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CON “EL JUEVES Y EL SENTIDO COMÚN”
Doctor Luis Fernando Ramos Fernández
La
condena a los dibujantes de "El Jueves" por un supuesto
delito de injurias al sucesor de la Corona, pese a reducir las
pretensiones recaudatorias del fiscal, va más allá del
chusco episodio del que no es más que un tramo.
Afecta a la entraña de la libertad de expresión y el derecho a la crítica de los personajes públicos. Esperamos que los abogados de los dos condenados recurran hasta alcanzar, si es preciso, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, porque hay que corregir al juez que tan alegremente dispone.
Precisamente, el tribunal europeo ha dejado claro que en la crítica de los personajes que perciben los viáticos de nuestros impuestos -y el joven Capeto los toma a través de las ignotas cuentas de esos 9 millones de euros que se otorgan a su padre-, digo que la crítica se ensancha a favor de la libertad de expresión, y eso comprende tanto los comentarios que gustan como los que no.
El Tribunal Constitucional, en asuntos referidos a injurias a la Corona, cuando estaba vigente el anterior Código Penal, ya dejó claro que la crítica a los Bourbones es perfectamente legítima, incluso con expresiones que disgunten o molesten. La liviana caricatura de "El Jueves" se halla lejos de vulnerar los límites más severos.
La patética arenga del fiscal acusador, invocando a favor de la imagen del Rey su actuación en el foro iberoamericano de Chile con respecto a Chávez, es pobre argumento sostenible a falta de mejor apoyo jurídico en que sustentar su alegato.
Si ayer, como republicano, aplaudíamos al Rey, hoy lamentamos que sus leales súbditos yerren al pretender defender su figura. Mezclar el episodio de Chile con la broma de "El Jueves" e incluso los avatares del matrimonio de la primogénita del monarca, es una divertida ensalada que nos ofrece con inusitada presencia de expertos la televisión basura.
¡Pobre monarquía con tales valedores!