooooooooooooooo.

FIN


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